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Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

Todas Las Campanas Con Eco Pausado

Todas las campanas con eco pausado doblaron a muerto: las de la basílica, las de las iglesias, las de los conventos. Desde el alba hasta entrada la noche no cesó el funeral clam…

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Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

En Mi Pequeño Huerto

En mi pequeño huerto brilla la sonrosada margarita, tan fecunda y humilde, como agreste y sencilla. Ella borda primores en el césped, y finge maravillas entre el fresco verdor…

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Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

De La Vida Entre El Múltiple Conjunto De Los Seres

De la vida entre el múltiple conjunto de los seres, no, no busquéis la imagen de la eterna belleza, ni en el contento y harto seno de los placeres, ni del dolor acerbo en la dur…

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Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

Quisiera, Hermosa Mía

Quisiera, hermosa mía, a quien aun más que a Dios amo y venero, ciego creer que este tu amor primero, ser por mi dicha el último podría. Mas... —¡Qué! ¡Gran Dios, lo duda todaví…

760
Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

Cuando Sopla El Norte Duro

Cuando sopla el Norte duro y arde en el hogar el fuego, y ellos pasan por mi puerta flacos, desnudos y hambrientos, el frío hiela mi espíritu, como debe helar su cuerpo, y mi co…

1.047
Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

¡aturde La Confusa Gritería

¡Aturde la confusa gritería que se levanta entre la turba inmensa! Ya no saben qué quieren ni qué piden; mas embriagados de soberbia, buscan un ídolo o una víctima a quien hiera…

797
Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

Desbórdanse Los Ríos Si Engrosan Su Corriente

Desbórdanse los ríos si engrosan su corriente los múltiples arroyos que de los montes bajan; y cuando de las penas el caudal abundoso se aumenta con los males perennes y las ans…

665
Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

Cuando En Las Nubes Hay Tormenta

Cuando en las nubes hay tormenta suele también haberla en su pecho; mas nunca hay calma en él, aun cuando la calma reine en tierra y cielo; porque es entonces cuando torvos cual…

748
Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

En El Alma Llevaba Un Pensamiento

En el alma llevaba un pensamiento, una duda, un pesar, tan grandes como el ancho firmamento tan hondos como el mar. De su alma en lo más árido y profundo, fresca brotó de súbit…

688
Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

Su Ciega Y Loca Fantasía Corrió Arrastrada Por El Vértigo

Su ciega y loca fantasía corrió arrastrada por el vértigo, tal como arrastra las arenas el huracán en el desierto. Y cual halcón que cae herido en la laguna pestilente, cayó en…

678
Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

Las Canciones Que Oyó La Niña

Una Tras de los limpios cristales se agitaba la blanca cortina, y adiviné que tu aliento perfumado la movía. Sola estabas en tu alcoba, y detrás de la tela blanquísima te ocult…

808
Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

La Canción Que Oyó En Sueños El Viejo

A la luz de esa aurora primaveral, tu pecho vuelve a agitarse ansioso de glorias y de amor. ¡Loco...!, corre a esconderte en el asilo oscuro donde ya no penetra la viva luz del…

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Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

Nos Dicen Que Se Adoran La Aurora Y El Crepúsculo

Nos dicen que se adoran la aurora y el crepúsculo, mas entre el sol que nace y el que triste declina, medió siempre el abismo que media entre la cuna y el sepulcro en la vida.…

659
Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

Una Sombra Tristísima, Indefinible Y Vaga

Una sombra tristísima, indefinible y vaga como lo incierto, siempre ante mis ojos va tras de otra vaga sombra que sin cesar la huye, corriendo sin cesar. Ignoro su destino... ma…

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Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

Nada Me Importa, Blanca O Negra Mariposa

Nada me importa, blanca o negra mariposa, que dichas anunciándome o malhadadas nuevas, en torno de mi lámpara o de mi frente en torno, os agitéis inquietas. La venturosa copa d…

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Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

Muda La Luna Y Como Siempre Pálida

Muda la luna y como siempre pálida, mientras recorre la azulada esfera seguida de su séquito de nubes y de estrellas, rencorosa despierta en mi memoria yo no sé qué fantasmas y…

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Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

-te Amo ¿por Qué Me Odias?

—Te amo... ¿por qué me odias? —Te odio... ¿por qué me amas? Secreto es éste el más triste y misterioso del alma. Mas ello es verdad... ¡Verdad dura y atormentadora! —Me odias,…

879
Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

En Sus Ojos Rasgados Y Azules

Fue cielo de su espíritu, fue sueño de sus sueños, y vida de su vida, y aliento de su aliento; y fue, desde que rota cayó la venda al suelo, algo que mata el alma y que envilece…

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Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

Cerrado Capullo De Pálidas Tintas

Cerrado capullo de pálidas tintas, modesta hermosura de frente graciosa, ¿por quién has perdido la paz de tu alma? ¿a quién regalaste la miel de tu boca? A quien te detesta qui…

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Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

En Sus Ojos Rasgados Y Azules

En sus ojos rasgados y azules, donde brilla el candor de los ángeles, ver creía la sombra siniestra de todos los males. En sus anchas y negras pupilas, donde luz y tinieblas co…

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Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

Camino Blanco, Viejo Camino

Camino blanco, viejo camino, desigual, pedregoso y estrecho, donde el eco apacible resuena del arroyo que pasa bullendo, y en donde detiene su vuelo inconstante, o el paso liger…

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Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

Aún Parece Que Asoman, Tras Del Miranda Altivo

Aún parece que asoman, tras del Miranda altivo, de mayo los albores, ¡y pasó ya setiembre! Aún parece que torna la errante golondrina, y en pos de otras regiones ya el raudo vue…

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Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

¡volved!

Bien sabe Dios que siempre me arrancan tristes lágrimas aquellos que nos dejan, pero aún más me lastiman y me llenan de luto los que a volver se niegan. ¡Partid, y Dios os guíe!…

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Rosalía de Castro
Rosalía de Castro

Era La última Noche

Era la última noche, la noche de las tristes despedidas, y apenas si una lágrima empañaba sus serenas pupilas. Como el criado que deja al amo que le hostiga, arreglando su hatil…

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