Citas

Citas

Citas para inspirar y reflexionar

Gustave Flaubert
Gustave Flaubert
Las mujeres, que han amado tanto, no conocen el amor, por haber estado demasiado ocupadas con él. No tienen un apetito desinteresado por lo bello
9
Gustave Flaubert
Gustave Flaubert
Sí mirásemos siempre al cielo acabaríamos por tener alas
11
Gustave Flaubert
Gustave Flaubert
La patria, posiblemente, es como la familia: sólo sentimos su valor cuando la perdemos
10
Gustave Flaubert
Gustave Flaubert
No lean, como hacen los niños, para divertirse o, como los ambiciosos, para instruirse. No: lean para vivir
10
Gustave Flaubert
Gustave Flaubert
Ser estúpido, egoísta y estar bien de salud: he aquí las tres condiciones que se requieren para ser feliz. Pero si os falta la primera, estáis perdidos
9
Gustave Flaubert
Gustave Flaubert
Es necesario siempre esperar cuando se está desesperado y dudar cuando se espera
12
Gustave Flaubert
Gustave Flaubert
Un corazón es una riqueza que no se vende ni se compra, pero que se regala
9
Gustave Flaubert
Gustave Flaubert
El corazón es una tierra que cada pasión conmueve, remueve y trabaja sobre las ruinas de las demás
10
Frederico II da Prússia
Frederico II da Prússia
Generalmente, se cree que el primer deber de un soldado es morir por su patria. No es así. Su primer deber es procurar que el soldado enemigo muera por la suya
17
Gustave Flaubert
Gustave Flaubert
Cuanta más experiencia adquiero en mi arte, más se convierte en un suplicio para mí: la imaginación se detiene y el gusto aumenta
10
Frederico II da Prússia
Frederico II da Prússia
El valor, no ayudado de la fortuna, muere bañado en sangre sin recompensa
20
Frederico II da Prússia
Frederico II da Prússia
Las heridas más crueles que recibimos son infringidas por aquellos que amamos más, y de quienes más somos amados
18
Frederico II da Prússia
Frederico II da Prússia
Todo hombre lleva dentro de sí una bestia salvaje
19
Frederico II da Prússia
Frederico II da Prússia
No hay sentimiento más inseparable de nuestro ser que el sentimiento de la libertad
21
Frederico II da Prússia
Frederico II da Prússia
El más ínfimo mendigo es tan hombre como un rey
17
Frederico II da Prússia
Frederico II da Prússia
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana
23
Frederico II da Prússia
Frederico II da Prússia
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas
19
Frederico II da Prússia
Frederico II da Prússia
Conocimientos puede tenerlos cualquiera. Pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la Naturaleza
18
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Opónense a la razón dos antagonistas formidables: la cólera, que tiene la sede de su imperio en el corazón, en los orígenes mismos de la vida, y la lubricidad, que extiende su preponderancia hasta más abajo de la región abdominal
13
Frederico II da Prússia
Frederico II da Prússia
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar
18
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Nosotros los revestimos con títulos espléndidos, aunque sean criminalísimos: a éste lo llamamos católico, a aquél serenísimo, a uno ilustrísimo, a otro augusto a todos los denominamos dilectos hijos
12
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
No existe posesión de mayor precio que un amigo de veras. En ésta suelo descansar, y con ella consolarme de los posibles desafueros de la fortuna
11
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Las parábolas del Evangelio, si se miran así a la letra, ¿quién no dirá que son de algún hombre idiota?
13
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
La pugna es constante entre hombre y hombre, de uno con cualquier otro; ningún pacto es lo suficientemente firme entre los hombres
14
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
La guerra no discute que esta o aquella ciudad deba obedecer a un buen príncipe antes que servir a un tirano, sino si se pone a nombre de Fernando o Segismundo, si paga el impuesto a Felipe o a Luis
14
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Si no puedes hacer gala de un ánimo de príncipe, muestra al menos el de un comerciante
11
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Todos desprecian al prodigioso, detestan una cabeza anciana sobre unos hombros jóvenes
10
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Hay quienes suscitan la guerra por la única razón de poder ejercer más fácilmente por esa vía la tiranía sobre sus súbditos
10
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Finalmente, nuestros rayos cada vez infunden menos miedo también
12
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
El varón prudente y bueno todo le pone en abreviar la plática
10
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Si lo que dices ni es necesario, ni provechoso, ni apacible, ¿para qué lo dices?
9
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
El consultar las cosas no es sino un tardar; no para hacerlas de presto, sino para hacerlas a su tiempo
12
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Si prescindes del nombre y de la señal de la cruz, peleamos turcos contra turcos
12
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Dicen que se acrecienta el reino si se gana un lugarcillo o una señoría para que se ponga después en las cartas: Señor de tal gente. Y no miran con cuántos robos de sus súbditos, con cuánta sangre, con cuántas viudeces y orfandades se compra aquel palmo de tierra que ganan
10
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Después de las riquezas tienen en mucho la nobleza que llaman de linaje (¡oh, nombre vano y de burla si no te acompaña virtud!)
10
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
¿Cuántas veces no se ha trasladado un reino aquí o allí por azar o como consecuencia de un tratado?
11
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Decía también que los ciudadanos no menos debían pelear por la guarda de sus leyes que por su misma ciudad. Porque sin leyes de ninguna manera la ciudad se puede conservar, mas sin murallas muy bien puede permanecer
12
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Cada uno tira para sí, cada uno habla su lenguaje, no queriendo concertar con el otro
8
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
No hay ningún pueblo sobre el que menos valga la autoridad del sumo pontífice que los ingleses
9
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
No hagas estima de ti por tu apersonamiento físico o los bienes que la fortuna te deparó, sino por tu prestancia moral o los bienes del alma
10
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
De la diferencia nace la discordia, y de la discordia viene el apartamiento de la unidad
13
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
La envidia es inseparable de la felicidad
12
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
¿Qué pueblo no ha sido en alguna ocasión responsable y víctima de una invasión territorial?
11
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Cuando el lenguaje era uno, éramos todos un cuerpo
12
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Que todo hombre sea presto para oír y tardío para hablar
12
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Ahora comúnmente llaman traidor al que, defendiendo la libertad de la república, resiste a los apetitos de los príncipes, y a los que aconsejan al príncipe que sea tirano
10
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Los hijos de los personajes más notables y renombrados suelen resultar calamitosos para la comunidad
12
Erasmo de Roterdão
Erasmo de Roterdão
Vale más tener envidiosos que inspirar piedad
12