Lista de Poemas
Explora poemas de nuestra colección
¿recuerdas Aquel Cuello, Haces Memoria
¿Recuerdas aquel cuello, haces memoria
del privilegio aquel, de aquel aquello
que era, almenadamente blanco y bello,
una almena de nata giratoria?
Recu…
Fatiga Tanto Andar Sobre La Arena
Fatiga tanto andar sobre la arena
descorazonadora de un desierto,
tanto vivir en la ciudad de un puerto
si el corazón de barcos no se llena.
Angustia t…
Me Llamo Barro Aunque Miguel Me Llame
Me llamo barro aunque Miguel me llame.
Barro es mi profesión y mi destino
que mancha con su lengua cuanto lame.
Soy un triste instrumento del camino.
S…
Silencio De Metal Triste Y Sonoro
Silencio de metal triste y sonoro,
espadas congregando con amores
en el final de huesos destructores
de la región volcánica del toro.
Una humedad de fe…
Te Me Mueres De Casta Y De Sencilla:
Te me mueres de casta y de sencilla:
estoy convicto, amor, estoy confeso
de que, raptor intrépido de un beso,
yo te libé la flor de la mejilla.
Yo te l…
Una Querencia Tengo Por Tu Acento
Una querencia tengo por tu acento,
una apetencia por tu compañía
y una dolencia de melancolía
por la ausencia del aire de tu viento.
Paciencia necesita…
Fuera Menos Penado Si No Fuera
Fuera menos penado si no fuera
nardo tu tez para mi vista, nardo,
cardo tu piel para mi tacto, cardo,
tuera tu voz para mi oído, tuera.
Tuera es tu voz…
Tengo Estos Huesos Hechos A Las Penas
Tengo estos huesos hechos a las penas
y a las cavilaciones estas sienes:
pena que vas, cavilación que vienes
como el mar de la playa a las arenas.
Como…
Umbrío Por La Pena, Casi Bruno
Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
donde yo no me hallo no se halla
hombre más apenado que ninguno.
Sobre la pena due…
Por Tu Pie, La Blancura Más Bailable,
Por tu pie, la blancura más bailable,
donde cesa en diez partes tu hermosura,
una paloma sube a tu cintura,
baja a la tierra un nardo interminable.
Con…
¿no Cesará Este Rayo Que Me Habita
¿No cesará este rayo que me habita
el corazón de exasperadas fieras
y de fraguas coléricas y herreras
donde el metal más fresco se marchita?
¿No cesará…
Tu Corazón, Una Naranja Helada
Tu corazón, una naranja helada
con un dentro sin luz de dulce miera
y una porosa vista de oro: un fuera
venturas prometiendo a la mirada.
Mi corazón, u…
Un Carnívoro Cuchillo
Un carnívoro cuchillo
de ala dulce y homicida
sostiene un vuelo y un brillo
alrededor de mi vida.
Rayo de metal crispado
fulgentemente caído,
El Silbo De Afirmación En La Aldea
Alto soy de mirar a las palmeras,
rudo de convivir con las montañas...
Yo me vi bajo y blando en las aceras
de una ciudad espléndida de arañas.
Difíciles bar…
Otro Epigrama
Publica El Siglo una cosa
en verso pluscuamperfecto,
y viene firmada: "Sosa"
Y en efecto, en efecto.
(azahar)
Frontera de lo puro, flor y fría.
Tu blancor de seis filos, complemento,
en el principal mundo, de tu aliento,
en un mundo resume un mediodía.
Astrólogo el r…
Epigrama
El tesorero Espinosa
ha fabricado una casa,
y así se explica la cosa:
la tesorería, escasa ,
y ésta es casa de Espinosa.
En Un Abanico
Pobre verso condenado
a mirar tus labios rojos
y en la lumbre de tus ojos
quererse siempre abrasar;
colibrí del que se aleja
el mirto que lo provoca,
Non Omnis Moriar
¡No moriré del todo, amiga mía!
De mi ondulante espíritu disperso
algo en la urna diáfana del verso
piadosa guardará la poesía.
¡No moriré del todo! Cu…
Para El Álbum
El verso es ave: busca entumecido
follaje espeso y resplandores rojos.
¿Qué nido más caliente que tu nido?
¿Qué sol más luminoso que tus ojos?
A Un Triste
¿Por qué de amor la barca voladora
con ágil mano detener no quieres,
y esquivo menosprecias los placeres
de Venus, la impasible vencedora?
A no volver …
Ultima Necat
¡Huyen los años como raudas naves!
¡rápidos huyen! Infecunda Parca
pálida espera. La salobre Estigia
calla dormida.
¡Voladores años!
¡Dado me fuer…
A La Corregidora
Al viejo primate, las nubes de incienso;
al héroe, los himnos; a Dios, el inmenso
de bosques y mares solemne rumor;
al púgil que vence, la copa murrina;
al m…
La Misa De Las Flores
Boileau se queda en el aula
y Voltaire en la ciudad.
¡Musa, al campo! ¡Abre la jaula!
¡Señores versos, entrad!
Alce la oda en el bosque
su deslumb…