Lista de Poemas

El tablero de ajedrez

Como en la vida, todo es problema en el ajedrez, desde la apertura hasta el mate. Pero todo es equidad y todo es ley. Tengo aquí peones, Caballos, Alfiles: están medidas mis potencias. Puedo adquirir, sin embargo, nuevas fuerzas por la combinación acertada de las que me han sido consentidas. Y, a la inversa, puedo disminuirlas o perderlas. Nadie sino yo tendrá la culpa de esto. Una combinación errónea me traerá siempre a menos, bajo el jaque del rival. De donde se infiere, provechosamente, que la violenta ambición es perversa consejera, y que tan sólo se ha de tomar en cuenta el interés de la armoniosa verdad. La multiplicidad de peligros de que vivimos rodeados se evidencia en el tablero. Hemos jugado por fin. ¿Qué hará el adversario?... Es el dueño de innumerables posibilidades; el mero paso de su peón, con ser nada más que un peón, puede comprometer todo mi plan y ocasionar mi ruina. Lección incomparable, que nos instruye en la suprema ley de la relatividad. ¿Y lo que se pierde, se pierde para siempre? El ajedrez nos da un consuelo. Si cuidamos la marcha de los ínfimos peones, tan pequeñitos como son, apoyando su avance con bien distribuidas fuerzas, alguno de ellos entrará a los últimos cuarteles del adversario y será nuestro precio de recate por la pieza grande que entregamos en temerario arranque al lazo del enemigo. Así, del propio error viene a servirse el ajedrizta paciente para la ulterior victoria. Parece que por tales caminos se nos aleccionará de que no hay modesta intención ni altruista constancia que al cabo no fructifique. Porque todo este juego se funda en el ejercicio altruista de los poderes, como se ve de inmediato cuando se considera que siendo el Rey la pieza menos útil, por él pelean las demás, denodadas y terribles. También se advierte que la pieza jaqueada no atiende nunca a su particular salvación sino a la del conjunto que se le sobrepone.
822

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.

NoComments

Identificación y contexto básico

Arturo Capdevila (1887-1967) fue un escritor, periodista, diplomático y docente argentino. Nacido en Córdoba, su obra está intrínsecamente ligada a la identidad y la historia de Argentina, especialmente de su provincia natal. Escribió en español.

Infancia y formación

Nacido en el seno de una familia de inmigrantes italianos, Capdevila recibió una sólida formación intelectual y humanística. Estudió derecho en la Universidad Nacional de Córdoba, donde también se vinculó con importantes figuras literarias y políticas de la época.

Trayectoria literaria

Su carrera literaria se inició temprano, publicando sus primeros trabajos en periódicos y revistas de Córdoba. A lo largo de su vida, cultivó diversos géneros literarios, desde la novela y el cuento hasta el ensayo y la poesía. Su labor como periodista y cronista de actualidad también fue fundamental, documentando la vida social y cultural de Argentina.

Obra, estilo y características literarias

La obra de Capdevila se caracteriza por su profunda conexión con la realidad argentina, su estilo cuidado y evocador, y su interés por temas como la historia, la geografía, las tradiciones, la identidad nacional y la condición humana. Sus novelas y cuentos a menudo presentan personajes complejos y atmósferas ricas en detalles sensoriales. La poesía de Capdevila, por su parte, se distingue por su lirismo y su profunda reflexión sobre la vida y el paisaje.

Contexto cultural e histórico

Arturo Capdevila vivió y desarrolló su obra en un periodo crucial de la historia argentina, marcado por profundos cambios sociales, políticos y culturales. Perteneció a una generación de intelectuales que buscaron definir y exaltar la identidad nacional a través de la literatura y las artes. Fue un firme defensor de la cultura argentina y de sus valores.

Vida personal

Además de su carrera literaria, Capdevila desempeñó roles importantes en la diplomacia argentina y en la docencia universitaria. Sus experiencias en el extranjero y su compromiso cívico enriquecieron su visión del mundo y se reflejaron en su obra, dotándola de una perspectiva amplia y matizada.

Reconocimiento y recepción

Fue un escritor muy reconocido en su país, obteniendo numerosos premios y distinciones por su labor literaria y periodística. Su obra fue valorada tanto por la crítica como por el público, consolidándose como una figura clave de la literatura argentina del siglo XX.

Influencias y legado

Capdevila es considerado un referente fundamental para comprender la literatura y la cultura argentina. Su legado reside en su capacidad para retratar la esencia del país, su defensa de la identidad nacional y su prosa evocadora que ha inspirado a generaciones de escritores.

Interpretación y análisis crítico

Su obra ha sido analizada desde diversas perspectivas, destacando su habilidad para fusionar la realidad histórica y social con la profundidad psicológica de sus personajes. Es valorado por su compromiso con la representación de la argentinidad y por su maestría narrativa.

Infancia y formación

Además de su prolífica escritura, Capdevila fue un destacado deportista y un apasionado de la exploración geográfica de Argentina, facetas que a menudo se reflejan en la riqueza de detalles de sus obras.

Muerte y memoria

Arturo Capdevila falleció en 1967, dejando un legado literario y cultural invaluable para Argentina. Su obra sigue siendo estudiada y apreciada, y su figura es recordada como uno de los grandes intelectuales y escritores del país.