Mujeres partidas, hijas apartadas, ideas danadas
Con o sin Mario Benedetti, el punto arriba,
(The Plough of the sky of my field.)
El Jardin botânico es un parque olvidado e tan lechos
El Jardin Botânico es un lugar para a lá del mar,
En qualquer lugar, es una ubicación donde me apartar.
La ciudad no és una unidad, ellas son muchas,
Petropolis, Rio de Janeiro, Lisboa, Madrid, Coimbra, Salamanca,
No hay cuenta del cuento perdido, tu no me escuchas,
De bellos Jardines, exóticos, su presencia suplantada.
Días de Tomar, ermo, um lugar,
El Convento de Cristo, isto,
Perteneció a la Orden del Temple,
y mi primogénita hay sentido las árboles del Jardin
Que no las hay en el convento tan hermoso
Pero que existe, cercano e temprano,
De la Orden de Cristo, tranquilamente.
Nuestro amor, no lo miro más,
Se quedó y murió, hay partido,
E ninguna alma lo hay, por supuesto, conocido.
Hay mil noches, ignotas noches
Hay mil voces, ignotas voces
Que claman, sin voluntad.
Sin árboles ni Jardines, hay el Alhambra invitado,
Un convite nunca aceptado,
Hay tanto de frío en climas calientes,
Como hay de soledad entre muchas gentes.
Hoy uso un idioma que no hay estudiado,
Cosas insanas salidas de una loca pesadilla,
Hoy es solo un día perdido de un mundo de miedo.
Un capítulo cerrado de hombre acabado.
Mujeres partidas, hijas apartadas, ideas dañadas.
Una canción de cosas tan lindas,
Una estación de estórias infinitas,
Días de rabia en planicies de Cervantes,
Muertas, finadas como todos lo caballeros andantes.
Yo también me quedo,
Sin saber si ustedes se van, o dan crueles rizadas
Sin embargo, umbra, sombra, no me la levó el Sol.
P.S.
(Párdon a todos los que son el cuerpo
Y alma de tantos escritos con rimas,
Cuantas maestras de mis estimas)
(The Plough of the sky of my field.)
El Jardin botânico es un parque olvidado e tan lechos
El Jardin Botânico es un lugar para a lá del mar,
En qualquer lugar, es una ubicación donde me apartar.
La ciudad no és una unidad, ellas son muchas,
Petropolis, Rio de Janeiro, Lisboa, Madrid, Coimbra, Salamanca,
No hay cuenta del cuento perdido, tu no me escuchas,
De bellos Jardines, exóticos, su presencia suplantada.
Días de Tomar, ermo, um lugar,
El Convento de Cristo, isto,
Perteneció a la Orden del Temple,
y mi primogénita hay sentido las árboles del Jardin
Que no las hay en el convento tan hermoso
Pero que existe, cercano e temprano,
De la Orden de Cristo, tranquilamente.
Nuestro amor, no lo miro más,
Se quedó y murió, hay partido,
E ninguna alma lo hay, por supuesto, conocido.
Hay mil noches, ignotas noches
Hay mil voces, ignotas voces
Que claman, sin voluntad.
Sin árboles ni Jardines, hay el Alhambra invitado,
Un convite nunca aceptado,
Hay tanto de frío en climas calientes,
Como hay de soledad entre muchas gentes.
Hoy uso un idioma que no hay estudiado,
Cosas insanas salidas de una loca pesadilla,
Hoy es solo un día perdido de un mundo de miedo.
Un capítulo cerrado de hombre acabado.
Mujeres partidas, hijas apartadas, ideas dañadas.
Una canción de cosas tan lindas,
Una estación de estórias infinitas,
Días de rabia en planicies de Cervantes,
Muertas, finadas como todos lo caballeros andantes.
Yo también me quedo,
Sin saber si ustedes se van, o dan crueles rizadas
Sin embargo, umbra, sombra, no me la levó el Sol.
P.S.
(Párdon a todos los que son el cuerpo
Y alma de tantos escritos con rimas,
Cuantas maestras de mis estimas)
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