Lista de Poemas

La Sombra

¡Remansos del crepúsculo! Lejanos
amores de una copla campesina...
De los cielos desciende una divina
paz, sobre el sueño de los verdes llanos.

Vuelven a perfumar los sueños vanos,
y yo no sé qué angustia nos domina,
que se cierran los ojos, y se inclina
la frente, pensativa, entre las manos.

Por el azul magnífico del cielo,
sobre la frente que el dolor abrasa
y en las manos se apoya dolorida,

tiembla la sombra rápida de un vuelo...
—¡Esa sombra, mortal, que rauda pasa,
es la fugaz imagen de tu vida!
418

Tarantela

Nocturno azul y plata... Sobre el clave
se esfuma el oro de la tarantela;
y el alma, en nuestra voz, se aterciopela
para hacer su caricia más suave.

El aire a besos y a ternura sabe,
y en el luar que en el jardín riela,
las pupilas del ángel que nos vela
de luz enjoyan el silencio grave.

La música se va... Tan sólo queda
un perfume fugaz a carne y seda...
¿Quién tus encantos desnudó a la brisa?...

Ante tu albor ni a respirar me atrevo,
y gota a gota, hasta embriagarme, bebo
todo el amor del mundo en tu sonrisa!
428

Junto Al Mar

Todo en silencio está. Bajo la parra
yace el lebrel por el calor rendido.
Torna a la flor la abeja, el ave al nido,
y a dormir nos invita la cigarra.

La madreselva que al balcón se agarra,
vierte como un suave olor a olvido;
y a lo lejos escúchase el quejido
de una pena andaluza, en la guitarra.

Del mar de espigas en las áureas olas
fingen las encendidas amapolas
corazones de llamas rodeados...

¡Y el sudor, con sus gotas crepitantes,
ciñe a tus bucles, como el sol dorados,
una regia corona de diamantes!
480

A La Fortuna

Cuatro muros de cal, libros, y una
ventana al campo, y en la lejanía
las montañas o el mar, y la alegría
del sol, y la tristeza de la luna:

eso a mi eterna laxitud moruna,
para vivir en paz le bastaría...
¡Bien poco es lo que pides, alma mía,
pero menos te ha dado la Fortuna!

Échate, alma, a recordar... ¡Infancia
sin madre, adolescencia sin amores,
juventud sin placer!... ¡Así has vivido!...

¡Y ahora, un caduco otoño sin fragancia,
un pálido luar sin ruiseñores,
y un amor imposible sin olvido!
369

La Sombra De Beatriz

El crepúsculo está lleno de aromas,
de campanas de plata y de cantares...
Zumban abejas en los azahares.
Baja un temblor de esquilas por las lomas.

El aire sabe a miel de abiertas pomas,
y al tornar a sus blancos palomares
proyectan en los verdes olivares
sus sombras fugitivas las palomas.

Yo sueño con tu amor... Una infinita
dulzura sube del florido huerto...
¿Por qué el ensueño de una margarita,

hoja tras hoja mi saudade arranca,
si en la penumbra del balcón abierto
falta esta tarde tu silueta blanca?
374

Eres Como Una Ola

Eres como una ola
de sombra que me envuelve,
y espumeando de amargura pasa,
y entre otras negras olas va a perderse...

¿Adónde vas?...
¿De dónde vienes?
¡Sólo sé que soy tuyo, que me arrastras!...
¡Y cuando tú me dejes,
vendrá acaso otra ola,
como tú ignota y como tú inconsciente,
y sin querer me arrastrará de nuevo
gin saber dónde va ni dónde viene!...
361

Lo Que Pasa

¡Felicidad!... ¡Felicidad!... Dulzura
del labio y paz del alma... Te he buscado
sin tregua, eternamente, en la hermosura,
en el amor y el arte... ¡Y no te he hallado!

En vano, el alma, sin cesar te nombra...
¡Oh luz lejana, y por lejana, bella!...
¡Jamás la mano alcanzará la estrella!...
¿Pasaste sobre mí, como una sombra?

¿En brazos de qué amor has sido mía?..
¿No he besado tus labios todavía?...
¿Los besaré, Señor?... Sobre mi oído

murmura alguna voz, remota y triste :
—Pasó por tu jardín... y no la viste...
¡y ya, sin conocerla, la has perdido!
368

Nocturno De Plata

Cruzas por mis recuerdos como un rayo de luna
que lo ilumina todo de una blanca poesía...
El ruiseñor cantaba su amor. Colgaba una
fina escala de seda desde tu celosía.

Era la noche un río cristalino y sonoro,
que arrastraba en sus ondas, hacia la Eternidad,
nuestro amor como una carabela de oro,
palpitantes las velas bajo la tempestad.

Entre un deshojamiento de románticas rosas
de luz, juntos surcamos Venecias fabulosas,
en un olvido eterno de todo... Tu laúd

desgranaba en la noche su inmortal serenata...
¡Y al pie de la marmórea y altiva escalinata
nos esperaba el paje de nuestra Juventud!
378

El Jardín De Lindaraja

De la tarde de octubre bajo la luz gloriosa,
en la fuente de mármol que el arrayán orilla,
diluyen los cipreses su esmeralda herrumbrosa
y la arcada del fondo su tristeza amarilla.

Rosales y naranjos... Mustio el jardín reposa
en un verdor que el oro del otoño apolilla...
¡Sólo, a veces, se enciende la llama de una rosa,
o el oro polvoriento de una naranja brilla!

Mas, dentro de este otoño, hay tanta primavera
en gérmenes; y es todo tan dulce y apacible,
que antes de abandonarlo, mi corazón quisiera,

oyendo el melodioso suspirar de la fuente
y soñando con una Lindaraja imposible,
sobre este viejo banco dormir eternamente...
320

El Reloj

Tardes de Paz... Monotonía
de lluvia en las vidrieras...
Se extingue el humo gris del día...
¿En dónde están mis primaveras?

La lluvia es una fantasía,
de misteriosas encajeras...
Tú, que tejiste mi alegría,
¿tras qué cristal mi vuelta esperas...?

Lentas deslízanse en la alfombra
las tocas negras de la sombra;
viuda que no falta a la cita...

Igual que un pecho adormecido
el reloj tímido palpita...
¡Oh juventud! ¿Dónde te has ido...?
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Identificación y contexto básico

Francisco Villaespesa y Romarote fue un poeta español, cuya obra se enmarca en el Romanticismo tardío y el Modernismo. Nacido en Almería, su producción literaria, escrita en español, exploró temas como el amor idealizado, el exotismo, la melancolía y la historia, gozando de una notable popularidad en su tiempo.

Infancia y formación

Nacido en una familia acomodada, Villaespesa recibió una educación esmerada que fomentó su vocación literaria. Su formación se vio influenciada por las lecturas de los grandes poetas románticos y por las nuevas corrientes estéticas que comenzaban a irrumpir en la literatura española.

Trayectoria literaria

La carrera literaria de Villaespesa se caracterizó por una gran prolificidad y una rápida consolidación de su fama. Publicó sus primeros versos en su juventud y pronto se convirtió en un poeta reconocido y celebrado. Su obra evolucionó hacia el Modernismo, sin abandonar nunca ciertos ecos románticos. Fue un colaborador asiduo de revistas y periódicos, y sus poemas fueron recogidos en numerosas antologías.

Obra, estilo y características literarias

Entre sus obras más representativas se encuentran "Astros y flores" (1892), "El alma del trovador" (1895), "La selva oscura" (1900) y "La corte de la luna" (1910). Su estilo destaca por su musicalidad, el uso de un lenguaje cuidado y evocador, y su habilidad para crear atmósferas exóticas y melancólicas. Se adscribió a las formas métricas tradicionales, pero con una sensibilidad modernista. Su voz poética es predominantemente lírica y sentimental, a menudo marcada por un tono elegíaco y un anhelo por mundos pasados o lejanos.

Contexto cultural e histórico

Villaespesa vivió y escribió en un periodo de transición en España, marcado por la decadencia del Imperio y la búsqueda de una nueva identidad nacional. Perteneció a la generación del 98, aunque su estilo se mantuvo más ligado a las corrientes románticas y modernistas, lo que le diferenció de otros autores de su generación más preocupados por los problemas sociales y políticos.

Vida personal

Su vida, aunque menos documentada en cuanto a detalles íntimos que su obra, estuvo marcada por su dedicación casi exclusiva a la literatura y por una intensa vida social en los círculos literarios de la época. Su fama le proporcionó un reconocimiento público que, sin embargo, no siempre se tradujo en un aprecio crítico profundo por parte de las generaciones posteriores.

Reconocimiento y recepción

En su tiempo, Francisco Villaespesa fue un poeta enormemente popular, aclamado por el público y la crítica de la época. Sus recitales y lecturas de poemas eran eventos multitudinarios. Sin embargo, tras su muerte, su obra experimentó un declive en el reconocimiento crítico, siendo a menudo considerada más sentimental y efectista que profundamente innovadora, a pesar de su indudable calidad formal.

Influencias y legado

Fue influenciado por autores como Gustavo Adolfo Bécquer y los poetas románticos franceses. Si bien su influencia directa en poetas posteriores fue limitada en comparación con otros autores de su época, su obra representa un importante eslabón en la evolución de la poesía española hacia el Modernismo, y su popularidad contribuyó a mantener vivo el interés por la lírica en amplios sectores de la sociedad.

Interpretación y análisis crítico

Los análisis críticos de su obra suelen destacar su virtuosismo formal y su capacidad para evocar atmósferas, pero también señalan una cierta repetición temática y una menor profundidad existencial en comparación con otros poetas coetáneos más vanguardistas o comprometidos socialmente.

Infancia y formación

Villaespesa era conocido por su talento para la declamación, lo que contribuyó significativamente a su éxito popular. Sus viajes por Europa y Oriente influyeron en sus poemas de corte exótico.

Muerte y memoria

Falleció en Madrid, dejando tras de sí una extensa obra poética que, si bien ha sido revisada críticamente, sigue siendo un testimonio valioso de la poesía española de finales del siglo XIX y principios del XX.