Lista de Poemas
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Soneto Lxxxv
Quien dice que la ausencia causa olvido
merece ser de todos olvidado.
El verdadero y firme enamorado
está, cuando está ausente, más perdido.
Aviva la m…
Poema Con La Tonada Última
¿Que adónde voy con esas caras tristes
y un borbotón de venas heridas en mi frente?
Voy a despedir rosas al mar,
a deshacerme en olas más altas que los pája…
En Honor Del Cuerpo De Artillería
Gloria al cuerpo, que el primero
por la boca de un cañón
respondió a Napoleón
«Obedecerte no quiero»
pues ese incendio guerrero,
que ya en todas partes …
El Dos De Mayo De 1808 Himno
Día
terrible lleno de gloria
lleno de sangre, lleno
de horrores
nunca te ocultes a la
memoria
de los que tengan
patria y honor.
Est…
La Función De Vacas
Grande alboroto, mucha confusión,
voces de “Vaya” y “Venga el boletín”,
gran prisa por sentarse en un tablón,
mucho soldado sobre su rocín;
ya se empieza el …
La Flor Temprana Soneto
Suele, tal vez venciendo los rigores
del crudo invierno y la opresión del hielo,
un tierno almendro desplegar al cielo
la bella copa engalanada en flores;
Consejos A Un Militar Soneto
Si por la noble senda del dios Marte
subir quieres al templo de la Fama,
y arrebatar allí la verde rama
que la envidia jamás podrá quitarte,
es fuerza …
A Unos Amigos Que Le Reconvenían Soneto
Ceden del tiempo a la voraz corriente
recias pilastras y columnas duras,
las cúpulas rindiendo que seguras
se sustentaban en su excelsa frente.
Caduco d…
A La Entrada Victoriosa Del General Ricardos En Conlindres Soneto
Pisa Ricardos la ciudad tomada
y entre el tropel de la vencida gente,
Febo divino, Marte omnipotente,
salen también a celebrar su entrada.
Febo le toma…
El No Soneto
¡Ay cuántas veces a tus pies postrado,
en lágrimas el rostro sumergido,
a tus divinos labios he pedido
un sí : ¡cruel!
que siempre me has negado!
Gran Tiempo Fui De Males Tan Dañado
Gran tiempo fui de males tan dañado,
por el dañado amor que en mí reinaba,
que a sanos y a dolientes espantaba
la vista de un doliente tan llagado.
Con…
El Propósito Inútil Canción
Ardí de amor por la voluble Elfrida,
y ella en mi incendio se sintió abrasar;
burló mi fe pero sanó mi herida.
Amor, Amor, no quiero más amar.
Amar al …
Amor Es Bueno En Sí Naturalmente
Amor es bueno en sí naturalmente,
y si por causa dél males tenemos,
será porque seguimos los extremos
y así es culpa de quien sus penas siente.
El fuego…
Como Aquel Que En Soñar Gusto Recibe
Como aquel que en soñar gusto recibe,
su gusto procediendo de locura,
así el imaginar con su figura
vanamente su gozo en mí concibe.
Otro bien en mí, t…
Soneto Cxxix
Garcilaso, que al bien siempre aspiraste
y siempre con tal fuerza le seguiste,
que a pocos pasos que tras él corriste,
en todo enteramente le alcanzaste,
Soneto Cxi
Soy como aquel que vive en el desierto,
del mundo y de sus cosas olvidado,
y a descuido veis donde le ha llegado
un gran amigo, al cual tuvo por muerto.
Soneto Lxxxii
Cargado voy de mí doquier que ando,
y cuerpo y alma, todo me es pesado;
sin causa vivo, pues que estó apartado
de do el vivir su causa iba ganando.
Mi …
Soneto Cviii
Como el triste que a muerte está juzgado,
y de esto es sabidor de cierta ciencia,
y la traga y la toma en paciencia,
poniéndose al morir determinado.
T…
Soneto Lxi
Dulce soñar y dulce congojarme,
cuando estaba soñando que soñaba;
dulce gozar con lo que me engañaba,
si un poco más durara el engañarme;
dulce no esta…
Soneto Lxxiv
¡Oh dulces prendas, por mi mal halladas,
dulces y alegres cuando Dios quería!
Juntas estáis en la memoria mía,
y con ello en mi muerte conjuradas.
¿Qui…
Soneto Xxix
Nunca de amor estuve tan contento,
que en su loor mis versos ocupase:
ni a nadie consejé que se engañase
buscando en el amor contentamiento.
Esto siemp…
Soneto Liv
Ha tanto ya que mi desdicha dura,
que en esto solo tuve mi esperanza;
esperé de fortuna su mudanza,
que por mí no negara su natura.
Entendióme, yo pien…
Canción V
¿Qué haré, que por quereros
mis extremos son tan claros,
que ni soy para miraros,
ni puedo dejar de veros?
Yo no sé con vuestra ausencia
un punto …
A La Tristeza
Tristeza, pues yo soy tuyo,
tú no dejes de ser mía;
mira bien que me destruyo
sólo en ver que el alegría
presume de hacerme suyo.
¡Oh, tristeza!