Lista de Poemas
Explora poemas de nuestra colección
Hace mucho que hemos olvidado el escuchar
Si El -en otro tiempo- nos hubiera plantado,
plantado como hierba de dunas, en el mar eterno,
creceríamos en pasturas tupidas,
como la lechuga crece en el h…
Declaración de amor
Ciudad que llevas dentro
mi corazón, mi pena,
la desgracia verdosa
de los hombres del alba,
mil voces descompuestas
por el frío y el hambre.
…
Amor entre ruinas
Como un incendio al aire desatado
o una flor suspensa sobre el agua,
en lenta conjunción
nuestros desnudos abren el cauce del deseo
desbordándose en alas…
Cómo me parecerá extraño, de De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall
Cómo me parecerá extraño el aire que me envuelve,
cómo será así extraño,
cuando tú ya no estés,
la catedral del día,
el claustro que condensa la gran e…
Algo te identifica, de Poemas en prosa
Algo te identifica con el que se aleja de ti, y es la facultad común de volver: de ahí tu más grande pesadumbre.
Algo te separa del que se queda contigo, y es la …
Angostura
En Angostura, el río
se hace delgado y profundo como un secreto,
tiene la intensidad de una idea
que le pone la arruga a la Piedra del Medio.
En A…
Estoy llorando aquí
Estoy llorando aquí
tal como un ojo herido
que vierte sangre y lágrimas a un tiempo:
ay llanto mío.
Llorando por los náufragos de tierra
hin…
El poeta de este mundo (A René-Guy Cadou), de Muertes y maravillas
Poeta de nombre claro como un guijarro en medio de la corriente,
reunías palabras que eran pedernales
de donde nace un fuego que no es olvidado.
René-Guy Cadou…
Don de la ebriedad
Siempre la claridad viene del cielo;
es un don; no se halla entre las cosas
sino muy por encima, y las ocupa
haciendo de ello vida y labor propias.
A…
Amantes
El que todo lo ama con las manos
despierta la caricia de las cítaras,
siente el silencio y su pesada carne
fluyendo como ungüento entre los dedos,
la…
El León, autorretrato
Yo estoy solo, yo estoy en mí cautivo.
Todo está en mí... Y en mí no encuentro nada...
¡Sombra ilusa! ¡Entidad galvanizada!...
¡Y a duras penas vivo!
Comentarios Reales
A los hijos de español y de india, o de indio y española, nos llaman mestizos, por decir que somos mezclados de ambas naciones; fue impuesto por los primeros españoles que tuvie…
Aprendizado
Del mismo modo que te abriste a la alegría
ábrete ahora al sufrimiento
que es el fruto de ella
y su contrario ardiente
Del mismo modo
que de…
Adiós
Ahora me voy afuera caminando
El desierto del mundo,
Y mis zapatos y mis medias
No me molestan.
Dejo atrás
Buenos amigos en la ciuda…
América, de Áspero
Canto mi América virgen,
canto mi América india
sin españoles y sin cristianismo.
Canto mi triste América.
Tambores de cuero retumban
por los …
Elogio a Fuensanta
Tú no eres en mi huerto la pagana
rosa de los ardores juveniles;
te quise como a una dulce hermana
y gozoso dejé mis quince abriles
cual un ramo d…
Dura menos un hombre que una vela, de Muerte y memoria
Dura menos un hombre que una vela
pero la tierra prefiere su lumbre
para seguir el paso de los astros.
Dura menos que un árbol,
que una piedra,
El pelo de la dehesa
ELISA: Razones hay para ello. Nuestra casa está arruinada. De su esplendor solariego apenas queda otra cosa que pergaminos, y pleitos, y deudas. Don Baltasar de Calam…
El puerto, de Pequeños poemas en prosa
Un puerto es morada agradable para un alma fatigada de las luchas de la vida. La amplitud del cielo, la arquitectura móvil de las nubes, el colorido cambiante del mar, el centel…
Cuerpo presente, de Llanto por Ignacio Sánchez Mejías
La piedra es una frente donde los sueños gimen
sin tener agua curva ni cipreses helados.
La piedra es una espalda para llevar al tiempo
con árboles de lágri…
El buen amor, de A veces el gran amor
Pared contra pared la soledad más fea y amarilla te encerró te apartó de todo lo que amabas o era tuyo y con pasos de zorra se metió en el reloj y empezó a trastocar todas las h…
Cantando para nadie
La cólera, el silencio,
Su alta arboladura
Te dieron este invierno.
Más óyete en tu lengua:
Acaso el castellano,
No es seguro.
Canciones de otros…
A mi madre
Apenas si te conocí! Recuerdo
de tu mano gentil los dedos finos
i la luz de tus ojos casi azules,
como hechos de crepúsculos marinos.
…
Agua germinal, de El alba llama a la puerta
La raíz de plata del relámpago
une el árbol del cielo con la tierra.
Cada trueno es un templo que se desploma.
La tormenta viene desde la Antigüedad
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