Poemas en este tema
Otros
Ernesto Cardenal
Epigrama
Ni con joyas
de la joyería Morlock
ni con perfumes
de Dreyfus
ni con orqídeas
dentro de su
caja de música
ni con cadillac
sino solamente
con mis poemas
la conquisté
Y ella me prefiere,
aunque soy pobre,
a todos los
millones de Somoza
de la joyería Morlock
ni con perfumes
de Dreyfus
ni con orqídeas
dentro de su
caja de música
ni con cadillac
sino solamente
con mis poemas
la conquisté
Y ella me prefiere,
aunque soy pobre,
a todos los
millones de Somoza
1.138
Ernesto Cardenal
Epigrama
Recibe estas rosas
costarricenses,
Myriam, con estos
versos de amor
mis versos te recordarán
que los rostros
de las rosas se
se parecen al tuyo
las rosas
te recordarán
que hay que cortar
el amor,
Y que tu rostro
pasará como
Grecia y Roma
Cuando no haya
más amor
ni rosas de Costa Rica
Recordarás, Myriam,
esta triste canción
costarricenses,
Myriam, con estos
versos de amor
mis versos te recordarán
que los rostros
de las rosas se
se parecen al tuyo
las rosas
te recordarán
que hay que cortar
el amor,
Y que tu rostro
pasará como
Grecia y Roma
Cuando no haya
más amor
ni rosas de Costa Rica
Recordarás, Myriam,
esta triste canción
1.059
Ernesto Cardenal
Epigrama
Tú que estás orgullosa
de mis versos
Pero no porque
yo los escribí
Sino porque
los inspiraste tú
Y a pesar de que fueron
contra ti
tu pudiste inspirar
mejor poesía
tu pudiste inspirar
mejor poesía
de mis versos
Pero no porque
yo los escribí
Sino porque
los inspiraste tú
Y a pesar de que fueron
contra ti
tu pudiste inspirar
mejor poesía
tu pudiste inspirar
mejor poesía
904
Ernesto Cardenal
Epigrama
Tú que estás orgullosa
de mis versos
Pero no porque
yo los escribí
Sino porque
los inspiraste tú
Y a pesar de que fueron
contra ti
tu pudiste inspirar
mejor poesía
tu pudiste inspirar
mejor poesía
de mis versos
Pero no porque
yo los escribí
Sino porque
los inspiraste tú
Y a pesar de que fueron
contra ti
tu pudiste inspirar
mejor poesía
tu pudiste inspirar
mejor poesía
904
Ernesto Cardenal
Epigrama
Yo he repartido
papeletas clandestinas
Gritando
¡Viva la Libertad!
en plena calle
deafiando a los
guardias armados
Yo participé en la
rebelión de abril
pero palidezco
cuando paso por tu casa
y tu sola mirada
me hace temblar.
papeletas clandestinas
Gritando
¡Viva la Libertad!
en plena calle
deafiando a los
guardias armados
Yo participé en la
rebelión de abril
pero palidezco
cuando paso por tu casa
y tu sola mirada
me hace temblar.
1.647
Ernesto Cardenal
Epigrama
Otros podrán
ganar mucho dinero
Pero yo he sacrificado
ese dinero
para escribir
estos cantos a ti
o a otra que cantaré
en vez de ti
o a nadie.
ganar mucho dinero
Pero yo he sacrificado
ese dinero
para escribir
estos cantos a ti
o a otra que cantaré
en vez de ti
o a nadie.
894
Ernesto Cardenal
Epigrama
Cuídate, Claudia,
cuando estés conmigo,
porque el gesto más leve,
cualquier palabra, un suspiro
de Claudia,
el menor descuido,
tal vez un día
lo examinen eruditos
Y este baile de Claudia
se recuerde por siglos
Claudia, ya te lo aviso.
cuando estés conmigo,
porque el gesto más leve,
cualquier palabra, un suspiro
de Claudia,
el menor descuido,
tal vez un día
lo examinen eruditos
Y este baile de Claudia
se recuerde por siglos
Claudia, ya te lo aviso.
812
Ernesto Cardenal
Epigrama
De estos cines
Claudia, de estas fiestas,
de estas carreras
de caballos,
no quedará nada
para la posteridad
sino los versos de
Ernesto Cardenal
para Claudia
(si acaso)
y el nombre de Claudia
que yo puse en esos versos
y los de mis rivales
si es que yo
decido rescatarlos
del olvido, y los incluyo
en mis versos
para ridiculizarlos.
Claudia, de estas fiestas,
de estas carreras
de caballos,
no quedará nada
para la posteridad
sino los versos de
Ernesto Cardenal
para Claudia
(si acaso)
y el nombre de Claudia
que yo puse en esos versos
y los de mis rivales
si es que yo
decido rescatarlos
del olvido, y los incluyo
en mis versos
para ridiculizarlos.
845
Ernesto Cardenal
No Tengo Otro Le He Dicho
“No tengo otro” le he dicho
y repetido muchas veces.
Y oí que decía dentro de mí
no con palabras confusamente
pero precisas, decía dentro de mí
o desde el fondo del universo:
“Y yo no tengo otro más que tú”
y repetido muchas veces.
Y oí que decía dentro de mí
no con palabras confusamente
pero precisas, decía dentro de mí
o desde el fondo del universo:
“Y yo no tengo otro más que tú”
730
Ernesto Cardenal
Epigrama
Te doy Claudia, estos versos,
porque tú eres su dueña.
Los he escrito sencillos
para que tú los entiendas.
Son para ti solamente,
pero si a ti no te interesan,
un día se divulgarán,
tal vez por toda Hispanoamérica...
Y si al amor que los dictó,
tú también lo desprecias,
otras soñarán
con este amor
que no fue para ellas.
Y tal vez verás,
Claudia,
que estos poemas,
(escritos para conquistarte a ti)
despiertan
en otras parejas
enamoradas que los lean
los besos que en ti
no despertó el poeta.
porque tú eres su dueña.
Los he escrito sencillos
para que tú los entiendas.
Son para ti solamente,
pero si a ti no te interesan,
un día se divulgarán,
tal vez por toda Hispanoamérica...
Y si al amor que los dictó,
tú también lo desprecias,
otras soñarán
con este amor
que no fue para ellas.
Y tal vez verás,
Claudia,
que estos poemas,
(escritos para conquistarte a ti)
despiertan
en otras parejas
enamoradas que los lean
los besos que en ti
no despertó el poeta.
1.232
Ernesto Cardenal
Tomarse Con Los Brazos El Uno Al Otro
Tomarse con los brazos el uno al otro,
dándose cada uno a los brazos del otro.
Qué diferente sentirte dentro de uno
que sentirse uno solo dentro de uno
es decir, vacío.
¿Será que es soledad tu abrazo
y tus besos sólo sed?
Me parece oírte que de mí no te sacias nunca.
Yo que fui antes buen catador de amarguras.
dándose cada uno a los brazos del otro.
Qué diferente sentirte dentro de uno
que sentirse uno solo dentro de uno
es decir, vacío.
¿Será que es soledad tu abrazo
y tus besos sólo sed?
Me parece oírte que de mí no te sacias nunca.
Yo que fui antes buen catador de amarguras.
747
Ernesto Cardenal
Tomarse Con Los Brazos El Uno Al Otro
Tomarse con los brazos el uno al otro,
dándose cada uno a los brazos del otro.
Qué diferente sentirte dentro de uno
que sentirse uno solo dentro de uno
es decir, vacío.
¿Será que es soledad tu abrazo
y tus besos sólo sed?
Me parece oírte que de mí no te sacias nunca.
Yo que fui antes buen catador de amarguras.
dándose cada uno a los brazos del otro.
Qué diferente sentirte dentro de uno
que sentirse uno solo dentro de uno
es decir, vacío.
¿Será que es soledad tu abrazo
y tus besos sólo sed?
Me parece oírte que de mí no te sacias nunca.
Yo que fui antes buen catador de amarguras.
747
Ernesto Cardenal
Oración Por Marilyn Monroe
Señor
recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe,
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el Times)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también algo más que eso...
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.
El templo —de mármol y oro— es el templo de su cuerpo
en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.
Señor
en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda
que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos,
el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo.
Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros
por nuestra 20th Century
por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.
Para la tristeza de no ser santos
se le recomendó el Psicoanálisis.
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.
Como toda empleadita de tienda
soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo reflectores
¡y se apagan los reflectores!
Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor
vistos en la salita del apartamento miserable.
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue
como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.
Señor:
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles)
¡contesta Tú al teléfono!
recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe,
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el Times)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también algo más que eso...
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.
El templo —de mármol y oro— es el templo de su cuerpo
en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.
Señor
en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda
que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos,
el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo.
Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros
por nuestra 20th Century
por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.
Para la tristeza de no ser santos
se le recomendó el Psicoanálisis.
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.
Como toda empleadita de tienda
soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo reflectores
¡y se apagan los reflectores!
Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor
vistos en la salita del apartamento miserable.
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue
como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.
Señor:
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles)
¡contesta Tú al teléfono!
786
Ernesto Cardenal
Oración Por Marilyn Monroe
Señor
recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe,
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el Times)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también algo más que eso...
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.
El templo —de mármol y oro— es el templo de su cuerpo
en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.
Señor
en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda
que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos,
el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo.
Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros
por nuestra 20th Century
por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.
Para la tristeza de no ser santos
se le recomendó el Psicoanálisis.
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.
Como toda empleadita de tienda
soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo reflectores
¡y se apagan los reflectores!
Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor
vistos en la salita del apartamento miserable.
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue
como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.
Señor:
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles)
¡contesta Tú al teléfono!
recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe,
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el Times)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también algo más que eso...
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.
El templo —de mármol y oro— es el templo de su cuerpo
en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.
Señor
en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda
que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos,
el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo.
Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros
por nuestra 20th Century
por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.
Para la tristeza de no ser santos
se le recomendó el Psicoanálisis.
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.
Como toda empleadita de tienda
soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo reflectores
¡y se apagan los reflectores!
Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor
vistos en la salita del apartamento miserable.
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue
como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.
Señor:
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles)
¡contesta Tú al teléfono!
786
Ernesto Cardenal
Oración Por Marilyn Monroe
Señor
recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe,
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el Times)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también algo más que eso...
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.
El templo —de mármol y oro— es el templo de su cuerpo
en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.
Señor
en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda
que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos,
el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo.
Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros
por nuestra 20th Century
por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.
Para la tristeza de no ser santos
se le recomendó el Psicoanálisis.
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.
Como toda empleadita de tienda
soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo reflectores
¡y se apagan los reflectores!
Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor
vistos en la salita del apartamento miserable.
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue
como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.
Señor:
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles)
¡contesta Tú al teléfono!
recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe,
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el Times)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también algo más que eso...
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.
El templo —de mármol y oro— es el templo de su cuerpo
en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.
Señor
en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda
que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos,
el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo.
Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros
por nuestra 20th Century
por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.
Para la tristeza de no ser santos
se le recomendó el Psicoanálisis.
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.
Como toda empleadita de tienda
soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo reflectores
¡y se apagan los reflectores!
Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor
vistos en la salita del apartamento miserable.
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue
como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.
Señor:
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles)
¡contesta Tú al teléfono!
786
Diego de Torres y Villarroel
A La Memoria De D Juan Domingo De Haro Y Guzmán
La tierra, el polvo, el humo, en fin, la nada,
al héroe más insigne y portentoso,
es el único triunfo, el más glorioso,
que robar has logrado, muerte airada.
La vida de su fama celebrada,
fe, virtud y valor y celo ansioso,
exentos de tu brazo pavoroso,
en lo eterno aseguran su morada.
Al honor, al aplauso, al ardimiento,
a la piedad, al culto y a la gloria
tocar no pudo tu furor violento.
Pues si de tantas vidas la memoria
eterna vive en este monumento,
¿en qué fundas, oh Parca, tu victoria?
al héroe más insigne y portentoso,
es el único triunfo, el más glorioso,
que robar has logrado, muerte airada.
La vida de su fama celebrada,
fe, virtud y valor y celo ansioso,
exentos de tu brazo pavoroso,
en lo eterno aseguran su morada.
Al honor, al aplauso, al ardimiento,
a la piedad, al culto y a la gloria
tocar no pudo tu furor violento.
Pues si de tantas vidas la memoria
eterna vive en este monumento,
¿en qué fundas, oh Parca, tu victoria?
822
Diego de Torres y Villarroel
Cuenta Un Sopón, Sirviente De Estudiante, Su Vida A Otro Amigo
Siete años ha que sirvo, hecho un guillote,
a un escolar que vive de pegote;
y es en la escuela tan corrida zorra,
que aunque viste de largo va de gorra;
está roto, después es desgarrado;
es bien nacido, pero mal criado.
Una vieja más vieja que la sarna,
menos que no se encarna,
suele de mes a mes muy aburrida
guisarnos la comida,
que lo demás del año no hay potaje;
yo como de pillaje,
y mi amo ¡alhaja honrada!,
fingiendo que está lejos la posada,
o con otro motivo que él enreda,
donde le dan las doce allí se queda.
Lo que yo pillo, y lo que mi amo guarda
de la mesa en que come aventurero,
se junta por la noche en un puchero;
repártese entre tres el almodrote:
mi amo y yo al escote,
a la vieja también damos su parte,
y aunque no sea Cuaresma se la parte.
Es la tal manca, coja, zancajosa,
sorbida de mofletes, lagañosa,
tiene flatos, verrugas y cuartanas,
mucha sangre de espaldas y almorranas;
ella es de enfermedades una odrina,
y lo peor que tiene es mal de orina;
para mí siempre es viernes, que el pescado
es manjar muy salado,
y aun cuando se me burla la esperanza,
le canto una vigilia a la mi panza,
que comer de vigilia, eso es mi yesca,
que soy aficionado de la pesca,
y tengo un paladar tan sazonado
que hasta la carne para mí es pescado.
Yo como, como un rey cuando se rapa,
y los más de los días como un papa,
y muchas veces a llevar me obliga
en silla de la reina a la barriga.
Un cartel muy funesto
tengo en el cuarto donde tengo puesto:
«Tiene pena de vida, alerta, alerta,
el cochino que entrare por la puerta,
el pollo, la gallina, el pavo, el gallo,
el ganso, el carnero y el caballo»;
porque montando en hambre un estudiante,
no digo yo un caballo, un elefante.
Aunque no soy galán, cuanto al vestido,
siempre lo traigo, pero muy traído;
y aunque el sastre lo hubiese mal cortado,
en mi estatura está bien acabado;
y cuando me desnudo estos andrajos
dejo sembrado el cuarto de trapajos,
porque en cada agujero está un remiendo,
y aquéstos sin coser los voy poniendo.
Téngolos oprimidos contra el pecho,
y entre tal cual botón, aunque es mal hecho
el tenerlos así tan apretados,
porque caen en la tierra desmayados.
Sale del cuerpo, y es la maravilla,
que queda hecha un harnero mi ropilla,
que aunque yo soy tan noble, y soy tan guapo,
siempre me acompañé con todo trapo.
Las bragas muy manidas y muy tiernas
sólo tienen rodillas y entrepiernas.
¿Aforro? No se nombre, que le ahorro;
la caspa de los muslos es el forro,
y cuando más, le pongo por juguete
un almidón de grasa por ribete;
y si fuera preciso el azotarme,
no era menester desatacarme,
y sólo esto me falta en mi conciencia,
además del ayuno, penitencia;
pero por las mañanas, si me visto,
allí sí, necesito de andar listo,
llamando los trapajos a la audiencia
a darlos su lugar y residencia;
y como al revestirse cualquier cura,
le va rezando a cada vestidura,
yo como buen cristiano y como guapo,
le rezo una oración a cada trapo;
soy formal en vestir y tengo norma:
nada hay de la materia, todo es forma,
que sólo en mi vestido y mi laceria
puede existir la forma sin materia.
En cuanto a lo calzado,
eso es lo que siempre anda muy tirado;
lo más que traigo en naturales hormas
son, cual niño amontado, estas dos cormas.
Estas no tienen suelas, y al desgaire,
como tengo gran planta la echo al aire.
¿La cama? Aqueso es risa,
de sábanas no tiene ni aun camisa,
sólo tiene en el suelo dos cuartones,
y dos negras obleas por colchones;
una manta, un jergón, y allí hacia un lado
un orinal muy viejo y muy barbado,
porque nunca se afeita, y con enojo
tiene echadas las barbas en remojo.
Una cruz de castaño muy funesta
hacia mi cabecera tengo puesta,
que como alguna vez en mis pasiones
doy al diablo la cama y los colchones,
con todo no quisiera la llevara,
porque me hace gran falta si la hurtara.
¿Qué más cruz que mi cama, donde añado
el cuadro de mí mismo desdichado,
y en tan triste taladro,
toda la noche paso en cruz y en cuadro?
La prevención del cuarto se reduce
a un viudo candil que jamás luce,
se arrincona, anda a obscuras y se queja
porque se le murió la candileja;
está enfermo, padece sin sosiego,
y no puede ver luz de puro ciego;
está manco, la cara tiene rota,
y en su vida ha tenido mal de gota;
una espada, un broquel y tal cual caja,
de comedias un libro, una baraja,
dos sillas cojas, un arquetón malo,
y una mesa que tiene pie de palo.
Éste nunca ha llevado barredura,
porque sirve de mucho mi basura
que como el buen platero se acaudilla
guarda su basura a la escobilla,
de esta suerte también, Jigote amigo,
suelo guardar mi estiércol para el trigo,
y con mi triste capa hecha pedazos,
si alguna vez lo barro, es a capazos.
Ya, mi Jigote, has visto
de la suerte que como, bebo y visto;
me sustento, me calzo y me bandeo,
mi gusto, mi alegría y triste empleo,
mis trabajos, mis mañas, mis engaños,
cómo paso los días y los años;
ahora mira tú, pues que porfías,
si igualan tus miserias a las mías.
a un escolar que vive de pegote;
y es en la escuela tan corrida zorra,
que aunque viste de largo va de gorra;
está roto, después es desgarrado;
es bien nacido, pero mal criado.
Una vieja más vieja que la sarna,
menos que no se encarna,
suele de mes a mes muy aburrida
guisarnos la comida,
que lo demás del año no hay potaje;
yo como de pillaje,
y mi amo ¡alhaja honrada!,
fingiendo que está lejos la posada,
o con otro motivo que él enreda,
donde le dan las doce allí se queda.
Lo que yo pillo, y lo que mi amo guarda
de la mesa en que come aventurero,
se junta por la noche en un puchero;
repártese entre tres el almodrote:
mi amo y yo al escote,
a la vieja también damos su parte,
y aunque no sea Cuaresma se la parte.
Es la tal manca, coja, zancajosa,
sorbida de mofletes, lagañosa,
tiene flatos, verrugas y cuartanas,
mucha sangre de espaldas y almorranas;
ella es de enfermedades una odrina,
y lo peor que tiene es mal de orina;
para mí siempre es viernes, que el pescado
es manjar muy salado,
y aun cuando se me burla la esperanza,
le canto una vigilia a la mi panza,
que comer de vigilia, eso es mi yesca,
que soy aficionado de la pesca,
y tengo un paladar tan sazonado
que hasta la carne para mí es pescado.
Yo como, como un rey cuando se rapa,
y los más de los días como un papa,
y muchas veces a llevar me obliga
en silla de la reina a la barriga.
Un cartel muy funesto
tengo en el cuarto donde tengo puesto:
«Tiene pena de vida, alerta, alerta,
el cochino que entrare por la puerta,
el pollo, la gallina, el pavo, el gallo,
el ganso, el carnero y el caballo»;
porque montando en hambre un estudiante,
no digo yo un caballo, un elefante.
Aunque no soy galán, cuanto al vestido,
siempre lo traigo, pero muy traído;
y aunque el sastre lo hubiese mal cortado,
en mi estatura está bien acabado;
y cuando me desnudo estos andrajos
dejo sembrado el cuarto de trapajos,
porque en cada agujero está un remiendo,
y aquéstos sin coser los voy poniendo.
Téngolos oprimidos contra el pecho,
y entre tal cual botón, aunque es mal hecho
el tenerlos así tan apretados,
porque caen en la tierra desmayados.
Sale del cuerpo, y es la maravilla,
que queda hecha un harnero mi ropilla,
que aunque yo soy tan noble, y soy tan guapo,
siempre me acompañé con todo trapo.
Las bragas muy manidas y muy tiernas
sólo tienen rodillas y entrepiernas.
¿Aforro? No se nombre, que le ahorro;
la caspa de los muslos es el forro,
y cuando más, le pongo por juguete
un almidón de grasa por ribete;
y si fuera preciso el azotarme,
no era menester desatacarme,
y sólo esto me falta en mi conciencia,
además del ayuno, penitencia;
pero por las mañanas, si me visto,
allí sí, necesito de andar listo,
llamando los trapajos a la audiencia
a darlos su lugar y residencia;
y como al revestirse cualquier cura,
le va rezando a cada vestidura,
yo como buen cristiano y como guapo,
le rezo una oración a cada trapo;
soy formal en vestir y tengo norma:
nada hay de la materia, todo es forma,
que sólo en mi vestido y mi laceria
puede existir la forma sin materia.
En cuanto a lo calzado,
eso es lo que siempre anda muy tirado;
lo más que traigo en naturales hormas
son, cual niño amontado, estas dos cormas.
Estas no tienen suelas, y al desgaire,
como tengo gran planta la echo al aire.
¿La cama? Aqueso es risa,
de sábanas no tiene ni aun camisa,
sólo tiene en el suelo dos cuartones,
y dos negras obleas por colchones;
una manta, un jergón, y allí hacia un lado
un orinal muy viejo y muy barbado,
porque nunca se afeita, y con enojo
tiene echadas las barbas en remojo.
Una cruz de castaño muy funesta
hacia mi cabecera tengo puesta,
que como alguna vez en mis pasiones
doy al diablo la cama y los colchones,
con todo no quisiera la llevara,
porque me hace gran falta si la hurtara.
¿Qué más cruz que mi cama, donde añado
el cuadro de mí mismo desdichado,
y en tan triste taladro,
toda la noche paso en cruz y en cuadro?
La prevención del cuarto se reduce
a un viudo candil que jamás luce,
se arrincona, anda a obscuras y se queja
porque se le murió la candileja;
está enfermo, padece sin sosiego,
y no puede ver luz de puro ciego;
está manco, la cara tiene rota,
y en su vida ha tenido mal de gota;
una espada, un broquel y tal cual caja,
de comedias un libro, una baraja,
dos sillas cojas, un arquetón malo,
y una mesa que tiene pie de palo.
Éste nunca ha llevado barredura,
porque sirve de mucho mi basura
que como el buen platero se acaudilla
guarda su basura a la escobilla,
de esta suerte también, Jigote amigo,
suelo guardar mi estiércol para el trigo,
y con mi triste capa hecha pedazos,
si alguna vez lo barro, es a capazos.
Ya, mi Jigote, has visto
de la suerte que como, bebo y visto;
me sustento, me calzo y me bandeo,
mi gusto, mi alegría y triste empleo,
mis trabajos, mis mañas, mis engaños,
cómo paso los días y los años;
ahora mira tú, pues que porfías,
si igualan tus miserias a las mías.
628
Diego de Torres y Villarroel
Ciencia De Los Cortesanos De Este Siglo
Bañarse con harina la melena,
ir enseñando a todos la camisa,
espada que no asuste y que dé risa,
su anillo, su reloj y su cadena;
hablar a todos con la faz serena,
besar los pies a misa doña Luisa,
y asistir como cosa muy precisa
al pésame, al placer y enhorabuena;
estar enamorado de sí mismo,
mascullar una arieta en italiano
y bailar en francés tuerto o derecho;
con esto, y olvidar el catecismo,
cátate hecho y derecho cortesano,
mas llevárate el diablo dicho y hecho.
ir enseñando a todos la camisa,
espada que no asuste y que dé risa,
su anillo, su reloj y su cadena;
hablar a todos con la faz serena,
besar los pies a misa doña Luisa,
y asistir como cosa muy precisa
al pésame, al placer y enhorabuena;
estar enamorado de sí mismo,
mascullar una arieta en italiano
y bailar en francés tuerto o derecho;
con esto, y olvidar el catecismo,
cátate hecho y derecho cortesano,
mas llevárate el diablo dicho y hecho.
1.065
Diego de Torres y Villarroel
Vida Bribona
En una cuna pobre fui metido,
entre bayetas burdas mal fajado,
donde salí robusto y bien templado,
y el rústico pellejo muy curtido.
A la naturaleza le he debido
más que el señor, el rico y potentado,
pues le hizo sin sosiego delicado,
y a mí con desahogo bien fornido.
Él se cubre de seda, que no abriga,
yo resisto con lana a la inclemencia;
él por comer se asusta y se fatiga,
yo soy feliz, si halago a mi conciencia,
pues lleno a todas horas la barriga,
fiado de que hay Dios y providencia.
entre bayetas burdas mal fajado,
donde salí robusto y bien templado,
y el rústico pellejo muy curtido.
A la naturaleza le he debido
más que el señor, el rico y potentado,
pues le hizo sin sosiego delicado,
y a mí con desahogo bien fornido.
Él se cubre de seda, que no abriga,
yo resisto con lana a la inclemencia;
él por comer se asusta y se fatiga,
yo soy feliz, si halago a mi conciencia,
pues lleno a todas horas la barriga,
fiado de que hay Dios y providencia.
748
Diego de Torres y Villarroel
Cuenta Los Pasos De La Vida
De asquerosa materia fui formado,
en grillos de una culpa concebido,
condenado a morir sin ser nacido,
pues estoy no nacido y ya enterrado.
De la estrechez obscura libertado,
salgo informe terrón no conocido,
pues sólo de que aliento es un gemido
melancólico informe de mi estado.
Los ojos abro, y miro lo primero
que es la esfera también cárcel obscura;
sé que se ha de llegar el fin postrero.
Pues ¿adónde me guía mi locura,
si del ser al morir soy prisionero,
en el vientre, en el mundo y sepultura?
en grillos de una culpa concebido,
condenado a morir sin ser nacido,
pues estoy no nacido y ya enterrado.
De la estrechez obscura libertado,
salgo informe terrón no conocido,
pues sólo de que aliento es un gemido
melancólico informe de mi estado.
Los ojos abro, y miro lo primero
que es la esfera también cárcel obscura;
sé que se ha de llegar el fin postrero.
Pues ¿adónde me guía mi locura,
si del ser al morir soy prisionero,
en el vientre, en el mundo y sepultura?
593
Diego de Torres y Villarroel
Cuenta Los Pasos De La Vida
De asquerosa materia fui formado,
en grillos de una culpa concebido,
condenado a morir sin ser nacido,
pues estoy no nacido y ya enterrado.
De la estrechez obscura libertado,
salgo informe terrón no conocido,
pues sólo de que aliento es un gemido
melancólico informe de mi estado.
Los ojos abro, y miro lo primero
que es la esfera también cárcel obscura;
sé que se ha de llegar el fin postrero.
Pues ¿adónde me guía mi locura,
si del ser al morir soy prisionero,
en el vientre, en el mundo y sepultura?
en grillos de una culpa concebido,
condenado a morir sin ser nacido,
pues estoy no nacido y ya enterrado.
De la estrechez obscura libertado,
salgo informe terrón no conocido,
pues sólo de que aliento es un gemido
melancólico informe de mi estado.
Los ojos abro, y miro lo primero
que es la esfera también cárcel obscura;
sé que se ha de llegar el fin postrero.
Pues ¿adónde me guía mi locura,
si del ser al morir soy prisionero,
en el vientre, en el mundo y sepultura?
593
Diego de Torres y Villarroel
A Clori
Clori solicitar con un presente,
inclinar la belleza que enamora,
el triste amante que padece y llora
fugitivo desdén, ira inclemente,
No es quererla comprar groseramente
la piedad y el amor a su señora
sino agradar a la beldad que adora
haciéndola un obsequio reverente
No es esto poner precio a las beldades
supremas si prudente lo reparas
no es desaire ni así llamarlo oses
Dobla el don las sagrades majestades
no es agravio la ofrenda de las aras
las dádivas aplacan a los Dioses.
inclinar la belleza que enamora,
el triste amante que padece y llora
fugitivo desdén, ira inclemente,
No es quererla comprar groseramente
la piedad y el amor a su señora
sino agradar a la beldad que adora
haciéndola un obsequio reverente
No es esto poner precio a las beldades
supremas si prudente lo reparas
no es desaire ni así llamarlo oses
Dobla el don las sagrades majestades
no es agravio la ofrenda de las aras
las dádivas aplacan a los Dioses.
557
Diego de Torres y Villarroel
A Francisca De Castro, Cómica Y Cantora
Bella madre de Amor dádiva hermosa
que hizo a la tierra Jove soberano
embeleso del chiste cortesano
y reina del donaire poderoso
¡Oh! mil veces felice la dichosa
hora en que el cielo dio con larga mano
para deleite del linaje humano
al mundo tu belleza prodigiosa
¡Oh! si fuese la voz de mi instrumento
émula de los cantos más gloriosos
y no desagradable ronca y triste
Pasara yo mi vida y que contento
celebrando com himnos armoniosos
la fortunada aurora en que naciste.
que hizo a la tierra Jove soberano
embeleso del chiste cortesano
y reina del donaire poderoso
¡Oh! mil veces felice la dichosa
hora en que el cielo dio con larga mano
para deleite del linaje humano
al mundo tu belleza prodigiosa
¡Oh! si fuese la voz de mi instrumento
émula de los cantos más gloriosos
y no desagradable ronca y triste
Pasara yo mi vida y que contento
celebrando com himnos armoniosos
la fortunada aurora en que naciste.
460
Diego de Torres y Villarroel
Dudas En Materia Grave Nacidas Del Estudio
En la doctrina chiste y agudeza
de los libros gasté parte de vida,
y he quedado peor, que está tupida
de ajenos desatinos mi cabeza.
Buscaba en los doctores mi rudeza,
de cierta duda la mejor salida,
y hallé mil opiniones sin medida
pues uno el sí y el otro el no me reza
Mas necio vengo a ser más imprudente
la razón natural está más ruda
pues ya por sí no asiente ni consiente
Antes pudo opinar, ya quedó en muda
¿quien dirá la verdad? Dios solamente
¿y yo que haré? Morirme con la duda.
de los libros gasté parte de vida,
y he quedado peor, que está tupida
de ajenos desatinos mi cabeza.
Buscaba en los doctores mi rudeza,
de cierta duda la mejor salida,
y hallé mil opiniones sin medida
pues uno el sí y el otro el no me reza
Mas necio vengo a ser más imprudente
la razón natural está más ruda
pues ya por sí no asiente ni consiente
Antes pudo opinar, ya quedó en muda
¿quien dirá la verdad? Dios solamente
¿y yo que haré? Morirme con la duda.
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