Citas
Citas para inspirar y reflexionar
Sólo alcancé la paz definitiva el día en que abandoné todo con desprecio y pude comprender, al fin, que no se puede afirmar ni negar nada
17
¡Todos los reinos de la tierra por un vaso de vino! ¡Toda la ciencia de los hombres por la suave fragancia del mosto fermentado! ¡Todas las canciones de amor por el grato murmullo del vino que llena nuestras copas!
18
Mira y escucha. Una rosa tiembla, agitada por la brisa, y el ruiseñor le canta un himno apasionado
20
Sólo el vino te librará de tus cuidados. Sólo el vino te impedirá vacilar entre las setenta y dos sectas. No te apartes del mago que tiene el poder de trasladarte al país del olvido
18
Toma el efectivo y deja que el crédito se vaya
17
Tú que vendes tu vino por dinero, ¿qué podrás comprar con el dinero que sea mejor que la embriaguez del vino?
22
Bajo el verdor con un poco de pan, vino, el libro de un poeta, y tú cantando a mi lado en el desierto, ¡el desierto me sería un paraíso!
18
El día que pasas sin amar es el más inútil de tu vida
17
Hermano: no nos preocupemos por el mañana. Aprovechemos este soplo de vida. Mañana todos abandonaremos esta posada y nos pareceremos a los muertos de hace diecisiete mil años
23
Vive plenamente mientras puedas y no calcules el precio
17
¡Y pensar que hay insensatos que en esta misma hora sueñan con riquezas y distinciones! ¡Qué sedosa es tu cabellera, amada mía!
20
El vino es color de rosa. Quizás no sea la sangre de la vid, sino la sangre de las rosas
26
Dices que cada nueva mañana nos trae mil rosas. Sí, pero ¿dónde están los pétalos de las rosas del ayer?
20
Lámparas que se apagan, esperanzas que se encienden: la aurora. Lámparas que se encienden, esperanzas que se apagan: la noche
18
¿Sabes lo que te puede acontecer mañana? Ten confianza, pues, de lo contrario, no dejará el infortunio de justificar tus temores. No te apegues a nada. No interrogues los libros ni a los hombres: él destino es inescrutable
16
¡Qué mezquino el corazón que no sabe amar! Si no estás enamorado, ¿cómo puedes gozar con la deslumbrante luz del sol o la suave claridad de la luna?
21
Abandónate al destino y adáptate a las circunstancias, pues lo que está escrito no se borra porque tú quieras
18
La verdad y el error, la certeza y la duda, no son sino palabras huecas como pompas de jabón
16
He aquí la única verdad: somos los peones de la misteriosa partida de ajedrez que juega Alá. Él nos mueve, nos detiene, vuelve a empujarnos, y al final nos arroja, uno a uno a la caja de la nada
15
Antes de nuestra vida nada le faltaba al mundo; después de nuestra partida, nada le faltará
16
Todo es un tablero de ajedrez de noches y días, donde el destino, con hombres como piezas, juega: Acá y acullá mueve, y da jaque mate y mata, y uno por uno, vuelve a ponerlos en la caja
17
Cuando vaciles bajo el peso del dolor, y estén ya secas las fuentes de tu llanto, piensa en el césped que brilla tras la lluvia; cuando el resplandor del día te exaspere, y llegues a desear que una noche sin aurora se abata sobre el mundo, piensa en el despertar de un niño
18
Si eres prudente, goza el momento que pasa. Lo futuro, ¿qué encerrará?
18
Si has injertado en tu corazón la rosa del amor, tu vida no ha sido inútil
20
Para el sabio, la tristeza y la alegría son semejantes, lo mismo que el bien y el mal; para el sabio, todo lo que tuvo principio debe tener también fin. Considera, por tanto, si hay razón para que te alegres con la ventura que llega, o te entristezcas con la desgracia que no esperabas
22
¡La vida pasa, rápida caravana! Detén tu montura y procura ser feliz
18
No dudes de disfrutar del vino y de las mujeres, pues tarde que temprano tendrás que dormir bajo la tierra, y no le cuentes esto a nadie. La amapola marchita no vuelve a florecer
16
Con la misma indiferencia que corren las aguas por los ríos y pasa el viento del desierto, así un nuevo día se ha ido de mi existencia. Hay dos días por los cuales mi corazón jamás ha languidecido: ese que no ha llegado aún y ese que ya pasó
17
No busques la felicidad: la vida es breve como un suspiro
20
Si los amantes del vino y del amor van al infierno, vacío debe estar el paraíso
18
El pasado es un cadáver que debes sepultar
18
Olvida que deberías haber sido recompensado ayer y no lo fuiste. ¡Qué importa, sé feliz! No eches de menos ninguna cosa ni esperes nada tampoco. Lo que ha de suceder, escrito está en el libro que hojea, al azar, el viento de la eternidad
19
Entre la fe y la incredulidad, un soplo. Entre la certeza y la duda, un soplo. Alégrate en este soplo presente donde vives, pues la vida misma está en el soplo que pasa
18
Y a este cuenco invertido al que llaman cielo, bajo el cual luchamos, vivimos y morimos, no levantes tus manos en busca de ayuda. Pues se mueve tan impotente como tú y como yo
17
No te ilusiones con tu riqueza y tu belleza, puedes perderlas: aquélla en una noche. Ésta, en una fiebre
17
Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, esfuérzate por ser feliz hoy. Coge un cántaro de vino, siéntate a la luz de la luna y bebe pensando en que mañana quizá la luna te busque en vano
14
A nadie pedí la vida. Me esfuerzo por aceptar, sin júbilo ni rabia, todo lo que la vida ofrece. Partiré sin preguntar al prójimo acerca de mi curiosa permanencia en este mundo
14
El ayer ya dispuso del hoy la suerte triste
13
Un jardín, una cimbreante doncella, un cántaro de vino, mi deseo y mi amargura: he aquí mi paraíso y mi infierno. Pero, ¿quién ha recorrido el cielo o el infierno?
12
Los espíritus melancólicos reposan al reunirse con otros espíritus afines. Se unen afectuosamente, como un extranjero al ver a un compatriota suyo en tierras lejanas. Los corazones que se unen por la tristeza no serán separados por la gloria de la felicidad
21
El alba vuelca sus rosas en la copa del cielo
17
Del sufrimiento surgen las almas más fuertes. Los caracteres más sólidos están plagados de cicatrices
22
Si abrieras realmente los ojos, y vieras, verías tu imagen en todas las imágenes. Y si abrieras tus oídos para oír, oirías tu propia voz en todas las voces
22
El que comparte tus placeres, mas no tus penas, perderá la llave de una de las siete puertas del paraíso
21
Un desacuerdo tal vez sea la distancia más corta entre dos mentes
24
Anoche inventé un nuevo placer, y cuando lo iba a disfrutar por vez primera, llegaron violentamente a mi casa un ángel y un demonio. Entraron en mi puerta y disputaron acerca de mi nuevo placer. Uno gritaba: ¡es un pecado! El otro decía: ¡es un a virtud!
22
La verdad necesita de dos hombres para ser descubierta: uno para decirla y otro para entenderla
21
Cava la tierra y hallarás un tesoro. Pero debes cavar con la fe de un labriego
23