Lista de Poemas

Cerré mi puerta al mundo

Cerré mi puerta al mundo;
se me perdió la carne por el sueño...
Me quedé, interno, mágico, invisible,
desnudo como un ciego.

Lleno hasta el mismo borde de los ojos,
me iluminé por dentro.

Trémulo, transparente,
me quedé sobre el viento,
igual que un vaso limpio
de agua pura,
como un ángel de vidrio
en un espejo.
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Sueño

Te llamé. Me llamaste.
Brotamos como ríos.
Alzáronse en el cielo
los nombres confundidos.

Te llamé. Me llamaste.
Brotamos como ríos.
Nuestros cuerpos quedaron
frente a frente, vacíos.

Te llamé. Me llamaste.
Brotamos como ríos.
Entre nuestros dos cuerpos,
¡qué inolvidable abismo!
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Rincón De La Sangre

Tan chico el almoraduj
y... ¡cómo huele!
Tan chico.

De noche, bajo el lucero,
tan chico el almoraduj
y, ¡cómo huele!

Y... cuando en la tarde llueve,
¡cómo huele!

Y cuando levanta el sol,
tan chico el almoraduj
¡cómo huele!

Y, ahora, que del sueño vivo
¡cómo huele,
tan chico, el almoraduj!
¡Cómo duele!...
tan chico el almoraduj
Tan chico.
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Aparente Quietud Ante Tus Ojos

Aparente quietud ante tus ojos,
aquí, esta herida —no hay ajenos límites—,
hoy es el fiel de tu equilibrio estable.
La herida es tuya, el cuerpo en que está abierta
es tuyo, aun yerto y lívido. Ven, toca,
baja, más cerca. ¿Acaso ves tu origen
entrando por tus ojos a esta parte
contraria de la vida? ¿Qué has hallado?
¿Algo que no sea tuyo en permanencia?
Tira tu daga. Tira tus sentidos.
Dentro de ti te engendra lo que has dado,
fue tuyo y siempre es acción continua.
Esta herida es testigo: nadie ha muerto.
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Media Noche

MEDIA NOCHE

(Málaga, 6 de enero)

Duerme la calma en el puerto

bajo su colcha de laca,

mientras la luna en el cielo

clava sus anclas doradas.

¡Corazón,

rema!


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Identificación y contexto básico

Emilio Prados Such fue un poeta español, miembro destacado de la Generación del 27. Nacido en Málaga, su vida y obra estuvieron profundamente marcadas por los avatares históricos de España, incluyendo la Guerra Civil y el posterior exilio. Su poesía se caracteriza por una profunda introspección, la exploración de la naturaleza, el amor, la soledad y una constante búsqueda de lo trascendente.

Infancia y formación

Nacido en el seno de una familia acomodada, su infancia transcurrió en Málaga, donde recibió una educación esmerada. Sus estudios universitarios, aunque iniciados en Derecho, pronto se vieron eclipsados por su vocación literaria. En su juventud, se rodeó de un círculo de amigos y artistas con los que compartiría inquietudes estéticas y vitales, sentando las bases de lo que sería la Generación del 27. La temprana influencia de la naturaleza y el paisaje andaluz fue fundamental en su formación poética.

Trayectoria literaria

La trayectoria literaria de Prados se inicia en la década de 1920, coincidiendo con el efervescente ambiente cultural de la época y la consolidación de la Generación del 27. Publicó sus primeros poemarios, mostrando una evolución desde las influencias modernistas hacia un estilo propio, más depurado y personal. La Guerra Civil española truncó su vida en España, forzándolo al exilio. Durante su larga estancia fuera de su país, continuó escribiendo, y su obra adquirió matices de nostalgia, añoranza y una profunda reflexión sobre la condición humana y la pérdida.

Obra, estilo y características literarias

La poesía de Emilio Prados se distingue por su tono íntimo, su lirismo contenido y su profunda melancolía. Sus temas recurrentes son el amor, la naturaleza (especialmente el paisaje andaluz), la soledad, la muerte, el tiempo y la búsqueda de una trascendencia espiritual. Su estilo, inicialmente influenciado por el simbolismo y el modernismo, evolucionó hacia una mayor sencillez formal y una expresividad conmovedora. Utiliza un lenguaje depurado, a menudo evocador, y una musicalidad sutil. Obras clave incluyen "Tiempo de silencio", "La voz ancestral", "Jardín cerrado" y "Mísero río".

Contexto cultural e histórico

Emilio Prados vivió y creó en un periodo crucial de la historia española. Perteneciente a la Generación del 27, compartió inquietudes con poetas como Lorca, Alberti, Cernuda y Aleixandre. La Guerra Civil española supuso un punto de quiebre traumático, llevándolo al exilio. Su obra posterior está teñida de la experiencia del destierro, la pérdida de la patria y la reflexión sobre la condición humana en tiempos de conflicto. Mantuvo una postura antifascista y republicana.

Vida personal

La vida de Prados estuvo marcada por la amistad profunda con otros intelectuales de su generación, así como por relaciones sentimentales significativas. El exilio, iniciado en 1939 y que lo llevó a residir en México y luego en París, representó una experiencia vital y personal determinante que influyó profundamente en su obra, dotándola de una mayor carga de reflexión y melancolía. Mantuvo una vida discreta y dedicada a la creación literaria y a la enseñanza.

Reconocimiento y recepción

Aunque reconocido en los círculos intelectuales de su tiempo, el reconocimiento masivo de Emilio Prados llegó en gran medida de forma póstuma. Su obra, especialmente la escrita en el exilio, ha sido revalorizada en las últimas décadas, consolidándose como una de las voces más importantes y conmovedoras de la poesía española del siglo XX. Su inclusión en antologías y estudios académicos ha aumentado su difusión y aprecio.

Influencias y legado

Prados fue influenciado por la poesía simbolista francesa, el modernismo español y la tradición lírica clásica. A su vez, su poesía ha ejercido una influencia notable en generaciones posteriores de poetas españoles e hispanoamericanos, especialmente por su lirismo intimista, su exploración de la soledad y su profunda humanidad. Su legado reside en la pureza de su verso y en la sinceridad de su voz poética.

Interpretación y análisis crítico

Los críticos han analizado la obra de Prados desde diversas perspectivas: la influencia del paisaje andaluz, la dimensión espiritual de su poesía, la melancolía del exilio y su constante búsqueda de la identidad y el sentido de la vida. Su obra invita a una lectura profunda y reflexiva, a menudo marcada por la soledad y la contemplación.

Infancia y formación

Durante su exilio en París, Prados trabajó como profesor de español, actividad que compaginó con su creación literaria. Su carácter reservado y su dedicación a la poesía y a la enseñanza marcaron su vida, alejándolo de la ostentación o la autopromoción. La correspondencia que mantuvo con otros poetas de su generación es un valioso testimonio de su vida intelectual y personal.

Muerte y memoria

Emilio Prados falleció en México. Tras su muerte, su obra ha sido objeto de estudio y revalorización, asegurando su lugar en el canon de la poesía española del siglo XX. Sus poemas siguen siendo leídos y admirados por su belleza, su profundidad y su capacidad para conmover al lector.