Lista de Poemas
Explora poemas de nuestra colección
Quimeras
Si escuchas ¡oh adorada soñadora!
Mis amorosas súplicas,
Siempre serás la reina de mi alma
Y mi alma la fiel esclava tuya.
…
El Adiós Del Polaco
Al pie de la blanca reja
De una entreabierta ventana,
Donde la luz se refleja
De la naciente mañana,
Está un polaco guerrero
Mis Amores Soneto Pompadour
Amo el bronce, el cristal, las porcelanas,
Las vidrieras de múltiples colores,
Los tapices pintados de oro y flores
Y las brillantes lunas venecianas…
Confidencia
¿Por qué lloras, mi pálida adorada
Y doblas la cabeza sobre el pecho?
Una idea me tiene torturada
Y siento el corazó…
El Eco
Yo en la soledad he dicho:
¿Cuándo cesará el dolor
Que me oprime noche y día?
¡Nunca!el eco respondi&oac…
Nocturno
En la noche azulada y silenciosa
Del seno de la Tierra se levanta
Una voz sepulcral, triste, amorosa,
Que así a mi oído, entre las sombras, ca…
La Nube
En la fuente cristalina
De su jardín solitario,
Se baña la fiel sultana
De hermoso cuerpo rosáceo.
Ya no ocultan finas t…
Introducción
A Ricardo del Monte
al muy querido y muy venerado maestro,
dedica sus primeros versos
Julián del Casal
INTRODUCCIÓN
&…
El Poeta Y La Sirena
El poeta y la sirena
A mi buen amigo Carlos Noreña
Coronada de vivos resplandores
Luce la tarde en el …
Amor En El Claustro
Al resplandor incierto de los cirios
Que, en el altar del templo solitario,
Arden, vertiendo en las oscuras naves
Pálida luz que, con …
Nunca
Nunca me cansará mi oficio de hombre.
Hombre he sido y seré mientras exista.
Hombre no más: proyecto entre proyectos,
boca sedienta al …
Juana Borrero
Tez de ámbar, labios rojos,
Pupilas de terciopelo
Que más que el azul del cielo
Ven del mundo los abrojos.
Cabellera azabachada…
Continuidad Ix
¿Ni cuándo?... Sí, lo sé. Cuando recoja
de la ceniza que en tu hogar remuevo
esa indulgencia inmune a la congoja
que, al fuego d…
Continuidad Viii
Voz interior, palabra presentida
que, con promesas tácitas, resume
como en la gota última, el perfume
en su paciente formaci&oacut…
Continuidad Vi
Sí, cuanto más te imito, más advierto
que soy la tenue sombra proyectada
por un cuerpo en que está mi ser más muerto
que …
Continuidad Vii
Y sin embargo, entre la noche inmensa
con que me ciñe el luto en que te imploro,
aflora ya una luz en cuyo azoro
una ilusión de aurora se cond…
Continuidad V
Porque no es la muerte orilla clara,
margen visible de invisible río;
lo que en estos momentos nos separa
es otro litoral, aun más sombr&iacut…
Continuidad Iv
Aunque si nada en mi interior te altera,
todo fuera de mí te transfigura
y, en ese tiempo que a ninguno espera,
vas más de prisa q…
Continuidad Ii
Me toco... Y eres tú. Palpo en mi frente
la forma de tu cráneo. Y, en mi boca,
es tu palabra aún la que consiente
y es tu voz, en mi vo…
Continuidad Iii
Todo, así, te prolonga y te señala:
el pensamiento, el llanto, la delicia
y hasta esa mano fiel con que resbala,
ingrávida, sin dedos, …
Voz
Tú me llamaste al íntimo rebaño
única voz que manda cuando implora
mientras la burla despreciaba el daño
y fl…
Nocturno Iv
Hecho de nada soy, por nada aliento;
nada es mi ser y nada mi sentido
y, muerto, no seré más que al oído
un roce de hojas m…
Nocturno Ii
Principia, pues, aquí, tu obra futura,
Noche, y con lengua libre de falacia
explícame la edad, el sol, la acacia,
el río, el viento, el…
Nocturno Iii
Tiempo y figura fui, mientras la esquiva
curiosidad de ser distinto, en cada
minuto de la frívola jornada
arrojaba mi anhelo a la deriva.