Explora poemas de nuestra colección
Orillas Del Sar Iii
Oigo el toque sonoro que entonces a mi lecho a llamarme venía con sus ecos que el alba anunciaban, mientras, cual dulce caricia, un rayo de sol dorado alumbraba mi estancia tran…
Orillas Del Sar Ii
Otra vez, tras la lucha que rinde y la incertidumbre amarga del viajero que errante no sabe dónde dormirá mañana, en sus lares primitivos halla un breve descanso mi alma. Algo…
Dos Palomas
Dos palomas yo vi que se encontraron cruzando los espacios y al resbalar sus alas se tocaron... Cual por magia tal vez, al roce leve las dos se estremecieron, y un dulce encant…
Un Recuerdo
¡Ay, cómo el llanto de mis ojos quema!... ¡Cuál mi mejilla abrasa!... ¡Cómo el rudo penar que me envenena mi corazón traspasa! Cómo siento el pesar del alma mía al empuje viole…
Un Desengaño
En las riberas vagando de la mar, las verdes olas mira Argelina y contando las horas que van pasando vierte lágrimas a solas. Sus lindos ojos de cielo en el horizonte fija, por…
Era Apacible El Día
Era apacible el día Y templado el ambiente, Y llovía, llovía Callada y mansamente; Y mientras silenciosa Lloraba y yo gemía, Mi niño, tierna rosa Durmiendo se moría. Al huir de…
Orillas Del Sar
A través del follaje perenne Que oír deja rumores extraños, Y entre un mar de ondulante verdura, Amorosa mansión de los pájaros, Desde mis ventanas veo El templo que quise tanto…
En El Día De Su Muerte A Mano Armada
Decidme de una vez si no fue alegre todo aquello 5 x 5 entonces no eran todavía 25 ni el alba había pensado en la negra existencia de los malos cuchillos. Yo te juro a la luna n…
Elegía A Garcilaso (luna, 1501-1536)
Hubierais visto llorar a las yedras cuando el agua más triste se pasó toda una noche velando a un yelmo ya sin alma, a un yelmo moribundo sobre una rosa nacida en el vaho que du…
Los ángeles Muertos
Buscad, buscadlos: en el insomnio de las cañerías olvidadas, en los cauces interrumpidos por el silencio de las basuras. No lejos de los charcos incapaces de guardar una nube, u…
Muerte Y Juicio
A un niño, a un solo niño que iba para piedra nocturna, para ángel indiferente de una escala sin cielo... Mirad. Conteneos la sangre, los ojos. A sus pies, él mismo, sin vida. N…
El Alba Denominadora
A embestidas suaves y rosas, la madrugada te iba poniendo nombres: Sueño equivocado, Ángel sin salida, Mentira de lluvia en bosque. Al lindero de mi alma, que recuerda los ríos,…
Tres Recuerdos Del Cielo
TRES RECUERDOS DEL CIELO Homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer. PRÓLOGO No habían cumplido años ni la rosa ni el arcángel. Todo, anterior al balido y al llanto. Cuando la luz i…
El ángel Avaro
Gentes de las esquinas de pueblos y naciones que no están en el mapa comentaban. —Ese hombre está muerto y no lo sabe. Quiere asaltar la banca, robar nubes, estrellas, cometas d…
El ángel De Los Números
Vírgenes con escuadras y compases, velando las celestes pizarras. Y el ángel de los números, pensativo, volando, del 1 al 2, del 2 al 3, del 3 al 4. Tizas frías y esponjas rayab…
El ángel Bueno
Vino el que yo quería el que yo llamaba. No aquel que barre cielos sin defensas. luceros sin cabañas, lunas sin patria, nieves. Nieves de esas caídas de una mano, un nombre, un…
Si Mi Voz Muriera En Tierra
Si mi voz muriera en tierra llevadla al nivel del mar y dejadla en la ribera. Llevadla al nivel del mar y nombardla capitana de un blanco bajel de guerra. ¡Oh mi voz condecora…
Lo Que Dejé Por Ti
Dejé por ti mis bosques, mi perdida arboleda, mis perros desvelados, mis capitales años desterrados hasta casi el invierno de la vida. Dejé un temblor, dejé una sacudida, un re…
Con él
Zarparé, al alba, del Puerto, hacia Palos de Moguer, sobre una barca sin remos. De noche, solo, ¡a la mar! y con el viento y contigo! Con tu barba negra tú, yo barbilampiño.
Si Yo Nací Campesino,
Si yo nací campesino, si yo nací marinero, ¿por qué me tenéis aquí, si este aquí yo no lo quiero? El mejor día, ciudad a quien jamás he querido, el mejor día —¡silencio!— habré…
Mito
¡Jee, compañero, jee, jee! ¡Un toro azul por el agua! ¡Ya apenas si se le ve! —¿Quééé? —¡Un toro por el mar, jee!
Grumete
¡No pruebes tú los licores! ¡Tú no bebas! ¡Marineros, bebedores, los de las obras del puerto, que él no beba! ¡Qué él no beba, pescadores! ¡Siempre sus ojos despiertos, siemp…
Si Garcilaso Volviera,
Si Garcilaso volviera, yo sería su escudero; que buen caballero era. Mi traje de marinero se trocaría en guerrera ante el brillar de su acero; que buen caballero era. ¡Qué dul…
Pirata
Pirata de mar y cielo, si no fui ya, lo seré. Si no robé la aurora de los mares, si no la robé, ya la robaré. Pirata de cielo y mar, sobre un cazatorpederos, con seis fuertes…