Citas
Citas para inspirar y reflexionar
Todos los elementos, cuando están fuera de su sitio natural, desean volver a él, principalmente el fuego, el agua y la tierra.
15
Toda cosa desea naturalmente mantenerse en su ser.
8
Muchas veces una misma cosa está sometida a dos influjos violentos: necesidad y potencia. Cae el agua, y la tierra la absorbe por necesidad de líquido; el sol la evapora no por necesidad, sino por potencia.
8
Que no me lea quien no sea matemático, porque yo lo soy siempre en mis principios.
11
Lo mismo ocurre, pues, con los mencionados planetas, los cuales, aunque privados de luz propia, no ocupan, según lo dicho, ninguna parte de sol para nuestros ojos.
9
Considerando que no podía encontrar una materia de gran utilidad o agrado, puesto que los hombres nacidos antes que yo habían tomado para sí todos los temas útiles y necesarios, haré como el que, a causa de su pobreza, llega el último a la feria y, no pudiendo surtirse de otro modo, compra cosas ya vistas por los otros y desechadas por ellos a causa de su escaso valor.
10
Emplearé en la adquisición de esa mercadería despreciada, rechazada y proveniente de muchos mostradores, mi escaso peculio, y así recorreré no las grandes ciudades, sino los pobres caseríos, distribuyendo las cosas de que dispongo y recibiendo por ellas el precio que merecen.
10
En dos ocasiones no debería jugar el hombre; cuando no tiene dinero y cuando lo tiene.
16
Dejar de fumar es fácil, yo he dejado varias veces.
13
Una vida ociosa es una muerte anticipada.
13
Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis.
11
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito.
17
En el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su mañana y toma su frescura.
14
La avaricia lo pierde todo por quererlo todo.
14
Lo que llamamos en otros pecado, consideramos en nosotros como experiencia.
11
Es más fácil dar consejos que sufrir con fortaleza la adversidad.
30
Estar en ocio muy prolongado, no es reposo, es pereza.
16
El miedo está siempre dispuesto a ver las cosas peores de lo que son.
11
Nada hay tan útil como el arrepentimiento.
31
La adulación en un amigo verdadero es una cosa monstruosa.
23
El virtuoso se conforma con soñar lo que el pecador realiza en la vida.
33
La máxima virtud de un príncipe es conocer a los suyos.
13
No existe pasión más poderosa que la pasión de la pereza.
18
Si haces bien para que te lo agradezcan, mercader eres, no bienhechor; codicioso, no caritativo.
16
La conciencia hace que nos descubramos, que nos denunciemos o nos acusemos a nosotros mismos, y a falta de testigos declara contra nosotros
11
No fracasa en este mundo quien le haga a otro mas llevadera su carga.
9
En ocasiones el exceso es estimulante. Evita que con la moderación se adquiera el mortal efecto de un hábito.
15
La recompensa de una buena acción es haberla hecho.
17
Los modales corteses hacen que el hombre aparezca exteriormente tal como debería ser en su interior.
12
El hombre poco claro no puede hacerse ilusiones: o se engaña a sí mismo, o trata de engañar a otros.
15
Los pecados escriben la historia, el bien es silencioso.
17
Las maldiciones no van nunca mas alla de los labios que las profieren.
14
No hacer el bien es un mal muy grande.
10
Es locura manifiesta vivir precariamente para poder morir rico.
18
El cansancio ronca sobre los guijarros; en tanto que la pereza halla dura la almohada de pluma.
16
La multitud de leyes frecuentemente presta excusas a los vicios.
12
Aunque pudiera hacerme temible, preferiria hacerme amable.
14
La virtud es la única nobleza.
16
El exceso de cólera engendra la locura.
17
Constante y perpetua riqueza es la virtud.
22
Aunque apenas pueda resistir mis males, prefiero padecerlos a merecerlos.
16
El lenguaje de la verdad debe ser simple y sin artificios.
17
El que gusta de ser adulado es digno del adulador.
12
La amabilidad es como una almohadilla, que aunque no tenga nada adentro, por lo menos amortigua los golpes de la vida.
10
Si tanto me alaban, será por alabarse a si mismos, pues al alabarme dan a entender que me comprenden.
26
La mayoría de las personas prefieren confesar los pecados de los demás.
23
Quien es capaz de hospedar bien a la desgracia, puede hospedar serenamente a la felicidad.
30
Los defectos, como las pajas, sobrenadan en la superficie; el que quiere encontrar perlas, debe sumergirse.
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