La herida que llorabas
Y llegar a iluminar
Esa vida tan querida
Tan amada, sostenida
En la palma de tu mano
Cual herida que sangraba
Y en el pecho reposaba
Hasta que la mano
que se amaba
Llegaba
Con cariño la cuidaba
Con su calor la tapaba
Con el mismo aliento
La animaba
A que fluyera
A que brotara
Ese licor perfumado
Que tiene sabor a océano
Y siempre deja llevar
En la luz de la mirada
Cuando es por amor
Traspasada
En el fuego al recordar
Ese instante a no olvidar
Esa vida tan querida
Tan amada, sostenida
En la palma de tu mano
Cual herida que sangraba
Y en el pecho reposaba
Hasta que la mano
que se amaba
Llegaba
Con cariño la cuidaba
Con su calor la tapaba
Con el mismo aliento
La animaba
A que fluyera
A que brotara
Ese licor perfumado
Que tiene sabor a océano
Y siempre deja llevar
En la luz de la mirada
Cuando es por amor
Traspasada
En el fuego al recordar
Ese instante a no olvidar
Comentarios (0)
Iniciar sesión
para publicar un comentario.
Aún no hay comentarios. Sé el primero en comentar.
Otros poemas de participantes
HIS LAST BOW
El placer melancólico de viejas escenas que despertaron la pasión libresca en los remansos de la adolescencia. Algunas de ellas son…
Miguel Floriano
XX. (SOBRE UN TEMA DE COLERIDGE)
Infinitas paredes ciñen la imaginación de quien escribe líneas incapaces mientras va figurándose que vive, que cruza la vereda ha…
Miguel Floriano
GNOSEOLOGÍA (I)
No sin cierto entusiasmo crédulo, escribió el filósofo: «El paraíso es el conjunto de todas las novedades». Incurriendo en el vicio d…
Miguel Floriano
DESCORTESÍAS (II)
[104] ¿Cuál es el secreto del bon vivant? Paradójicamente, ser comprensivo a ultranza con la conducta impulsiva de los demás. Utilizar …
Miguel Floriano