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Baladilla De Los Tres Ríos
BALADILLA DE LOS TRES RÍOS A Salvador Quintero El río Guadalquivir va entre naranjos y olivos. Los dos ríos de Granada bajan de la nieve al trigo. ¡Ay, amor que se fue y no…
Mar Muerto
¡Cuántas veces sabiendo que eras tú, yo caía en tu misma sonrisa, mar abierta, mar plana, estival, pez, sacando tus palabras conmigo! ¡Qué nadar! Tú no sabes que ese mar tan arr…
Silencio De Metal Triste Y Sonoro
Silencio de metal triste y sonoro, espadas congregando con amores en el final de huesos destructores de la región volcánica del toro. Una humedad de femenino oro que olió puso…
El Cambista Y Su Mujer (quentin Metsys)
El cambista sostiene minúscula balanza con que pesa, prolijo, los objetos preciosos: monedas, joyas, dijes, que forman la esperanza del próspero comercio de los cautos esposos.…
Epigrama
¿No has leído amor mío, en NOVEDADES: CENTINELA DE LA PAZ GENIO DEL TRABAJO PALADÍN DE LA DEMOCRACIA EN AMÉRICA DEFENSOR DEL CATOLICISMO EN AMÉRICA EL PROTECTOR DEL PUEBLO EL B…
Orillas Del Sar Vi
¡Oh tierra, antes y ahora, siempre fecunda y bella! Viendo cuán triste brilla nuestra fatal estrella, del Sar cabe la orilla, al acabarme, siento la sed devoradora y jamás apaga…
El Alma Acorazada
Que me traspasen dardos: no habré de defenderme; que me hiera cruel total indiferencia; que los rostros, impávidos, al no reconocerme pasen sin advertir siquiera mi presencia.…
No Creo En La Vía Pacífica
no creo en la vía violenta me gustaría creer en algo —pero no creo creer es creer en Dios lo único que yo hago es encogerme de hombros perdónenme la franqueza no creo ni en la V…
Para Una Cubana
Poesía dulce y mística busca a la blanca cubana que se asomó a la ventana como una visión artística. Misteriosa y cabalística, puede dar celos a Diana, con su faz de porcelana…
El ángel Avaro
Gentes de las esquinas de pueblos y naciones que no están en el mapa comentaban. —Ese hombre está muerto y no lo sabe. Quiere asaltar la banca, robar nubes, estrellas, cometas d…
Introducción
El verso debe ser claro y sonoro como el agua del mar y como el oro. El verso debe ser firme y radiante, lo mismo que el acero y el diamante. Debe ceñir inmarcesibles galas, s…
Romance De Aquel Hijo Que No Tuve Contigo
Hubiera podido ser hermoso como un jacinto con tus ojos y tu boca y tu piel color de trigo, pero con un corazón grande y loco como el mío. Hubiera podido ir, las tardes de los d…
Poema 5 - Veinte Poemas De Amor Y Una Canción Desesperada
Para que tú me oigas mis palabras se adelgazan a veces como las huellas de las gaviotas en las playas. Collar, cascabel ebrio para tus manos suaves como las uvas. Y las miro l…
El Establo
Al llegar la medianoche y al romper en llanto el Niño, las cien bestias despertaron y el establo se hizo vivo. Y se fueron acercando, y alargaron hasta el Niño los cien cuellos…
José Martí Pregonero
Tu nombre es como el crisol donde se funde la hazaña tu nombre es como la caña que endulza con lluvia y sol de su destino naciente sólo tu pueblo es el dueño cual figuraban en t…
Consumación
Si yo fuese un niño, si yo fuese un niño, redondo, quieto y sumergido. Sumergido, no; sacado a la luz, estallado hacia fuera, exhibido en esa otra Creación donde un niño es un n…
¿quién Dejará, Del Verde Prado Umbroso
¿Quién dejará, del verde prado umbroso, las frescas yerbas y las frescas fuentes? ¿Quién, de seguir con pasos diligentes la suelta liebre o jabalí cerdoso? ¿Quién, con el son a…
Los Marineros Son Las Alas Del Amor
Los marineros son las alas del amor, son los espejos del amor, el mar les acompaña, y sus ojos son rubios lo mismo que el amor rubio es también, igual que son sus ojos. La aleg…
El Alcázar De Sevilla Romance Cuarto
Grande rumor se alza, y cunde De armas, caballos y pueblo De Sevilla por las calles, Al Maestre recibiendo. Suenan los vivas, unidos Con los retumbantes ecos, Que en la altísim…
Oración
Habítame, penétrame. Sea tu sangre una con mi sangre. Tu boca entre a mi boca. Tu corazón agrande el mío hasta estallar. Desgárrame. Caigas entera en mis entrañas. Anden tus man…
Confidencias De Amor
La mecedora de la abuela acunó mis años de infancia, horas del arrorró y «La Pájara Pinta»; después a su compás el corazón joven leyó los poetas, y al andar del tiempo, con llan…
Fuga
FUGA ¡Huyes, pero es de ti! J. R. Jiménez Huías... pero era en mí y de ti quien huías. ¿Cómo? ¿Adónde? ¿Para qué? Por todo lo que es vial, ascensor, tragaluz, puerto para…
Cviii
—¿La luz más refulgente? —Está en tus ojos. —¿La mayor alegría? —En tu presencia. —¿La miel más dulce? —Entre tus labios rojos. —¿El vergel más florido? —En tu existencia —¿La s…
Qué Pensarán De Mi Sombrero
Qué pensarán de mi sombrero, en cien años más, los polacos? Qué dirán de mi poesía los que no tocaron mi sangre? Cómo se mide la espuma que resbala de la cerveza? Qué hace un…