Citas
Citas para inspirar y reflexionar
La moderación es una virtud sólo en aquellos que creen tener una alternativa.
Al orgullo no le gusta deber; y al amor propio no le gusta pagar
Todo hombre tiene el derecho de decir lo que él considera la verdad, y todo semejante suyo el de atizarle por ello.
El arte de ser sabio consiste en saber a qué se le puede hacer la vista gorda.
Los que al hombre definían:/ ente que sabe reír,/ mejor pudieran decir:/ digno de que de él se rían.
Son locos todos los que lo parecen y la mitad de los que no lo parecen.
El espíritu humano avanza de continuo, pero siempre en espiral.
El hombre se cree siempre ser más de lo que es, y se estima en menos de lo que vale.
Una mitad del mundo está compuesta de gente que tiene algo que decir y no puede, la otra mitad no tiene nada que decir y sigue diciéndolo.
Cada hombre da vueltas alrededor de su pequeño círculo, como el gato que juega con su cola.
El sentido común es la cosa que todos necesitan, pocos tienen y ninguno cree que le falte.
El estúpido es peor que el malo, porque el malo descansa de vez en cuando.
Todos somos muy ignorantes, lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.
La estupidez es una roca inexpugnable; todo lo que da contra ella, se despedaza.
El corazón es un tejido que se rasga con suma facilidad, pero que se remienda muy rápidamente.
Dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana; y no estoy seguro sobre el universo.
Comienzo a estar harta de los que mencionan sus complejos para proporcionar una coartada a su falta de saber vivir.
Desde los tiempos de Adán, los necios están en mayoría.
El hombre no sólo procede del mono, sino que va acercándose a él.
Los hombres no sólo son malos por buenos motivos, sino que a menudo también son buenos por malos motivos.
Hay más sencillez en el hombre que come caviar por impulso, que en el que come nueces por principio.
Los monos son superiores a los hombres en esto: cuando un mono se mira en un espejo, ve a un mono.
Era estúpido de nacimiento y había desarrollado considerablemente sus dones naturales.
Los científicos acaban de descubrir un remedio para la apatía. Sin embargo, nadie ha mostrado el más mínimo interés.
Los hombres son como los números, que no adquieren valor sino por la posición que ocupan.
El necio tiene siempre una gran ventaja sobre el hombre de talento: siempre está satisfecho de sí mismo.
El cerebro es un aparato que sirve para pensar que se piensa.
Un necio encuentra siempre otro necio aún mayor que le admira.
El hombre: un milímetro por encima del mono cuando no un centímetro por debajo del cerdo.
La tontería de la humanidad se renueva diariamente.
Cualquiera puede enfadarse. Eso es fácil. Pero enojarse con la persona debida, en el grado debido, a la hora precisa, por el motivo justo y de la manera correcta... eso no es fácil.
Un coleccionista yanqui demandó a la compañía de ferrocarriles porque al traerle una reproducción de la Venus de Milo se la trajeron sin brazos. Naturalmente, ganó el pleito.
Una inalterable e incuestionable ley del mundo musical requiere que los textos germanos de las óperas francesas cantados por artistas suecos deban ser traducidos al italiano para su mejor comprensión por los públicos anglohablantes.
Odio la televisión. La odio como a los cacahuetes. Pero no puedo dejar de comer cacahuetes.
La medicina consiste en introducir drogas que no se conocen en un cuerpo que se conoce todavía menos.
Que levante mi mano quien crea en la telequinesis.
El ajedrez procura una suerte de inteligencia que sirve únicamente... para jugar al ajedrez.
Si no lees el periódico no estás informado; si lo lees estás desinformado.
En un museo en La Habana hay dos calaveras de Cristóbal Colón: una de cuando era niño y otra de cuando se hizo hombre.
No acudí al funeral, pero mandé una carta diciendo que lo aprobaba.
Si alguien me tira un ladrillo, puedo cogerlo y devolvérselo. Pero cuando alguien me concede una condecoración, me quedo sin palabras.
No me he hecho vegetariano por motivos de salud, sino por la salud de los pollos.
Hay dos lados en cada discusión, hasta que tú estás en uno de ellos.
El norteamericano blanco relega al negro a la condición de limpiabotas y deduce de ello que sólo sirve para limpiar botas.
No son médicos lo que nos falta; es medicina.
Los veterinarios lo tienen más fácil. Por lo menos, no son desorientados por las opiniones de sus pacientes.
Hablo esperanto como un nativo.
Los médicos no tienen más misión que la de recetar y cobrar; el curarse o no, corre a cuenta del enfermo.