Lista de Poemas
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Nocturno Viii
Aquí, solo en la noche, ya es posible la muerte.
Morir es poca cosa si tu amor está lejos.
Puedo cerrar los ojos y apagar las estrellas.
Puedo cerrar los oj…
Nocturno Vii
Ahora que ya te fuiste, te diré que te quiero.
Ahora que no me oyes, ya no debo callar.
Tú seguirás tu vida y olvidarás primero...
Y yo aquí, recordándote, a la o…
La Rama Rota
Vengo de tu jardín de altos aromas,
con esta flor que embriaga como un vino.
Quizás por eso fue que en el camino
me siguió una bandada de palomas.
Y ah…
La Sed Insaciable
Decir adiós... La vida es eso.
Y yo te digo adiós, y sigo...
Volver a amar es el castigo
de los que amaron con exceso.
Amar y amar toda la vida,
y…
El Extranjero
«Mirad: Un extranjero...» Yo los reconocía,
siendo niño, en las calles por su no sé que ausente.
Y era una extraña mezcla de susto y de alegría
pensar que eran di…
Envío
La vida pasa; la vida rueda...
Quizás se aparten tu alma y la mía,
pero el recuerdo nace y se queda...
Y aunque el deseo no retroceda
y nuestra llama se apag…
El Clavel Seco
Como el clavel del patio estaba seco,
yo, entristecido por sus tristes males,
bajé al jardín para cavar un hueco,
en buena sombra entre dos rosales.
Y …
Canción Del Viaje
Recuerdo un pueblo triste y una noche de frío
y las iluminadas ventanillas de un tren.
Y aquel tren que partía se llevaba algo mío,
ya no recuerdo cuándo, ya no r…
Canción Del Amor Prohibido
Sólo tú y yo sabemos lo que ignora la gente
al cambiar un saludo ceremonioso y frío,
porque nadie sospecha que es falso tu desvío,
ni cuánto amor esconde mi gesto…
Canción De Los Remos
CANCIÓN DE LOS REMOS
Otro milagro de la primavera...
Antonio Machado
I
Quizás olvidaremos, pues siempre hay que olvidar;
pero escucha los …
Balada Del Mal Amor
Qué lástima, muchacha,
que no te pueda amar...
Yo soy un árbol seco que sólo espera el hacha,
y tú un arroyo alegre que sueña con la mar.
Yo eché mi re…
Canción De La Lluvia
Acaso está lloviendo también en tu ventana;
Acaso esté lloviendo calladamente, así.
Y mientras anochece de pronto la mañana,
yo sé que, aunque no quieras, vas a p…
A Una Lágrima
Gota del mar donde en naufragio lento
se hunde el navío negro de una pena;
gota que, rebosando, nubla y llena
los ojos olvidados del contento.
Grito he…
Aniversario
Hoy hace un año, justamente un año.
Y llueve como entonces en el atardecer.
Y es una lluvia lenta, tan lenta que hace daño,
porque casi no llueve ni deja de llove…
A Julio César Mirando La Cabeza De Pompeyo
Prepara ufano a César victorioso
el tirano de Menfis inclemente
la temida cabeza que al Oriente
tuvo al son de sus armas temeroso.
No pudo dar el coraz…
(a La Mudanza De La Fortuna) - La Tempestad Y La Calma
Yo vi del rojo sol la luz serena
turbarse, y que en un punto desaparece
su alegre faz, y en torno se oscurece
el cielo, con tiniebla de horror llena.
E…
A Julio César
Del gran Pompeyo el enemigo fuerte
llega en oscura noche al pobre techo,
do Amiclas con seguro y libre pecho
ni teme daño ni recela muerte.
Ya que llam…
A Curcio
La horrible sima con espanto mira
en su gran plaza Roma, y el dudoso
portento, grave al pueblo victorïoso,
no enseñado a temer, suspenso admira.
En tan…
A Dido Oyendo A Eneas
De la fenisa reina importunado
el teucro huésped le contaba el duro
estrago que asoló el troyano muro
y echó por tierra el Ilión sagrado.
Contaba la tr…
A Rómulo, Que Mató A Su Hermano Remo
Las armas tomó aprisa el esforzado
Quirino de su hermano mal seguro,
y en la nueva ciudad el primer muro
con la sangre fraterna fue manchado.
Primero d…
Psique A Cupido
A tu divina frente ¡oh poderoso
Niño! una venda con trabajo y arte
tejí de oro y colores, donde parte
retraté de tu triunfo glorioso.
En ella se ve ata…
(a Ganímedes)
No temas, o bellísimo troyano,
viendo que arrebatado en nuevo vuelo
con corvas uñas te levanta al cielo
la feroz ave por el aire vano.
¿Nunca has oído …
A Narciso
Crece el insano ardor, crece el engaño
del que en las aguas vio su imagen bella;
y él, sola causa en su mortal querella,
busca el remedio y acrecienta el daño.
A Ulises
El griego vencedor que tantos años
vio contra sí constante la fortuna;
el que pudo, sagaz, de la importuna
Circe vencer los mágicos engaños;
El que en …