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Poemas en este tema

Relaciones y Familia

Mario Benedetti

Mario Benedetti

Zelmar

o es que existe un territorio

donde las sangres se mezclan(de una canción de Daniel Viglietti)



Ya van días y noche que pienso pobre flaco

y no puedo ni quiero apartar el recuerdo


no el subido al cajón a la tribuna

con su palabra de espiral velocisima

que blindaba los pregones del pueblo

o encendía el futuro con unas pocas brasas

ni el cruzado sin tregua que quería

salvar la sangre prójima aferrándose

a la justicia esa pobre lisiada


no es el rostro allá arriba el que concurre

mas bien el compañero del exilio

el cálido el silencio aquel buen parroquiano

del boliche de la calle maipú

fiel al churrasco y al budín de pan

rodeado de hijos hijas yernos nietos

ese flamante abuelo con cara de muchacho

hablando del paisito con la pasión ecuánime

sin olvidar heridas

y tampoco quedándose en el barro

siempre haciendo proyectos y eran viables

ya que su vocación de abrecaminos

lo llevaba a fundar optimismos atajos

cuando alguno se daba por maltrecho


y a pesar de la turbia mescolanza

que hay en el techo gris de la derrota

nadie consiguió que tildara de enemigos

a quienes bien o mal

radiantes o borrosos

faros o farolitos

eran pueblo

como
él


y también comparece el vigilado

por esos tiras mansos con quienes conversaba

de cine libros y otras zancadillas

en el hotel o escala o nostalgia

de la calle corrientes


se que una vez el dueño que era amigo

lo reconvino porque había una cola

de cincuenta orientales nada menos

que venían con dudas, abandonos

harapos desempleos frustraciones conatos

pavores esperanzas cabalas utopías


y el escuchaba a todos

el ayudaba comprendía a todos

lo hacia cuerdamente y si algo prometía

lo iba a cumplir después con el mismo rigor

que si fuera contrato ante escribano público

no se puede agregar decia despacito

mas angustia a la angustia

no hay derecho


y trabaja siempre

noche y día

quizás para olvidar que la muerte miraba

de un solo manotazo espantaba sus miedos

como si fueran moscas o rumores

y pese a las calumnias las alarmas

su confianza era casi indestructible

llevaba la alegria siempre ilesa

de la gente que cumple con la gente


solo un imagen lo vencia

era la hija inerme

la hija en la tortura

durante quince insomnios la engañaron diciendole

que lo habian borrado en la Argentina

era un viejo proyecto por lo visto

entonces si pedia ayuda para

no caer en la desesperación

para no maldecir mas de la cuenta

ya van noches y días que pienso pobre flaco

un modo de decir pobres nosotros

que nos hemos quedado

sin su fraternidad sobre la tierra

no se me borra la sonrisa el gesto

de la ultima vez que lo vi junto a chicho

y no le dije adios sino cuidate

pero los dos sabiamos que no se iba a cuidar


por lo comun cuando cae un verdugo

un doctor en crueldad, un mitrione cualquiera

los canallas zalameros recuerdan

que deja tres cuatro

verduguitos en ciernes


ahora que problema este hombre legal

este hombre cabal acribillado

este muerto inmorible con las manos atadas

deja diez hijos tras de si

diez huellas

pienso en cecilia en chicho

en isabel margarita felipe

y los otros que siempre lo rodeaban

porque tambien a ellos inspiraba confianza

y que lindos gurises ojala

vayan poquito a poco entendiendo su duelo

resembrando a zelmar en sus diez surcos


puede que la tristeza me haga decir ahora

sin el aval de las computadoras

que era el mejor de nosotros

y era

pero nada me hará olvidar que fue

quien haciendo y rehaciendo

se purifico mas en el exilio


mañana apretaremos con los dientes

este gajo de asombro

este agrio absurdo gajo

y tragaremos

seguirá
la vida

pero hoy este horror es demasiado


que no profane el odio

a este bueno yacente este justo

que el odio quede fuera del recinto

donde estan los que quiso y que lo quieren

solo por esta noche

por esta pena apenas

para que nada tizne

esta vela de almas


pocos podran como él

caer tan generosamente

tan atrozmente ingenuos

tan limpiamente osados


mejor juntemos nuestras osadías

la generosidad mas generosa

y ademas instalemos con urgencia

fieles radares en la ingenuidad


convoquemos aquí a nuestros zelmares

esos que el mismo nos dejo en custodia

el que ayudo a cada uno en su combate

en su mas sola soledad

y hasta nos escucho los pobres sueños

él

que
siempre salía

de
alguna pesadilla

y si tendia una mano era una mano

y si daba consuelo era un consuelo

y nunca un simulacro


convoquemos aquí a nuestros zelmares

en ellos no hay ceniza

ni muerte ni derrota ni tierno descalabro

nuestros zelmares siguen tan campantes

señeros renacidos

únicos y plurales

fieles y hospitalarios

convoquemos aquí a nuestros zelmares

y si aun asi fraternos

asi reunidos en un duro abrazo


en una limpia desesperación

cada uno de esos módicos zelmares

echa de menos a zelmar

será

que el horror sigue siendo demasiado

y ya que nuestro muerte

como diria roque en plena vida

es un indócil

ya que es un difunto peliagudo

que no muere en nosotros

pero muere

que cada uno llore como pueda


a lo mejor entonces

nuestro zelmar

ese
de cada uno

ese que el mismo nos dejo en custodio

a cada uno tendera una mano

y como en tantas otras

malas suertes y noches

nos sacara del pozo

desamortajara nuestra alegría

y empezara a blindarnos los pregones

a encender el futuro con unas pocas brasas


mayo 1976.

832
Mario Benedetti

Mario Benedetti

La Casa Y El Ladrillo

a los que

adentro y afuera

viven y se desviven

mueren y se desmueren


LA CASA Y EL LADRILLO


Me parezco al que llevaba el ladrillo consigo
para mostrar al mundo cómo era su casa.Bertolt Brecht


Cuando me confiscaron la palabra

y me quitaron hasta el horizonte

cuando salí silvando despacito

y hasta hice bromas con el funcionario

de emigración o desintegración

y hubo el adiós de siempre con la mano

a la familia firme en la baranda

a los amigos que sobrevivían

y un motor el derecho tosió fuerte

y movió la azafata sus pestañas

como diciendo a vos yo te conozco

yo tenía estudiada una teoría

del exilio mis pozos del exilio

pero el cursillo no sirvió de nada


cómo saber que las ciudades reservaban

una cuota de su amor más austero

para los que llegábamos

con el odio pisándonos la huella

cómo saber que nos harían sitio

entre sus escaseces más henchidas

y sin averiguarnos los fervores

ni mucho menos el grupo sanguíneo

abrirían de par en par sus gozos

y también sus catástrofes

para que nos sintiéramos

igualito que en casa


cómo saber que yo mismo iba a hallar

sábanas limpias desayunos abrazos

en pueyrredón y french

en canning y las heras

y en lince

y en barranco

y en arequipa al tres mil seiscientos

y en el vedado

y dondequiera


siempre hay calles que olvidan sus balazos

sus silencios de pizarra lunar

y eligen festejarnos recibirnos llorarnos

con sus tiernas ventanas que lo comprenden todo

e inesperados pájaros entre flores y hollines

también plazas con pinos discretísimos

que preguntan señor cómo quedaron

sus acacias sus álamos

y los ojos se nos llenan de láminas

en rigor nuestros árboles están sufriendo como

por otra parte sufren los caballos la gente

los gorriones los paraguas las nubes

en un país que ya no tiene simulacros


es increíble pero no estoy solo

a menudo me trenzo con manos o con voces

o encuentro una muchacha para ir lluvia adentro

y alfabetizarme en su áspera hermosura

quién no sabe a esta altura que el dolor

es también un ilustre apellido


con éste o con aquélla nos miramos de lejos

y nos reconocemos por el rictus paterno

o la herida materna en el espejo

el llanto o la risa como nombres de guerra

ya que el llanto o la risa legales y cabales

son apenas blasones coberturas


estamos desarmados como sueño en andrajos

pero los anfitriones nos rearman de apuro

nos quieren como aliados y no como reliquias

aunque a veces nos pidan la derrota en hilachas

para no repetirla


inermes como sueños así vamos

pero los anfitriones nos formulan preguntas

que incluyen su semilla de respuesta

y ponen sus palomas mensajeras y lemas

a nuestra tímida disposición

y claro sudamos los mismos pánicos

temblamos las mismas preocupaciones


a medida que entramos en el miedo

vamos perdiendo nuestra extranjería

ei enemigo es una niebla espesa

es el común denominador o

denominador plenipotenciario


es bueno reanudar el enemigo

de lo contrario puede acontecer

que uno se ablande al verlo tan odioso

el enemigo es siempre el mismo cráte

todavía no hay volcanes apagados


cuando nos escondemos a regar

la maceta con tréboles venéreos

aceitamos bisagras filosóficas

le ponemos candado a los ex domicilios

y juntamos las viudas militancias

y desobedecemos a los meteorólogos

soñamos con axilas y grupas y caricias

despertamos oliendo a naftalina

todos los campanarios nos conmueven

aunque tan solo duren en la tarde plomiza

y estemos abollados de trabajo


el recuerdo del mar cuando no hay mar

nos desventura la insolencia y la sangre

y cuando hay mar de un verde despiadado

la ola rompe en múltiples agüeros


uno de los problemas de esta vida accesoria

es que en cada noticia emigramos

siempre los pies alados livianísirnos

del que espera la señal de largada

y claro a medida que la señal no llega

nos aplacamos y nos convertimos

en herines apiñados y reumáticos


y bien esa maciza ingravidez

alza sus espirales de huelo en el lenguaje

hablamos ele botijas o gurises

y nos traducen pibe riñe guagua

suena ta o taluego

y es como si cantáramos desvergonzadamente

do jamás se pone el sol se pone el sol


y nos aceptan siempre

nos inventan a veces

nos lustran la morriña majadera

con la nostalgia que hubieran tenido

o que tuvieron o que van a tener

pero además nos muestran ayeres y anteayeres

la película entera a fin de que aprendamos

que la tragedia es ave migratoria

que los pueblos irán a contramuerte

y el destino se labra con las uñas


habrá que agradecerlo de por vida

acaso más que el pan y la cama y el techo

y los poros alertas del amo

r habrá que recordar con un exvoto

esa pedagogía solidaria y tangible


por lo pronto se sienten orgullosos

de entender que no vamos a quedarnos

porque claro hay un cielo

que nos gusta tener sobre la crisma

así uno va fundando las patrias interinas

segundas patrias siempre fueron buenas

cuando no nos padecen y no nos compadecen

simplemente nos hacen un lugar junto al fuego

y nos ayudan a mirar las llamas

porque saben que en ellas vemos nombres y bocas


es dulce y prodigiosa esta patria interina

con manos tibias que reciben dando

se aprende todo menos las ausencias

hay certidumbres y caminos rotos

besos rendidos y provisionales

brumas con barcos que parecen barcos

y lunas que reciben nuestra noche

con tangos marineras sones rumbas

y lo importante es que nos acompañan

con su futuro a cuestas y sus huesos


esta patria interina es dulce y honda

tiene la gracia de rememorarnos

de alcanzarnos noticias y dolores

como si recogiera cachorros de añoranza

y los diera a la suerte de los niños


de a poco percibimos los signos del paisaje

y nos vamos midiendo primero con sus nubes

y luego con sus rabias y sus glorias

primero con sus nubes

que unas veces son fibras filamentos

y otras veces tan redondas y plenas

como tetas de madre treinteañera

y luego con sus rabias y sus glorias

que nunca son ambiguas


acostumbrándonos a sus costumbres

llegamos a sentir sus ráfagas de historia

y aunque siempre habrá un nudo inaccesible

un útero de glorias que es propiedad privada

igual nuestra confianza izará sus pendones

y creeremos que un día que también que ojalá


aquí no me segrego

tampoco me segregan

hago de centinela de sus sueños

podemos ir a escote en el error

o nutrirnos de otras melancolías


algunos provenimos del durazno y la uva

otros vienen del mango y el mamey

y sin embargo vamos a encontrarnos

en la indócil naranja universal


el enemigo nos vigila acérrimo

él y sus corruptólogos husmean

nos aprenden milímetro a milímetro

estudian las estelas que deja el corazón

pero no pueden descifrar el rumbo

se les ve la soberbia desde lejos

sus llamas vuelven a lamer el cielo

chamuscando los talones de dios


su averno monopólico ha acabado

con el infierno artesanal de leviatán


es fuerte el enemigo y sin embargo

mientras la bomba eleva sus hipótesis

y todo se asimila al holocausto

una chiva tranquila una chiva de veras

prosigue masticando en el islote


ella solita derrotó al imperio

todos tendríamos que haber volado

a abrazar a esa hermana

ella sí demostró lo indemostrable

y fue excepción y regla todo junto

y gracias a esa chiva de los pueblos

ay nos quedamos sin apocalipsis


cuando sentimos el escalofrío

y los malos olores de la ruina

siempre es bueno saber que en algún meridiano

hay una chiva a lo mejor un puma

un ñandú una jutía una lombriz

un espermatozoide un feto una criatura

un hombre o dos un pueblo

una isla un archipiélago

un continente un mundo

tan firmes y tan dignos de seguir masticando

y destruir al destructor y acaso

desapocalipsarnos para siempre


es germinal y aguda esta patria interina

y nuestro desconsuelo integra su paisaje

pero también lo integra nuestro bálsamo


por supuesto sabemos desenrollar la risa

y madrugar y andar descalzos por la arena

narrar blancos prodigios a los niños

inventar minuciosos borradores de amor

y pasarlos en limpio en la alta noche

juntar pedazos de canciones viejas

decir cuentos de loros y gallegos

y de alemanes y de cocodrilos

y jugar al pingpong y a los actores

bailar el pericón y la milonga

traducir un bolero al alemán

y dos tangos a un vesre casi quechua

claro no somos una pompa fúnebre

usamos el derecho a la alegría


pero cómo ocultarnos los derrumbes

el canto se nos queda en estupor

hasta el amor es de pronto una culpa

nadie se ríe de los basiliscos

he visto a mis hermanos en mis patrias suplentes

postergar su alegría cuando muere la nuestra

y ese sí es un tributo inolvidable


por eso cuando vuelva


y algún día será

a mis tierras mis gentes y mi cielo

ojaló que el ladrillo que a puro riesgo traje

para mostrar al mundo cómo era mi casa

dure como mis duras devociones

a mis patrias suplentes compañeras

viva como un pedazo de mi vida

quede como un ladrillo en otra casa.


junio 1976

1.235
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Mucho Más Grave

Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo
y eso en verdad no es nada extraordinario
vos lo sabés tan objetivamente como yo

sin embargo hay algo que quisiera aclararte
cuando digo todas las parcelas

no me refiero sólo a esto de ahora
a esto de esperarte y aleluya encontrarte
y carajo de perderte
y volverte a encontrar
y ojalá nada más

no me refiero sólo a que de pronto digas
voy a llorar
y yo con un discreto nudo en la garganta
bueno llorá
y que un lindo aguacero invisible nos ampare
y quizá por eso salga enseguida el sol

ni me refiero sólo a que día tras día
aumente el stock de nuestras pequeñas
y decisivas complicidades
o que yo pueda o creerme que puedo
convertir mis reveses
en victorias
o me hagas el tierno regalo
de tu más reciente desesperación

no
la cosa es muchísimo más grave

cuando digo todas las parcelas
quiero decir que además de ese dulce cataclismo
también estás reescribiendo mi infancia
esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes
y los solemnes adultos las celebras
y vos en cambio sabés que eso no sirve
quiero decir que estás rearmando mi adolescencia
ese tiempo en que fui un viejo cargado de recelos
y vos sabés en cambio extraer de ese páramo
mi germen de alegría y regarlo mirándolo

quiero decir que estás sacudiendo mi juventud
ese cántaro que nadie tomó nunca en sus manos
esa sombra que nadie arrimó a su sombra
y vos en cambio sabés estremecerla
hasta que empiecen a caer las hojas secas
y quede el armazón de mi verdad sin proezas

quiero decir que estás abrazando mi madurez
esta mezcla de estupor y experiencia
este extraño confín de angustia y nieve
esta bujía que ilumina la muerte
este precipicio de la pobre vida

como ves es más grave
muchísimo más grave
porque con estas o con otras palabras
quiero decir que no sos tan sólo
la querida muchacha que sos
sino también las espléndidas
o cautelosas mujeres
que quise o quiero

porque gracias a vos he descubierto
(dirás que ya era hora
y con razón)
que el amor es una bahía linda y generosa
que se ilumina y se oscurece
según
venga la vida

una bahía donde los barcos
llegan y se van

llegan los pájaros y augurios
y se van con sirenas y nubarrones
una bahía linda y generosa
donde los barcos llegan
y
se van
pero vos
por favor
no
te vayas.
929
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Mucho Más Grave

Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo
y eso en verdad no es nada extraordinario
vos lo sabés tan objetivamente como yo

sin embargo hay algo que quisiera aclararte
cuando digo todas las parcelas

no me refiero sólo a esto de ahora
a esto de esperarte y aleluya encontrarte
y carajo de perderte
y volverte a encontrar
y ojalá nada más

no me refiero sólo a que de pronto digas
voy a llorar
y yo con un discreto nudo en la garganta
bueno llorá
y que un lindo aguacero invisible nos ampare
y quizá por eso salga enseguida el sol

ni me refiero sólo a que día tras día
aumente el stock de nuestras pequeñas
y decisivas complicidades
o que yo pueda o creerme que puedo
convertir mis reveses
en victorias
o me hagas el tierno regalo
de tu más reciente desesperación

no
la cosa es muchísimo más grave

cuando digo todas las parcelas
quiero decir que además de ese dulce cataclismo
también estás reescribiendo mi infancia
esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes
y los solemnes adultos las celebras
y vos en cambio sabés que eso no sirve
quiero decir que estás rearmando mi adolescencia
ese tiempo en que fui un viejo cargado de recelos
y vos sabés en cambio extraer de ese páramo
mi germen de alegría y regarlo mirándolo

quiero decir que estás sacudiendo mi juventud
ese cántaro que nadie tomó nunca en sus manos
esa sombra que nadie arrimó a su sombra
y vos en cambio sabés estremecerla
hasta que empiecen a caer las hojas secas
y quede el armazón de mi verdad sin proezas

quiero decir que estás abrazando mi madurez
esta mezcla de estupor y experiencia
este extraño confín de angustia y nieve
esta bujía que ilumina la muerte
este precipicio de la pobre vida

como ves es más grave
muchísimo más grave
porque con estas o con otras palabras
quiero decir que no sos tan sólo
la querida muchacha que sos
sino también las espléndidas
o cautelosas mujeres
que quise o quiero

porque gracias a vos he descubierto
(dirás que ya era hora
y con razón)
que el amor es una bahía linda y generosa
que se ilumina y se oscurece
según
venga la vida

una bahía donde los barcos
llegan y se van

llegan los pájaros y augurios
y se van con sirenas y nubarrones
una bahía linda y generosa
donde los barcos llegan
y
se van
pero vos
por favor
no
te vayas.
929
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Hombre Que Mira A Una Muchacha

Para que nunca haya malentendidos
para que nada se interponga
voy a explicarte lo que mi amor convoca

tus ojos que se caen de desconcierto
y otras veces se alzan penetrantes y tibios
tienen tanta importancia que yo mismo me asombro

tus lindas manos mágicas
que te expresan a veces mejor que las palabras
tan importantes son que no oso tocarlas

y si un día las toco es solamente
para retransmitirte ciertas claves

tu cuerpo pendular
que duda en recibirse o entregarse
y es tan joven que enseña a pesar tuyo
es un dato del cual me faltan datos
y sin embargo ayudo a conocerlo

tus labios puestos en el entusiasmo
que dibuja palabras y promete promesas
son en tu imagen para mí los héroes
y son también el ángel enemigo

en mi amor estás toda o casi toda
me faltan cifras pero las calculo
faltan indicios pero los descubro

sin embargo en mi amor hay otras cosas
por ejemplo los sueños con que muevo la tierra
la pobre lucha que libré y libramos
los buenos odios esos que ennoblecen
el diálogo constante con mi gente
la pregunta punzante que me hicieron
las respuestas veraces que no di

en mi amor hay también corajes varios
y un miedo que a menudo los resume
hay hombres como yo que miran tras las rejas
a una muchacha que podrías ser vos

en mi amor hay faena y hay descanso
sencillas recompensas y complejos castigos
hay dos o tres mujeres que forman tu prehistoria
y hay muchos años demasiados años
de inventar alegrías y creerlas
después a pie juntillas

querría que en mi amor vieras todo eso
y que vos muchachita
con paciencia y cautela
sin herirme ni herirte
rescataras de allí la luna el río
los emblemas rituales
los proyectos de besos o de adioses
el corazón que aguarda pese a todo.
766
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Próximo Prójimo

En caso de vida o muerte, se debe

estar siempre con el más próximo.
Antonio Machado


Y está tu corazón

próximo prójimo

hermano a borbotones

ensimismado dócil triste exangüe

con terribles secretos en tu fondo

con tu ebria soledad acompañada


próximo

algunas veces lejanísimo prójimo

cuantos rostros me diste

me estás dando

sobreviviente atroz sobreviviente

de esta herida sin labios

de esta hiedra sin muro


qué maga

qué sin trenzas viniste

ah prójimo-muchacha la primera

a instalarte delante de mis ojos de niño

que no sabía nada

que no sabía nada

mi dialecto era verte y anunciar para siempre

entre diez compañías de soldados de plomo

mi gran amor deslumbre

mi pobre amor a cuerda


vino el amigo absorto

sin percances

y no se habló de muertes

en su cercado limbo

tan sólo se jugaba

al más allá

y el sábado

era una bruma pero sin reloj

sin llave urgente ni contradicciones

amigo nada más

amigo muerto


los padres

claro

como un gran suburbio

amor congénito en mansa barbarie

subordinado e invasor

amor ciego o miope o astigmático

aún puedo abrigarme en sus imágenes

están aquí al alcance

viejo

vieja

un poco sordos para su propia incógnita

pero siempre pendientes

de mi nueva llegada


venga maestro

no lo olvido

usted me abrió los cielos

colonizó mi alma

con el meñique se alisó la barba

y miró el mundo

(yo estaba en el mundo)

con un desprecio cruel

no le perdono

SU vocación de estafa

ni aun ahora

que está bien muertecito

dios mediante


prójimo

hermano literal

quién sabe

dónde quedó el momento en que jugamos

lanzando al aire nuestros ocho años

de diferencia o de encadenamiento

duermes y duermo

el sueño y el espanto

viajan de tu fatiga a mi fatiga

y viceversa vuelven a viajar

hasta que al fin también

ellos se duermen


prójimo mí enemigo

que me conoce y finge no saberme

y en su tedio descubre

ese rencor enorme y tan minúsculo

por cierto no lo envidio

cuando pronuncia vida y piensa muerte

cuando repite cristo y piensa judas

a esta altura tal vez ya esté oxidado

su resentido embuste didascálico

quizá contemporice y diga ciencia

por no decir conciencia


estás en el pupitre

como yo desterrado

en tanto que en el patio

llueve diagonalmente

el alemán rechina y tú divagas

hasta que la trompada

ese viejo argumento

cae sobre tu oreja que es la mía

y tu alarído estalla para siempre

y ahora la lluvia es sólo vertical


mi mujer está aquí

pero antes mucho antes

se acercó por un patio

de baldosas en rombos

y allí empecé a tomar tremendas decisiones

entonces fui a mirarla desde buenos aires

yo era su prójimo sin lugar a dudas

volví y le dije

piénsalo

pero ella dijo

no necesito pensarlo


prójimo el admirable

el cándido

el impuro

te vi una vez pero nunca me viste

no capitularé ni capitularemos

tan importante como julio verne

vas tripulando una nave una isla

un cuerpo extraño inverosímil nuevo

pero en un lustro apenas

será el cuerpo de todos

ojalá y cotidiano


prójimo en que me amparo

tu compacta amistad

tu vida un tanto mustia

tu faro de confianzas

tus vísperas de solo

son para mí el contorno imprescindible

prójimo-muro gris acribillado

prójimo-pasamano en que me apoyo

cuando desciendo la escalera y temo

que algún peldaño pueda estar podrido


rostro herido heridor

ojos que lo supieron

aduana de la dulce simetría

olvidada presencia inolvidable

estás en algún sitio

en algún tríptico de resignaciones

yo pienso en ti cuando la noche clava

para siempre qué suerte para siempre

otra lanza-nostalgia

en mi costado

y está curazón

próximo prójimo

no te avergüences de su llanto.


la cabeza hace trizas el pasado

fríamente coloca sus razones invictas

divide en lotes la melancolía

negocia cautamente tus acciones en alza

desorganiza para siempre tu magia

te despoja del cándido futuro

amuebla los infiernos que te esperan

después del provisorio desamparo

te hace lúcido y hueco

cruel y lúcido

voraz y pobre lúcido


pero también

por suerte

está tu corazón


ese embustero

ese piadoso

ese mesías.

971
Mario Benedetti

Mario Benedetti

A La Izquierda Del Roble

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
en el que uno puede sentirse árbol o prójimo
siempre y cuando se cumpla un requisito previo.
Que la ciudad exista tranquilamente lejos.

El secreto es apoyarse digamos en un tronco
y oír a través del aire que admite ruidos muertos
como en Millán y Reyes galopan los tranvías.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico siempre ha tenido
una agradable propensión a los sueños,
a que los insectos suban por las piernas
y la melancolía baje por los brazos
hasta que uno cierra los puños y la atrapa.

Después de todo el secreto es mirar hacia arriba
y ver cómo las nubes se disputan las copas
y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
ah pero las parejas que huyen al Botánico
ya desciendan de un taxi o bajen de una nube
hablan por lo común de temas importantes
y se miran fanáticamente a los ojos
como si el amor fuera un brevísimo túnel
y ellos se contemplaran por dentro de ese amor.

Aquellos dos por ejemplo a la izquierda del roble
(también podría llamarlo almendro o araucaria
gracias a mis lagunas sobre Pan y Linneo)
hablan y por lo visto las palabras
se quedan conmovidas a mirarlos
ya que a mí no me llegan ni siquiera los ecos.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero es lindísimo imaginar qué dicen
sobre todo si él muerde una ramita
y ella deja un zapato sobre el césped
sobre todo si él tiene los huesos tristes
y ella quiere sonreír pero no puede.

Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico.
Ayer llegó el otoño
el sol de otoño
y me sentí feliz
como hace mucho
qué linda estás
te quiero
en mi sueño
de noche
se escuchan las bocinas
el viento sobre el mar
y sin embargo aquello
también es el silencio
mírame así
te quiero
yo trabajo con ganas
hago números
fichas
discuto con cretinos
me distraigo y blasfemo
dame tu mano
ahora
ya lo sabés
te quiero
pienso a veces en Dios
bueno no tantas veces
no me gusta robar
su tiempo
y además está lejos
vos estás a mi lado
ahora mismo estoy triste
estoy triste y te quiero
ya pasarán las horas
la calle como un río
los árboles que ayudan
el cielo
los amigos
y qué suerte
te quiero
hace mucho era niño
hace mucho y qué importa
el azar era simple
como entrar en tus ojos
dejame entrar
te quiero
menos mal que te quiero.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero puede ocurrir que de pronto uno advierta
que en realidad se trata de algo más desolado
uno de esos amores de tántalo y azar
que Dios no admite porque tiene celos.

Fíjense que él acusa con ternura
y ella se apoya contra la corteza
fíjense que él va tildando recuerdos
y ella se consterna misteriosamente.

Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico.
Vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
sólo de a ratos parecía
que iba a vivir
que iba a vencernos
pero los dos fuimos tan fuertes
que lo dejamos sin su sangre
sin su futuro
sin su cielo
un niño muerto
sólo eso
maravilloso y condenado
quizá tuviera una sonrisa
como la tuya
dulce y honda
quizá tuviera un alma triste
como mi alma
poca cosa
quizá aprendiera con el tiempo
a desplegarse
a usar el mundo
pero los niños que así vienen
muertos de amor
muertos de miedo
tienen tan grande el corazón
que se destruyen sin saberlo
vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
y qué verdad dura y sin sombra
qué verdad fácil y qué pena
yo imaginaba que era un niño
y era tan sólo un niño muerto
ahora qué queda
sólo queda
medir la fe y que recordemos
lo que pudimos haber sido
para él
que no pudo ser nuestro
qué más
acaso cuando llegue
un veintitrés de abril y abismo
vos donde estés
llevale flores
que yo también iré contigo.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
que sólo despierta con la lluvia.

Ahora la última nube ha resuelto quedarse
y nos está mojando como alegres mendigos.

El secreto está en correr con precauciones
a fin de no matar ningún escarabajo
y no pisar los hongos que aprovechan
para nadar desesperadamente.

Sin prevenciones me doy vuelta y siguen
aquellos dos a la izquierda del roble
eternos y escondidos en la lluvia
diciéndose quién sabe qué silencios.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico
aquí se quedan sólo los fantasmas.

Ustedes pueden irse.
Yo me quedo.
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