Poemas neste tema
Emoções e Sentimentos
Andres Provi Pereira
Mia, Vulevo a ti
luego...
Mía, vuelvo
a tí luego de los años de ausencia camino por doquier mis pies me guien
y me hiere la nostalgia que piensa en el ayer, ese ayer de aventuras
y locuras juveniles que tejieron ilusiones en cada tarde de arena y
frente al mar cromado una vez más siento la brisa serena Mía, los días
y los años de milejanía te han cambiado, más hermosa y madura eres,
camino por tus calles llenas de recuerdos y las esquinas aún conservan
las travesuras de mi infancia y los días tempranos de la adolescensia.
Hoy te palpo y a los ojos puedo mirarte, tus lágrimas se confunden con
las mías y se que amas mi presencia. Mía, cómo no amarte, cómo estar
lejos y no adorarte si de ti mi vida está llena, mi vida está formada.
Llevo muy dentro el amor de tus raíces y tu dulce savia a hago mía y
me hago tuyo, se que amas mi presencia. Cómo olvidarte, en ti están
mis días de la secundaria, hoy recorro las aulas, hay tanto de mí y
los pupitres me recuerdan, mi lugar favorito, la cueva de rocas, hoy
está solitaria. Mía, tus palmeras y el sol ardiente me recuerdan las
tardes domingueras cuando tu mar me cubría de alegría, cuando sumergido
en tus aguas de colores buscaba la barracuda que Simón tantas veces
pregonaba, tiene ojos verdes, lágrimas azules y es hermosa, la busque
y nunca, nunca pude hallarla. Te amaré por siempre mía, perla del mar
olorosa.
Mía, vuelvo
a tí luego de los años de ausencia camino por doquier mis pies me guien
y me hiere la nostalgia que piensa en el ayer, ese ayer de aventuras
y locuras juveniles que tejieron ilusiones en cada tarde de arena y
frente al mar cromado una vez más siento la brisa serena Mía, los días
y los años de milejanía te han cambiado, más hermosa y madura eres,
camino por tus calles llenas de recuerdos y las esquinas aún conservan
las travesuras de mi infancia y los días tempranos de la adolescensia.
Hoy te palpo y a los ojos puedo mirarte, tus lágrimas se confunden con
las mías y se que amas mi presencia. Mía, cómo no amarte, cómo estar
lejos y no adorarte si de ti mi vida está llena, mi vida está formada.
Llevo muy dentro el amor de tus raíces y tu dulce savia a hago mía y
me hago tuyo, se que amas mi presencia. Cómo olvidarte, en ti están
mis días de la secundaria, hoy recorro las aulas, hay tanto de mí y
los pupitres me recuerdan, mi lugar favorito, la cueva de rocas, hoy
está solitaria. Mía, tus palmeras y el sol ardiente me recuerdan las
tardes domingueras cuando tu mar me cubría de alegría, cuando sumergido
en tus aguas de colores buscaba la barracuda que Simón tantas veces
pregonaba, tiene ojos verdes, lágrimas azules y es hermosa, la busque
y nunca, nunca pude hallarla. Te amaré por siempre mía, perla del mar
olorosa.
910
Andres Provi Pereira
Mia, Vulevo a ti
luego...
Mía, vuelvo
a tí luego de los años de ausencia camino por doquier mis pies me guien
y me hiere la nostalgia que piensa en el ayer, ese ayer de aventuras
y locuras juveniles que tejieron ilusiones en cada tarde de arena y
frente al mar cromado una vez más siento la brisa serena Mía, los días
y los años de milejanía te han cambiado, más hermosa y madura eres,
camino por tus calles llenas de recuerdos y las esquinas aún conservan
las travesuras de mi infancia y los días tempranos de la adolescensia.
Hoy te palpo y a los ojos puedo mirarte, tus lágrimas se confunden con
las mías y se que amas mi presencia. Mía, cómo no amarte, cómo estar
lejos y no adorarte si de ti mi vida está llena, mi vida está formada.
Llevo muy dentro el amor de tus raíces y tu dulce savia a hago mía y
me hago tuyo, se que amas mi presencia. Cómo olvidarte, en ti están
mis días de la secundaria, hoy recorro las aulas, hay tanto de mí y
los pupitres me recuerdan, mi lugar favorito, la cueva de rocas, hoy
está solitaria. Mía, tus palmeras y el sol ardiente me recuerdan las
tardes domingueras cuando tu mar me cubría de alegría, cuando sumergido
en tus aguas de colores buscaba la barracuda que Simón tantas veces
pregonaba, tiene ojos verdes, lágrimas azules y es hermosa, la busque
y nunca, nunca pude hallarla. Te amaré por siempre mía, perla del mar
olorosa.
Mía, vuelvo
a tí luego de los años de ausencia camino por doquier mis pies me guien
y me hiere la nostalgia que piensa en el ayer, ese ayer de aventuras
y locuras juveniles que tejieron ilusiones en cada tarde de arena y
frente al mar cromado una vez más siento la brisa serena Mía, los días
y los años de milejanía te han cambiado, más hermosa y madura eres,
camino por tus calles llenas de recuerdos y las esquinas aún conservan
las travesuras de mi infancia y los días tempranos de la adolescensia.
Hoy te palpo y a los ojos puedo mirarte, tus lágrimas se confunden con
las mías y se que amas mi presencia. Mía, cómo no amarte, cómo estar
lejos y no adorarte si de ti mi vida está llena, mi vida está formada.
Llevo muy dentro el amor de tus raíces y tu dulce savia a hago mía y
me hago tuyo, se que amas mi presencia. Cómo olvidarte, en ti están
mis días de la secundaria, hoy recorro las aulas, hay tanto de mí y
los pupitres me recuerdan, mi lugar favorito, la cueva de rocas, hoy
está solitaria. Mía, tus palmeras y el sol ardiente me recuerdan las
tardes domingueras cuando tu mar me cubría de alegría, cuando sumergido
en tus aguas de colores buscaba la barracuda que Simón tantas veces
pregonaba, tiene ojos verdes, lágrimas azules y es hermosa, la busque
y nunca, nunca pude hallarla. Te amaré por siempre mía, perla del mar
olorosa.
910
Jorge Viegas
Saudade
Pairam ascendentes seduções
Nas formas cor de purpura
Da mística brisa distante.
Suaves recordações
Invisíveis fontes puras
Acordam na memória viajante.
Saudade,
Aquele calor sensível
Que se esconde no forro íntimo do sentimento
Aquela onda suave
Que refresca os horizontes da verdade
Aquele arrepio simples
Que se estende pelos sentidos da memória
Aquela fita silenciosa
Que se projecta no interior do peito
Aquele ardor nostálgico
Que se instala na serenidade do horizonte
Aquele murmúrio terno
Que ilumina a canção do olhar
Aquela seiva melancólica
Que alimenta os rios intermináveis do corpo
Há muito que não vejo
Aquele olhar radiante
Sorvendo a sensualidade do ar.
Nas formas cor de purpura
Da mística brisa distante.
Suaves recordações
Invisíveis fontes puras
Acordam na memória viajante.
Saudade,
Aquele calor sensível
Que se esconde no forro íntimo do sentimento
Aquela onda suave
Que refresca os horizontes da verdade
Aquele arrepio simples
Que se estende pelos sentidos da memória
Aquela fita silenciosa
Que se projecta no interior do peito
Aquele ardor nostálgico
Que se instala na serenidade do horizonte
Aquele murmúrio terno
Que ilumina a canção do olhar
Aquela seiva melancólica
Que alimenta os rios intermináveis do corpo
Há muito que não vejo
Aquele olhar radiante
Sorvendo a sensualidade do ar.
1 314
Jorge Viegas
Saudade
Pairam ascendentes seduções
Nas formas cor de purpura
Da mística brisa distante.
Suaves recordações
Invisíveis fontes puras
Acordam na memória viajante.
Saudade,
Aquele calor sensível
Que se esconde no forro íntimo do sentimento
Aquela onda suave
Que refresca os horizontes da verdade
Aquele arrepio simples
Que se estende pelos sentidos da memória
Aquela fita silenciosa
Que se projecta no interior do peito
Aquele ardor nostálgico
Que se instala na serenidade do horizonte
Aquele murmúrio terno
Que ilumina a canção do olhar
Aquela seiva melancólica
Que alimenta os rios intermináveis do corpo
Há muito que não vejo
Aquele olhar radiante
Sorvendo a sensualidade do ar.
Nas formas cor de purpura
Da mística brisa distante.
Suaves recordações
Invisíveis fontes puras
Acordam na memória viajante.
Saudade,
Aquele calor sensível
Que se esconde no forro íntimo do sentimento
Aquela onda suave
Que refresca os horizontes da verdade
Aquele arrepio simples
Que se estende pelos sentidos da memória
Aquela fita silenciosa
Que se projecta no interior do peito
Aquele ardor nostálgico
Que se instala na serenidade do horizonte
Aquele murmúrio terno
Que ilumina a canção do olhar
Aquela seiva melancólica
Que alimenta os rios intermináveis do corpo
Há muito que não vejo
Aquele olhar radiante
Sorvendo a sensualidade do ar.
1 314
Jorge Viegas
Saudade
Pairam ascendentes seduções
Nas formas cor de purpura
Da mística brisa distante.
Suaves recordações
Invisíveis fontes puras
Acordam na memória viajante.
Saudade,
Aquele calor sensível
Que se esconde no forro íntimo do sentimento
Aquela onda suave
Que refresca os horizontes da verdade
Aquele arrepio simples
Que se estende pelos sentidos da memória
Aquela fita silenciosa
Que se projecta no interior do peito
Aquele ardor nostálgico
Que se instala na serenidade do horizonte
Aquele murmúrio terno
Que ilumina a canção do olhar
Aquela seiva melancólica
Que alimenta os rios intermináveis do corpo
Há muito que não vejo
Aquele olhar radiante
Sorvendo a sensualidade do ar.
Nas formas cor de purpura
Da mística brisa distante.
Suaves recordações
Invisíveis fontes puras
Acordam na memória viajante.
Saudade,
Aquele calor sensível
Que se esconde no forro íntimo do sentimento
Aquela onda suave
Que refresca os horizontes da verdade
Aquele arrepio simples
Que se estende pelos sentidos da memória
Aquela fita silenciosa
Que se projecta no interior do peito
Aquele ardor nostálgico
Que se instala na serenidade do horizonte
Aquele murmúrio terno
Que ilumina a canção do olhar
Aquela seiva melancólica
Que alimenta os rios intermináveis do corpo
Há muito que não vejo
Aquele olhar radiante
Sorvendo a sensualidade do ar.
1 314
Jorge Viegas
Gratidão
Gratidão
é dádiva de Deus,
Em tudo dai graças, Paulo dizia,
Pela salvação que vem dos céus,
Graças a Ele ainda que tardia.
O agradecer não humilha, edifica
Nossas vidas que o mal persegue
E nos cerca de tudo que não vivifica,
Enobrece o homem que a Deus segue.
Graças pela doença, graças pela saúde.
Por fracassos para que Deus nos ajude
Até a vitoria final e júbilo que abraças.
Sejamos humildes, sejamos gratos
Pelas bênçãos, e também pelos ingratos,
Por insignificâncias, ... Em tudo dai graças.
é dádiva de Deus,
Em tudo dai graças, Paulo dizia,
Pela salvação que vem dos céus,
Graças a Ele ainda que tardia.
O agradecer não humilha, edifica
Nossas vidas que o mal persegue
E nos cerca de tudo que não vivifica,
Enobrece o homem que a Deus segue.
Graças pela doença, graças pela saúde.
Por fracassos para que Deus nos ajude
Até a vitoria final e júbilo que abraças.
Sejamos humildes, sejamos gratos
Pelas bênçãos, e também pelos ingratos,
Por insignificâncias, ... Em tudo dai graças.
1 843
Silvio Cruz
Contar
Conta
os teus dias pelas horas felizes vividas,
as nuvens escuras apenas evitam
que o brilho do sol chegue aos teus olhos,
ele continua a existir, a brilhar...
a aquecer o mundo!
Conta as tuas noites pelas estrelas
que vês no firmamento,
esqueça a escuridão, a sombra,
elas apenas separam um dia do outro,
separam o brilho e a claridade
de estarem em todos os lugares!
Conta tua vida pelos sorrisos,
nunca pelas lágrimas derramadas,
elas são eternos ensinamentos,
te ajudam a crescer!
Enfim, conta tua felicidade pelas pessoas
em quem fizeste renascer a esperança,
pelo amor verdadeiro que deste...
recebeste e viveste!!!
os teus dias pelas horas felizes vividas,
as nuvens escuras apenas evitam
que o brilho do sol chegue aos teus olhos,
ele continua a existir, a brilhar...
a aquecer o mundo!
Conta as tuas noites pelas estrelas
que vês no firmamento,
esqueça a escuridão, a sombra,
elas apenas separam um dia do outro,
separam o brilho e a claridade
de estarem em todos os lugares!
Conta tua vida pelos sorrisos,
nunca pelas lágrimas derramadas,
elas são eternos ensinamentos,
te ajudam a crescer!
Enfim, conta tua felicidade pelas pessoas
em quem fizeste renascer a esperança,
pelo amor verdadeiro que deste...
recebeste e viveste!!!
1 033
Silvio Cruz
Contar
Conta
os teus dias pelas horas felizes vividas,
as nuvens escuras apenas evitam
que o brilho do sol chegue aos teus olhos,
ele continua a existir, a brilhar...
a aquecer o mundo!
Conta as tuas noites pelas estrelas
que vês no firmamento,
esqueça a escuridão, a sombra,
elas apenas separam um dia do outro,
separam o brilho e a claridade
de estarem em todos os lugares!
Conta tua vida pelos sorrisos,
nunca pelas lágrimas derramadas,
elas são eternos ensinamentos,
te ajudam a crescer!
Enfim, conta tua felicidade pelas pessoas
em quem fizeste renascer a esperança,
pelo amor verdadeiro que deste...
recebeste e viveste!!!
os teus dias pelas horas felizes vividas,
as nuvens escuras apenas evitam
que o brilho do sol chegue aos teus olhos,
ele continua a existir, a brilhar...
a aquecer o mundo!
Conta as tuas noites pelas estrelas
que vês no firmamento,
esqueça a escuridão, a sombra,
elas apenas separam um dia do outro,
separam o brilho e a claridade
de estarem em todos os lugares!
Conta tua vida pelos sorrisos,
nunca pelas lágrimas derramadas,
elas são eternos ensinamentos,
te ajudam a crescer!
Enfim, conta tua felicidade pelas pessoas
em quem fizeste renascer a esperança,
pelo amor verdadeiro que deste...
recebeste e viveste!!!
1 033
Emídia Felipe
Felicidade
Tudo
parece estar tranqüilo
as coisas estão tão calmas
até o céu se mostra mais amigo
deve ser por isso
Que as pessoas procuram o amor
Quando se é vazio
solitário e se vive com a dor
a felicidade se torna um sonho distante
onde se está é cinza e necessita ter cor
Olhando ao redor
uma dúvida a cada instante
Mas não é só isso
Ainda existem canções
e sonhos bons
Aparecem corações
que também procuram um rumo
Surgem horizontes
que fazem aumentar o tamanho do mundo
e ele passa a ser seu
Os olhos começam a ver tudo diferente
sem querer ou só por isso
esquece tudo que aconteceu
de repente
Até o ar parece ser mais puro
e o que de mais existe ainda fica
perto,
mas do outro lado do muro.
parece estar tranqüilo
as coisas estão tão calmas
até o céu se mostra mais amigo
deve ser por isso
Que as pessoas procuram o amor
Quando se é vazio
solitário e se vive com a dor
a felicidade se torna um sonho distante
onde se está é cinza e necessita ter cor
Olhando ao redor
uma dúvida a cada instante
Mas não é só isso
Ainda existem canções
e sonhos bons
Aparecem corações
que também procuram um rumo
Surgem horizontes
que fazem aumentar o tamanho do mundo
e ele passa a ser seu
Os olhos começam a ver tudo diferente
sem querer ou só por isso
esquece tudo que aconteceu
de repente
Até o ar parece ser mais puro
e o que de mais existe ainda fica
perto,
mas do outro lado do muro.
810
Emídia Felipe
Felicidade
Tudo
parece estar tranqüilo
as coisas estão tão calmas
até o céu se mostra mais amigo
deve ser por isso
Que as pessoas procuram o amor
Quando se é vazio
solitário e se vive com a dor
a felicidade se torna um sonho distante
onde se está é cinza e necessita ter cor
Olhando ao redor
uma dúvida a cada instante
Mas não é só isso
Ainda existem canções
e sonhos bons
Aparecem corações
que também procuram um rumo
Surgem horizontes
que fazem aumentar o tamanho do mundo
e ele passa a ser seu
Os olhos começam a ver tudo diferente
sem querer ou só por isso
esquece tudo que aconteceu
de repente
Até o ar parece ser mais puro
e o que de mais existe ainda fica
perto,
mas do outro lado do muro.
parece estar tranqüilo
as coisas estão tão calmas
até o céu se mostra mais amigo
deve ser por isso
Que as pessoas procuram o amor
Quando se é vazio
solitário e se vive com a dor
a felicidade se torna um sonho distante
onde se está é cinza e necessita ter cor
Olhando ao redor
uma dúvida a cada instante
Mas não é só isso
Ainda existem canções
e sonhos bons
Aparecem corações
que também procuram um rumo
Surgem horizontes
que fazem aumentar o tamanho do mundo
e ele passa a ser seu
Os olhos começam a ver tudo diferente
sem querer ou só por isso
esquece tudo que aconteceu
de repente
Até o ar parece ser mais puro
e o que de mais existe ainda fica
perto,
mas do outro lado do muro.
810
Emídia Felipe
Felicidade
Tudo
parece estar tranqüilo
as coisas estão tão calmas
até o céu se mostra mais amigo
deve ser por isso
Que as pessoas procuram o amor
Quando se é vazio
solitário e se vive com a dor
a felicidade se torna um sonho distante
onde se está é cinza e necessita ter cor
Olhando ao redor
uma dúvida a cada instante
Mas não é só isso
Ainda existem canções
e sonhos bons
Aparecem corações
que também procuram um rumo
Surgem horizontes
que fazem aumentar o tamanho do mundo
e ele passa a ser seu
Os olhos começam a ver tudo diferente
sem querer ou só por isso
esquece tudo que aconteceu
de repente
Até o ar parece ser mais puro
e o que de mais existe ainda fica
perto,
mas do outro lado do muro.
parece estar tranqüilo
as coisas estão tão calmas
até o céu se mostra mais amigo
deve ser por isso
Que as pessoas procuram o amor
Quando se é vazio
solitário e se vive com a dor
a felicidade se torna um sonho distante
onde se está é cinza e necessita ter cor
Olhando ao redor
uma dúvida a cada instante
Mas não é só isso
Ainda existem canções
e sonhos bons
Aparecem corações
que também procuram um rumo
Surgem horizontes
que fazem aumentar o tamanho do mundo
e ele passa a ser seu
Os olhos começam a ver tudo diferente
sem querer ou só por isso
esquece tudo que aconteceu
de repente
Até o ar parece ser mais puro
e o que de mais existe ainda fica
perto,
mas do outro lado do muro.
810
Emídia Felipe
Felicidade
Tudo
parece estar tranqüilo
as coisas estão tão calmas
até o céu se mostra mais amigo
deve ser por isso
Que as pessoas procuram o amor
Quando se é vazio
solitário e se vive com a dor
a felicidade se torna um sonho distante
onde se está é cinza e necessita ter cor
Olhando ao redor
uma dúvida a cada instante
Mas não é só isso
Ainda existem canções
e sonhos bons
Aparecem corações
que também procuram um rumo
Surgem horizontes
que fazem aumentar o tamanho do mundo
e ele passa a ser seu
Os olhos começam a ver tudo diferente
sem querer ou só por isso
esquece tudo que aconteceu
de repente
Até o ar parece ser mais puro
e o que de mais existe ainda fica
perto,
mas do outro lado do muro.
parece estar tranqüilo
as coisas estão tão calmas
até o céu se mostra mais amigo
deve ser por isso
Que as pessoas procuram o amor
Quando se é vazio
solitário e se vive com a dor
a felicidade se torna um sonho distante
onde se está é cinza e necessita ter cor
Olhando ao redor
uma dúvida a cada instante
Mas não é só isso
Ainda existem canções
e sonhos bons
Aparecem corações
que também procuram um rumo
Surgem horizontes
que fazem aumentar o tamanho do mundo
e ele passa a ser seu
Os olhos começam a ver tudo diferente
sem querer ou só por isso
esquece tudo que aconteceu
de repente
Até o ar parece ser mais puro
e o que de mais existe ainda fica
perto,
mas do outro lado do muro.
810
Mariana Ianelli
Nostálgico
Tornas
às festas passadas
Com o jeito de quem velou
E pretendeu à risca uma prece difícil.
O perigo te apaixona tanto
Que num ímpeto frio por mudanças
Tu te fazes rebelde querendo outras vidas.
E para quê...
Logo voltas a tuas saudades antigas,
A teu largo acervo de ossos.
Porque és o teu regresso,
Nas tuas buscas iludidas
E no teu desamor.
às festas passadas
Com o jeito de quem velou
E pretendeu à risca uma prece difícil.
O perigo te apaixona tanto
Que num ímpeto frio por mudanças
Tu te fazes rebelde querendo outras vidas.
E para quê...
Logo voltas a tuas saudades antigas,
A teu largo acervo de ossos.
Porque és o teu regresso,
Nas tuas buscas iludidas
E no teu desamor.
866
Emídia Felipe
A Noite
De noite,
quando as bocas calam
e as almas passeiam
tudo vira refúgio
todos os ruídos
viram suspeitos
e as sombras
cúmplices
Os cantos
de todos os lados
viram abrigo
De noite
livre do barulho do mundo
posso saber de mim
Tudo se afasta
e posso sair
cair
sorrir
só
O véu escuro lá fora
me faz lembrar
que de manhã
tudo volta
quando as bocas calam
e as almas passeiam
tudo vira refúgio
todos os ruídos
viram suspeitos
e as sombras
cúmplices
Os cantos
de todos os lados
viram abrigo
De noite
livre do barulho do mundo
posso saber de mim
Tudo se afasta
e posso sair
cair
sorrir
só
O véu escuro lá fora
me faz lembrar
que de manhã
tudo volta
919
Mariana Ianelli
Testamento
"Chora,
irmão pequeno, chora,
Cumpre a tua dor, exerce o rito da agonia.
Porque cumprir a dor é também
cumprir o seu próprio destino."
(Mário de Andrade - Rito do Irmão Pequeno)
A vida, para desejares
viver.
Um rosto emprestado de Deus
suscita da calada
para ser um rosto de homem,
teu voto de beleza.
O tempo de vir
é fortuna que não escolheste,
tua mãe é o primeiro regaço que não escolheste,
primeiro amor para amar, exaltado e fiel.
Mais tarde, o teu corpo desiludido
ou transformado em fonte,
um amigo arrastado no vento,
adágio seduzido,
mais tarde e de novo o silêncio,
que já não é o teu sereno,
mas uma tristeza inimiga
mais leal para ti que o teu corpo,
que o teu nome sonoro
e as concessões pela mãe.
Procuras um amor natural
como quando nada sabias,
mas a perda de Deus te ensinou,
como aos outros, a desconfiar.
Uma doçura é tão próxima,
mas e o teu pavor de amar ...
Na concha acanhada, durante,
escutas o sangue no passeio pelos dedos,
escutas no peito uma autonomia ignota.
Daí compreendes o sigiloso
de perseverar e doer ...
Tu és a vida que não veio,
e que mais sinceramente, no entanto,
está perto da tua nitidez.
És teu próprio filho emudecido, desatento.
Mesmo que sintas frio, como sentes.
irmão pequeno, chora,
Cumpre a tua dor, exerce o rito da agonia.
Porque cumprir a dor é também
cumprir o seu próprio destino."
(Mário de Andrade - Rito do Irmão Pequeno)
A vida, para desejares
viver.
Um rosto emprestado de Deus
suscita da calada
para ser um rosto de homem,
teu voto de beleza.
O tempo de vir
é fortuna que não escolheste,
tua mãe é o primeiro regaço que não escolheste,
primeiro amor para amar, exaltado e fiel.
Mais tarde, o teu corpo desiludido
ou transformado em fonte,
um amigo arrastado no vento,
adágio seduzido,
mais tarde e de novo o silêncio,
que já não é o teu sereno,
mas uma tristeza inimiga
mais leal para ti que o teu corpo,
que o teu nome sonoro
e as concessões pela mãe.
Procuras um amor natural
como quando nada sabias,
mas a perda de Deus te ensinou,
como aos outros, a desconfiar.
Uma doçura é tão próxima,
mas e o teu pavor de amar ...
Na concha acanhada, durante,
escutas o sangue no passeio pelos dedos,
escutas no peito uma autonomia ignota.
Daí compreendes o sigiloso
de perseverar e doer ...
Tu és a vida que não veio,
e que mais sinceramente, no entanto,
está perto da tua nitidez.
És teu próprio filho emudecido, desatento.
Mesmo que sintas frio, como sentes.
937
Mariana Ianelli
Testamento
"Chora,
irmão pequeno, chora,
Cumpre a tua dor, exerce o rito da agonia.
Porque cumprir a dor é também
cumprir o seu próprio destino."
(Mário de Andrade - Rito do Irmão Pequeno)
A vida, para desejares
viver.
Um rosto emprestado de Deus
suscita da calada
para ser um rosto de homem,
teu voto de beleza.
O tempo de vir
é fortuna que não escolheste,
tua mãe é o primeiro regaço que não escolheste,
primeiro amor para amar, exaltado e fiel.
Mais tarde, o teu corpo desiludido
ou transformado em fonte,
um amigo arrastado no vento,
adágio seduzido,
mais tarde e de novo o silêncio,
que já não é o teu sereno,
mas uma tristeza inimiga
mais leal para ti que o teu corpo,
que o teu nome sonoro
e as concessões pela mãe.
Procuras um amor natural
como quando nada sabias,
mas a perda de Deus te ensinou,
como aos outros, a desconfiar.
Uma doçura é tão próxima,
mas e o teu pavor de amar ...
Na concha acanhada, durante,
escutas o sangue no passeio pelos dedos,
escutas no peito uma autonomia ignota.
Daí compreendes o sigiloso
de perseverar e doer ...
Tu és a vida que não veio,
e que mais sinceramente, no entanto,
está perto da tua nitidez.
És teu próprio filho emudecido, desatento.
Mesmo que sintas frio, como sentes.
irmão pequeno, chora,
Cumpre a tua dor, exerce o rito da agonia.
Porque cumprir a dor é também
cumprir o seu próprio destino."
(Mário de Andrade - Rito do Irmão Pequeno)
A vida, para desejares
viver.
Um rosto emprestado de Deus
suscita da calada
para ser um rosto de homem,
teu voto de beleza.
O tempo de vir
é fortuna que não escolheste,
tua mãe é o primeiro regaço que não escolheste,
primeiro amor para amar, exaltado e fiel.
Mais tarde, o teu corpo desiludido
ou transformado em fonte,
um amigo arrastado no vento,
adágio seduzido,
mais tarde e de novo o silêncio,
que já não é o teu sereno,
mas uma tristeza inimiga
mais leal para ti que o teu corpo,
que o teu nome sonoro
e as concessões pela mãe.
Procuras um amor natural
como quando nada sabias,
mas a perda de Deus te ensinou,
como aos outros, a desconfiar.
Uma doçura é tão próxima,
mas e o teu pavor de amar ...
Na concha acanhada, durante,
escutas o sangue no passeio pelos dedos,
escutas no peito uma autonomia ignota.
Daí compreendes o sigiloso
de perseverar e doer ...
Tu és a vida que não veio,
e que mais sinceramente, no entanto,
está perto da tua nitidez.
És teu próprio filho emudecido, desatento.
Mesmo que sintas frio, como sentes.
937
Mariana Ianelli
Diário
No teu
rosto me contaste
Todas as noites de suicídio interminadas
As juras de amar tua mãe (todas quebradas)
A reconciliação de ti contigo
Na recordação do vaso dando
Milhões de rosas ressequidas
No tempo ultrapassado
Em que resolveste retornar a tua casa.
No teu rosto me revelaste
Todos os montes que galgaras
Num desfile infantil de marcar passo
Revelaste todo fim de tardinha
Em que o gás da rua não te quis iluminar,
Vejo nas tuas olheiras
Como levaste tempo em abraçar
Teu próprio busto,
Revolvidos, contundentes, os teus braços,
Na amizade de ti contigo...
No teu rosto vi os sinais da vergonha
Por teres desejado um filho
Que engordasse tuas ancas,
Vi os indícios desaforados da velhice
E dos pecados menores,
Reconheci nos teus beiços fechados
O amor sofrido que tiveste a ti mesmo
E aos teus ímpetos de inspiração
Para amar a alguém mais.
No teu rosto a carga que há
Por não teres mostrado
Que quiseste um abraço
Da tua maior amiga,
A carga que há por te arrependeres
Do pacto irresponsável
De te casares com um homem,
Como numa folia desastrada.
No teu rosto me contaste o teu rosto,
Gaze de pele vestindo a tua caveira
E esse é hoje nosso melhor segredo,
Eu juro.
rosto me contaste
Todas as noites de suicídio interminadas
As juras de amar tua mãe (todas quebradas)
A reconciliação de ti contigo
Na recordação do vaso dando
Milhões de rosas ressequidas
No tempo ultrapassado
Em que resolveste retornar a tua casa.
No teu rosto me revelaste
Todos os montes que galgaras
Num desfile infantil de marcar passo
Revelaste todo fim de tardinha
Em que o gás da rua não te quis iluminar,
Vejo nas tuas olheiras
Como levaste tempo em abraçar
Teu próprio busto,
Revolvidos, contundentes, os teus braços,
Na amizade de ti contigo...
No teu rosto vi os sinais da vergonha
Por teres desejado um filho
Que engordasse tuas ancas,
Vi os indícios desaforados da velhice
E dos pecados menores,
Reconheci nos teus beiços fechados
O amor sofrido que tiveste a ti mesmo
E aos teus ímpetos de inspiração
Para amar a alguém mais.
No teu rosto a carga que há
Por não teres mostrado
Que quiseste um abraço
Da tua maior amiga,
A carga que há por te arrependeres
Do pacto irresponsável
De te casares com um homem,
Como numa folia desastrada.
No teu rosto me contaste o teu rosto,
Gaze de pele vestindo a tua caveira
E esse é hoje nosso melhor segredo,
Eu juro.
1 007
Silvaney Paes
Só Um Sopro
Um
sopro
De um amor que sofro
Não pouco
Só louco
Pegajoso
Da alma que achou-se pouca
Ainda sofro
E louco morro
Aguardo o sopro
De um amar louco
Não pouco
Igual ao outro
E aí então, não serei só louco
Nem só sopro
Serei vento e sopros
Um do outro
Nem loucos
Nem poucos
sopro
De um amor que sofro
Não pouco
Só louco
Pegajoso
Da alma que achou-se pouca
Ainda sofro
E louco morro
Aguardo o sopro
De um amar louco
Não pouco
Igual ao outro
E aí então, não serei só louco
Nem só sopro
Serei vento e sopros
Um do outro
Nem loucos
Nem poucos
1 112
Silvaney Paes
Só Um Sopro
Um
sopro
De um amor que sofro
Não pouco
Só louco
Pegajoso
Da alma que achou-se pouca
Ainda sofro
E louco morro
Aguardo o sopro
De um amar louco
Não pouco
Igual ao outro
E aí então, não serei só louco
Nem só sopro
Serei vento e sopros
Um do outro
Nem loucos
Nem poucos
sopro
De um amor que sofro
Não pouco
Só louco
Pegajoso
Da alma que achou-se pouca
Ainda sofro
E louco morro
Aguardo o sopro
De um amar louco
Não pouco
Igual ao outro
E aí então, não serei só louco
Nem só sopro
Serei vento e sopros
Um do outro
Nem loucos
Nem poucos
1 112
Jorge Viegas
Lenda dos Sonhos
Noite
lenta, eterna, magia dos espíritos...
Apalpo a distância do movimento...
O brilho profundo do luar
Aquece o gesto sentido do amor
E transformo-te na lenda dos sonhos.
As estrelas cantam o brilho sublime
Dentro da ternura do teu olhar
Reflectindo sobre a imensidão do oceano
O calor sensual do teu abraço.
Murmúrios delicioso povoam os céus
Embalando a doçura dos teus beijos
E o arco-íris eleva-se no horizonte
Colorindo as ondas quentes dos teus cabelos
Por onde navegam as verdades dos teus sentimentos.
Os sentidos flutuam pelo aroma verdadeiro
Da simplicidade da tua generosidade
Criando a simbiose dos teus desejos.
Na canção embriagante dos sinos celestiais
Envolvo-me na tua sinceridade
E torno-te eterna dentro do meu peito.
lenta, eterna, magia dos espíritos...
Apalpo a distância do movimento...
O brilho profundo do luar
Aquece o gesto sentido do amor
E transformo-te na lenda dos sonhos.
As estrelas cantam o brilho sublime
Dentro da ternura do teu olhar
Reflectindo sobre a imensidão do oceano
O calor sensual do teu abraço.
Murmúrios delicioso povoam os céus
Embalando a doçura dos teus beijos
E o arco-íris eleva-se no horizonte
Colorindo as ondas quentes dos teus cabelos
Por onde navegam as verdades dos teus sentimentos.
Os sentidos flutuam pelo aroma verdadeiro
Da simplicidade da tua generosidade
Criando a simbiose dos teus desejos.
Na canção embriagante dos sinos celestiais
Envolvo-me na tua sinceridade
E torno-te eterna dentro do meu peito.
1 453
Jorge Viegas
Magia
Quando pela manhã se abrem as janelas
E entra a brisa da felicidade, isto é magia.
Quando se cheira uma rosa encantada
E se sente o perfume de um beijo ardente, isto é magia.
Quando os raios escaldantes do sol
Se transformam em fonte eterna, isto é magia.
Quando se mergulha nas gotas da chuva
E navegamos pela imensidão, isto é magia.
Quando se toca na cores quentes do por do sol
E descobrimos cânticos dourados, isto é magia.
Quando se vê no reflexo do brilho do luar
Os contornos íntimos da sua beleza,
Se sente o perfume ardente do teu beijo,
O calor penetrante da tua ternura,
A imensidão absorvente do teu carinho,
Isto é AMOR.
E entra a brisa da felicidade, isto é magia.
Quando se cheira uma rosa encantada
E se sente o perfume de um beijo ardente, isto é magia.
Quando os raios escaldantes do sol
Se transformam em fonte eterna, isto é magia.
Quando se mergulha nas gotas da chuva
E navegamos pela imensidão, isto é magia.
Quando se toca na cores quentes do por do sol
E descobrimos cânticos dourados, isto é magia.
Quando se vê no reflexo do brilho do luar
Os contornos íntimos da sua beleza,
Se sente o perfume ardente do teu beijo,
O calor penetrante da tua ternura,
A imensidão absorvente do teu carinho,
Isto é AMOR.
1 963
Silvaney Paes
Contido
Algo ofendeu a vida.
A poesia,
Ou o sentimento
Nela Contida?
..................
A saudade ou a dor
Ofenderam a vida.
Viu ter Deus
Nelas contidas?
...................
Não sabes?
São teus os dois
E tudo
Nela contida.
...................
E das folhas?
Viste vida
Ou viste morte
Nela contidas?
.................
Algo ofendeu a vida
Foi a poesia
E o sentimento
Nela contida.
A poesia,
Ou o sentimento
Nela Contida?
..................
A saudade ou a dor
Ofenderam a vida.
Viu ter Deus
Nelas contidas?
...................
Não sabes?
São teus os dois
E tudo
Nela contida.
...................
E das folhas?
Viste vida
Ou viste morte
Nela contidas?
.................
Algo ofendeu a vida
Foi a poesia
E o sentimento
Nela contida.
760
Silvaney Paes
Contido
Algo ofendeu a vida.
A poesia,
Ou o sentimento
Nela Contida?
..................
A saudade ou a dor
Ofenderam a vida.
Viu ter Deus
Nelas contidas?
...................
Não sabes?
São teus os dois
E tudo
Nela contida.
...................
E das folhas?
Viste vida
Ou viste morte
Nela contidas?
.................
Algo ofendeu a vida
Foi a poesia
E o sentimento
Nela contida.
A poesia,
Ou o sentimento
Nela Contida?
..................
A saudade ou a dor
Ofenderam a vida.
Viu ter Deus
Nelas contidas?
...................
Não sabes?
São teus os dois
E tudo
Nela contida.
...................
E das folhas?
Viste vida
Ou viste morte
Nela contidas?
.................
Algo ofendeu a vida
Foi a poesia
E o sentimento
Nela contida.
760
Silvaney Paes
O Tempo
Silêncio
que grita e espera
Por uma voz que assoma e apega
De fazer poemas na espera
Desse amor que a mim se apega
Não saber desse amar a espera
E de uma dor que só agora se apega
Que pela alma se espalha, dilacera.
De só sofrer na espera
E quando à noite, finda a espera.
Há em mim um torpor que se agrega
Por um amor que assoma e se apega
Chegou o amor que de ha muito se espera
E de toda uma vida de espera
De uma dor que se agrega
De um torpor que dilacera
Nada mais importa.
Chegas-te.
Fim da Dor e da Espera
que grita e espera
Por uma voz que assoma e apega
De fazer poemas na espera
Desse amor que a mim se apega
Não saber desse amar a espera
E de uma dor que só agora se apega
Que pela alma se espalha, dilacera.
De só sofrer na espera
E quando à noite, finda a espera.
Há em mim um torpor que se agrega
Por um amor que assoma e se apega
Chegou o amor que de ha muito se espera
E de toda uma vida de espera
De uma dor que se agrega
De um torpor que dilacera
Nada mais importa.
Chegas-te.
Fim da Dor e da Espera
850