Temas
Poemas en este tema

Otros

Mario Benedetti

Mario Benedetti

Cuestionario No Tradicional

Esto se llama cuestionario no tradicional.

En mi larga vida de literario, de escritor y de periodista muchas veces
he hecho entrevistas y me han hecho y a veces se usa un cuestionario
muy tradicional con las preguntas de siempre, por ejemplo: qué
opina de Borges, qué opina del compromiso literatura, cosas
así; pero otras veces los periodistas hacen, hacen preguntas
para dejarlo tartamudeando a uno no, entonces esto es mi
contribución a esos cuestionarios no tradicionales, a un
escritor, claro:
¿Qué piensa del frío?
¿Qué ha influido más en su obra literaria la lucha
de clases, García Márquez, el colesterol, el grupo de
Chicago, lo real maravilloso, los pezones morenos, el estructuralismo, el churrasco, Dios o el Kh3?
¿Cuál es su odio más amado?
¿Padece de insomnio en la siesta?
¿Qué opina del páncreas?
¿Es usted soltero, casado, divorciado, viudo, homosexual,
impotente? (favor de subrayar la o las palabras que correspondan a su estado actual)
¿Cuál es su dolor preferido?
¿De cuál de las galaxias se siente más distante?
¿Por qué razón o razones no se ha suicidado?
¿Qué opina del diptongo en general o de algún diptongo en particular?
¿Podría nombrar dentro de su última obra algún caso de analexis interna etéreo-diegética?
¿curable o incurable?
¿Considera que la demencia puede ser un factor de alineación?
y ¿Partidario o enemigo de la diéresis?
¿Ha codiciado alguna vez a la mujer de su prójimo? ¿y qué tal?
Y por último…
¿Quién cree que no es, de dónde no viene, a dónde no va?
803
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Zapping De Siglos

Ahora que este siglo
uno cualquiera
se deshilacha se despoja
de sus embustes más canallas
de sus presagios más obscenos
ahora que agoniza como una bruja triste
¿tendremos el derecho de inventar un desván
y amontonar allí / si es que nos dejan
los viejos infortunios / los tumores del alma
los siniestros parásitos del miedo?

lo atestigua cualquier sobreviviente
la muerte es tan antigua como el mundo
por algo comparece en los vitrales
de las liturgias más comprometidas
y las basílicas en bancarrota

lo vislumbra cualquier atormentado /
el poder malasombra nos acecha
y es tan injusto como el sueño eterno
por algo acaba con los espejismos
y la pasión de los menesterosos /
archisabido es que sus lázaros
no se liberan fácilmente
de los sudarios y las culpas

quiero pensar el cielo cuando estaba
sin boquetes y sin apocalipsis
quiero pensarlo cuando era
el complemento diáfano del mar
pensar el mar cuando era limpio
y las aletas de los peces
acariciaban los tobillos
de nuestras afroditas en agraz

pensar los bosques / la espesura
no esos desiertos injuriosos
en que han ido a parar
sino como árboles y sombra
como follajes bisabuelos

¿a dónde irán los niños y los perros
cuando el siglo vecino nos dé alcance?

¿niños acribillados como perros?
¿perros abandonados como niños?

¿a dónde irán los caciquillos
los náufragos de tierra firme
los alfareros de la envidia
los lascivos y los soplones
de las llanuras informáticas?

¿dónde se afincarán los coitos baladíes
las gargantas profundas / los colores
del ciego / los solemnes esperpentos /
los síndromes de chiapas y estocolmo?

¿qué será del amor
y qué del odio
cuando el siglo vecino nos dé alcance?

este fin de centuria es el desquite
de los rufianes y camanduleros
de los callados cuando el hambre aúlla
de los ausentes cuando pasan lista
de los penosos vencedores
y los tributos del olvido
de los abismos cada vez más hondos
entre carentes y sobrados
de las erratas en los mapas
hidrográficos de la angustia

los peregrinos reivindican
un lugarcito en el futuro
pero el futuro cierra cuentas
y claraboyas y postigos

los peregrinos ya no rezan
cruje la fe de los vencidos
y en el umbral de la carroña
un caracol arrastra el rastro

los peregrinos todavía
aman / creyendo que el amor
última thule / ese intangible
los salvará del infortunio

los peregrinos hacen planes
y sin aviso fundan sueños
están desnudos como amantes
y como amantes sienten frío

los peregrinos desenroscan
su corazón a la intemperie
y en el reloj de los latidos
se oye que siempre acaso nunca

los peregrinos atesoran
ternuras lástimas inquinas
lavan sus huesos en la lluvia
las utopías en el limo

los que deciden cantan loas
a los horteras del dinero /
los potentados del hastío
precisan mitos como el pan

los que deciden glorifican
a los verdugos del placer
a cancerberos y pontífices
inquisidores de los cuerpos

desde su cúpula de nailon
una vez y otra y otra vez
los que deciden se solazan
con el espanto de los frágiles

tapan el sol con un arnero
se esconde el sol / queda el arnero
los memoriosos abren cancha
para el misil de la sospecha

¿cómo vendrá la otra centuria?
¿siglo cualquiera? ¿siglo espanto?
¿con asesinos de juguete
o con maniáticos de veras?

cuando no estemos ¿quién tendrá
ojos que ahora son tus ojos?
¿quién surgirá de las cenizas
para bregar contra el olvido?

¿quienes serán amos del aire?
¿los pararrayos o los buitres?
¿los helicópteros? ¿los cirros?
¿las golondrinas? ¿las antenas?

temo que vengan los gigantes
a concedernos pequeñeces
o el dios silvestre nos abarque
en su bostezo universal

el pobre mundo sin nosotros
será peor / a no dudarlo /
pero en su caja de caudales
habrá una nada / toda de oro

¿dará vergüenza ese silencio?
¿o será un saldo del bochorno?
¿habrá un mutismo generalizado?
¿o alguna sorda tocará el oboe?

damas y caballeros / ya era tiempo
de baños unisex / el buen relajo
será por suerte constitucional
durante el rictus de la primavera

no nos roben el ángelus ni el cénit
ni las piernas de efímeras muchachas
no elaboren un siglo miserable
con fanatismo y sábanas de virgen

¿habrá alquimistas que divulguen
su panacea en inglés básico?
¿habrá floristas para putas?
¿verdugos para ejecutores?

¿cabrá la noche en los cristales?
¿cabrán los cuerpos en la noche?
¿cabrá el amor entre los cuerpos?
¿cabrá el delirio en el amor?

el siglo próximo es aún
una respuesta inescrutable
los peregrinos peregrinan
con su mochila de preguntas

el siglo light está a dos pasos
su locurita ya encandila
al cuervo azul lo embalsamaron
y ya no dice nunca más
777
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Zapping De Siglos

Ahora que este siglo
uno cualquiera
se deshilacha se despoja
de sus embustes más canallas
de sus presagios más obscenos
ahora que agoniza como una bruja triste
¿tendremos el derecho de inventar un desván
y amontonar allí / si es que nos dejan
los viejos infortunios / los tumores del alma
los siniestros parásitos del miedo?

lo atestigua cualquier sobreviviente
la muerte es tan antigua como el mundo
por algo comparece en los vitrales
de las liturgias más comprometidas
y las basílicas en bancarrota

lo vislumbra cualquier atormentado /
el poder malasombra nos acecha
y es tan injusto como el sueño eterno
por algo acaba con los espejismos
y la pasión de los menesterosos /
archisabido es que sus lázaros
no se liberan fácilmente
de los sudarios y las culpas

quiero pensar el cielo cuando estaba
sin boquetes y sin apocalipsis
quiero pensarlo cuando era
el complemento diáfano del mar
pensar el mar cuando era limpio
y las aletas de los peces
acariciaban los tobillos
de nuestras afroditas en agraz

pensar los bosques / la espesura
no esos desiertos injuriosos
en que han ido a parar
sino como árboles y sombra
como follajes bisabuelos

¿a dónde irán los niños y los perros
cuando el siglo vecino nos dé alcance?

¿niños acribillados como perros?
¿perros abandonados como niños?

¿a dónde irán los caciquillos
los náufragos de tierra firme
los alfareros de la envidia
los lascivos y los soplones
de las llanuras informáticas?

¿dónde se afincarán los coitos baladíes
las gargantas profundas / los colores
del ciego / los solemnes esperpentos /
los síndromes de chiapas y estocolmo?

¿qué será del amor
y qué del odio
cuando el siglo vecino nos dé alcance?

este fin de centuria es el desquite
de los rufianes y camanduleros
de los callados cuando el hambre aúlla
de los ausentes cuando pasan lista
de los penosos vencedores
y los tributos del olvido
de los abismos cada vez más hondos
entre carentes y sobrados
de las erratas en los mapas
hidrográficos de la angustia

los peregrinos reivindican
un lugarcito en el futuro
pero el futuro cierra cuentas
y claraboyas y postigos

los peregrinos ya no rezan
cruje la fe de los vencidos
y en el umbral de la carroña
un caracol arrastra el rastro

los peregrinos todavía
aman / creyendo que el amor
última thule / ese intangible
los salvará del infortunio

los peregrinos hacen planes
y sin aviso fundan sueños
están desnudos como amantes
y como amantes sienten frío

los peregrinos desenroscan
su corazón a la intemperie
y en el reloj de los latidos
se oye que siempre acaso nunca

los peregrinos atesoran
ternuras lástimas inquinas
lavan sus huesos en la lluvia
las utopías en el limo

los que deciden cantan loas
a los horteras del dinero /
los potentados del hastío
precisan mitos como el pan

los que deciden glorifican
a los verdugos del placer
a cancerberos y pontífices
inquisidores de los cuerpos

desde su cúpula de nailon
una vez y otra y otra vez
los que deciden se solazan
con el espanto de los frágiles

tapan el sol con un arnero
se esconde el sol / queda el arnero
los memoriosos abren cancha
para el misil de la sospecha

¿cómo vendrá la otra centuria?
¿siglo cualquiera? ¿siglo espanto?
¿con asesinos de juguete
o con maniáticos de veras?

cuando no estemos ¿quién tendrá
ojos que ahora son tus ojos?
¿quién surgirá de las cenizas
para bregar contra el olvido?

¿quienes serán amos del aire?
¿los pararrayos o los buitres?
¿los helicópteros? ¿los cirros?
¿las golondrinas? ¿las antenas?

temo que vengan los gigantes
a concedernos pequeñeces
o el dios silvestre nos abarque
en su bostezo universal

el pobre mundo sin nosotros
será peor / a no dudarlo /
pero en su caja de caudales
habrá una nada / toda de oro

¿dará vergüenza ese silencio?
¿o será un saldo del bochorno?
¿habrá un mutismo generalizado?
¿o alguna sorda tocará el oboe?

damas y caballeros / ya era tiempo
de baños unisex / el buen relajo
será por suerte constitucional
durante el rictus de la primavera

no nos roben el ángelus ni el cénit
ni las piernas de efímeras muchachas
no elaboren un siglo miserable
con fanatismo y sábanas de virgen

¿habrá alquimistas que divulguen
su panacea en inglés básico?
¿habrá floristas para putas?
¿verdugos para ejecutores?

¿cabrá la noche en los cristales?
¿cabrán los cuerpos en la noche?
¿cabrá el amor entre los cuerpos?
¿cabrá el delirio en el amor?

el siglo próximo es aún
una respuesta inescrutable
los peregrinos peregrinan
con su mochila de preguntas

el siglo light está a dos pasos
su locurita ya encandila
al cuervo azul lo embalsamaron
y ya no dice nunca más
777
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Cotidiana Iii

Esta cotidiana no se apoya en ninguna mutación trascendente

hoy es tan sólo un viernes de poca monta

sin noticias o trazos demasiado malos

ni tampoco demasiado buenos funcionan normalmente

las endocrinas y los semáforos

las pompas fúnebres y las de jabón

unos llegan berreando otros parten silentes

otros más se aprontan a llegar o a partir

en líneas generales el pronóstico del tiempo

acierta por fin con las turbonadas

y es justo subrayar que hoy ha logrado

truenos corroborantes

esta cotidiana es tan sólo costumbr

apenas un viernes de pobre vestimenta

pero aquí se levantan las casas del hombre

a veces existen con un ruido infernal

y otras veces duermen en silencio amoroso

sólo interrumpido por crujiditos

que pueden ser jadeos conyugales

o también calambres de la madera

sin embargo allí crecen el trabajo y la muerte

el vientre rebosante de futuro

y el viejo que no puede con sus huesos

entran por las persianas tataguas y mosquitos

y hay un latido general que es la vida

sólo rutina y sin embargo

las manos besan

los ojos palpan

los labios ven

nosotros

es decir nuestros otros

venimos

vienen

a explorar la memoria milagrosa y austera

no hay tiempo que perder

más bien hay mucho tiempo que ganar

mientras atisbo con audacia y cautela

por entre mis dedos más o menos fogueados

y veo que entre vestigios tristes y rutinarios

nacen flores de rutinario regocijo

tan sólo hábito y querencia

el enjambre adolescente se encamina a sus clásicos manantiales

pero antes de llegar se cruza con los veteranos que regresan

y los árboles ya no saben qué hacer con las preguntas

tan sólo práctica y costumbre

y de vez en cuando un salto de prodigio

en el que algunos se desnucan y otros cambian el mundo

y con las nucas rotas y las glorias que alumbran

con mártires de un día y visionarios de medio siglo

se va armando la historia como un sueño portátil

la rutina es después de todo una crisálida

una comarca de posibilidades e imposibles

de la costumbre puede estallar lo insólito

del hábito el deshábito

por eso este viernes de opaca textura

es casi un campamento de recuerdos

un filtro de presagios

uno de los confines del futuro

tallo ritual de lo ordinario

y también bulbo de lo extraordinario

sabemos algo de lo que está muriendo

pero muy poco de lo que empieza a ser

este viernes turbio durante el cual se gestan

sórdidas guerras frías y escaramuzas ígneas

mientras el consumismo se dedica a llenar

nuestras necesidades más innecesarias

el lujo escupe dádivas sobre la miseria

y a veces la miseria escupe metralla

esta jornada sin toque de campanas

sin titulares a ocho columnas

ni aguaceros radioactivos

sin naufragios ideológicos

ni exorcismos generacionales

lleva en sí misma el triunfo y el desastre

y la infinitesimal responsabilidad que nos toca

de una disyuntiva a nivel de universo

resulta sin embargo abrumadora

así de esta rutina vulnerable

de esta costumbre de inclemencia y cielo

de este hábito propenso a la aventura

de esta querencia con señales de humo

debemos elegir o tan sólo inventar

un largo paso desacostumbrado

una limpia e intrépida zancada

una rampa que no lleve al abismo

un envión que tumbe las derrotas

un trampolín que nos lance a mañana

aunque allí nos espere otra ruina

otra vida común

otra crisálida.
777
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Los Espejos Las Sombras

Y las sombras que cruzan los espejosVicente Huidobro
                     

Es tan fácil nacer en sitios que no existen

y sin embargo fueron brumosos y reales

por ejemplo m¡ sitio mi marmita de vida

mi suelta de palomas conservaba

una niebla capaz de confundir las brújulas

y atravesar de tarde los postigos

todo en el territorio de aquella infancia breve

con la casa en la loma cuyo dueño

cara un tal valentín del escobar

y el nombre era sonoro me atraían

las paredes tan blancas y rugosas

ahí descubrí el lápiz como colón su
américa

sin saber que era lápiz y mientras lo empuñaba

alguien hacía muecas al costado de un biombo

para que yo comiera pero yo no comía


después es la estación y es el ferrocarril

me envuelven en la manta de viaje y de calor

y había unas mangueras largas ágiles

que lavaban la noche en los andenes


las imágenes quedan como en un incunable

que sólo yo podría descifrar

puesto que soy el único especialista en mí

y sin embargo cuando regresé

apenas treinta y dos años más tarde

no había andén ni manta ni paredes rugosas

ya nadie recordaba la casa en la lomita

tampoco a valentín del escobar

quizá sea por eso que no puedo creer

en pueblo tan ceñido tan variable

sin bruma que atraviese los postigos

y confunda las brújulas

un paso de los toros enmendado

que no tiene ni biombo ni mangueras


el espejo tampoco sabe nada

con torpeza y herrumbre ese necio repite

mi pescuezo mi nuez y mis arrugas

debe haber pocas cosas en el mundo

con menos osadía que un espejo


en mis ojos amén de cataratas

y lentes de contacto con su neblina propia

hay rehenes y brujas

espesas telarañas sin arañas

hay fiscales y jueces

disculpen me quedé sin defensores

hay fiscales que tiemblan frente a los acusados

y jueces majaderos como tías

o deshumanizados como atentos verdugos

hay rostros arduos y fugaces

otros triviales pero permanentes

hay criaturas y perros y gorriones

que van garúa arriba ensimismados

y un sosías de dios que pone cielos

sobre nuestra mejor abolladura

y tampoco el espejo sabe nada

de por qué lo contemplo sin rencor y aburrido


y así de noche en noche

así de nacimiento en nacimiento

de espanto en espantajo

van o vamos o voy con las uñas partidas

de arañar y arañar la infiníta corteza


más allá del orgullo los árboles quedaron

quedaron los presagios las fogatas

allá atrás allá atrás

quién es tan memorioso

ah pero la inocencia ese búfalo herido

interrumpe o reanuda

la fuga o cacería

de oscuro desenlace


todos mis domicilios me abandonan

y el botín que he ganado con esas deserciones

es un largo monólogo en hiladas

turbado peregrino garrafal

contrito y al final desmesurado

para mi humilde aguante


Me desquito clavándole mi agüero

me vengo espolvoreándolo de culpas

pero la soledad

esa
guitarra

esa botella al mar

esa pancarta sin muchedumbrita

esa efemérides para el olvido

oasis que ha perdido su desierto

flojo tormento en espiral

cúpula rota y que se llueve

ese engendro del prójimo que soy

tierno rebuzno de la angustia

farola miope


tímpano

ceniza

nido de águila para torcazas

escobajo sin uvas

borde de algo importante que se ignora

esa insignificante libertad de gemir

ese carnal vacío

ese naipe sin mazo

ese adiós a ninguna

esa espiga de suerte

ese hueco en la almohada

esa impericia

ese sabor grisáceo

esa tapa sin libro

ese ombligo inservible

la soledad en fm

esa
guitarra

de pronto un día suena repentina y llamante

inventa prójimas de mi costilla

y hasta asombra la sombra

qué me cuentan


en verdad en verdad os digo que

nada existe en el mundo como la soledad

para buscarnos tierna compañía

cohorte escolta gente caravana


y el espejo ese apático supone

que uno está solo sólo porque rumia

en cambio una mujer cuando nos mira sabe

que uno nunca está solo aunque lo crea

ah por eso hijos míos si debéis elegir

entre una muchacha y un espejo

elegid la muchacha


cómo cambian los tiempos y el azogue

los espejos ahora vienen antinarcisos

hace cuarenta años la gente los compraba

para sentirse hermosa para saberse joven

eran lindos testigos ovalados

hoy en cambio son duros enemigos

cuadrados de rencor bruñidos por la inquina

nos agravian mortifican zahieren

y como si tal cosa pronuncian su chispazo

mencionan lustros y colesterol

pero no las silvestres bondades de estraperlo

la lenta madurez esa sabiduría

la colección completa de delirios

nada de eso solamente
exhuman

las averías del pellejo añejo

el desconsuelo y sus ojeras verde

la calvicie que empieza o que concluye

los párpados vencidos siniestrados

las orejas mollejas la chatura nasal

las vacantes molares las islas del eczema


pero no hay que huir despavorido

ni llevarle el apunte a ese reflejo

nadie mejor que yo

para saber que miente


no caben en su estanque vertical

los que fui los que soy los que seré

siempre soy varios en parejos rumbos

el que quiere asomarse al precipicio

el que quiere vibrar inmóvil como un trompo

el que quiere respirar simplemente


será que nada de eso está en mis ojos

nadie sale a pedir el vistobueno

de los otros que acaso y sin acaso

también son otros y en diversos rumbos

el que aspira a encontrarse con su euforia

el que intenta ser flecha sin el arco

el que quiere respirar simplemente

será que nada de eso está en mi ceño

en mis hombros mi boca mis orejas

será que ya no exporto dudas ni minerales

no genera divisas mi conducta

tiene desequilibrios mi balanza de pagos

la caridad me cobra intereses leoninos

y acaparo dolor para el mercado interno


será que nada de eso llega al prójimo

pero yo estoy hablando del y con el espejo

y en su Iuna no hay prójima y si hay

será tina entrometida que mira sobre mi hombro


los prójimos y prójimas no están el el luciente

sencillamente son habitantes de mi

y bueno se establecen en mi como pamperos

como arroyos o como burbujas


por ejemplo las dudas no están en el espejo

las dudas que son meras preconfianzas

por ejemplo los miércoles no están

ya que el espejo es un profesional

de noches sabatinas y tardes domingueras

los miércoles de miércoles quien se le va a arrimar

pedestre o jadeante

inhumano y cansado

con la semana a medio resolver

las tardes gordas de preocupaciones

el ómnibus oliendo a axila de campeón


los insomnios no caben por ejemplo

no son frecuentes pero si poblados

de canciones a trozos

de miradas que no eran para uno

y alguna que otra bronco no del todo prevista

de ésas clue consumen la bilis del trimestre


tampoco aquellos tangos en Ios que uno sujeta

en suave diagonal la humanidad contigua

y un magnetismo cálido y a la vez transitorio

consterna los gametos sus ene cromosomas

y entre corte y cortina se esparcen monosílabos

y tanto las pavadas aleluya

como las intuiciones aleluya aleluya

derriban las fronteras ideológicas


verbigracia qué puede rescatar el espejo

de una ausencia tajante

una de esas ausencias que concurren

que numeran sus cartas

y escriben besos ay de amor remoto


qué puede qué podría reconocer carajo

de las vidas y vidas que ya se me murieron

esos acribillados esos acriborrados

del abrazo y el mapa y los boliches

o los que obedecieron a su corazonada

hasta que el corazón les explotó en la mano

sea en el supermarket de la mala noticia

o en algún pobre rancho de un paisaje sin chau


poco puede conocer de los rostros

que no fueron mi rostro y sin embargo

siguen estando en mí

y menos todavía

de los desesperantes terraplenes

que traté de subir o de bajar

esos riesgos minúsculos que parecen montañas

y los otros los graves que salvé como un sordo

así hasta que la vida quedó sin intervalos

y la muerte quedó sin vacaciones

y mi piel se quedó sin otras pieles

y mis brazos vacíos como mangas

declamaron socorro para el mundo


en la esquina del triste no hay espejo

y lo que es

más
austero

no
hay auxilio

por qué será que cunden fas alarmas

y no huy manera ya de descundirlas


el país tiene heridas grandes como provincias

y hay que aprender a andar sobre sus bordes

sin vomitar en ellas ni caer como bolos

ni volverse suicida u miserable

ni decir no va más

porque está yendo

y exportamos los huérfanos y viudas

como antes la lana o el tasajo


en el muelle del pobre no hay espejo

y lo que es

más
sencillo

no
hay adioses


los tratemos que estaban en el límite

las muchachas que estaban en los poemas

asaltaron de pronto el minuto perdido

y se desparramaron como tinta escarlata

sobre las ínfulas y los sobornos

metieron sus urgencias que eran gatos

en bolsas de arpillera

y cuando las abrieron aquello fue un escándalo

la fiesta prematura

igual que si se abre una alcancía


hacía tanto que éramos comedidos y cuerdos

que no nos vino mal este asedio a la suerte


los obreros en cambio no estaban en los poemas

estaban en sus manos nada más

que animan estructuras telas fibras

y cuidan de su máquina oh madre inoxidable

y velan su garganta buje a buje

y le toman el pulso

y le vigilan la temperatura

y le controlan la respiración

y aquí atornillan y desatornillan

y allí mitigan ayes y chirridos y ecos

o escuchar sus maltrechas confidencias

y por fin cuando suena el pito de las cinco

la atienden la consuelan y la apagan


los obreros no estaban en los poemas

pero a menudo estaban en las calles

eon su rojo proyecto y eon su puño

sus alpargatas y su humor de lija

y su beligerancia su paz y su paciencia

sus cojones de clase

qué clase de cojones

sus olas populares

su modestia y su orgullo

que son casi lo mismo


las muchachas que estaban en los poemas

los obreros que estaban en las mulos

hoy están duros en la cárcel firmes

como las cuatro barras que interrumpen el cielo


pero habrá otro tiempo

es claro que habrá otro

habrá otro ticnlpo porque el tiempo vuela

no importa que ellas y ellos no estén en el espejo

el tiempo volará

no
como el cóndor

ni como el buitre ni como el albatros

ni como el churrinche ni como el venteveo

el tiempo volara como la historia

esa ave migratoria de atlas fuertes

que cuando Ilega es para quedarse


y por fin las muchachas estarán en las mulos

y por fin los obreros estarán en los poemas

ay espejo ignorás tanta vida posible

tenés mi soledad

vaya conquista

en qué mago atolón te obligaste a varar

hay un mundo de amor que te es ajeno

así chic no te. quedes mirando má mirada

la modorra no escucha campanas ni promesas

tras de mi sigue habiendo un pedazo do historia

y yo tengo la llave de ese cobre barato

pero atrás más atrás

o adelante mucho más adelante

hay una historia plena

una patria en andamios con banderas posibles

y todo sin oráculo y sin ritos

y sin cofre y sin llave

simplemente una patria


ay espejo las sombras que te cruzan

son mucho más corpóreas que mi cuerpo depósito

el tiempo inagotable hace sus propios cálculos

y yo tengo pulmones y recuerdos y nuca

y otras abreviaturas de lo frágil

quizá una vez, te quiebres

dicen que es mala suerte

pero ningún espejo pudo con el destino

o yo mismo me rompa sin que vos te destruyas

y sea así otra sombra que te cruce


pero espejo ya tuve como dieciocho camas

en los tres años últimos de este gran desparramo

como todas las sombras pasadas o futuras

soy nómada y testigo y mirasol

dentro de tres semanas tal vez me vaya y duerma

en ml cama vacía número diecinueve

no estarás para verlo

no estaré para verte


en otro cuarto neutro mengano y transitorio

también habrá un espejo que empezará a

escrutarme

tan desprolijamente como vos

y aquí en este rincón duramente tranquilo

se instalará otro huesped temporal como yo

o acaso dos amantes recién homologados

absortos en su canje de verguenzas

con fragores de anule e isócronos vaivenes


no podrás ignorarlos

egos le ignorarán

no lograrás desprestigiar su piel

porque será de estreno y maravilla

ni siquiera podr á vituperar mi rostro

porque ya estaré fuera de tu alcance

diciéndole a otra luna de impersonal herrumbre

lo que una vez te dije con jactancia y recelo


he venido con toldos mis enigmas

he venido con todos mis fantasmas

he venido con lerdees mis amores


y antes de que me mire

como vos me miraste

con ojos que eran sello parodia de mis ojos

soltaré de una vez el desafío


ay espejo cuadrado

nuevo espejo de hotel y lejanía

aquí estoy

ya
podés

empezar a ignorarme.


agosto 1976.

1.041
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Los Espejos Las Sombras

Y las sombras que cruzan los espejosVicente Huidobro
                     

Es tan fácil nacer en sitios que no existen

y sin embargo fueron brumosos y reales

por ejemplo m¡ sitio mi marmita de vida

mi suelta de palomas conservaba

una niebla capaz de confundir las brújulas

y atravesar de tarde los postigos

todo en el territorio de aquella infancia breve

con la casa en la loma cuyo dueño

cara un tal valentín del escobar

y el nombre era sonoro me atraían

las paredes tan blancas y rugosas

ahí descubrí el lápiz como colón su
américa

sin saber que era lápiz y mientras lo empuñaba

alguien hacía muecas al costado de un biombo

para que yo comiera pero yo no comía


después es la estación y es el ferrocarril

me envuelven en la manta de viaje y de calor

y había unas mangueras largas ágiles

que lavaban la noche en los andenes


las imágenes quedan como en un incunable

que sólo yo podría descifrar

puesto que soy el único especialista en mí

y sin embargo cuando regresé

apenas treinta y dos años más tarde

no había andén ni manta ni paredes rugosas

ya nadie recordaba la casa en la lomita

tampoco a valentín del escobar

quizá sea por eso que no puedo creer

en pueblo tan ceñido tan variable

sin bruma que atraviese los postigos

y confunda las brújulas

un paso de los toros enmendado

que no tiene ni biombo ni mangueras


el espejo tampoco sabe nada

con torpeza y herrumbre ese necio repite

mi pescuezo mi nuez y mis arrugas

debe haber pocas cosas en el mundo

con menos osadía que un espejo


en mis ojos amén de cataratas

y lentes de contacto con su neblina propia

hay rehenes y brujas

espesas telarañas sin arañas

hay fiscales y jueces

disculpen me quedé sin defensores

hay fiscales que tiemblan frente a los acusados

y jueces majaderos como tías

o deshumanizados como atentos verdugos

hay rostros arduos y fugaces

otros triviales pero permanentes

hay criaturas y perros y gorriones

que van garúa arriba ensimismados

y un sosías de dios que pone cielos

sobre nuestra mejor abolladura

y tampoco el espejo sabe nada

de por qué lo contemplo sin rencor y aburrido


y así de noche en noche

así de nacimiento en nacimiento

de espanto en espantajo

van o vamos o voy con las uñas partidas

de arañar y arañar la infiníta corteza


más allá del orgullo los árboles quedaron

quedaron los presagios las fogatas

allá atrás allá atrás

quién es tan memorioso

ah pero la inocencia ese búfalo herido

interrumpe o reanuda

la fuga o cacería

de oscuro desenlace


todos mis domicilios me abandonan

y el botín que he ganado con esas deserciones

es un largo monólogo en hiladas

turbado peregrino garrafal

contrito y al final desmesurado

para mi humilde aguante


Me desquito clavándole mi agüero

me vengo espolvoreándolo de culpas

pero la soledad

esa
guitarra

esa botella al mar

esa pancarta sin muchedumbrita

esa efemérides para el olvido

oasis que ha perdido su desierto

flojo tormento en espiral

cúpula rota y que se llueve

ese engendro del prójimo que soy

tierno rebuzno de la angustia

farola miope


tímpano

ceniza

nido de águila para torcazas

escobajo sin uvas

borde de algo importante que se ignora

esa insignificante libertad de gemir

ese carnal vacío

ese naipe sin mazo

ese adiós a ninguna

esa espiga de suerte

ese hueco en la almohada

esa impericia

ese sabor grisáceo

esa tapa sin libro

ese ombligo inservible

la soledad en fm

esa
guitarra

de pronto un día suena repentina y llamante

inventa prójimas de mi costilla

y hasta asombra la sombra

qué me cuentan


en verdad en verdad os digo que

nada existe en el mundo como la soledad

para buscarnos tierna compañía

cohorte escolta gente caravana


y el espejo ese apático supone

que uno está solo sólo porque rumia

en cambio una mujer cuando nos mira sabe

que uno nunca está solo aunque lo crea

ah por eso hijos míos si debéis elegir

entre una muchacha y un espejo

elegid la muchacha


cómo cambian los tiempos y el azogue

los espejos ahora vienen antinarcisos

hace cuarenta años la gente los compraba

para sentirse hermosa para saberse joven

eran lindos testigos ovalados

hoy en cambio son duros enemigos

cuadrados de rencor bruñidos por la inquina

nos agravian mortifican zahieren

y como si tal cosa pronuncian su chispazo

mencionan lustros y colesterol

pero no las silvestres bondades de estraperlo

la lenta madurez esa sabiduría

la colección completa de delirios

nada de eso solamente
exhuman

las averías del pellejo añejo

el desconsuelo y sus ojeras verde

la calvicie que empieza o que concluye

los párpados vencidos siniestrados

las orejas mollejas la chatura nasal

las vacantes molares las islas del eczema


pero no hay que huir despavorido

ni llevarle el apunte a ese reflejo

nadie mejor que yo

para saber que miente


no caben en su estanque vertical

los que fui los que soy los que seré

siempre soy varios en parejos rumbos

el que quiere asomarse al precipicio

el que quiere vibrar inmóvil como un trompo

el que quiere respirar simplemente


será que nada de eso está en mis ojos

nadie sale a pedir el vistobueno

de los otros que acaso y sin acaso

también son otros y en diversos rumbos

el que aspira a encontrarse con su euforia

el que intenta ser flecha sin el arco

el que quiere respirar simplemente

será que nada de eso está en mi ceño

en mis hombros mi boca mis orejas

será que ya no exporto dudas ni minerales

no genera divisas mi conducta

tiene desequilibrios mi balanza de pagos

la caridad me cobra intereses leoninos

y acaparo dolor para el mercado interno


será que nada de eso llega al prójimo

pero yo estoy hablando del y con el espejo

y en su Iuna no hay prójima y si hay

será tina entrometida que mira sobre mi hombro


los prójimos y prójimas no están el el luciente

sencillamente son habitantes de mi

y bueno se establecen en mi como pamperos

como arroyos o como burbujas


por ejemplo las dudas no están en el espejo

las dudas que son meras preconfianzas

por ejemplo los miércoles no están

ya que el espejo es un profesional

de noches sabatinas y tardes domingueras

los miércoles de miércoles quien se le va a arrimar

pedestre o jadeante

inhumano y cansado

con la semana a medio resolver

las tardes gordas de preocupaciones

el ómnibus oliendo a axila de campeón


los insomnios no caben por ejemplo

no son frecuentes pero si poblados

de canciones a trozos

de miradas que no eran para uno

y alguna que otra bronco no del todo prevista

de ésas clue consumen la bilis del trimestre


tampoco aquellos tangos en Ios que uno sujeta

en suave diagonal la humanidad contigua

y un magnetismo cálido y a la vez transitorio

consterna los gametos sus ene cromosomas

y entre corte y cortina se esparcen monosílabos

y tanto las pavadas aleluya

como las intuiciones aleluya aleluya

derriban las fronteras ideológicas


verbigracia qué puede rescatar el espejo

de una ausencia tajante

una de esas ausencias que concurren

que numeran sus cartas

y escriben besos ay de amor remoto


qué puede qué podría reconocer carajo

de las vidas y vidas que ya se me murieron

esos acribillados esos acriborrados

del abrazo y el mapa y los boliches

o los que obedecieron a su corazonada

hasta que el corazón les explotó en la mano

sea en el supermarket de la mala noticia

o en algún pobre rancho de un paisaje sin chau


poco puede conocer de los rostros

que no fueron mi rostro y sin embargo

siguen estando en mí

y menos todavía

de los desesperantes terraplenes

que traté de subir o de bajar

esos riesgos minúsculos que parecen montañas

y los otros los graves que salvé como un sordo

así hasta que la vida quedó sin intervalos

y la muerte quedó sin vacaciones

y mi piel se quedó sin otras pieles

y mis brazos vacíos como mangas

declamaron socorro para el mundo


en la esquina del triste no hay espejo

y lo que es

más
austero

no
hay auxilio

por qué será que cunden fas alarmas

y no huy manera ya de descundirlas


el país tiene heridas grandes como provincias

y hay que aprender a andar sobre sus bordes

sin vomitar en ellas ni caer como bolos

ni volverse suicida u miserable

ni decir no va más

porque está yendo

y exportamos los huérfanos y viudas

como antes la lana o el tasajo


en el muelle del pobre no hay espejo

y lo que es

más
sencillo

no
hay adioses


los tratemos que estaban en el límite

las muchachas que estaban en los poemas

asaltaron de pronto el minuto perdido

y se desparramaron como tinta escarlata

sobre las ínfulas y los sobornos

metieron sus urgencias que eran gatos

en bolsas de arpillera

y cuando las abrieron aquello fue un escándalo

la fiesta prematura

igual que si se abre una alcancía


hacía tanto que éramos comedidos y cuerdos

que no nos vino mal este asedio a la suerte


los obreros en cambio no estaban en los poemas

estaban en sus manos nada más

que animan estructuras telas fibras

y cuidan de su máquina oh madre inoxidable

y velan su garganta buje a buje

y le toman el pulso

y le vigilan la temperatura

y le controlan la respiración

y aquí atornillan y desatornillan

y allí mitigan ayes y chirridos y ecos

o escuchar sus maltrechas confidencias

y por fin cuando suena el pito de las cinco

la atienden la consuelan y la apagan


los obreros no estaban en los poemas

pero a menudo estaban en las calles

eon su rojo proyecto y eon su puño

sus alpargatas y su humor de lija

y su beligerancia su paz y su paciencia

sus cojones de clase

qué clase de cojones

sus olas populares

su modestia y su orgullo

que son casi lo mismo


las muchachas que estaban en los poemas

los obreros que estaban en las mulos

hoy están duros en la cárcel firmes

como las cuatro barras que interrumpen el cielo


pero habrá otro tiempo

es claro que habrá otro

habrá otro ticnlpo porque el tiempo vuela

no importa que ellas y ellos no estén en el espejo

el tiempo volará

no
como el cóndor

ni como el buitre ni como el albatros

ni como el churrinche ni como el venteveo

el tiempo volara como la historia

esa ave migratoria de atlas fuertes

que cuando Ilega es para quedarse


y por fin las muchachas estarán en las mulos

y por fin los obreros estarán en los poemas

ay espejo ignorás tanta vida posible

tenés mi soledad

vaya conquista

en qué mago atolón te obligaste a varar

hay un mundo de amor que te es ajeno

así chic no te. quedes mirando má mirada

la modorra no escucha campanas ni promesas

tras de mi sigue habiendo un pedazo do historia

y yo tengo la llave de ese cobre barato

pero atrás más atrás

o adelante mucho más adelante

hay una historia plena

una patria en andamios con banderas posibles

y todo sin oráculo y sin ritos

y sin cofre y sin llave

simplemente una patria


ay espejo las sombras que te cruzan

son mucho más corpóreas que mi cuerpo depósito

el tiempo inagotable hace sus propios cálculos

y yo tengo pulmones y recuerdos y nuca

y otras abreviaturas de lo frágil

quizá una vez, te quiebres

dicen que es mala suerte

pero ningún espejo pudo con el destino

o yo mismo me rompa sin que vos te destruyas

y sea así otra sombra que te cruce


pero espejo ya tuve como dieciocho camas

en los tres años últimos de este gran desparramo

como todas las sombras pasadas o futuras

soy nómada y testigo y mirasol

dentro de tres semanas tal vez me vaya y duerma

en ml cama vacía número diecinueve

no estarás para verlo

no estaré para verte


en otro cuarto neutro mengano y transitorio

también habrá un espejo que empezará a

escrutarme

tan desprolijamente como vos

y aquí en este rincón duramente tranquilo

se instalará otro huesped temporal como yo

o acaso dos amantes recién homologados

absortos en su canje de verguenzas

con fragores de anule e isócronos vaivenes


no podrás ignorarlos

egos le ignorarán

no lograrás desprestigiar su piel

porque será de estreno y maravilla

ni siquiera podr á vituperar mi rostro

porque ya estaré fuera de tu alcance

diciéndole a otra luna de impersonal herrumbre

lo que una vez te dije con jactancia y recelo


he venido con toldos mis enigmas

he venido con todos mis fantasmas

he venido con lerdees mis amores


y antes de que me mire

como vos me miraste

con ojos que eran sello parodia de mis ojos

soltaré de una vez el desafío


ay espejo cuadrado

nuevo espejo de hotel y lejanía

aquí estoy

ya
podés

empezar a ignorarme.


agosto 1976.

1.041
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Zelmar

o es que existe un territorio

donde las sangres se mezclan(de una canción de Daniel Viglietti)



Ya van días y noche que pienso pobre flaco

y no puedo ni quiero apartar el recuerdo


no el subido al cajón a la tribuna

con su palabra de espiral velocisima

que blindaba los pregones del pueblo

o encendía el futuro con unas pocas brasas

ni el cruzado sin tregua que quería

salvar la sangre prójima aferrándose

a la justicia esa pobre lisiada


no es el rostro allá arriba el que concurre

mas bien el compañero del exilio

el cálido el silencio aquel buen parroquiano

del boliche de la calle maipú

fiel al churrasco y al budín de pan

rodeado de hijos hijas yernos nietos

ese flamante abuelo con cara de muchacho

hablando del paisito con la pasión ecuánime

sin olvidar heridas

y tampoco quedándose en el barro

siempre haciendo proyectos y eran viables

ya que su vocación de abrecaminos

lo llevaba a fundar optimismos atajos

cuando alguno se daba por maltrecho


y a pesar de la turbia mescolanza

que hay en el techo gris de la derrota

nadie consiguió que tildara de enemigos

a quienes bien o mal

radiantes o borrosos

faros o farolitos

eran pueblo

como
él


y también comparece el vigilado

por esos tiras mansos con quienes conversaba

de cine libros y otras zancadillas

en el hotel o escala o nostalgia

de la calle corrientes


se que una vez el dueño que era amigo

lo reconvino porque había una cola

de cincuenta orientales nada menos

que venían con dudas, abandonos

harapos desempleos frustraciones conatos

pavores esperanzas cabalas utopías


y el escuchaba a todos

el ayudaba comprendía a todos

lo hacia cuerdamente y si algo prometía

lo iba a cumplir después con el mismo rigor

que si fuera contrato ante escribano público

no se puede agregar decia despacito

mas angustia a la angustia

no hay derecho


y trabaja siempre

noche y día

quizás para olvidar que la muerte miraba

de un solo manotazo espantaba sus miedos

como si fueran moscas o rumores

y pese a las calumnias las alarmas

su confianza era casi indestructible

llevaba la alegria siempre ilesa

de la gente que cumple con la gente


solo un imagen lo vencia

era la hija inerme

la hija en la tortura

durante quince insomnios la engañaron diciendole

que lo habian borrado en la Argentina

era un viejo proyecto por lo visto

entonces si pedia ayuda para

no caer en la desesperación

para no maldecir mas de la cuenta

ya van noches y días que pienso pobre flaco

un modo de decir pobres nosotros

que nos hemos quedado

sin su fraternidad sobre la tierra

no se me borra la sonrisa el gesto

de la ultima vez que lo vi junto a chicho

y no le dije adios sino cuidate

pero los dos sabiamos que no se iba a cuidar


por lo comun cuando cae un verdugo

un doctor en crueldad, un mitrione cualquiera

los canallas zalameros recuerdan

que deja tres cuatro

verduguitos en ciernes


ahora que problema este hombre legal

este hombre cabal acribillado

este muerto inmorible con las manos atadas

deja diez hijos tras de si

diez huellas

pienso en cecilia en chicho

en isabel margarita felipe

y los otros que siempre lo rodeaban

porque tambien a ellos inspiraba confianza

y que lindos gurises ojala

vayan poquito a poco entendiendo su duelo

resembrando a zelmar en sus diez surcos


puede que la tristeza me haga decir ahora

sin el aval de las computadoras

que era el mejor de nosotros

y era

pero nada me hará olvidar que fue

quien haciendo y rehaciendo

se purifico mas en el exilio


mañana apretaremos con los dientes

este gajo de asombro

este agrio absurdo gajo

y tragaremos

seguirá
la vida

pero hoy este horror es demasiado


que no profane el odio

a este bueno yacente este justo

que el odio quede fuera del recinto

donde estan los que quiso y que lo quieren

solo por esta noche

por esta pena apenas

para que nada tizne

esta vela de almas


pocos podran como él

caer tan generosamente

tan atrozmente ingenuos

tan limpiamente osados


mejor juntemos nuestras osadías

la generosidad mas generosa

y ademas instalemos con urgencia

fieles radares en la ingenuidad


convoquemos aquí a nuestros zelmares

esos que el mismo nos dejo en custodia

el que ayudo a cada uno en su combate

en su mas sola soledad

y hasta nos escucho los pobres sueños

él

que
siempre salía

de
alguna pesadilla

y si tendia una mano era una mano

y si daba consuelo era un consuelo

y nunca un simulacro


convoquemos aquí a nuestros zelmares

en ellos no hay ceniza

ni muerte ni derrota ni tierno descalabro

nuestros zelmares siguen tan campantes

señeros renacidos

únicos y plurales

fieles y hospitalarios

convoquemos aquí a nuestros zelmares

y si aun asi fraternos

asi reunidos en un duro abrazo


en una limpia desesperación

cada uno de esos módicos zelmares

echa de menos a zelmar

será

que el horror sigue siendo demasiado

y ya que nuestro muerte

como diria roque en plena vida

es un indócil

ya que es un difunto peliagudo

que no muere en nosotros

pero muere

que cada uno llore como pueda


a lo mejor entonces

nuestro zelmar

ese
de cada uno

ese que el mismo nos dejo en custodio

a cada uno tendera una mano

y como en tantas otras

malas suertes y noches

nos sacara del pozo

desamortajara nuestra alegría

y empezara a blindarnos los pregones

a encender el futuro con unas pocas brasas


mayo 1976.

831