Idioma
Odio las tareas del hogar. Haces las camas, haces la colada, friegas los cacharros... y seis meses después tienes que volver a empezar.
Ningún hombre ha puesto sus manos sobre tu vestido buscando el carnet de una biblioteca.
Culpo a mi madre de mi pobre vida sexual. Sólo me dijo: «Él va encima y ella, debajo». Mi marido y yo dormimos en literas durante tres años.
Una amiga mía siempre confundió la píldora con el valium. Tuvo catorce hijos, pero le daba igual.
Me di cuenta de que era un niño no deseado cuando vi que mis juguetes de baño eran una tostadora y una radio.
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