Poemas en este tema
Emociones y Sentimientos
Gutierre de Cetina
Cuando Del Grave Golpe Es Ofendido
Cuando del grave golpe es ofendido
el cuerpo, de improviso es lastimado,
o por nuevo accidente es alterado
por caso de que no fue prevenido,
la sangre corre luego al desvalido
corazón como a miembro señalado,
y de allí va a parar do el golpe ha dado,
de do nace el quedar descolorido.
Hizo en mi pecho Amor mortal herida;
corrió luego la sangre allí alterada
y reparóse donde estaba el daño.
De allí quedé con la color perdida:
al rostro el corazón se la ha usurpado
para favorescer su mal extraño.
el cuerpo, de improviso es lastimado,
o por nuevo accidente es alterado
por caso de que no fue prevenido,
la sangre corre luego al desvalido
corazón como a miembro señalado,
y de allí va a parar do el golpe ha dado,
de do nace el quedar descolorido.
Hizo en mi pecho Amor mortal herida;
corrió luego la sangre allí alterada
y reparóse donde estaba el daño.
De allí quedé con la color perdida:
al rostro el corazón se la ha usurpado
para favorescer su mal extraño.
371
Gutierre de Cetina
Hiere El Puerco Montés Cerdoso Y Fiero
Hiere el puerco montés cerdoso y fiero,
y la alterada sangre detenida
tarda del corazón a la herida
y una blanca señal muestra primero.
Así del amador que es verdadero,
en lágrimas la sangre convertida,
no llegan así presto a su salida
en llorando un pesar muy lastimero.
Da el corazón señal que está alterado;
hace que de dolor el fiero diente
en lo vivo del alma ha penetrado.
Entonces muestra el daño el accidente,
y la blanca señal de estar turbado
matiza con el llanto el mal que siente.
y la alterada sangre detenida
tarda del corazón a la herida
y una blanca señal muestra primero.
Así del amador que es verdadero,
en lágrimas la sangre convertida,
no llegan así presto a su salida
en llorando un pesar muy lastimero.
Da el corazón señal que está alterado;
hace que de dolor el fiero diente
en lo vivo del alma ha penetrado.
Entonces muestra el daño el accidente,
y la blanca señal de estar turbado
matiza con el llanto el mal que siente.
348
Gutierre de Cetina
Quien Tanto De Su Propio Mal Se Agrada
Quien tanto de su propio mal se agrada,
señora, como yo, razón le falta,
ni por nuevo dolor se sobresalta,
ni del que ha de venir recela nada.
Quien tiene el alma ya tan transformada
en vos, por ocasión justa tan alta,
si de un extremo grande en otro salta,
bástale la memoria enamorada.
Si no os puede gozar, que os ha gozado,
quien no puede con lágrimas moveros,
con la esperanza puede remediarse.
Mas ¿en qué esperará un desesperado
quien tan lejos está del bien de veros?
¿Basta pensar que os vio, basta acordarse?
señora, como yo, razón le falta,
ni por nuevo dolor se sobresalta,
ni del que ha de venir recela nada.
Quien tiene el alma ya tan transformada
en vos, por ocasión justa tan alta,
si de un extremo grande en otro salta,
bástale la memoria enamorada.
Si no os puede gozar, que os ha gozado,
quien no puede con lágrimas moveros,
con la esperanza puede remediarse.
Mas ¿en qué esperará un desesperado
quien tan lejos está del bien de veros?
¿Basta pensar que os vio, basta acordarse?
354
Gutierre de Cetina
Amor, Fortuna Y La Memoria Esquiva
Amor, fortuna y la memoria esquiva
del mal presente, atenta al bien pasado,
me tienen tan perdido y tan cansado
que de triste vivir la alma se priva.
Fortuna me contrasta, amor aviva
el fuego, la memoria un desusado
dolor me causa, y en tan triste estado
quieren a mi pesar los tres que viva.
Yo no espero ver más alegres días,
mal del mal en peor preso y revuelto,
me hallo en la mitad de la carrera.
Teniendo de delante las porfías,
la esperanza de vidrio se me ha vuelto,
y rompió cuando más durar debiera.
del mal presente, atenta al bien pasado,
me tienen tan perdido y tan cansado
que de triste vivir la alma se priva.
Fortuna me contrasta, amor aviva
el fuego, la memoria un desusado
dolor me causa, y en tan triste estado
quieren a mi pesar los tres que viva.
Yo no espero ver más alegres días,
mal del mal en peor preso y revuelto,
me hallo en la mitad de la carrera.
Teniendo de delante las porfías,
la esperanza de vidrio se me ha vuelto,
y rompió cuando más durar debiera.
460
Gutierre de Cetina
Huyendo Baja El Monte Aquella Fiera
Huyendo baja el monte aquella fiera
que de pequeños canes es seguida,
y apenas en lo llano es ya venida,
que no puede volver donde partiera,
en otros da mayores, do cualquiera
la aprieta y le podría quitar la vida,
de estos es peligrosa la salida
de otros sin peligro se saliera.
Así huyendo yo los viejos males,
pequeños en respecto a los de ahora,
en otros más crueles he caído,
y tanto en el peligro desiguales
cuanto, siendo por vos, estoy, señora,
cierto de no volver donde he salido.
que de pequeños canes es seguida,
y apenas en lo llano es ya venida,
que no puede volver donde partiera,
en otros da mayores, do cualquiera
la aprieta y le podría quitar la vida,
de estos es peligrosa la salida
de otros sin peligro se saliera.
Así huyendo yo los viejos males,
pequeños en respecto a los de ahora,
en otros más crueles he caído,
y tanto en el peligro desiguales
cuanto, siendo por vos, estoy, señora,
cierto de no volver donde he salido.
365
Gutierre de Cetina
Como Está El Alma A Nuestra Carne Unida
Como está el alma a nuestra carne unida,
en los miembros las partes igualmente,
y como cada miembro el alma siente
entera en sí y en todos repartida,
y como si una parte es dividida
del cuerpo por algún inconveniente,
el alma queda entera y tan potente
cual siempre, sin que pueda ser partida,
así el amor en mí no se acrecienta
por más favor, ni cuanto más padece
el triste corazón muda el estado.
Muéstrase amor en mí como tormenta
de mar, que cuando más con furia crece,
su término, no pasa limitado.
en los miembros las partes igualmente,
y como cada miembro el alma siente
entera en sí y en todos repartida,
y como si una parte es dividida
del cuerpo por algún inconveniente,
el alma queda entera y tan potente
cual siempre, sin que pueda ser partida,
así el amor en mí no se acrecienta
por más favor, ni cuanto más padece
el triste corazón muda el estado.
Muéstrase amor en mí como tormenta
de mar, que cuando más con furia crece,
su término, no pasa limitado.
328
Gutierre de Cetina
Cuál Hombre Fue Jamás Tan Sin Sentido
¿Cuál hombre fue jamás tan sin sentido
que si entiende de amor el duro estado,
viendo en claros ejemplos lo pasado,
quiera seguir su bando o su partido?
Yo solo soy a quien el hado ha sido
tan contrario, que siendo destinado
a amar sabiendo el daño, soy forzado
quedar, si me defiendo, al fin vencido.
Si trabajo, tal vez por alegrarme,
como cosa contraria al mal que siento,
luego se ve lo falso descubierto.
Si en otro que en amor quiero ocuparme,
el hábito que ha hecho el pensamiento
hace lo más dudoso en mí más cierto.
que si entiende de amor el duro estado,
viendo en claros ejemplos lo pasado,
quiera seguir su bando o su partido?
Yo solo soy a quien el hado ha sido
tan contrario, que siendo destinado
a amar sabiendo el daño, soy forzado
quedar, si me defiendo, al fin vencido.
Si trabajo, tal vez por alegrarme,
como cosa contraria al mal que siento,
luego se ve lo falso descubierto.
Si en otro que en amor quiero ocuparme,
el hábito que ha hecho el pensamiento
hace lo más dudoso en mí más cierto.
366
Gutierre de Cetina
Cuál Hombre Fue Jamás Tan Sin Sentido
¿Cuál hombre fue jamás tan sin sentido
que si entiende de amor el duro estado,
viendo en claros ejemplos lo pasado,
quiera seguir su bando o su partido?
Yo solo soy a quien el hado ha sido
tan contrario, que siendo destinado
a amar sabiendo el daño, soy forzado
quedar, si me defiendo, al fin vencido.
Si trabajo, tal vez por alegrarme,
como cosa contraria al mal que siento,
luego se ve lo falso descubierto.
Si en otro que en amor quiero ocuparme,
el hábito que ha hecho el pensamiento
hace lo más dudoso en mí más cierto.
que si entiende de amor el duro estado,
viendo en claros ejemplos lo pasado,
quiera seguir su bando o su partido?
Yo solo soy a quien el hado ha sido
tan contrario, que siendo destinado
a amar sabiendo el daño, soy forzado
quedar, si me defiendo, al fin vencido.
Si trabajo, tal vez por alegrarme,
como cosa contraria al mal que siento,
luego se ve lo falso descubierto.
Si en otro que en amor quiero ocuparme,
el hábito que ha hecho el pensamiento
hace lo más dudoso en mí más cierto.
366
Gutierre de Cetina
Está En Mi Alma Mi Opinión Escrita
Está en mi alma mi opinión escrita
con tal fuerza de amor, tan bien guardada,
que si de vuestra saña no es borrada,
a la par con la vida en ella habita.
Bien me podéis vos dar pena infinita,
Amor os da el poder como le agrada,
mas excusar que no seáis amada
de mí, con tal beldad, ¿quién me lo quita?
Aborrecerme vos podéis, señora,
afecto tan contrario al ardor mío,
y aun desearme, si queréis la muerte;
mas que no os ame esta alma que os adora...
Ni vos ni vuestra saña, yo lo fío,
podéis mudar lo que me cupo en suerte.
con tal fuerza de amor, tan bien guardada,
que si de vuestra saña no es borrada,
a la par con la vida en ella habita.
Bien me podéis vos dar pena infinita,
Amor os da el poder como le agrada,
mas excusar que no seáis amada
de mí, con tal beldad, ¿quién me lo quita?
Aborrecerme vos podéis, señora,
afecto tan contrario al ardor mío,
y aun desearme, si queréis la muerte;
mas que no os ame esta alma que os adora...
Ni vos ni vuestra saña, yo lo fío,
podéis mudar lo que me cupo en suerte.
398
Gutierre de Cetina
Sigue Su Curso El Sol Ya Destinado
Sigue su curso el sol ya destinado,
y de su Hacedor tal orden lleva
que ni por ir más alto o bajo mueva,
ni se aparte ni deje el hilo usado.
Podrá la oscuridad de algún nublado,
noche, luna o eclipse, o cosa nueva,
hacer que no dé luz, no que remueva
el paso del camino acostumbrado.
Así sigue, señora, el alma mía
el camino que Amor quiso hacerme,
dando a mi voluntad fuerza el destino.
Bien podéis vos turbar mi fantasía,
privarme de la luz y escurescerme,
mas no apartarme ya de este camino.
y de su Hacedor tal orden lleva
que ni por ir más alto o bajo mueva,
ni se aparte ni deje el hilo usado.
Podrá la oscuridad de algún nublado,
noche, luna o eclipse, o cosa nueva,
hacer que no dé luz, no que remueva
el paso del camino acostumbrado.
Así sigue, señora, el alma mía
el camino que Amor quiso hacerme,
dando a mi voluntad fuerza el destino.
Bien podéis vos turbar mi fantasía,
privarme de la luz y escurescerme,
mas no apartarme ya de este camino.
416
Gutierre de Cetina
Con Aquel Recelar Que Amor Nos Muestra
Con aquel recelar que amor nos muestra,
mezclado el desear con gran cuidado,
viendo soberbio el mar, el cielo airado,
Hero estaba esperando a la fenestra;
cuando fortuna, que hacer siniestra
quiso la fin de un bien tan deseado,
al pie de la alta torre, y ahogado,
del mísero Leandro el cuerpo adiestra.
Ciega, pues, del dolor extraño, esquivo,
de la fenestra con furor se lanza
sobre Leandro, en el caer diciendo:
«Pues a mis brazos que llegase vivo
no quiso el hado, ¡oh sola mi esperanza!,
espera, que a do vas te voy siguiendo».
mezclado el desear con gran cuidado,
viendo soberbio el mar, el cielo airado,
Hero estaba esperando a la fenestra;
cuando fortuna, que hacer siniestra
quiso la fin de un bien tan deseado,
al pie de la alta torre, y ahogado,
del mísero Leandro el cuerpo adiestra.
Ciega, pues, del dolor extraño, esquivo,
de la fenestra con furor se lanza
sobre Leandro, en el caer diciendo:
«Pues a mis brazos que llegase vivo
no quiso el hado, ¡oh sola mi esperanza!,
espera, que a do vas te voy siguiendo».
335
Gutierre de Cetina
Al Tiempo Que Leandro Vio La Estrella
Al tiempo que Leandro vio la estrella,
dulce farol del alma suya y muerte,
que Hero puesto había por la suerte
para él tan desdichada y para ella,
el pecho puso al agua, que era vella
espanto, en su tormenta tanto fuerte.
«No quieras —dice—, ¡oh mar!, embravecerte.
Aplaca, ¡oh dios Neptuno!, el furor de ella».
Mas poco rato va su luz siguiendo,
y siempre con las olas peleando,
alzó su flaca voz, triste, muriendo.
«¡Oh Hero y alma mía! —iba diciendo—,
no canses tu deseo, y desperando,
despídome de ti, para ti yendo».
dulce farol del alma suya y muerte,
que Hero puesto había por la suerte
para él tan desdichada y para ella,
el pecho puso al agua, que era vella
espanto, en su tormenta tanto fuerte.
«No quieras —dice—, ¡oh mar!, embravecerte.
Aplaca, ¡oh dios Neptuno!, el furor de ella».
Mas poco rato va su luz siguiendo,
y siempre con las olas peleando,
alzó su flaca voz, triste, muriendo.
«¡Oh Hero y alma mía! —iba diciendo—,
no canses tu deseo, y desperando,
despídome de ti, para ti yendo».
324
Gutierre de Cetina
Leandro Que De Amor En Fuego Ardía
Leandro que de amor en fuego ardía,
puesto que a su deseo contrastaba
el fortunoso mar que no cesaba,
nadando a su pesar, pasar quería.
Mas viendo ya que el fin de su osadía
a la rabiosa muerte lo tiraba,
mirando aquella torre donde estaba
Hero, a las fieras ondas se volvía;
a las cuales con ansia enamorada
dijo: «Pues aplacar furor divino
enamorado ardor no puede nada,
»dejadme al fin llegar de este camino
pues poco ha de tardar, y a la tornada
secutad vuestra saña y mi destino».
puesto que a su deseo contrastaba
el fortunoso mar que no cesaba,
nadando a su pesar, pasar quería.
Mas viendo ya que el fin de su osadía
a la rabiosa muerte lo tiraba,
mirando aquella torre donde estaba
Hero, a las fieras ondas se volvía;
a las cuales con ansia enamorada
dijo: «Pues aplacar furor divino
enamorado ardor no puede nada,
»dejadme al fin llegar de este camino
pues poco ha de tardar, y a la tornada
secutad vuestra saña y mi destino».
378
Gutierre de Cetina
Tan Puesto Tengo En Vos El Pensamiento
Tan puesto tengo en vos el pensamiento
que ya ni pienso en mí, ni pensar quiero;
si tengo bien, por vos pasa primero;
de vos viene si tengo algún tormento.
Hace mi voluntad su fundamento
en la vuestra, y recíbela por fuero;
en mi propio querer soy el postrero,
sólo lo que queréis quiero y consiento.
Si alegre os veo a vos, luego me alegro;
si tristeza tenéis, luego estoy triste;
si os volvéis alegrar, vuelvo alegrarme.
Lo negro es blanco y lo blanco es negro
como queréis: luego al alma viste
el efecto que vos queréis mostrarme.
que ya ni pienso en mí, ni pensar quiero;
si tengo bien, por vos pasa primero;
de vos viene si tengo algún tormento.
Hace mi voluntad su fundamento
en la vuestra, y recíbela por fuero;
en mi propio querer soy el postrero,
sólo lo que queréis quiero y consiento.
Si alegre os veo a vos, luego me alegro;
si tristeza tenéis, luego estoy triste;
si os volvéis alegrar, vuelvo alegrarme.
Lo negro es blanco y lo blanco es negro
como queréis: luego al alma viste
el efecto que vos queréis mostrarme.
371
Gutierre de Cetina
Si De Amor Y De Vos Tan Poco Fío
Si de Amor y de vos tan poco fío,
del Amor y de vos nace este celo;
de vuestra honestidad nada recelo;
menor es contra vos mi desvarío.
Que vuestra voluntad me dé un desvío
hace que tema Amor, del nace un celo
tal que vengo a temer si amáis al cielo.
¡Ved hasta dónde llega el dolor mío!
Jamás tuve de vos una sospecha,
ya que tenerla cierta es imposible,
ni otra cosa deseé que otros desean.
Que con mi voluntad la vuestra estrecha
estuviese deseo, y, si es posible,
tan juntas que las dos una alma sean.
del Amor y de vos nace este celo;
de vuestra honestidad nada recelo;
menor es contra vos mi desvarío.
Que vuestra voluntad me dé un desvío
hace que tema Amor, del nace un celo
tal que vengo a temer si amáis al cielo.
¡Ved hasta dónde llega el dolor mío!
Jamás tuve de vos una sospecha,
ya que tenerla cierta es imposible,
ni otra cosa deseé que otros desean.
Que con mi voluntad la vuestra estrecha
estuviese deseo, y, si es posible,
tan juntas que las dos una alma sean.
357
Gutierre de Cetina
Como De Duro Entalle Una Figura
Como de duro entalle una figura
con gran facilidad se imprime en cera,
y como queda siempre aquélla entera
mientras que otra imprimir no se procura,
tal en mi alma vuestra hermosura
ha esculpido el Amor cual en vos era,
y hala dejado siempre en la primera,
viendo que de alguna otra no se cura.
El cuerpo, que a seguir el alma aspira,
por no haber parte en él de vos ajena,
muestra en sí mil imágenes iguales:
como sala que esta de espejos llena,
que la imagen de aquél que en uno mira
en todos muestra siempre unas señales.
con gran facilidad se imprime en cera,
y como queda siempre aquélla entera
mientras que otra imprimir no se procura,
tal en mi alma vuestra hermosura
ha esculpido el Amor cual en vos era,
y hala dejado siempre en la primera,
viendo que de alguna otra no se cura.
El cuerpo, que a seguir el alma aspira,
por no haber parte en él de vos ajena,
muestra en sí mil imágenes iguales:
como sala que esta de espejos llena,
que la imagen de aquél que en uno mira
en todos muestra siempre unas señales.
360
Gutierre de Cetina
Oh Sol, De Quien Es Rayo El Sol Del Cielo
¡Oh sol, de quien es rayo el sol del cielo,
en cuyo resplandor es alumbrada
el alma, que en tinieblas sepultada
vivió hasta verte, oh sol, en este suelo!
No sufras, claro sol, que obscuro velo
de ausencia viva esta alma condenada,
que aunque de donde estás, está apartada,
aspira siempre a ti con alto vuelo.
Temor de olvido, grave mal de ausencia,
del tiempo el vario curso y de fortuna,
y el mal de no te ver, estoy pasando.
Mas por rodar del cielo, sol y luna,
no temas, claro sol, que tu presencia
olvide, pues por fe la estoy mirando.
en cuyo resplandor es alumbrada
el alma, que en tinieblas sepultada
vivió hasta verte, oh sol, en este suelo!
No sufras, claro sol, que obscuro velo
de ausencia viva esta alma condenada,
que aunque de donde estás, está apartada,
aspira siempre a ti con alto vuelo.
Temor de olvido, grave mal de ausencia,
del tiempo el vario curso y de fortuna,
y el mal de no te ver, estoy pasando.
Mas por rodar del cielo, sol y luna,
no temas, claro sol, que tu presencia
olvide, pues por fe la estoy mirando.
425
Gutierre de Cetina
Si Es Verdad, Como Está Determinado
Si es verdad, como está determinado,
como en casos de Amor es ley usada,
transformarse el amante en el amada,
que por el mismo Amor fue así ordenado,
yo no soy yo, que en vos me he transformado;
y el alma puesta en vos, de sí ajenada,
mientra de vuestro ser sólo se agrada,
dejando de ser yo, vos se ha tornado.
Mi seso, mis sentidos y mis ojos
siempre vos los movéis y los moviste
desde el alma do estáis hecha señora.
Si cosa he dicho yo que os diese enojos,
mi lengua sólo fue pronunciadora,
mas vos que los movéis, vos lo dijiste.
como en casos de Amor es ley usada,
transformarse el amante en el amada,
que por el mismo Amor fue así ordenado,
yo no soy yo, que en vos me he transformado;
y el alma puesta en vos, de sí ajenada,
mientra de vuestro ser sólo se agrada,
dejando de ser yo, vos se ha tornado.
Mi seso, mis sentidos y mis ojos
siempre vos los movéis y los moviste
desde el alma do estáis hecha señora.
Si cosa he dicho yo que os diese enojos,
mi lengua sólo fue pronunciadora,
mas vos que los movéis, vos lo dijiste.
611
Gutierre de Cetina
Como En Cera Imprimir Sello Podría
Como en cera imprimir sello podría
lo mismo que en aquel fuese esculpido,
de aquel anillo, que en señal ha sido
dado de la fe vuestra a la fe mía,
el nombre me quedó que en él tenía,
desde el dedo en el alma así imprimido
que en el mismo metal fue convertido
el corazón, que mal se defendía.
Bien fue que fuese así, porque mudado
en oro el corazón siempre se vea
mientras se abrasa más, más afinado.
Vencerme otra beldad ninguno crea:
que nadie compra esclavo señalado
do el nombre del señor escrito sea.
lo mismo que en aquel fuese esculpido,
de aquel anillo, que en señal ha sido
dado de la fe vuestra a la fe mía,
el nombre me quedó que en él tenía,
desde el dedo en el alma así imprimido
que en el mismo metal fue convertido
el corazón, que mal se defendía.
Bien fue que fuese así, porque mudado
en oro el corazón siempre se vea
mientras se abrasa más, más afinado.
Vencerme otra beldad ninguno crea:
que nadie compra esclavo señalado
do el nombre del señor escrito sea.
368
Gutierre de Cetina
Ni Por Mostrarse Blanda Ni Piadosa
Ni por mostrarse blanda ni piadosa
la imagen que en el alma Amor me sella,
ni porque ceda a su color más bella
el blanco lirio y la bermeja rosa,
ni por mostrarse fiera y desdeñosa,
ni por fingir de mi falsa querella,
ni por estar presente o nunca vella,
ni por estar contenta ni quejosa,
mi alma se verá que de otro fuego
arda jamás, ni que se borre un punto
la imagen que ya en ella está esculpida.
Tan dulce hizo Amor el nudo ciego
que no puede amargar, si todo junto
fuese de ajenjo el resto de mi vida.
la imagen que en el alma Amor me sella,
ni porque ceda a su color más bella
el blanco lirio y la bermeja rosa,
ni por mostrarse fiera y desdeñosa,
ni por fingir de mi falsa querella,
ni por estar presente o nunca vella,
ni por estar contenta ni quejosa,
mi alma se verá que de otro fuego
arda jamás, ni que se borre un punto
la imagen que ya en ella está esculpida.
Tan dulce hizo Amor el nudo ciego
que no puede amargar, si todo junto
fuese de ajenjo el resto de mi vida.
321
Gutierre de Cetina
Si Os Amo, Si Os He Amado Y Si He De Amaros
Si os amo, si os he amado y si he de amaros
más que es o fue mujer ni será amada,
no me lo agradezcáis, ni os pido nada,
ni vale el ardor mío para obligaros.
Aquel que tantas partes quiso daros
cubiertas de beldad tan extremada,
a solo Aquel podéis ser obligada
que puso tanto en vos para adoraros.
No pudo yo llamarme en esto a engaño:
muy claro vi el camino de perderme,
tanto que agora me paresce extraño.
Lo que vos no podéis negar deberme
es que entendí al principio el desengaño
y no quise, aunque pude, defenderme.
más que es o fue mujer ni será amada,
no me lo agradezcáis, ni os pido nada,
ni vale el ardor mío para obligaros.
Aquel que tantas partes quiso daros
cubiertas de beldad tan extremada,
a solo Aquel podéis ser obligada
que puso tanto en vos para adoraros.
No pudo yo llamarme en esto a engaño:
muy claro vi el camino de perderme,
tanto que agora me paresce extraño.
Lo que vos no podéis negar deberme
es que entendí al principio el desengaño
y no quise, aunque pude, defenderme.
285
Gutierre de Cetina
Si Os Amo, Si Os He Amado Y Si He De Amaros
Si os amo, si os he amado y si he de amaros
más que es o fue mujer ni será amada,
no me lo agradezcáis, ni os pido nada,
ni vale el ardor mío para obligaros.
Aquel que tantas partes quiso daros
cubiertas de beldad tan extremada,
a solo Aquel podéis ser obligada
que puso tanto en vos para adoraros.
No pudo yo llamarme en esto a engaño:
muy claro vi el camino de perderme,
tanto que agora me paresce extraño.
Lo que vos no podéis negar deberme
es que entendí al principio el desengaño
y no quise, aunque pude, defenderme.
más que es o fue mujer ni será amada,
no me lo agradezcáis, ni os pido nada,
ni vale el ardor mío para obligaros.
Aquel que tantas partes quiso daros
cubiertas de beldad tan extremada,
a solo Aquel podéis ser obligada
que puso tanto en vos para adoraros.
No pudo yo llamarme en esto a engaño:
muy claro vi el camino de perderme,
tanto que agora me paresce extraño.
Lo que vos no podéis negar deberme
es que entendí al principio el desengaño
y no quise, aunque pude, defenderme.
285
Gutierre de Cetina
Por Vos Ardí, Señora, Y Por Vos Ardo
Por vos ardí, señora, y por vos ardo,
y arder por vos mientras viviere espero,
o contraste el deseo el hado fiero,
o sea favorable al bien que aguardo.
Tan a lo vivo a penetrado el dardo
de Amor, que cuando menos bien os quiero,
por vos deseo morir, y por vos muero,
y por vos sola de morir me guardo.
Vos el primer ardor fuisteis al alma,
vos último seréis en la última hora;
y creed a mi fe lo que os promete.
Bien podrá de mi muerte haber la palma,
más después se verá, cual es ahora,
pasar el fuego mío de allá de Lete.
y arder por vos mientras viviere espero,
o contraste el deseo el hado fiero,
o sea favorable al bien que aguardo.
Tan a lo vivo a penetrado el dardo
de Amor, que cuando menos bien os quiero,
por vos deseo morir, y por vos muero,
y por vos sola de morir me guardo.
Vos el primer ardor fuisteis al alma,
vos último seréis en la última hora;
y creed a mi fe lo que os promete.
Bien podrá de mi muerte haber la palma,
más después se verá, cual es ahora,
pasar el fuego mío de allá de Lete.
396
Gutierre de Cetina
No Tenga Yo Jamás Contentamiento
No tenga yo jamás contentamiento,
ni pare hasta el alma el dolor mío,
ira, saña y desdén, pena y desvío
sean la paga al fin de mi tormento;
fálteme al mejor tiempo el sufrimiento,
nunca suspiro oigáis de los que envío,
el corazón tengáis de nieve frío
ante el ardor que a vuestra causa siento;
de otro os pueda ver enamorada,
reíros de mi mal, menospreciarme,
ni de cuanto dijere creáis nada,
si basta otra beldad a enamorarme;
ni la busco, ni quiero, ni me agrada,
ni puede, sino vos, cosa agradarme.
ni pare hasta el alma el dolor mío,
ira, saña y desdén, pena y desvío
sean la paga al fin de mi tormento;
fálteme al mejor tiempo el sufrimiento,
nunca suspiro oigáis de los que envío,
el corazón tengáis de nieve frío
ante el ardor que a vuestra causa siento;
de otro os pueda ver enamorada,
reíros de mi mal, menospreciarme,
ni de cuanto dijere creáis nada,
si basta otra beldad a enamorarme;
ni la busco, ni quiero, ni me agrada,
ni puede, sino vos, cosa agradarme.
343