Lista de Poemas
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Cancion Del Transeúnte
Te envidio, hombre que pasas en el atardecer;
hombre de un solo anhelo y una sola mujer.
Sin que nadie te mire, sin que nadie te hable,
pasas, con tu sonris…
Yo La Vi Anoche Ardiendo
Yo la vi anoche ardiendo en su tamaño,
y yo crecía hacia la noche pura
en un afán secreto de estatura,
uniendo mi alegría con mi daño.
Y aquella realid…
Último Amor
Yo andaba entre la sombra,
cuando como un fulgor llegaste tú; de pronto,
con el último amor.
Pero bastó un efluvio de antiguas primaveras
para reconocerte, p…
Ya Todos La Olvidaron
Ya todos la olvidaron. Ahora sí que se ha ido,
pero, sobre las rosas de la tumba reciente,
florecía el recuerdo más allá del olvido…
Yo era el hosco, el ausente.<…
Tercer Poema Del Río
El agua del río pasaba indolente,
reflejando noches y arrastrando días…
Tú, desnuda en la fresca corriente,
reías…
Yo te contemplaba desde la ribera,
Te Contaré La Historia
Te contaré la historia del bergantín sombrío
que echó un día las anclas en la quietud de un puerto,
para ser en la turbia resaca del hastío,
el ataúd flotante de …
Soneto Del Tiempo
Me verás sonreír, amiga mía,
con aquel gesto frívolo de antaño,
y hay un viejo dolor que me hace daño,
un dolor que me duele todavía.
Porque no en vano…
Te Acordarás Un Día
Te acordarás un día de aquel amante extraño
que te besó en la frente para no hacerte daño.
Aquel que iba en la sombra con la mano vacía,
porque te quiso tanto que…
Soneto
Te encontré en la mitad de mi camino
cuando ya desmayaban mis pesquisas,
cuando oficiaba en mis paganas misas
con ablandadas hostias y agrio vino.
¿Me …
Soneto Lloviendo
No hace falta que llueva como llueve este día,
y, sin embargo, llueve desde el amanecer.
Si hay rosas y retoños, ¿para qué llovería?
Si ya todo florece, ¿qué más …
Soneto En La Alcoba
Te miraba acostada con mis ojos de bueno,
tus ojos aprendían lentamente a soñar,
y tu sueño iba a otro, a tu amor en estreno,
embriagado de fuga, de capricho y de…
Soneto (de Félix Arvers)
Nadie conoce mi amor secreto:
no lo conoce ni quien lo inspira;
y es tan humilde que a nada aspira,
pues su constancia no tiene objeto.
Mi amor se escu…
Soneto (de Luis De Camões)
Entre el ramaje en flor del limonero
está un ave dulcísima escondida,
rimando un blando verso sin medida
que fluye de su pico lastimero.
Pero un cruel …
Soneto (de Guillermo De Almeida)
«Esa mujer que yo he de amar un día
será tan clara, tan gentil y bella,
que pensaré que descendió una estrella
para llenar de luz mi alma vacía.
»Cuand…
Soneto (de Eugenio Castro)
Tu indiferencia aumenta mi deseo
como aumenta la sed junto a una fuente,
y si cierro los ojos ciegamente
con los ojos cerrados aún te veo.
No importa q…
Soneto Ii
Mi corazón se siente satisfecho
de haberte amado y nunca poseído:
así tu amor se salva del olvido
igual que mi ternura del despecho.
Jamás te vi desnud…
Soneto Para Un Reproche
Yo no sé si tú esperas todavía
el gran amor con que soñaste en vano,
que era un pozo en la tarde de verano
y era la sed que el pozo calmaría.
Yo sólo s…
Soneto I
Como quien boga contra la corriente,
aun comprendiendo que su afán es vano,
y el remo se le cae de la mano
y se siente arrastrado nuevamente,
así mi am…
Soneto Del Ahorcado
El beodo narraba dificultosamente,
con hipos de agonía y vahos de aguardiente:
Él, residuo de hombre, sin vigor ni decoro,
era el único dueño de un singular tesor…
Soneto Del Caminante
No, no despiertes jamás para vivir tu sueño
porque el sueño es un viaje más allá del olvido.
Tu pie siempre es más firme después de haber caído.
Sólo es grande en…
Soneto Adolescente
Qué dulce, si lloviera de repente...
No sé por qué, porque tú estás lejana,
pero en la soledad de esta mañana
hay algo de tu amor que no está ausente.
…
Soneto Con Sed
Leyendo un libro, un día, de repente,
hallé un ejemplo de melancolía:
Un hombre que callaba y sonreía,
muriéndose de sed junto a una fuente.
Puede ser …
Segundo Poema Del Río
Íbamos en la noche con tu sueno y el mío,
donde empiezan tus ojos y termina las sombra.
Y allá, bajos los puentes, iba cantando el río
la inquietud que se olvida …
Segundo Poema De La Despedida
Vete como quien llega, pero vete,
pues ya el trigo creció para la siega.
Mi amor es como un niño que no juega
para que no se rompa su jugete.
Te irás c…