Poemas

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Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

25

De repente el olor de las mimosas
como una antorcha que respira o como
una ola inmemorial que besa
la desnudez expectante de la playa.

No es más que la…

420
Jorge Riechmann
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24

Unos pocos hacen historia:
los más la sufren.

De tanto en tanto quienes sufren la historia
tras sufrir demasiado
se exasperan, y eruptivamente
se …

402
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

22

Por una diagonal sin esperanzas
escapo al cielo.
César Vallejo en París, César Vallejo quebrado
crucificado en la lluvia.

¿Quién imantó el privilegio?<…

494
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

23

El dios egipcio Bes
tiene la barba hirsuta y las patas cortas
cola de león
greñas espeluznantes
y rápidas muecas torvas le alborotan la jeta.
Nadie lo t…

436
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

20

Mientras los escolares de Berlín Oeste
andan a la rebatiña por un pedrusco del tan frágil Muro
la guerrilla salvadoreña lanza una ofensiva para derribar al
gobier…

392
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

21

El tumor le deformaba el vientre
como una teta monstruosa.
Hoy ha reventado.
El hedor inunda toda la casa.

La perrita Asphodèle agoniza
con los …

460
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

18

La posguerra por ejemplo en Grecia
es una guerra que se prolonga
por ejemplo dentro de un campo de concentración.

Yannis Ritsos
garrapatea papeles desg…

482
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

19

A París, una ciudad que no existe,
me llega la noticia:

Berlín
ha desaparecido.

¿Quién da un paso hacia el centro del invierno?

La ang…

441
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

17

La esperanza ya ausente de un rostro libre:
el cielo ensangrentado se agacha y lo besa.

La larga caravana de los carros
atestados con enseres inmemoriales, …

457
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

16

Los esclavos
según el muy sabio estagirita
herramientas que hablan

pero la historia no transcribe
ni una sola palabra
de su fuego mellado.
…

509
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

14

Los dedos de los muertos me dibujan
ruina en el pecho, en los muslos, en la frente.
Con una fresa entre los labios recorro
la playa destruida.

¿No es c…

461
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

15

He perdido la partida.

Me confié, subestimé las fuerzas
de mi adversario. ¿Cómo no hacerlo?
Grande era cual fronda de destrucción, profundas
sus raíces…

459
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

13

Los hay que mueren de silencio
de tragarse demasiadas palabras y del cólico fenomenal que sigue
y los hay que mueren por hablar demasiado
pues las paredes —al con…

624
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

12

Gruesa, gruesa la lengua de ceniza.
Y pesado y pegajoso el canto
que ella masculla susurra deletrea.

Importuna la lengua de ceniza.
Como castigo le pre…

508
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

11

Y te digo una cosa más: donde encuentres la raíz de una verdad
aférrate a ella
porque se trata del más infrecuente y valioso
de todos los tesoros.

Y do…

528
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

10

(Y perdona que alargue un momento más la prédica
pero tú ya sabes el tono zumbón con que hablo
hiperbólicamente desde mi casa en ruinas:)

Piensa
no sol…

447
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

8

Renuncia al centro.

El sol succiona la sangre de los muertos; la acuña
en monedas de luz con que engaña a los vivos.
La gran ciudad diluye tanto el sueño

493
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

9

No dejes nunca de desconfiar de las instituciones

No dejes nunca de confiar en las personas

No dejes nunca de confiar
en que las personas
crearán…

464
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

7

Nunca, jamás me vuelva a decir nadie
que el fin justifica los medios

o sintiéndolo mucho no respondo de mis fines
ni de mis medios
ni muchísimo menos d…

541
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

6

Las raíces de la referencia
según excelsos filósofos y poetas sublimes
cercenadas:

socorro.

*

La poesía
prolonga la realidad

460
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

5

¿De qué estábamos hablando?

(Pese a su título, estas páginas
nada tienen que ver con un curso de defensa personal:
son acaso una conversación
desgarrad…

577
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

4

Al individuo con sus correas ásperas
con su boca tapiada
con su triste inmunidad
aléjalo de mí.

Hemos nacido para soles más limpios.

Y no de…

430
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

3

Desde hace días han desaparecido
las africanas que vendían maíz cocido
en el mercado de la rue Dejean.

Extrema quietud la de los niños negros
fajados a…

515
Jorge Riechmann
Jorge Riechmann

2

El rocío suplica a la montaña
que se quite la sal de los labios:

pero a ella están talándole las faldas,
no tiene tiempo.

449