Lista de Poemas

Los hombres que creen realmente en sí mismos están todos en manicomios.

escritor británico.

3

Los hombres no sólo son malos por buenos motivos, sino que a menudo también son buenos por malos motivos.

escritor británico.

4

Hay más sencillez en el hombre que come caviar por impulso, que en el que come nueces por principio.

escritor británico.

3

La palabra «buen» tiene muchos significados. Por ejemplo, si un hombre disparara a su abuela desde una distancia de quinientas yardas, yo le llamaría un buen disparo, pero no necesariamente un buen hombre.

escritor británico.

3

El único medio de estar seguro de coger un tren es perder el anterior.

escritor británico.

3

Hubo un tiempo en que los hombres cantaban a coro alrededor de una mesa; hoy un hombre canta solo por la absurda razón de que sabe cantar mejor. Si la civilización científica continúa (cosa muy improbable) sólo un hombre reirá porque sabrá reír mejor.

escritor británico.

3

El primer deber del hombre enamorado es ponerse en ridículo.

escritor inglés.

4

Nosotros elegimos a nuestros amigos y a nuestros enemigos, pero Dios elige a nuestros vecinos.

escritor británico.

3

La humanidad no es una tribu de animales hacia la que estamos obligados a sentir compasión, sino un club al cual estamos obligados a suscribirnos.

escritor británico.

3

La idea que no trata de convertirse en palabras es una mala idea; la palabra que no trata de convertirse en acción es, a su vez, una mala palabra.

escritor inglés.

3

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.

NoComments

Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) fue uno de los intelectuales más prolíficos e influyentes de la Inglaterra de principios del siglo XX. Su obra abarca poesía, ficción (notablemente los cuentos del Padre Brown), ensayos, crítica y apologética cristiana. Chesterton era un maestro de la paradoja y el aforismo, usando su humor y su inteligencia para defender ideas conservadoras y la fe cristiana. Su personalidad era tan marcada como su escritura; era descrito como un hombre corpulento, de apariencia jovial y con una mente brillante e inquisitiva. Luchó contra lo que veía como el declive del pensamiento racional y espiritual en la sociedad moderna, abogando por valores tradicionales y por la dignidad humana.