Lista de Poemas

Estirpe

Los mendigos mayores no dicen nada, no hacen nada.
Saben que es inútil y exhaustivo. Se dejan estar. Se dejan estar.
Déjanse estar al sol o a la lluvia, con el mismo aire de entero valor,
lejos del cuerpo que dejan en cualquier lugar.
Entretiénense en extender la vida por el pensamiento.
Si alguien habla, su voz huye como un pájaro que cae.
Y es de tal modo imprevista, innecesaria y sorprendente
que para oírla bien tal vez giman algún ay.
¡Oh, no gemían, no!... Los mendigos mayores son todos estoicos.
Pondrán su miseria junto a los jardines del mundo feliz
pero no quieren que, desde el otro lado, sepan de la extraña suerte
que los recorre como un río un país.
Los mendigos mayores viven fuera de la vida: se excluyeron.
Abren sueños y silencios y desnudos espacios a su alrededor.
Tienen su reino vacío, de altas estrellas que no cobijan.
Su mirar jamás mira y su boca no llama ni ríe.
Y su cuerpo no sufre ni goza. Y su mano no toma ni pide.
Y su corazón es una cosa que, si existiera, súbito olvidaría.
¡Ah!, los mendigos mayores son un pueblo que se va convirtiendo en piedra.
Ese pueblo, que es el mío.
705

Cantaran los gallos

Cantarán los gallos, cuando muramos,
y una brisa leve, de manos delicadas,
rozará los bordes, las sedas
mortuorias.
Y el sonido de la noche irá transpirando
sobre los claros vidrios.
Y los grillos a lo lejos truncarán los silencios,
los tallos de cristal, fríos, largos yermos,
y el enorme aroma de los árboles.
¡Ah, qué dulce luna verá nuestra calma
faz todavía más calma que su gran espejo
de plata!
¡Qué frescura espesa en nuestros cabellos,
libres como los campos de madrugada!
En la niebla de la aurora
la última estrella
asciende pálida.
¡Qué gran sosiego, sin hablas humanas,
sin el labio de los rostros del lobo,
sin odio, sin amor, sin nada!
Como oscuros profetas perdidos,
conversarán apenas los perros en las campiñas.
Fuertes preguntas. Vastas pausas.
Estaremos en la muerte
con aquel suave contorno
de una concha dentro del agua.
466

El poeta

No se si las actuales condiciones del mundo
permiten el equilibrio de forma y expresión,
porque serían raros los poetas
en tal estado de vivencia puramente poética,
libres del aturdimiento del tiempo,
que logren hacer del grito música, esto es,
que creen poesía como se forman los cristales.
Pero creo que todos padecen, si son poetas.
Porque al final se siente que el grito es grito
y la poesía ya es el grito (con toda su fuerza),
pero transfigurado.
502

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.

NoComments

Identificación y contexto básico

Cecilia Meireles fue una prolífica poeta, ensayista, traductora, periodista y educadora brasileña. Es considerada una de las voces poéticas más importantes de Brasil y de la literatura en lengua portuguesa del siglo XX. Su obra se distingue por su lirismo refinado, su musicalidad y su profunda exploración de temas universales como el tiempo, la memoria, la infancia y la condición humana.

Infancia y formación

Nacida en Río de Janeiro, quedó huérfana de padre y madre muy joven y fue criada por su abuela materna. Esta infancia marcada por la pérdida y la soledad influyó notablemente en su sensibilidad y en la temática de su obra. Fue una niña prodigio, que aprendió a leer a los tres años y comenzó a escribir versos a los cuatro. Recibió una educación esmerada, destacando su interés por la música, la literatura y las lenguas.

Trayectoria literaria

Su carrera literaria comenzó tempranamente, publicando su primer libro, *Espectros*, a los diecisiete años. A lo largo de su vida, publicó una vasta obra poética, además de ensayos, cuentos y traducciones. Fue una figura activa en el ámbito cultural brasileño, participando en revistas literarias y desempeñándose como periodista y educadora. Su obra evolucionó estilísticamente, pero mantuvo una coherencia temática y una voz lírica inconfundible.

Obra, estilo y características literarias

Entre sus obras poéticas más destacadas se encuentran *Romanceiro da Inconfidência* (1953), una obra monumental que narra la historia de la Inconfidência Mineira a través de la poesía, y *Ou Isto ou Aquilo* (1964), un libro de poesía infantil de gran profundidad. Su estilo se caracteriza por una gran musicalidad y ritmo, el uso de imágenes delicadas y evocadoras, y una profunda sensibilidad hacia la fugacidad del tiempo y la belleza efímera de la vida. Temas recurrentes son la infancia, la naturaleza, el amor, la muerte, la espiritualidad y la búsqueda de la trascendencia. Utilizó con maestría tanto el verso libre como formas métricas tradicionales.

Contexto cultural e histórico

Cecilia Meireles vivió y escribió en un periodo de importantes transformaciones sociales y culturales en Brasil. Su obra se enmarca en el modernismo brasileño, aunque su estilo lírico y su profunda subjetividad la sitúan en una vertiente particular y atemporal. Su trabajo como educadora y periodista la conectó con las realidades de su tiempo, mientras que su poesía ofrecía una vía de escape y reflexión profunda sobre la condición humana.

Vida personal

Su vida estuvo marcada por la pérdida temprana de sus padres, lo que le otorgó una sensibilidad especial hacia la melancolía y la fugacidad. Fue una mujer independiente y dedicada a su arte y a la educación. Su matrimonio y maternidad también influyeron en su obra, especialmente en sus poemas dedicados a la infancia.

Reconocimiento y recepción

Cecilia Meireles es una de las poetas brasileñas más celebradas y estudiadas. Recibió numerosos premios y distinciones a lo largo de su carrera, y su obra ha sido traducida a varios idiomas. Su reconocimiento es tanto académico como popular, siendo admirada por la calidad estética y la profundidad emocional de sus versos.

Influencias y legado

Fue influenciada por la tradición poética en lengua portuguesa, así como por poetas simbolistas y modernistas de otras lenguas. Su legado es inmenso, habiendo marcado a generaciones de poetas brasileños y lusófonos. Su obra poética, especialmente *Romanceiro da Inconfidência*, es una piedra angular de la literatura brasileña. Su labor educativa también dejó una huella duradera.

Interpretación y análisis crítico

La obra de Meireles ha sido objeto de numerosos estudios críticos que destacan su lirismo, su tratamiento del tiempo, su conexión con la naturaleza y su profunda espiritualidad. Su poesía es vista como una meditación sobre la existencia, la belleza y la fragilidad de la vida.

Infancia y formación

A pesar de su delicada voz poética, Cecilia Meireles fue una mujer de gran temple y dedicación. Su pasión por la infancia se tradujo en una valiosa labor pedagógica y en la creación de obras dirigidas a los niños. Su profunda conexión con la música se refleja en la sonoridad de sus versos.

Muerte y memoria

Falleció en Río de Janeiro. Su memoria perdura como la de una de las grandes voces líricas de la literatura en lengua portuguesa, y su obra sigue siendo leída, estudiada y admirada por su belleza, su profundidad y su humanidad.