Citas en este tema
Alma
John Milton
El espíritu lleva en sí mismo su propia morada y puede llegar en sí mismo a hacer un cielo del infierno o un infierno del cielo
12
Herman Melville
La superstición prueba que, por ignorante que sea, el hombre siente en él un alma inmortal que aspira a lo desconocido de la vida futura
13
Karl Marx
Los seres superiores creados por la fantasía religiosa no son más que el reflejo fantástico de nuestra propia esencia
18
Christopher Marlowe
Las bestias son felices porque cuando mueren sus almas se disuelven pronto en los elementos. Mientras la mía vivirá para ser atormentada en el infierno y maldecida por los padres que me engendraron
22
Gérard de Nerval
Los sentimientos son la forma de razonamiento más incompleta que se pueda imaginar
13
Gérard de Nerval
No conozco obstáculo que supere las fuerzas del espíritu humano, salvo la verdad
13
Giacomo Leopardi
La vida continuamente ocupada es la más feliz. El alma ocupada se distrae de aquel deseo innato que no la dejaría en paz
16
Mariano José de Larra
Muchas cosas me admiran en este mundo. Esto prueba que mi alma debe pertenecer a la clase vulgar, al justo medio de las almas. Sólo a las muy superiores, o a las muy estúpidas les es dado no admirarse de nada
12
Mariano José de Larra
Las teorías, las doctrinas, los sistemas se explican. Los sentimientos se sienten
15
Jean de La Bruyère
Cuando una lectura os eleva el espíritu y os inspira sentimientos nobles y valerosos, no busquéis ninguna otra regla para juzgar la obra: es buena y está hecha por una mano de artista
14
Søren Kierkegaard
El ser humano es una síntesis de lo temporal y lo eterno, de lo finito y lo infinito
17
Søren Kierkegaard
Una mujer es un ser débil. Cuando se ha dado enteramente, lo ha perdido todo. Si la inocencia es algo negativo en el hombre, en la mujer es la esencia de la vida
15
Søren Kierkegaard
Cuando se cultiva con actividad la memoria, el alma se enriquece de ingentes particularidades que distraen el recuerdo
15
Khalil Gibran
La soledad es un consuelo para un alma entristecida, que aborrece a los que la rodean igual que un ciervo herido abandona su rebaño, para refugiarse en una cueva en la que sonará o morirá
15
Johannes Kepler
Medí los cielos, y ahora las sombras mido. En el cielo brilló el espíritu. En la tierra descansa el cuerpo
13