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Ya No Mana La Fuente, Se Agotó El Manantial
Ya no mana la fuente, se agotó el manantial; ya el viajero allí nunca va su sed a apagar. Ya no brota la hierba, ni florece el narciso, ni en los aires esparcen su fragancia lo…
Cenicientas Las Aguas, Los Desnudos
Cenicientas las aguas, los desnudos árboles y los montes cenicientos; parda la bruma que los vela y pardas las nubes que atraviesan por el cielo; triste, en la tierra, el color…
En Su Cárcel De Espinos Y Rosas
En su cárcel de espinos y rosas cantan y juegan mis pobres niños, hermosos seres, desde la cuna por la desgracia ya perseguidos. En su cárcel se duermen soñando cuán bello es e…
Unos Con La Calumnia Le Mancharon
Unos con la calumnia le mancharon, otros falsos amores le han mentido, y aunque dudo si algunos le han querido, de cierto sé que todos le olvidaron. Solo sufrió, sin gloria ni…
No Subas Tan Alto, Pensamiento Loco
No subas tan alto, pensamiento loco, que el que más alto sube más hondo cae, ni puede el alma gozar del cielo mientras que vive envuelta en la carne. Por eso las grandes dichas…
¡jamás Lo Olvidaré ! De Asombro Llena
¡Jamás lo olvidaré...! De asombro llena al escucharlo, el alma refugióse en sí misma y dudó...; pero al fin, cuando la amarga realidad, desnuda y triste, ante ella se abrió paso…
Creyó Que Era Eterno Tu Reino En El Alma
Creyó que era eterno tu reino en el alma, y creyó tu esencia, esencia inmortal, mas, si sólo eres nube que pasa, ilusiones que vienen y van, rumores del onda que rueda y que mue…
Ya Siente Que Te Extingues En Su Seno
Ya siente que te extingues en su seno, llama vital, que dabas luz a su espíritu, a su cuerpo fuerzas, juventud a su alma. Ya tu calor no templará su sangre, por el invierno hel…
Ya Duermen En Su Tumba Las Pasiones
Ya duermen en su tumba las pasiones el sueño de la nada; ¿es, pues, locura del doliente espíritu, o gusano que llevo en mis entrañas? Yo sólo sé que es un placer que duele, que…
Del Antiguo Camino A Lo Largo
Del antiguo camino a lo largo, ya un pinar, ya una fuente aparece, que brotando en la peña musgosa con estrépito al valle desciende, y brillando del sol a los rayos entre un mar…
Cuando Recuerdo Del Ancho Bosque
Cuando recuerdo del ancho bosque el mar dorado de hojas marchitas que en el otoño agita el viento con soplo blando, tan honda angustia nubla mi alma, turba mi pecho, que me preg…
Alma Que Vas Huyendo De Ti Misma
Alma que vas huyendo de ti misma, ¿qué buscas, insensata, en las demás? Si secó en ti la fuente del consuelo, secas todas las fuentes has de hallar. ¡Que hay en el cielo estrell…
Sedientas Las Arenas, En La Playa
Sedientas las arenas, en la playa sienten del sol los besos abrasados, y no lejos, las ondas, siempre frescas, ruedan pausadamente murmurando. Pobres arenas, de mi suerte imagen…
Los Tristes
De la torpe ignorancia que confunde lo mezquino y lo inmenso; de la dura injusticia del más alto, de la saña mortal de los pequeños, ¡no es posible que huyáis! cuando os conocen…
Del Rumor Cadencioso De La Onda
Del rumor cadencioso de la onda y el viento que muge; del incierto reflejo que alumbra la selva o la nube; del piar de alguna ave de paso; del agreste ignorado perfume que el cé…
Moría El Sol, Y Las Marchitas Hojas
Moría el sol, y las marchitas hojas de los robles, a impulso de la brisa, en silenciosos y revueltos giros sobre el fango caían: ellas, que tan hermosas y tan puras en el abril…
Adivínase El Dulce Y Perfumado
Adivínase el dulce y perfumado calor primaveral; los gérmenes se agitan en la tierra con inquietud en su amoroso afán, y cruzan por los aires, silenciosos, átomos que se besan a…
Candente Está La Atmósfera
Candente está la atmósfera; explora el zorro la desierta vía; insalubre se torna del limpio arroyo el agua cristalina, y el pino aguarda inmóvil los besos inconstantes de la bri…
Una Luciérnaga Entre El Musgo Brilla
Una luciérnaga entre el musgo brilla y un astro en las alturas centellea; abismo arriba, y en el fondo abismo; ¿qué es al fin lo que acaba y lo que queda? En vano el pensamiento…
Los Unos Altísimos
Los unos altísimos, los otros menores, con su eterno verdor y frescura, que inspira a las almas agrestes canciones, mientras gime al chocar con las aguas la brisa marina de arom…
Orillas Del Sar Vii
Ya que de la esperanza, para la vida mía, triste y descolorido ha llegado el ocaso, a mi morada oscura, desmantelada y fría, tornemos paso a paso, porque con su alegría no aumen…
Orillas Del Sar Vi
¡Oh tierra, antes y ahora, siempre fecunda y bella! Viendo cuán triste brilla nuestra fatal estrella, del Sar cabe la orilla, al acabarme, siento la sed devoradora y jamás apaga…
Orillas Del Sar V
¡Cuán hermosa es tu vega, oh Padrón, oh Iria Flavia! Mas el calor, la vida juvenil y la savia que extraje de tu seno, como el sediento niño el dulce jugo extrae del pecho blanco…
Orillas Del Sar Iv
Tras de inútil fatiga, que mis fuerzas agota, caigo en la senda amiga, donde una fuente brota siempre serena y pura, y con mirada incierta, busco por la llanura no sé qué sombra…