Citas
Citas para inspirar y reflexionar
¡Oh, miseria humana, a cuántas cosas te sometes por el dinero!
16
¿La belleza y la utilidad no pueden, acaso, ir juntos como en los castillos y en los hombres?
11
Las bellezas y las fealdades aparecen más potentes las unas por las otras.
9
¡Oh, Naturaleza negligente! ¿Por qué eres tan parcial y no tratas a tus hijos como una buena madre, sino como una cruel e implacable madrastra? Veo a tus hijos entregados al servicio ajeno, sin ninguna ventaja para ellos, recibiendo por remuneración del bien que nos hacen cruelísimos martirios, y agotando su vida en beneficio de su verdugo. (Acémilas).
11
Los más duros trabajos, recompensados por el hambre, la sed, el dolor, los garrotazos, los puñetazos, las maldiciones y vil trato. (Los asnos).
9
Si quieres conservar tu salud, lo conseguirás en la medida que sepas evitar a los médicos, porque sus remedios son del mismo género que la Alquimia, la cual ha producido tantos tratados como la Medicina.
7
Los médicos nos atribuyen enfermedades que ellos mismos no conocen.
6
¡Oh, animal monstruoso, cuánto mejor sería para los hombres que volvieses al infierno! ¡Por tu culpa las grandes selvas quedarán desnudas de sus vegetaciones e infinitos animales perderán la vida!
9
Inspirará infinitas traiciones; arrastrará a todos los hombres a cometer asesinatos, robos y perfidias; sembrará la sospecha entre los partidarios, arrebatará el estado a las ciudades libres, quitará a muchos la vida, enemistará a los hombres entre sí con muchos artificios, engaños y traiciones.
8
De oscuras y tenebrosas cavernas saldrá una cosa que infundirá a toda la especie humana grandes inquietudes y peligros mortales. A muchos que lo buscarán, el oro dará, tras múltiples afanes, algunos placeres, y el que esté privado de él morirá entre sufrimientos y calamidades.
9
La cosa amada atrae al amante como lo sensible al sentido, hasta que se unen en un solo objeto. La obra es lo primero que nace de esa unión. Si la cosa amada es vil, el amante se torna vil. Cuando la unión conviene al que la realiza, resulta para él deleite, placer, satisfacción. Cuando el amante se une a la cosa amada, reposa en ella.
6
Quien no pone freno a su voluptuosidad, desciende al nivel de los brutos.
8
La parte tiende a reunirse con su todo para huir de su imperfección. El alma desea permanecer unida al cuerpo, porque, sin los instrumentos orgánicos del mismo, no puede obrar ni sentir.
11
He aquí otra cosa que más nos persigue cuanto más huimos de ella: la miseria, que en la medida que pretendemos evitarla nos agobia sin darnos reposo.
7
Cuando la obra satisface al juicio, es una triste señal para el juicio; cuando la obra supera al juicio, éste es pésimo, como ocurre cuando alguien se maravilla de su trabajo; pero cuando el juicio supera a la obra, he ahí un signo perfecto; y si un joven se halla en tal disposición, llegará sin duda a ser un excelente artista, aunque sólo compondrá pocas obras, pero llenas de cualidades que detendrán a los hombres para admirar sus perfecciones.
5
Nuestro juicio no aprecia las cosas hechas en distintos períodos de tiempo ni en distancia relativa; porque los hechos ocurridos antes nos parecen próximos y casi actuales, y otras muchas cosas muy vecinas en el tiempo nos parecen lejanas, porque tienen por antigüedad la época de nuestra juventud.
9
He aquí una cosa que rechazamos cuanto más la necesitamos: el consejo. De mala gana lo escucha quien más lo necesitaría, a saber: el ignorante.
9
Así como la animosidad entraña peligro para la vida, el miedo es causa de seguridad para ella.
9
La paciencia obra contra las injurias como los vestidos contra el frío. Si multiplicas los abrigos según la intensidad del frío, éste no podrá perjudicarte. Así, frente a las injurias, redobla la paciencia, y ellas no podrán alcanzarte.
10
La gula mantiene la vida. El miedo o el temor la prolongan. El dolor es la salvación del organismo.
7
Demetrio solía decir que no hay diferencia entre las palabras y la voz de los tontos ignorantes y los ruidos del vientre que provienen del exceso de gases.
8
Cuántos emperadores y príncipes han pasado sin dejar recuerdo. Sólo se propusieron conquistar Estados y riquezas para que les sobreviviera su memoria. Cuántos, al contrario, vivieron pobres de dinero, para poder adquirir virtudes: y su deseo se ha cumplido en tanto cuanto la virtud sobrepasa a la riqueza.
8
¿No ves tú que el tesoro no honra a su acumulador, después de su vida, como hace la ciencia, que atestigua y proclama a su creador, porque es hija de quien la genera y no hijastra como la pecunia?
7
El conocimiento del tiempo pasado y del estado de la Tierra en él son el ornato y el alimento del espíritu humano.
7
El renombre del rico termina con su vida; se recuerda el tesoro, pero no al atesorador. Muy otra es la gloria de la virtud de los mortales que la de sus tesoros.
9
La adquisición de cualquier conocimiento es siempre útil al intelecto, que sabrá descartar lo malo y conservar lo bueno.
10
Adquiere en tu juventud de qué compensar el perjuicio de la vejez. Si comprendes que la vejez tiene por sustento la sabiduría, te esforzarás durante tus jóvenes años para que, en los últimos, no carezcas de alimento.
8
Los hombres buenos son naturalmente deseosos de saber.
7
¡Oh, tiempo!, por tu causa los duros dientes de la vejez, poco a poco y con lenta muerte, consumen todas las cosas. Elena, mirando al espejo las marchitas arrugas de la vejez en su rostro, dolíase y pensaba que había sido raptada dos veces.
8
¡Oh, dormilón!, ¿qué cosa es el sueño? Es la imagen de la muerte. ¿Por qué, pues, no conduces a buen fin alguna obra que, después de muerto, te dé una semblanza de vida perfecta, a ti, que mientras vives te asemejas por el sueño a los míseros muertos?
9
Una vida bien cumplida es siempre larga.
8
Los ambiciosos que no se contentan con el beneficio de la vida y la belleza del mundo, tienen por castigo el no comprender la vida y el quedar insensibles a la utilidad y belleza del universo.
9
La sabiduría es hija de la experiencia.
11
Digamos, para no salir de las cosas humanas, una suma crueldad que no se observa en los animales terrestres, por cuanto entre ellos no los hay que devoren, otros de su propia especie, salvo por extravío del instinto, cosa que solamente ocurre entre los animales rapaces: leones, leopardos, panteras, lobos, gatos y otros animales semejantes, que a veces devoran a sus hijos.
11
Pero tú no sólo comes a tus hijos, sino también a tu padre, a tu madre, a tus hermanos, a tus amigos; y como eso no te basta, vas a lejanas islas a la caza de otros hombres, los castras para que engorden y los matas para satisfacer tu gula. ¿No produce acaso la naturaleza vegetales en cantidad suficiente, y no puedes, mezclándolos, preparar platos compuestos como los que describe Platina y otros autores de gastronomía?
8
Todos los males presentes y pasados puestos por el hombre en acción no satisfarían el deseo de su ánimo inicuo. Yo no podría, aunque dispusiera de largo tiempo, describir su naturaleza.
9
El buen juicio nace de la buena inteligencia y la buena inteligencia deriva de la razón, sacada de las buenas reglas; y las buenas reglas son hijas de la buena experiencia: madre común de todas las ciencias y las artes.
8
Algunos comentadores censuran a los antiguos inventores de quienes nacieron las gramáticas y las ciencias, y se proclaman paladines contra los inventores de pasadas épocas; y porque no han logrado ser inventores ellos mismos, por pereza y porque juzgan más cómodo recurrir a los libros, procuran constantemente criticar con falsos argumentos a sus maestros.
8
Si se dejan caer simultáneamente varios cuerpos de igual peso y forma, los excedentes de sus intervalos serán iguales entre sí.
10
Entre los estudios de las causas y razones naturales, el de la luz es el que más deleita a los observadores. Entre las grandes cualidades de las matemáticas, la certeza de las demostraciones es la que más eleva e ilustra el ingenio de los investigadores.
9
Antes de sacar de un caso aislado una regla general, experiméntalo dos o tres veces, observando si las experiencias producen los mismos efectos.
7
No es censurable mostrar, dentro del proceso ordenado de una ciencia, alguna regla general, inferida de una conclusión anterior.
12
Cada instrumento (o medio) debe adaptarse a la experiencia.
10
La ciencia instrumental o de las máquinas, es nobilísima, y útil más que todas las otras; por su mediación todos los cuerpos animados, capaces de movimiento, realizan sus operaciones. Esos movimientos nacen del centro de gravedad colocado entre pesos desiguales, y estos cuerpos poseen pobreza o riqueza de músculos y palancas y contrapalancas.
8
La mecánica es el paraíso de las ciencias matemáticas, porque con ella se alcanza el fruto matemático.
10
El calor es causa del movimiento de lo húmedo; y el frío, de su inmovilidad; así se observa en la región fría del aire, que detiene las nubes.
7
Donde hay vida hay calor; donde hay calor vital hay movimiento de humores.
15
Ninguna certeza existe allí donde no puede aplicarse alguna de las ciencias matemáticas o de las que están unidas con ellas.
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