Lista de Poemas

El año del cometa

Era la voz de Paulos, que se acercaba mezclada con el aroma de los membrillos que estaban puestos a secar en un tablero, junto a la ventana. Pero Paulos no estaba. Los caminos todos del mundo eran como hilos de los que María podía tirar, para hacer nudos, para hacer ovillos. Entre todos los hilos, uno, caliente como los labios de un niño, sería el que trajese a Paulos desde sus lejanías. A Paulos, atadas las manos con un hilo, sonriendo, llamándole María.
-Me perdí, María, en el laberinto, en uno que hay a mano izquierda yendo para Siria, viajando por el mar. Gracias a que me até el camino a la cintura, y lo llevé conmigo por todas aquellas vueltas y revueltas, y en las tinieblas, y que ahora a tí se te ocurrió tirar de él. Si no llegas a tirar, tardaría más de mil años, o más, en el viaje de regreso. Dentro del laberinto hay una ciudad, y en el medio y medio de la ciudad, un pozo de tres varas de hondo, en el que canta una sirena. Le dices al agua que le cubre que se vaya, echas una moneda de oro, y el agua se va. La sirena queda en seco. Te llama por tu nombre, que lo adivina, y te pide un regalo. Yo le tiré una manzana. Me dijo en la lengua de allí, en la que esperar se dice amar, y viceversa, que esperase a las doce de la noche. En esto, llegó un moro con una carretilla y se llevó los huesos de los otros enamorados, muertos allí, antes de que yo hubiese llegado. Entonces fue cuando tu empezastes a tirar, y el camino en mi cintura era como tu brazo derecho ciñéndome, como cuando se me ocurre enseñarte a bailar las danzas corteses de Gaula. Respiré cuando vi que entre los huesos de los enamorados muertos no iban los míos.
-¿Los reconocerías?
No hay nadie, creo, que pueda reconocer sus huesos.
María se durmió recostada en el aroma de los membrillos, en la voz de Paulos, que casi eran la misma cosa.
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Al otro lado de las montañas

Alguien dijo que había ciudades para soñar
al otro lado de las montañas.
No dijo si estaban suspendidas en el aire,
sumergidas en las lagunas,
o perdidas en el corazón del bosque.
Los que allá fueron nada encontraron,
ni altas torres ni jardines
ni mujeres hilando en el atrio,
ni un muchacho aprendiendo a tocar la gaita.
Solo yo traje algo para seguir soñando
algo visto y no visto en la niebla de la mañana,
algo que era una flor o un mirlo de oro
o un pie descalzo de mujer,
un sueño de otro que se ponía a dormir en mi,
echado en mis ojos,
pidiéndome que lo soñase mas allá de las montañas,
donde no hay ciudades para soñar.
Y ahora mi oficio es soñar, y no se
si soy yo quien sueño, o es que por mi sueñan
campos, miradas azules, palomas que juegan con un niño,
o una mano pequeña y fría que me acaricia el corazón.
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Identificación y contexto básico

Álvaro Cunqueiro Mora fue un escritor, periodista y trovador español, nacido en Mondoñedo, Lugo. Es una de las figuras más importantes de la literatura gallega del siglo XX. Su obra, escrita principalmente en gallego y en castellano, se nutre de la rica tradición oral y mítica de Galicia.

Infancia y formación

Nacido en una familia de farmacéuticos, Cunqueiro tuvo una infancia marcada por la farmacia familiar, un lugar que se convirtió en un espacio de fantasía y aprendizaje. Estudió el bachillerato en Lugo y posteriormente se trasladó a Santiago de Compostela para estudiar Filosofía y Letras, aunque no llegó a licenciarse. Durante su juventud, entró en contacto con los círculos intelectuales galleguistas y se interesó por la historia medieval y las leyendas celtas.

Trayectoria literaria

Cunqueiro inició su carrera literaria en la década de 1930. Publicó sus primeros poemas en revistas gallegas y pronto comenzó a destacar por su originalidad y su dominio del lenguaje. A lo largo de su vida, alternó la escritura de poesía, novela, cuento y teatro, publicando en gallego y castellano. Fue colaborador habitual de periódicos y revistas, tanto gallegas como nacionales, y participó activamente en la vida cultural de su tiempo.

Obra, estilo y características literarias

Su obra se caracteriza por la fusión de lo real y lo fantástico, la presencia constante de la mitología celta y el mundo de las leyendas gallegas, y un lenguaje poético de gran belleza y musicalidad. Temas como el amor, la muerte, el tiempo y la identidad se entrelazan con elementos de la tradición oral. Utilizó tanto el verso libre como formas métricas tradicionales, experimentando con la estructura y el ritmo. Su tono suele ser lírico, a menudo con un trasfondo de melancolía y un toque de humor irónico. Su estilo es reconocible por su prosa evocadora, rica en imágenes y referencias culturales. Se le asocia al movimiento del Neotrovadorismo y a la renovación de la literatura gallega.

Contexto cultural e histórico

Cunqueiro vivió gran parte de su vida durante la dictadura franquista, un periodo que marcó la censura y las dificultades para la cultura gallega. Sin embargo, supo sortear estas limitaciones y mantener una producción literaria vibrante. Perteneció a una generación de escritores gallegos que, a pesar de las adversidades, revitalizaron la lengua y la literatura de Galicia. Su obra dialoga con la tradición literaria gallega y con la literatura universal, pero siempre desde una perspectiva profundamente personal y local.

Vida personal

Su vida estuvo ligada a Mondoñedo y a Galicia, lugares que inspiraron gran parte de su obra. Fue un hombre de gran cultura y erudición, pero también de una profunda sencillez. Mantuvo una relación especial con su familia y amigos, y su carácter reservado le permitía observar el mundo con una mirada única.

Reconocimiento y recepción

Álvaro Cunqueiro es considerado uno de los pilares de la literatura gallega moderna y uno de los escritores españoles más importantes del siglo XX. Recibió numerosos premios y distinciones, y su obra ha sido traducida a varios idiomas. Su reconocimiento ha crecido con el tiempo, consolidándose como un autor de referencia tanto en el ámbito académico como entre los lectores.

Influencias y legado

Cunqueiro se inspiró en la mitología celta, el folclore gallego, la literatura medieval (especialmente los cantares de gesta y la lírica galaico-portuguesa) y autores como Cervantes. Su legado reside en la modernización de la narrativa y la poesía gallegas, la reivindicación de la cultura popular y la creación de un universo literario propio, mágico y profundamente humano. Ha influido a generaciones posteriores de escritores gallegos y españoles.

Interpretación y análisis crítico

La obra de Cunqueiro ha sido objeto de numerosos estudios críticos que analizan su compleja relación entre mito y realidad, su uso del lenguaje y su profunda visión del mundo gallego. Se destaca su capacidad para crear atmósferas oníricas y su reflexión sobre la condición humana a través de elementos fantásticos.

Infancia y formación

Era conocido por su gran memoria y su vasta cultura enciclopédica. Tenía una gran afición por la historia, la mitología y las leyendas, y a menudo las integraba de forma magistral en sus relatos. Su relación con la farmacia familiar fue una fuente constante de inspiración y anécdotas.

Muerte y memoria

Falleció en Vigo en 1981. Su muerte supuso una gran pérdida para la cultura gallega y española. Su obra sigue siendo estudiada, leída y admirada, y su memoria se mantiene viva a través de instituciones y eventos dedicados a su figura y legado.