Idioma
El dinero es como el estiércol: no es bueno a no ser que se esparza.
No existe ningún secreto que pueda compararse con la rapidez.
El requisito del éxito es la prontitud en las decisiones.
La ocasión hay que crearla, no esperar a que llegue.
El que no aplique nuevos remedios, debe esperar nuevos males; porque el mayor innovador es el tiempo.
Un hombre sabio se procurará más oportunidades de las que se le presentan.
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