Me miro y le mire
con la cara arrugada y el pelo lleno de canas
sentada a los pies de su cama, acompaña a su marido en
el último suspiro
con la mirada perdida, se acuerda
de toda su vida
tan solo era una niña,
me miro y le mire
lagrimas que caen
intentando esquivar los
pliegues de sus mejillas
el:
con la voz rota y sin fuerza
no llores por mí mujer
mirándole a los ojos, ella: estoy bien
tantos años junto a el,
todos los días se iba
hasta el amanecer
siempre volvía, volvía
siempre …otra vez
con olor fuerte a tabaco y a perfume de mujer
pude irme lo sé,
muchas veces lo pensé
pero había algo que debía proteger
y
por eso me quede
el orgullo me trague
dejando atrás
mi juventud y mi ser
pero pensando lo bien
hice lo que debía
y
lo volvería hacer.
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