Lista de Poemas
Explora poemas de nuestra colección
Alejamiento
Resultará forzoso el cruel alejamiento
y habrá que decidirse, como lo inevitable,
lo mismo que aceptamos la violencia del viento,
el rugido de…
Desencanto
Yo quisiera quererte como antes te quería,
y sentirte, como antes, en todo consecuente,
yo quisiera decirte: te quiero todavía...
y recibirte,…
El Muñeco Roto
En el entusiasmo del dulce embeleco,
nunca imaginara que tal vez un día,
con peluca suelta quedara el muñeco,
los ojos ausentes, la testa vac&…
Ansiedad
Ansia de estar un día en un puente de mando,
recibir en el rostro el castigo del viento;
sin ninguna arribada, por siempre navegando,
sin dudas ni te…
Mi Físico
No he sido nunca linda tal vez quise ser alta
y la piel de mis hombros se acentúa morena
(al decir esto, claro, una verdad resalta:
que t…
A Mi Hijo
Alguien dijo que recuerdas
un niñito de Murillo,
y en verdad que lo pareces
por tu gracia y por tus rizos.
Tienes cabellos castaños,
Frío (cuento Bohemio)
La tarde era triste,
la nieve caía,
su blanco sudario
los campos cubría;
ni un ave volaba,
ni oíase rumor.
…
Pasión
¡Háblame! Que tu voz, eco del cielo,
sobre la tierra por doquier me siga...
con tal de oír tu voz, nada me importa
que el desdén …
Francesca
La tierra en donde vi la luz primera
es vecina del golfo en que suspende
el Po, ya fatigado, su carrera.
Amor, que sin sentir el alma prende,<…
Amémonos
Buscaba mi alma con afán tu alma,
buscaba yo la virgen que mi frente
tocaba con su labio dulcemente
en el febril insomnio del amor.
Bu…
Adiós
Adiós para siempre, mitad de mi vida,
un alma tan sólo teníamos los dos;
mas hoy es preciso que esta alma divida
la amarga palabra del …
Soñaba (heine)
Soñaba yo: mis párpados henchidos
de lágrimas sentía;
soñé que estabas en la tumba, muerta,
y muerta te veí…
«nessun Maggior Dolore »
¡Qué tristes almas en pena
son las viejas alegrías...
Y qué fantasmas de días
las noches de luna llena!...
…
En El Baño
Alegre y sola en el recodo blando
que forma entre los árboles el río
al fresco abrigo del ramaje umbrío
se está la niña d…
Regreso - Ars Moriendi
Largas tardes campestres;
alamedas rosadas;
aire delgado que el aroma apenas
sostiene de la acacia;
huerto, pinar... Llanuras de oro viejo,
az…
Ocaso - Ars Moriendi
Era un suspiro lánguido y sonoro
la voz del mar aquella tarde... El día,
no queriendo morir, con garras de oro
de los acantilados se prend&iac…
El Poeta De «adelfos» Dice Al Fin - Ars Moriendi
Ya el pobre corazón eligió su camino.
Ya a los vientos no oscila, ya a las olas no cede,
al azar no suspira, ni se entrega al Destino...
Ahora…
Morir, Dormir - Ars Moriendi
«Hijo, para descansar,
es necesario dormir,
no pensar,
no sentir,
no soñar...»
«Madre, para descansar,
…
Dolientes Madrigales - Ars Moriendi
Por una de esas raras reflexiones
de la luz, que los físicos
explicarán llenando
de fórmulas un libro...
Mirándome las ma…
Ars Moriendi - Ars Moriendi
Morir es... Una flor hay, en el sueño
que, al despertar, no está ya en nuestras manos,
de aromas y colores imposibles...
Y un d&ia…
Yo, Poeta Decadente
Yo, poeta decadente,
español del siglo veinte,
que los toros he elogiado,
y cantado
las golfas y el aguardiente...,
y la noche de Madri…
Figulinas - Alma
FIGULINAS
A Jacinto Benavente
¡Qué bonita es la princesa!
¡Qué traviesa!
¡Qué bonita!
…
Fantasía De Puck - Alma
FANTASÍA DE PUCK
A Silvio Rebello
El hada pequeñita
de las piedras preciosas
que vive en un coral
busca al gn…
El Jardín Negro - Alma
Es noche. La inmensa
palabra es silencio...
Hay entre los árboles
un grave misterio...
El sonido duerme,
el color se ha muerto.
…