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Arthur Schopenhauer
Los hombres carentes de genio no pueden soportar en absoluto la soledad: la contemplación de la naturaleza, del mundo, no les entretiene. Esto se debe a que siempre y tan sólo tienen su voluntad frente a sus ojos y por eso no ven nada de los objetos sin relación con su voluntad, con su persona.
Arthur Schopenhauer
Toda superioridad de rango, nacimiento, e incluso la regia, la de la riqueza, etc., es a la verdadera superioridad personal, la del gran genio o el gran corazón, como los reyes del teatro a los reyes reales.
Arthur Schopenhauer
A veces hablo con las personas al igual que el niño lo hace con su muñeco: aunque sabe que éste no le entiende, crea a sabiendas el grato autoengaño de que se da la alegría de la conversación.
Arthur Schopenhauer
Quien teme a los hombres es llamado cobarde y muestra falta de confianza en sus fuerzas corporales. Quien teme la soledad y muestra una falta de confianza en sus fuerzas espirituales, ¿cómo debería ser llamado?
Arthur Schopenhauer
Para reconocer y admitir valor en los otros, uno debe tener alguno en sí mismo.
Arthur Schopenhauer
Los amigos se dicen sinceros; los enemigos lo son. Por eso, tendríamos que emplear la censura de estos últimos para el autoconocimiento, como una amarga medicina.
Arthur Schopenhauer
Quien no vive en soledad, tampoco vive en justa libertad; pues si no se está solo (y no se tiene sosiego) no se es libre.
Arthur Schopenhauer
La auténtica y genuina amistad presupone la participación objetiva, vehemente y del todo desinteresada en la felicidad o desdicha del otro, así como la identificación real con el amigo, a lo que se opone el egoísmo de la naturaleza humana hasta tal punto que la verdadera amistad pertenece a ese tipo de cosas que, al igual que las enormes serpientes marinas, no se sabe si existen realmente o si se trata de fábulas.
Arthur Schopenhauer
Así como el papel moneda circula y sustituye a la plata, también circulan por el mundo, en lugar del auténtico respeto y la verdadera amistad, las demostraciones y afectaciones que los imitan de la forma más natural posible. Por otra parte, cabría preguntarse si en verdad hay gente que merezca tal amistad y respeto.
Arthur Schopenhauer
Que uno tenga más o menos razones para buscar o rehuir la compañía de la gente depende de si teme más el aburrimiento o la amargura.
Arthur Schopenhauer
La cortesía no es más que el disimulo acostumbrado y sistemático del egoísmo en las minucias del trato cotidiano, una hipocresía del todo reconocida. Sin embargo, se fomenta y elogia, pues lo que esconde, el egoísmo, resulta tan repulsivo que no se lo quiere ni ver, aunque se sepa que existe.
Arthur Schopenhauer
Si a un estado indoloro se le añade, además, la ausencia de aburrimiento, se alcanza en esencia la llamada felicidad terrenal: el resto son quimeras.
Arthur Schopenhauer
El recién nacido se mueve incesantemente, alborota y grita: desea de un modo intenso, aunque todavía no sabe lo que desea, ya que el medio de los motivos, el intelecto, está aún sin desarrollar. La voluntad está a oscuras en el mundo externo, donde están sus objetos, y alborota como un preso contra las paredes y los barrotes de su celda. De modo paulatino, se hace la luz.
Arthur Schopenhauer
La voluntad no consiente que se juegue con ella, pues todo hábito se convierte en una necesidad y por ello sólo puede renunciarse a él con fastidio; no cabe disfrutar sin apegarse al goce; un perro no permanece indiferente cuando se le arrebata de la boca un trozo de carne asada y tampoco un sabio, si está hambriento; entre desear y renunciar no hay término medio.
Arthur Schopenhauer
Lo que hace infelices a los ricos no influye en modo alguno sobre el pobre, pues éste nunca ha aprendido a desearlo . La materia para la alegría y el dolor está delimitada entre lo que uno posee y aquello sobre lo que no abrigamos ninguna esperanza.
Arthur Schopenhauer
Nuestro sufrimiento siempre nace del desequilibrio entre nuestros deseos y el funcionamiento real del mundo.
Arthur Schopenhauer
Nuestro sufrimiento siempre nace del desequilibrio entre nuestros deseos y el funcionamiento real del mundo.
Arthur Schopenhauer
La sabiduría que en el hombre se da sin más teóricamente, sin convertirse en práctica, se parece a la exuberante rosa que deleita a los demás a través del color y el olor, pero que declina sin haber dado fruto.
Arthur Schopenhauer
Sólo es auténticamente feliz quien, en la vida, no quiere la vida, es decir, quien no ambiciona sus bienes. Así la carga se vuelve ligera. Imagínese un peso que descansa sobre apoyos, y a un hombre agazapado en cuclillas bajo él. Si se levanta e intenta sostenerlo, el peso se le vendrá encima: si se aparta de él y se recoge en sí mismo, no sostendrá nada y se sentirá ligero.
Arthur Schopenhauer
Nada hay más útil para alimentar la paciencia en la vida y para llevar con serenidad los males y a los hombres que un recuerdo budista como el siguiente: «Esto es samsara: el mundo del placer y el deseo, y por ello, el mundo del nacimiento, la enfermedad, el envejecimiento y la muerte: tal es el mundo que no debería ser». Quisiera prescribir para todos que se repitieran esto con plena conciencia cuatro veces al día 13 .
Arthur Schopenhauer
Para tener a mano una brújula segura que nos oriente en la vida y verla siempre a la luz adecuada sin errar, nada es más conveniente que habituarse a considerar este mundo como un lugar de penitencia, es decir, como un establecimiento penitenciario, a penal colony 12 .
Arthur Schopenhauer
No son las cosas tal y como son realmente, en conexión con nuestra experiencia exterior, lo que nos hace felices o desgraciados, sino lo que son para nosotros en la manera en que las comprendemos.
Arthur Schopenhauer
Nos afanamos incansablemente de deseo en deseo [...] sin caer en la cuenta de que intentamos llenar el tonel de las Danaides. [...] Y así nos lanzamos hacia nuevos deseos, casi hasta el infinito, lo que sólo detiene la muerte antes de que siquiera hayamos quedado satisfechos una vez.