Poemas en este tema
Emociones y Sentimientos
Pablo Neruda
Quién Era Aquella Que Te Amó
Quién era aquella que te amó
en el sueño, cuando dormías?
Dónde van las cosas del sueño?
Se van al sueño de los otros?
Y el padre que vive en los sueños
vuelve a morir cuando despiertas?
Florecen las plantas del sueño
y maduran sus graves frutos?
en el sueño, cuando dormías?
Dónde van las cosas del sueño?
Se van al sueño de los otros?
Y el padre que vive en los sueños
vuelve a morir cuando despiertas?
Florecen las plantas del sueño
y maduran sus graves frutos?
826
Pablo Neruda
Sufre Más El Que Espera Siempre
Sufre más el que espera siempre
que aquel que nunca esperó a nadie?
Dónde termina el arco iris,
en tu alma o en el horizonte?
Tal vez una estrella invisible
será el cielo de los suicidas?
Dónde están las viñas de hierro
de donde cae el meteoro?
que aquel que nunca esperó a nadie?
Dónde termina el arco iris,
en tu alma o en el horizonte?
Tal vez una estrella invisible
será el cielo de los suicidas?
Dónde están las viñas de hierro
de donde cae el meteoro?
742
Pablo Neruda
Sufre Más El Que Espera Siempre
Sufre más el que espera siempre
que aquel que nunca esperó a nadie?
Dónde termina el arco iris,
en tu alma o en el horizonte?
Tal vez una estrella invisible
será el cielo de los suicidas?
Dónde están las viñas de hierro
de donde cae el meteoro?
que aquel que nunca esperó a nadie?
Dónde termina el arco iris,
en tu alma o en el horizonte?
Tal vez una estrella invisible
será el cielo de los suicidas?
Dónde están las viñas de hierro
de donde cae el meteoro?
742
Pablo Neruda
No Sientes También El Peligro
No sientes también el peligro
en la carcajada del mar?
No ves en la seda sangrienta
de la amapola una amenaza?
No ves que florece el manzano
para morir en la manzana?
No lloras rodeado de risa
con las botellas del olvido?
en la carcajada del mar?
No ves en la seda sangrienta
de la amapola una amenaza?
No ves que florece el manzano
para morir en la manzana?
No lloras rodeado de risa
con las botellas del olvido?
754
Pablo Neruda
No Sientes También El Peligro
No sientes también el peligro
en la carcajada del mar?
No ves en la seda sangrienta
de la amapola una amenaza?
No ves que florece el manzano
para morir en la manzana?
No lloras rodeado de risa
con las botellas del olvido?
en la carcajada del mar?
No ves en la seda sangrienta
de la amapola una amenaza?
No ves que florece el manzano
para morir en la manzana?
No lloras rodeado de risa
con las botellas del olvido?
754
Pablo Neruda
No Sientes También El Peligro
No sientes también el peligro
en la carcajada del mar?
No ves en la seda sangrienta
de la amapola una amenaza?
No ves que florece el manzano
para morir en la manzana?
No lloras rodeado de risa
con las botellas del olvido?
en la carcajada del mar?
No ves en la seda sangrienta
de la amapola una amenaza?
No ves que florece el manzano
para morir en la manzana?
No lloras rodeado de risa
con las botellas del olvido?
754
Pablo Neruda
No Será Nuestra Vida Un Túnel
No será nuestra vida un túnel
entre dos vagas claridades?
O no será una claridad
entre dos triángulos oscuros?
O no será la vida un pez
preparado para ser pájaro?
La muerte será de no ser
o de sustancias peligrosas?
entre dos vagas claridades?
O no será una claridad
entre dos triángulos oscuros?
O no será la vida un pez
preparado para ser pájaro?
La muerte será de no ser
o de sustancias peligrosas?
1.745
Pablo Neruda
Con Las Virtudes Que Olvidé
Con las virtudes que olvidé
me puedo hacer un traje nuevo?
Por qué los ríos mejores
se fueron a correr en Francia?
Por qué no amanece en Bolivia
desde la noche de Guevara?
Y busca allí a los asesinos
su corazón asesinado?
Tienen primero gusto a lágrimas
las uvas negras del desierto?
me puedo hacer un traje nuevo?
Por qué los ríos mejores
se fueron a correr en Francia?
Por qué no amanece en Bolivia
desde la noche de Guevara?
Y busca allí a los asesinos
su corazón asesinado?
Tienen primero gusto a lágrimas
las uvas negras del desierto?
766
Pablo Neruda
Con Las Virtudes Que Olvidé
Con las virtudes que olvidé
me puedo hacer un traje nuevo?
Por qué los ríos mejores
se fueron a correr en Francia?
Por qué no amanece en Bolivia
desde la noche de Guevara?
Y busca allí a los asesinos
su corazón asesinado?
Tienen primero gusto a lágrimas
las uvas negras del desierto?
me puedo hacer un traje nuevo?
Por qué los ríos mejores
se fueron a correr en Francia?
Por qué no amanece en Bolivia
desde la noche de Guevara?
Y busca allí a los asesinos
su corazón asesinado?
Tienen primero gusto a lágrimas
las uvas negras del desierto?
766
Pablo Neruda
Con Las Virtudes Que Olvidé
Con las virtudes que olvidé
me puedo hacer un traje nuevo?
Por qué los ríos mejores
se fueron a correr en Francia?
Por qué no amanece en Bolivia
desde la noche de Guevara?
Y busca allí a los asesinos
su corazón asesinado?
Tienen primero gusto a lágrimas
las uvas negras del desierto?
me puedo hacer un traje nuevo?
Por qué los ríos mejores
se fueron a correr en Francia?
Por qué no amanece en Bolivia
desde la noche de Guevara?
Y busca allí a los asesinos
su corazón asesinado?
Tienen primero gusto a lágrimas
las uvas negras del desierto?
766
Pablo Neruda
Qué Distancia En Metros Redondos
Qué distancia en metros redondos
hay entre el sol y las naranjas?
Quién despierta al sol cuando duerme
sobre su cama abrasadora?
Canta la tierra como un grillo
entre la música celeste?
Verdad que es ancha la tristeza,
delgada la melancolía?
hay entre el sol y las naranjas?
Quién despierta al sol cuando duerme
sobre su cama abrasadora?
Canta la tierra como un grillo
entre la música celeste?
Verdad que es ancha la tristeza,
delgada la melancolía?
1.433
Pablo Neruda
Murieron Tal Vez De VergÜenza
Murieron tal vez de vergüenza
estos trenes que se extraviaron?
Quién ha visto nunca el acíbar?
Dónde se plantaron los ojos
del camarada Paul Éluard?
Hay sitio para unas espinas?
le preguntaron al rosal.
estos trenes que se extraviaron?
Quién ha visto nunca el acíbar?
Dónde se plantaron los ojos
del camarada Paul Éluard?
Hay sitio para unas espinas?
le preguntaron al rosal.
665
Pablo Neruda
Por Qué No Recuerdan Los Viejos
Por qué no recuerdan los viejos
las deudas ni las quemaduras?
Era verdad aquel aroma
de la doncella sorprendida?
Por qué los pobres no comprenden
apenas dejan de ser pobres?
Dónde encontrar una campana
que suene adentro de tus sueños?
las deudas ni las quemaduras?
Era verdad aquel aroma
de la doncella sorprendida?
Por qué los pobres no comprenden
apenas dejan de ser pobres?
Dónde encontrar una campana
que suene adentro de tus sueños?
697
Pablo Neruda
Amor, Amor Aquel Y Aquella
Amor, amor aquel y aquella,
si ya no son, dónde se fueron?
Ayer, ayer dije a mis ojos
cuándo volveremos a vernos?
Y cuando se muda el paisaje
son tus manos o son tus guantes?
Cuando canta el azul del agua
cómo huele el rumor del cielo?
si ya no son, dónde se fueron?
Ayer, ayer dije a mis ojos
cuándo volveremos a vernos?
Y cuando se muda el paisaje
son tus manos o son tus guantes?
Cuando canta el azul del agua
cómo huele el rumor del cielo?
980
Pablo Neruda
Cómo Conocieron Las Uvas
Cómo conocieron las uvas
la propaganda del racimo?
Y sabes lo que es más difícil
entre granar y desgranar?
Es malo vivir sin infierno:
no podemos reconstruirlo?
Y colocar al triste Nixon
con el traste sobre el brasero?
Quemándolo a fuego pausado
con napalm norteamericano?
la propaganda del racimo?
Y sabes lo que es más difícil
entre granar y desgranar?
Es malo vivir sin infierno:
no podemos reconstruirlo?
Y colocar al triste Nixon
con el traste sobre el brasero?
Quemándolo a fuego pausado
con napalm norteamericano?
830
Pablo Neruda
Trabajan La Sal Y El Azúcar
Trabajan la sal y el azúcar
construyendo una torre blanca?
Es verdad que en el hormiguero
los sueños son obligatorios?
Sabes qué meditaciones
rumia la tierra en el otoño?
(Por qué no dar una medalla
a la primera hoja de oro?)
construyendo una torre blanca?
Es verdad que en el hormiguero
los sueños son obligatorios?
Sabes qué meditaciones
rumia la tierra en el otoño?
(Por qué no dar una medalla
a la primera hoja de oro?)
761
Pablo Neruda
Qué Pensarán De Mi Sombrero
Qué pensarán de mi sombrero,
en cien años más, los polacos?
Qué dirán de mi poesía
los que no tocaron mi sangre?
Cómo se mide la espuma
que resbala de la cerveza?
Qué hace una mosca encarcelada
en un soneto de Petrarca?
en cien años más, los polacos?
Qué dirán de mi poesía
los que no tocaron mi sangre?
Cómo se mide la espuma
que resbala de la cerveza?
Qué hace una mosca encarcelada
en un soneto de Petrarca?
808
Pablo Neruda
Qué Cosa Irrita A Los Volcanes
Qué cosa irrita a los volcanes
que escupen fuego, frío y furia?
Por qué Cristóbal Colón
no pudo descubrir a España?
Cuántas preguntas tiene un gato?
Las lágrimas que no se lloran
esperan en pequeños lagos?
O serán ríos invisibles
que corren hacia la tristeza?
que escupen fuego, frío y furia?
Por qué Cristóbal Colón
no pudo descubrir a España?
Cuántas preguntas tiene un gato?
Las lágrimas que no se lloran
esperan en pequeños lagos?
O serán ríos invisibles
que corren hacia la tristeza?
866
Pablo Neruda
Por Qué El Sombrero De La Noche
Por qué el sombrero de la noche
vuela con tantos agujeros?
Qué dice la vieja ceniza
cuando camina junto al fuego?
Por qué lloran tanto las nubes
y cada vez son más alegres?
Para quién arden los pistilos
del sol en sombra del eclipse?
Cuántas abejas tiene el día?
vuela con tantos agujeros?
Qué dice la vieja ceniza
cuando camina junto al fuego?
Por qué lloran tanto las nubes
y cada vez son más alegres?
Para quién arden los pistilos
del sol en sombra del eclipse?
Cuántas abejas tiene el día?
1.253
Pablo Neruda
Cuántas Iglesias Tiene El Cielo?
Cuántas iglesias tiene el cielo?
Por qué no ataca el tiburón
a las impávidas sirenas?
Conversa el humo con las nubes?
Es verdad que las esperanzas
deben regarse con rocío?
Por qué no ataca el tiburón
a las impávidas sirenas?
Conversa el humo con las nubes?
Es verdad que las esperanzas
deben regarse con rocío?
1.680
Pablo Neruda
Un Perro Ha Muerto
Mi perro ha muerto.
Lo enterré en el jardín
junto a una vieja máquina oxidada.
Allí, no más abajo,
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.
Ahora él ya se fue con su pelaje,
su mala educación, su nariz iría.
Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.
Ay no diré la tristeza en la tierra
de no tenerlo más por compañero,
que para mí jamás fue un servidor.
Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independienre
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:
no se trepaba sobre mi vestuario
llenándome de pelos o de sarna,
no se frotaba contra mi rodilla
como otros perros obsesos sexuales.
No, mi perro me miraba
dándome la atención que necesito,
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestarme nunca,
y sin pedirme nada.
Ay cuántas veces quise tener cola
andando junto a él por las orillas
del mar, en el invierno de Isla Negra,
en la gran soledad: arriba el aire
traspasado de pájaros glaciales,
y mi perro brincando, hirsuto, lleno
de voltaje marino en movimiento:
mi perro vagabundo y olfatorio
enarbolando su cola dorada
frente a frente al Océano y su espuma.
Alegre, alegre, alegre
como los perros saben ser felices,
sin nada más, con el absolutismo
de la naturaleza descarada.
No hay adiós a mi perro que se ha muerco.
Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.
Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.
Lo enterré en el jardín
junto a una vieja máquina oxidada.
Allí, no más abajo,
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.
Ahora él ya se fue con su pelaje,
su mala educación, su nariz iría.
Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.
Ay no diré la tristeza en la tierra
de no tenerlo más por compañero,
que para mí jamás fue un servidor.
Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independienre
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:
no se trepaba sobre mi vestuario
llenándome de pelos o de sarna,
no se frotaba contra mi rodilla
como otros perros obsesos sexuales.
No, mi perro me miraba
dándome la atención que necesito,
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestarme nunca,
y sin pedirme nada.
Ay cuántas veces quise tener cola
andando junto a él por las orillas
del mar, en el invierno de Isla Negra,
en la gran soledad: arriba el aire
traspasado de pájaros glaciales,
y mi perro brincando, hirsuto, lleno
de voltaje marino en movimiento:
mi perro vagabundo y olfatorio
enarbolando su cola dorada
frente a frente al Océano y su espuma.
Alegre, alegre, alegre
como los perros saben ser felices,
sin nada más, con el absolutismo
de la naturaleza descarada.
No hay adiós a mi perro que se ha muerco.
Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.
Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.
1.630
Pablo Neruda
Un Perro Ha Muerto
Mi perro ha muerto.
Lo enterré en el jardín
junto a una vieja máquina oxidada.
Allí, no más abajo,
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.
Ahora él ya se fue con su pelaje,
su mala educación, su nariz iría.
Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.
Ay no diré la tristeza en la tierra
de no tenerlo más por compañero,
que para mí jamás fue un servidor.
Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independienre
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:
no se trepaba sobre mi vestuario
llenándome de pelos o de sarna,
no se frotaba contra mi rodilla
como otros perros obsesos sexuales.
No, mi perro me miraba
dándome la atención que necesito,
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestarme nunca,
y sin pedirme nada.
Ay cuántas veces quise tener cola
andando junto a él por las orillas
del mar, en el invierno de Isla Negra,
en la gran soledad: arriba el aire
traspasado de pájaros glaciales,
y mi perro brincando, hirsuto, lleno
de voltaje marino en movimiento:
mi perro vagabundo y olfatorio
enarbolando su cola dorada
frente a frente al Océano y su espuma.
Alegre, alegre, alegre
como los perros saben ser felices,
sin nada más, con el absolutismo
de la naturaleza descarada.
No hay adiós a mi perro que se ha muerco.
Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.
Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.
Lo enterré en el jardín
junto a una vieja máquina oxidada.
Allí, no más abajo,
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.
Ahora él ya se fue con su pelaje,
su mala educación, su nariz iría.
Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.
Ay no diré la tristeza en la tierra
de no tenerlo más por compañero,
que para mí jamás fue un servidor.
Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independienre
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:
no se trepaba sobre mi vestuario
llenándome de pelos o de sarna,
no se frotaba contra mi rodilla
como otros perros obsesos sexuales.
No, mi perro me miraba
dándome la atención que necesito,
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestarme nunca,
y sin pedirme nada.
Ay cuántas veces quise tener cola
andando junto a él por las orillas
del mar, en el invierno de Isla Negra,
en la gran soledad: arriba el aire
traspasado de pájaros glaciales,
y mi perro brincando, hirsuto, lleno
de voltaje marino en movimiento:
mi perro vagabundo y olfatorio
enarbolando su cola dorada
frente a frente al Océano y su espuma.
Alegre, alegre, alegre
como los perros saben ser felices,
sin nada más, con el absolutismo
de la naturaleza descarada.
No hay adiós a mi perro que se ha muerco.
Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.
Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.
1.630
Pablo Neruda
Con Quevedo, En Primavera
Todo ha florecido en
estos campos, manzanos,
azules titubeantes, malezas amarillas,
y entre la hierba verde viven las amapolas.
El cielo inextinguible, el aire nuevo
de cada día, el tácito fulgor,
regalo de una extensa primavera.
Sólo no hay primavera en mi recinto.
Enfermedades, besos desquiciados,
como yedras de iglesia se pegaron
a las ventanas negras de mi vida
y el sólo amor no basta, ni el salvaje
y extenso aroma de la primavera.
Y para ti qué son en este ahora
la luz desenfrenada, el desarrollo
floral de la evidencia, el canto verde
de las verdes hojas, la presencia
del cielo con su copa de frescura?
Primavera exterior, no me atormentes,
desatando en mis brazos vino y nieve,
corola y ramo roto de pesares,
dame por hoy el sueño de las hojas
nocturnas, la noche en que se encuentran
los muertos, los metales, las raíces,
y tantas primaveras extinguidas
que despiertan en cada primavera.
estos campos, manzanos,
azules titubeantes, malezas amarillas,
y entre la hierba verde viven las amapolas.
El cielo inextinguible, el aire nuevo
de cada día, el tácito fulgor,
regalo de una extensa primavera.
Sólo no hay primavera en mi recinto.
Enfermedades, besos desquiciados,
como yedras de iglesia se pegaron
a las ventanas negras de mi vida
y el sólo amor no basta, ni el salvaje
y extenso aroma de la primavera.
Y para ti qué son en este ahora
la luz desenfrenada, el desarrollo
floral de la evidencia, el canto verde
de las verdes hojas, la presencia
del cielo con su copa de frescura?
Primavera exterior, no me atormentes,
desatando en mis brazos vino y nieve,
corola y ramo roto de pesares,
dame por hoy el sueño de las hojas
nocturnas, la noche en que se encuentran
los muertos, los metales, las raíces,
y tantas primaveras extinguidas
que despiertan en cada primavera.
726
Pablo Neruda
Con Quevedo, En Primavera
Todo ha florecido en
estos campos, manzanos,
azules titubeantes, malezas amarillas,
y entre la hierba verde viven las amapolas.
El cielo inextinguible, el aire nuevo
de cada día, el tácito fulgor,
regalo de una extensa primavera.
Sólo no hay primavera en mi recinto.
Enfermedades, besos desquiciados,
como yedras de iglesia se pegaron
a las ventanas negras de mi vida
y el sólo amor no basta, ni el salvaje
y extenso aroma de la primavera.
Y para ti qué son en este ahora
la luz desenfrenada, el desarrollo
floral de la evidencia, el canto verde
de las verdes hojas, la presencia
del cielo con su copa de frescura?
Primavera exterior, no me atormentes,
desatando en mis brazos vino y nieve,
corola y ramo roto de pesares,
dame por hoy el sueño de las hojas
nocturnas, la noche en que se encuentran
los muertos, los metales, las raíces,
y tantas primaveras extinguidas
que despiertan en cada primavera.
estos campos, manzanos,
azules titubeantes, malezas amarillas,
y entre la hierba verde viven las amapolas.
El cielo inextinguible, el aire nuevo
de cada día, el tácito fulgor,
regalo de una extensa primavera.
Sólo no hay primavera en mi recinto.
Enfermedades, besos desquiciados,
como yedras de iglesia se pegaron
a las ventanas negras de mi vida
y el sólo amor no basta, ni el salvaje
y extenso aroma de la primavera.
Y para ti qué son en este ahora
la luz desenfrenada, el desarrollo
floral de la evidencia, el canto verde
de las verdes hojas, la presencia
del cielo con su copa de frescura?
Primavera exterior, no me atormentes,
desatando en mis brazos vino y nieve,
corola y ramo roto de pesares,
dame por hoy el sueño de las hojas
nocturnas, la noche en que se encuentran
los muertos, los metales, las raíces,
y tantas primaveras extinguidas
que despiertan en cada primavera.
726