Lista de Poemas
Explora poemas de nuestra colección
Cuando Yo So Delante Aquella Donna
Cuando yo so delante aquella donna,
a cuyo mando me sojuzgó Amor,
cuido ser uno de los que en Tabor
vieron la grand claror que se razona,
o aquella sea…
La Oración Del Ateo
Oye mi ruego Tú, Dios que no existes,
y en tu nada recoge estas mis quejas,
Tú que a los pobres hombres nunca dejas
sin consuelo de engaño. No resistes
Canción
Recuérdate de mi vida,
pues que viste
mi partir e despedida
ser tan triste.
Eclipse
En medio a mis congojas, en mitad de mi hastío,
tu recuerdo lejano, tu recuerdo clemente,
vino, desde las sombras, a posarse en mi frente
y a decirme que aún vive…
El Seminarista De Los Ojos Negros
Desde la ventana de un casucho viejo
abierta en verano, cerrada en invierno
por vidrios verdosos y plomos espesos,
una salmantina de rubio cabello
y ojos que…
Khalil Gibrán
No es suficiente dar, ni dar con alegría;
ni tampoco es bastante dar con renunciamiento;
menos, dar con dolor, un poco cada día,
esperando de otros el reconocimie…
Paz Interior
Detrás de mis paredes, feliz a mi manera,
extraigo del azul la esencia de mi verso
y escribo entre las nubes —¡añorante quimera!—,
con las letras del alma, un voc…
No Le Hables De La Muerte
No le hables de la muerte, háblale de las flores,
de la aurora dorada y el ocaso de fuego,
del azul del océano y el arco de colores,
de los ríos de plata y el ast…
Incomprensión
No comprendes, amor, cuál es mi sentimiento;
en vano lo traduzco y en vano te lo explico.
A veces me parece que ha llegado el momento
de aclarártelo igual que obr…
Consolación
¿Quién habló de que un día hubiera de perderte?
¿Quién dijo que tu sombra, al fin, quedará quieta?
¿Es que ignoras acaso lo que aprendió a quererte
el alma ennobl…
El Cambista Y Su Mujer (quentin Metsys)
El cambista sostiene minúscula balanza
con que pesa, prolijo, los objetos preciosos:
monedas, joyas, dijes, que forman la esperanza
del próspero comercio de los c…
No Me Llames Poeta
No me llames poeta —un nombre con laurel—
porque mi voz apenas para cantar acierta;
acaso suavizada por amorosa miel,
tal vez unos acentos armoniosos concierta.
Porque Si Tú No Velas, Vendré Como Ladrón
Porque si tú no velas, vendré como ladrón;
he de llegar a ti sin que sepas la hora.
Estate alerta, pues; vigila cada acción,
y lo que has recibido y escuchado, me…
Como Un Rumor De Aguas
Como un rumor de aguas, la voz oí diciendo:
«No te estés quieta ahí, por algo toma parte.
Ni fría ni caliente, tal irás feneciendo.
Según sean tus obras, así habr…
Mar De Vidrio
Dijiste: «Mar de vidrio», Señor, y es lo que quiero;
un mar que te refleje en toda tu grandeza,
por sobre el cual camines —tu lámpara, el lucero—
para ver, al tra…
Blanca Piedrecita
Lo he meditado mucho, Señor, aunque no espero
visión de corcel blanco o de espada en tu boca,
estrella o mar de vidrio —ni menos, candelero—:
quiero de Ti otra gr…
San Juan Bautista
A bautizarse acuden las gentes al Jordán.
Preguntaban algunos: —¿Y qué haremos nosotros?
—Quien tiene dos vestidos, respondíales Juan,
dé uno al que no tenga. Y p…
Multiplicación De Los Panes
Tan sólo cinco panes, tenemos, y dos peces
—exclaman los discípulos mientras Jesús observa—,
son cinco mil las gentes, hasta más que otras veces.
—No importa, que…
Confianza En La Providencia De Dios
No os acongojéis por falta de comida
y menos todavía por lo que el cuerpo cubre,
ya que más que el comer vale la propia vida
y más aún el cuerpo que lo que lo rec…
De La Segunda Venida De Cristo
Durante aquella hora, quien se halle en el terrado
no retorne a buscar sus muebles bajo el techo,
pues —de dos en un campo— uno será librado
y el otro abandonado.…
San Goar
Preséntase San Goar y suspende la capa
en un rayo de sol, al suponerlo un «palo»,
pues que no advierte cómo desde un cristal escapa,
satisfecho, después de encont…
La Arcilla De Khayyam
¡Cómo insiste Khayyam con los muertos! ¡La arcilla!
La arcilla de las ánforas, la arcilla de la copa,
diciendo que allí están, y que, al rozar la orilla,
al beber…
Diálogo Con Dios
Ya no sé qué decirte, Señor: lo he dicho todo;
mis lamentos se apagan en el labio callado,
no doy con la manera, ni acierto con el modo
de dirigirme a Ti como en …
Espejos
Mírate en el espejo que tu imagen proyecta,
esperando un instante a que se muestre clara;
verás, a pesar tuyo, la figura imperfecta
y las desarmonías patentes de …