Poemas en este tema
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Claudio Rodríguez
Sin Adiós
Qué distinto el amor es junto al mar
que en mi tierra nativa, cautiva, a la que siempre
cantaré,
a la orilla del temple de sus ríos,
con su inocencia y su clarividencia,
con esa compañía que estremece,
viendo caer la verdadera lágrima
del cielo
cuando la noche es larga
y el alba es clara.
Nunca sé por qué siento
compañero a mi cuerpo, que es augurio y refugio.
Y ahora, frente al mar,
qué urdimbre la del trigo,
la del oleaje,
qué hilatura, qué plena cosecha
encajan, sueldan, curvan
mi amor.
El movimiento curvo de las olas,
por la mañana,
tan distinto al nocturno,
tan semejante al de los sembrados,
se va entrando en
el rumor misterioso de tu cuerpo,
hoy que hay mareas vivas
y el amor está gris perla, casi mate,
como el color del álamo en octubre.
El soñar es sencillo, pero no el contemplar.
Y ahora, al amanecer, cuando conviene
saber y obrar,
cómo suena contigo esta desnuda costa.
Cuando el amor y el mar
son una sola marejada, sin que el viento nordeste
pueda romper este recogimiento,
esta semilla sobrecogedora,
esta tierra, este agua
aquí, en el puerto,
donde ya no hay adiós, sino ancla pura.
que en mi tierra nativa, cautiva, a la que siempre
cantaré,
a la orilla del temple de sus ríos,
con su inocencia y su clarividencia,
con esa compañía que estremece,
viendo caer la verdadera lágrima
del cielo
cuando la noche es larga
y el alba es clara.
Nunca sé por qué siento
compañero a mi cuerpo, que es augurio y refugio.
Y ahora, frente al mar,
qué urdimbre la del trigo,
la del oleaje,
qué hilatura, qué plena cosecha
encajan, sueldan, curvan
mi amor.
El movimiento curvo de las olas,
por la mañana,
tan distinto al nocturno,
tan semejante al de los sembrados,
se va entrando en
el rumor misterioso de tu cuerpo,
hoy que hay mareas vivas
y el amor está gris perla, casi mate,
como el color del álamo en octubre.
El soñar es sencillo, pero no el contemplar.
Y ahora, al amanecer, cuando conviene
saber y obrar,
cómo suena contigo esta desnuda costa.
Cuando el amor y el mar
son una sola marejada, sin que el viento nordeste
pueda romper este recogimiento,
esta semilla sobrecogedora,
esta tierra, este agua
aquí, en el puerto,
donde ya no hay adiós, sino ancla pura.
384
Carlos Edmundo de Ory
Y
Y volver a dormir y despertar del sueño
y este soñar de nuevo envuelto en brumas
y no saber si son lunas o espumas
lo que mueve este mundo tan grande y tan pequeño
Y este ver tristemente cada día encarnada
nuestra vida en el tiempo y nuestro rastro
de carne en el olvido y sólo queda el astro
en todo este misterio del todo y de la nada
Y la vida no es sólo una interrogación
No es sólo ese guarismo de serpiente lasciva
que al morderse la cola una soga nos lega
La vida es una letra de inmenso corazón
que levanta sus brazos frágiles hacia arriba
clamando de continuo
¡La vida es una Y!
y este soñar de nuevo envuelto en brumas
y no saber si son lunas o espumas
lo que mueve este mundo tan grande y tan pequeño
Y este ver tristemente cada día encarnada
nuestra vida en el tiempo y nuestro rastro
de carne en el olvido y sólo queda el astro
en todo este misterio del todo y de la nada
Y la vida no es sólo una interrogación
No es sólo ese guarismo de serpiente lasciva
que al morderse la cola una soga nos lega
La vida es una letra de inmenso corazón
que levanta sus brazos frágiles hacia arriba
clamando de continuo
¡La vida es una Y!
465
Carlos Edmundo de Ory
Y
Y volver a dormir y despertar del sueño
y este soñar de nuevo envuelto en brumas
y no saber si son lunas o espumas
lo que mueve este mundo tan grande y tan pequeño
Y este ver tristemente cada día encarnada
nuestra vida en el tiempo y nuestro rastro
de carne en el olvido y sólo queda el astro
en todo este misterio del todo y de la nada
Y la vida no es sólo una interrogación
No es sólo ese guarismo de serpiente lasciva
que al morderse la cola una soga nos lega
La vida es una letra de inmenso corazón
que levanta sus brazos frágiles hacia arriba
clamando de continuo
¡La vida es una Y!
y este soñar de nuevo envuelto en brumas
y no saber si son lunas o espumas
lo que mueve este mundo tan grande y tan pequeño
Y este ver tristemente cada día encarnada
nuestra vida en el tiempo y nuestro rastro
de carne en el olvido y sólo queda el astro
en todo este misterio del todo y de la nada
Y la vida no es sólo una interrogación
No es sólo ese guarismo de serpiente lasciva
que al morderse la cola una soga nos lega
La vida es una letra de inmenso corazón
que levanta sus brazos frágiles hacia arriba
clamando de continuo
¡La vida es una Y!
465
Carlos Edmundo de Ory
Los Amantes
Como estatuas de lluvia con los nervios azules
Secretos en sus leyes de llaves que abren túneles
Sucios de fuego y de cansancio reyes
Han guardado sus gritos ya no más
Cada uno en el otro engacelados
De noches tiernas en atroz gimnasio
Viven actos de baile horizontal
No caminan de noche ya no más
Se rigen de deseo y no se hablan
Y no se escriben cartas nada dicen
Juntos se alejan y huyen juntos juntos
Ojos y pies dos cuerpos negros llagan
Fosforescentes olas animales
Se ponen a dormir y ya no más
Secretos en sus leyes de llaves que abren túneles
Sucios de fuego y de cansancio reyes
Han guardado sus gritos ya no más
Cada uno en el otro engacelados
De noches tiernas en atroz gimnasio
Viven actos de baile horizontal
No caminan de noche ya no más
Se rigen de deseo y no se hablan
Y no se escriben cartas nada dicen
Juntos se alejan y huyen juntos juntos
Ojos y pies dos cuerpos negros llagan
Fosforescentes olas animales
Se ponen a dormir y ya no más
602
Carlos Edmundo de Ory
Soneto Paranoico
Solo en el mundo con mi media oreja
y una cortada flor en el semblante
bajo a la mina honda del diamante
que no tiene raíz ni tiene reja.
Mas como soy del odio tenue abeja
manada de algún duende nigromante
peinaré de mi espalda el monte amante
y con heces de concha de la almeja.
Mi paranoia de Iolao y Averno
¡hola pato de oro hola marea
donde la mar merece su medusa!
Y creo que de cebra tengo un cuerno
y de llama una pata panacea
que se gasta en mi alma y que se usa
y una cortada flor en el semblante
bajo a la mina honda del diamante
que no tiene raíz ni tiene reja.
Mas como soy del odio tenue abeja
manada de algún duende nigromante
peinaré de mi espalda el monte amante
y con heces de concha de la almeja.
Mi paranoia de Iolao y Averno
¡hola pato de oro hola marea
donde la mar merece su medusa!
Y creo que de cebra tengo un cuerno
y de llama una pata panacea
que se gasta en mi alma y que se usa
464
Carlos Edmundo de Ory
Soneto Paranoico
Solo en el mundo con mi media oreja
y una cortada flor en el semblante
bajo a la mina honda del diamante
que no tiene raíz ni tiene reja.
Mas como soy del odio tenue abeja
manada de algún duende nigromante
peinaré de mi espalda el monte amante
y con heces de concha de la almeja.
Mi paranoia de Iolao y Averno
¡hola pato de oro hola marea
donde la mar merece su medusa!
Y creo que de cebra tengo un cuerno
y de llama una pata panacea
que se gasta en mi alma y que se usa
y una cortada flor en el semblante
bajo a la mina honda del diamante
que no tiene raíz ni tiene reja.
Mas como soy del odio tenue abeja
manada de algún duende nigromante
peinaré de mi espalda el monte amante
y con heces de concha de la almeja.
Mi paranoia de Iolao y Averno
¡hola pato de oro hola marea
donde la mar merece su medusa!
Y creo que de cebra tengo un cuerno
y de llama una pata panacea
que se gasta en mi alma y que se usa
464
Carlos Edmundo de Ory
Soneto Paranoico
Solo en el mundo con mi media oreja
y una cortada flor en el semblante
bajo a la mina honda del diamante
que no tiene raíz ni tiene reja.
Mas como soy del odio tenue abeja
manada de algún duende nigromante
peinaré de mi espalda el monte amante
y con heces de concha de la almeja.
Mi paranoia de Iolao y Averno
¡hola pato de oro hola marea
donde la mar merece su medusa!
Y creo que de cebra tengo un cuerno
y de llama una pata panacea
que se gasta en mi alma y que se usa
y una cortada flor en el semblante
bajo a la mina honda del diamante
que no tiene raíz ni tiene reja.
Mas como soy del odio tenue abeja
manada de algún duende nigromante
peinaré de mi espalda el monte amante
y con heces de concha de la almeja.
Mi paranoia de Iolao y Averno
¡hola pato de oro hola marea
donde la mar merece su medusa!
Y creo que de cebra tengo un cuerno
y de llama una pata panacea
que se gasta en mi alma y que se usa
464
Carlos Edmundo de Ory
Soneto Paranoico
Solo en el mundo con mi media oreja
y una cortada flor en el semblante
bajo a la mina honda del diamante
que no tiene raíz ni tiene reja.
Mas como soy del odio tenue abeja
manada de algún duende nigromante
peinaré de mi espalda el monte amante
y con heces de concha de la almeja.
Mi paranoia de Iolao y Averno
¡hola pato de oro hola marea
donde la mar merece su medusa!
Y creo que de cebra tengo un cuerno
y de llama una pata panacea
que se gasta en mi alma y que se usa
y una cortada flor en el semblante
bajo a la mina honda del diamante
que no tiene raíz ni tiene reja.
Mas como soy del odio tenue abeja
manada de algún duende nigromante
peinaré de mi espalda el monte amante
y con heces de concha de la almeja.
Mi paranoia de Iolao y Averno
¡hola pato de oro hola marea
donde la mar merece su medusa!
Y creo que de cebra tengo un cuerno
y de llama una pata panacea
que se gasta en mi alma y que se usa
464
Carlos Edmundo de Ory
Fonemoramas
Si canto soy un cantueso
Si leo soy un león
Si emano soy una mano
Si amo soy un amasijo
Si lucho soy un serrucho
Si como soy como soy
Si río soy un río de risa
Si duermo enfermo de dormir
Si fumo me fumo hasta el humo
Si hablo me escucha el diablo
Si miento invento una verdad
Si me hundo me Carlos Edmundo
Si leo soy un león
Si emano soy una mano
Si amo soy un amasijo
Si lucho soy un serrucho
Si como soy como soy
Si río soy un río de risa
Si duermo enfermo de dormir
Si fumo me fumo hasta el humo
Si hablo me escucha el diablo
Si miento invento una verdad
Si me hundo me Carlos Edmundo
670
Carlos Edmundo de Ory
Fonemoramas
Si canto soy un cantueso
Si leo soy un león
Si emano soy una mano
Si amo soy un amasijo
Si lucho soy un serrucho
Si como soy como soy
Si río soy un río de risa
Si duermo enfermo de dormir
Si fumo me fumo hasta el humo
Si hablo me escucha el diablo
Si miento invento una verdad
Si me hundo me Carlos Edmundo
Si leo soy un león
Si emano soy una mano
Si amo soy un amasijo
Si lucho soy un serrucho
Si como soy como soy
Si río soy un río de risa
Si duermo enfermo de dormir
Si fumo me fumo hasta el humo
Si hablo me escucha el diablo
Si miento invento una verdad
Si me hundo me Carlos Edmundo
670
Carlos Edmundo de Ory
Me Vas A Dejar Triste Otra Vez Como Anoche
Me vas a dejar triste otra vez como anoche
Y a ti te gusta estar pálida como anoche
El viento ulula ladran los perros como anoche
Ves que pongo en tu vientre mis manos como anoche
Hágase la locura dijo una voz anoche
Pero este viento no es el mismo que el de anoche
No preguntes ahora si el mundo empezó anoche
Esta noche nos traen los despojos de anoche
Pero se han puesto negras las estrellas de anoche
Sigue chillando el pájaro que entró en el cuarto anoche
Ya juegan como anoche gimiendo como anoche
las sombras que parecen bichos en agonía
Y a ti te gusta estar pálida como anoche
El viento ulula ladran los perros como anoche
Ves que pongo en tu vientre mis manos como anoche
Hágase la locura dijo una voz anoche
Pero este viento no es el mismo que el de anoche
No preguntes ahora si el mundo empezó anoche
Esta noche nos traen los despojos de anoche
Pero se han puesto negras las estrellas de anoche
Sigue chillando el pájaro que entró en el cuarto anoche
Ya juegan como anoche gimiendo como anoche
las sombras que parecen bichos en agonía
386
Carlos Edmundo de Ory
Me Vas A Dejar Triste Otra Vez Como Anoche
Me vas a dejar triste otra vez como anoche
Y a ti te gusta estar pálida como anoche
El viento ulula ladran los perros como anoche
Ves que pongo en tu vientre mis manos como anoche
Hágase la locura dijo una voz anoche
Pero este viento no es el mismo que el de anoche
No preguntes ahora si el mundo empezó anoche
Esta noche nos traen los despojos de anoche
Pero se han puesto negras las estrellas de anoche
Sigue chillando el pájaro que entró en el cuarto anoche
Ya juegan como anoche gimiendo como anoche
las sombras que parecen bichos en agonía
Y a ti te gusta estar pálida como anoche
El viento ulula ladran los perros como anoche
Ves que pongo en tu vientre mis manos como anoche
Hágase la locura dijo una voz anoche
Pero este viento no es el mismo que el de anoche
No preguntes ahora si el mundo empezó anoche
Esta noche nos traen los despojos de anoche
Pero se han puesto negras las estrellas de anoche
Sigue chillando el pájaro que entró en el cuarto anoche
Ya juegan como anoche gimiendo como anoche
las sombras que parecen bichos en agonía
386
Carlos Edmundo de Ory
El Mando Paterno
Cuando un padre afligido
le dice a su hijo acuéstate pequeño
y duérmete seguido
es que quiere a la par hacerse dueño
del hijo y de su sueño
le dice a su hijo acuéstate pequeño
y duérmete seguido
es que quiere a la par hacerse dueño
del hijo y de su sueño
410
Carlos Edmundo de Ory
Si Tuviera Un Caballo
Si tuviera un caballo en vez de una metáfora
Si callara mi boca como calla la luna
Volaría lejos de tanta tristeza
No escribiría ni una sola línea
No puede ser así camino lento
Y hablo solo hasta morirme
Puñados de sueños y alarmas
descienden de las nubes invernales
Te busco lontananza sé mi antorcha
que me libere del terror nocturno
La tiniebla es mi yugo caigo herido
en el pantano de mi mente odiosa
No veo más que la faz del misterio
Pasmo en lo mudo y en la infinitud
Sufro de ser poeta y de imprimir
mis facciones en el canto amargo
Si callara mi boca como calla la luna
Volaría lejos de tanta tristeza
No escribiría ni una sola línea
No puede ser así camino lento
Y hablo solo hasta morirme
Puñados de sueños y alarmas
descienden de las nubes invernales
Te busco lontananza sé mi antorcha
que me libere del terror nocturno
La tiniebla es mi yugo caigo herido
en el pantano de mi mente odiosa
No veo más que la faz del misterio
Pasmo en lo mudo y en la infinitud
Sufro de ser poeta y de imprimir
mis facciones en el canto amargo
440
Carlos Edmundo de Ory
Si Tuviera Un Caballo
Si tuviera un caballo en vez de una metáfora
Si callara mi boca como calla la luna
Volaría lejos de tanta tristeza
No escribiría ni una sola línea
No puede ser así camino lento
Y hablo solo hasta morirme
Puñados de sueños y alarmas
descienden de las nubes invernales
Te busco lontananza sé mi antorcha
que me libere del terror nocturno
La tiniebla es mi yugo caigo herido
en el pantano de mi mente odiosa
No veo más que la faz del misterio
Pasmo en lo mudo y en la infinitud
Sufro de ser poeta y de imprimir
mis facciones en el canto amargo
Si callara mi boca como calla la luna
Volaría lejos de tanta tristeza
No escribiría ni una sola línea
No puede ser así camino lento
Y hablo solo hasta morirme
Puñados de sueños y alarmas
descienden de las nubes invernales
Te busco lontananza sé mi antorcha
que me libere del terror nocturno
La tiniebla es mi yugo caigo herido
en el pantano de mi mente odiosa
No veo más que la faz del misterio
Pasmo en lo mudo y en la infinitud
Sufro de ser poeta y de imprimir
mis facciones en el canto amargo
440
Carlos Edmundo de Ory
Si Tuviera Un Caballo
Si tuviera un caballo en vez de una metáfora
Si callara mi boca como calla la luna
Volaría lejos de tanta tristeza
No escribiría ni una sola línea
No puede ser así camino lento
Y hablo solo hasta morirme
Puñados de sueños y alarmas
descienden de las nubes invernales
Te busco lontananza sé mi antorcha
que me libere del terror nocturno
La tiniebla es mi yugo caigo herido
en el pantano de mi mente odiosa
No veo más que la faz del misterio
Pasmo en lo mudo y en la infinitud
Sufro de ser poeta y de imprimir
mis facciones en el canto amargo
Si callara mi boca como calla la luna
Volaría lejos de tanta tristeza
No escribiría ni una sola línea
No puede ser así camino lento
Y hablo solo hasta morirme
Puñados de sueños y alarmas
descienden de las nubes invernales
Te busco lontananza sé mi antorcha
que me libere del terror nocturno
La tiniebla es mi yugo caigo herido
en el pantano de mi mente odiosa
No veo más que la faz del misterio
Pasmo en lo mudo y en la infinitud
Sufro de ser poeta y de imprimir
mis facciones en el canto amargo
440
Carlos Edmundo de Ory
Soneto A Greta Garbo
Ábreme las dos puertas de tu casa
quiero besar tu boca que me deja
adivinar el aire cuando pasa
tu corazón envuelto en una abeja
O bien decirme puedes qué te pasa
pálido rododendro triste y vieja
bajo la luna que te pone lasa
mientras te llueve el mundo en una oreja
Sin duda como sueles llorar lloras
Sin duda te desnudas a la luna
Sin duda de costumbre te adormeces
Quiero besar tu boca en esas horas
muertas que mueres tú también de una
supuración de amor algunas veces
quiero besar tu boca que me deja
adivinar el aire cuando pasa
tu corazón envuelto en una abeja
O bien decirme puedes qué te pasa
pálido rododendro triste y vieja
bajo la luna que te pone lasa
mientras te llueve el mundo en una oreja
Sin duda como sueles llorar lloras
Sin duda te desnudas a la luna
Sin duda de costumbre te adormeces
Quiero besar tu boca en esas horas
muertas que mueres tú también de una
supuración de amor algunas veces
430
Carlos Edmundo de Ory
Soneto A Greta Garbo
Ábreme las dos puertas de tu casa
quiero besar tu boca que me deja
adivinar el aire cuando pasa
tu corazón envuelto en una abeja
O bien decirme puedes qué te pasa
pálido rododendro triste y vieja
bajo la luna que te pone lasa
mientras te llueve el mundo en una oreja
Sin duda como sueles llorar lloras
Sin duda te desnudas a la luna
Sin duda de costumbre te adormeces
Quiero besar tu boca en esas horas
muertas que mueres tú también de una
supuración de amor algunas veces
quiero besar tu boca que me deja
adivinar el aire cuando pasa
tu corazón envuelto en una abeja
O bien decirme puedes qué te pasa
pálido rododendro triste y vieja
bajo la luna que te pone lasa
mientras te llueve el mundo en una oreja
Sin duda como sueles llorar lloras
Sin duda te desnudas a la luna
Sin duda de costumbre te adormeces
Quiero besar tu boca en esas horas
muertas que mueres tú también de una
supuración de amor algunas veces
430
Carlos Edmundo de Ory
Amo A Una Mujer De Larga Cabellera
Amo a una mujer de larga cabellera
Como en un lago me hundo en su rostro suave
En su vientre mi frente boga con lentitud
Palpo muerdo acaricio volúmenes sedosos
Registro cavidades me esponjo de su zumo
Mujer pantano mío araña tenebrosa
Laberinto infinito tambor palacio extraño
Eres mi hermana única de olvido y abandono
Tus pechos y tus nalgas de dobles montes gemelos
me brindan la blancura de paloma gigante
El amor que nos damos es de noche en la noche
En rotundas crudezas la cama nos reúne
Se levantan columnas de olor y de respiros
Trituro masco sorbo me despeño
El deseo florece entre tumbas abiertas
Tumbas de besos bocas o moluscos
Estoy volando enfermo de venenos
Reinando en tus membranas errante y enviciado
Nada termina nada empieza todo es triunfo
de la ternura custodiada de silencio
El pensamiento ha huido de nosotros
Se juntan nuestras manos como piedras felices
Está la mente quieta como inmóvil palmípedo
Las horas se derriten los minutos se agotan
No existe nada más que agonía y placer
Placer tu cara no habla sino que va a caballo
sobre un mundo de nubes en la cueva del ser
Somos mudos no estamos en la vida ridícula
Hemos llegado a ser terribles y divinos
Fabricantes secretos de miel en abundancia
Se oyen los gemidos de la carne incansable
En un instante oí la mitad de mi nombre
saliendo repentino e tus dientes unidos
En la luz puede ver la expresión de tu faz
que parecías otra mujer en aquel éxtasis
La oscuridad me pone furioso no te veo
No encuentro tu cabeza y no sé lo que toco
Cuatro manos se van con sus dueño dormidos
y lejos de ellas vagan también los cuatro pies
Ya no hay dueños no hay más que suspenso y vacío
El barco del placer encalla en alta mar
¿Dónde estás? ¿Dónde estoy?
¿Quién soy? ¿Quién eres?
Para siempre abandono este interrogatorio
Ebrio hechizado loco a las puertas del morbo
grandiosa la pasión espero el turno fálico
De nuevo en una habitación estamos juntos
Desnudos estupendos cómplices de la Muerte.
Como en un lago me hundo en su rostro suave
En su vientre mi frente boga con lentitud
Palpo muerdo acaricio volúmenes sedosos
Registro cavidades me esponjo de su zumo
Mujer pantano mío araña tenebrosa
Laberinto infinito tambor palacio extraño
Eres mi hermana única de olvido y abandono
Tus pechos y tus nalgas de dobles montes gemelos
me brindan la blancura de paloma gigante
El amor que nos damos es de noche en la noche
En rotundas crudezas la cama nos reúne
Se levantan columnas de olor y de respiros
Trituro masco sorbo me despeño
El deseo florece entre tumbas abiertas
Tumbas de besos bocas o moluscos
Estoy volando enfermo de venenos
Reinando en tus membranas errante y enviciado
Nada termina nada empieza todo es triunfo
de la ternura custodiada de silencio
El pensamiento ha huido de nosotros
Se juntan nuestras manos como piedras felices
Está la mente quieta como inmóvil palmípedo
Las horas se derriten los minutos se agotan
No existe nada más que agonía y placer
Placer tu cara no habla sino que va a caballo
sobre un mundo de nubes en la cueva del ser
Somos mudos no estamos en la vida ridícula
Hemos llegado a ser terribles y divinos
Fabricantes secretos de miel en abundancia
Se oyen los gemidos de la carne incansable
En un instante oí la mitad de mi nombre
saliendo repentino e tus dientes unidos
En la luz puede ver la expresión de tu faz
que parecías otra mujer en aquel éxtasis
La oscuridad me pone furioso no te veo
No encuentro tu cabeza y no sé lo que toco
Cuatro manos se van con sus dueño dormidos
y lejos de ellas vagan también los cuatro pies
Ya no hay dueños no hay más que suspenso y vacío
El barco del placer encalla en alta mar
¿Dónde estás? ¿Dónde estoy?
¿Quién soy? ¿Quién eres?
Para siempre abandono este interrogatorio
Ebrio hechizado loco a las puertas del morbo
grandiosa la pasión espero el turno fálico
De nuevo en una habitación estamos juntos
Desnudos estupendos cómplices de la Muerte.
463
Carlos Edmundo de Ory
Amo A Una Mujer De Larga Cabellera
Amo a una mujer de larga cabellera
Como en un lago me hundo en su rostro suave
En su vientre mi frente boga con lentitud
Palpo muerdo acaricio volúmenes sedosos
Registro cavidades me esponjo de su zumo
Mujer pantano mío araña tenebrosa
Laberinto infinito tambor palacio extraño
Eres mi hermana única de olvido y abandono
Tus pechos y tus nalgas de dobles montes gemelos
me brindan la blancura de paloma gigante
El amor que nos damos es de noche en la noche
En rotundas crudezas la cama nos reúne
Se levantan columnas de olor y de respiros
Trituro masco sorbo me despeño
El deseo florece entre tumbas abiertas
Tumbas de besos bocas o moluscos
Estoy volando enfermo de venenos
Reinando en tus membranas errante y enviciado
Nada termina nada empieza todo es triunfo
de la ternura custodiada de silencio
El pensamiento ha huido de nosotros
Se juntan nuestras manos como piedras felices
Está la mente quieta como inmóvil palmípedo
Las horas se derriten los minutos se agotan
No existe nada más que agonía y placer
Placer tu cara no habla sino que va a caballo
sobre un mundo de nubes en la cueva del ser
Somos mudos no estamos en la vida ridícula
Hemos llegado a ser terribles y divinos
Fabricantes secretos de miel en abundancia
Se oyen los gemidos de la carne incansable
En un instante oí la mitad de mi nombre
saliendo repentino e tus dientes unidos
En la luz puede ver la expresión de tu faz
que parecías otra mujer en aquel éxtasis
La oscuridad me pone furioso no te veo
No encuentro tu cabeza y no sé lo que toco
Cuatro manos se van con sus dueño dormidos
y lejos de ellas vagan también los cuatro pies
Ya no hay dueños no hay más que suspenso y vacío
El barco del placer encalla en alta mar
¿Dónde estás? ¿Dónde estoy?
¿Quién soy? ¿Quién eres?
Para siempre abandono este interrogatorio
Ebrio hechizado loco a las puertas del morbo
grandiosa la pasión espero el turno fálico
De nuevo en una habitación estamos juntos
Desnudos estupendos cómplices de la Muerte.
Como en un lago me hundo en su rostro suave
En su vientre mi frente boga con lentitud
Palpo muerdo acaricio volúmenes sedosos
Registro cavidades me esponjo de su zumo
Mujer pantano mío araña tenebrosa
Laberinto infinito tambor palacio extraño
Eres mi hermana única de olvido y abandono
Tus pechos y tus nalgas de dobles montes gemelos
me brindan la blancura de paloma gigante
El amor que nos damos es de noche en la noche
En rotundas crudezas la cama nos reúne
Se levantan columnas de olor y de respiros
Trituro masco sorbo me despeño
El deseo florece entre tumbas abiertas
Tumbas de besos bocas o moluscos
Estoy volando enfermo de venenos
Reinando en tus membranas errante y enviciado
Nada termina nada empieza todo es triunfo
de la ternura custodiada de silencio
El pensamiento ha huido de nosotros
Se juntan nuestras manos como piedras felices
Está la mente quieta como inmóvil palmípedo
Las horas se derriten los minutos se agotan
No existe nada más que agonía y placer
Placer tu cara no habla sino que va a caballo
sobre un mundo de nubes en la cueva del ser
Somos mudos no estamos en la vida ridícula
Hemos llegado a ser terribles y divinos
Fabricantes secretos de miel en abundancia
Se oyen los gemidos de la carne incansable
En un instante oí la mitad de mi nombre
saliendo repentino e tus dientes unidos
En la luz puede ver la expresión de tu faz
que parecías otra mujer en aquel éxtasis
La oscuridad me pone furioso no te veo
No encuentro tu cabeza y no sé lo que toco
Cuatro manos se van con sus dueño dormidos
y lejos de ellas vagan también los cuatro pies
Ya no hay dueños no hay más que suspenso y vacío
El barco del placer encalla en alta mar
¿Dónde estás? ¿Dónde estoy?
¿Quién soy? ¿Quién eres?
Para siempre abandono este interrogatorio
Ebrio hechizado loco a las puertas del morbo
grandiosa la pasión espero el turno fálico
De nuevo en una habitación estamos juntos
Desnudos estupendos cómplices de la Muerte.
463
Carlos Edmundo de Ory
Ven Triste Ve Tú
Triste estoy como un cajón vacío
El mutuo sueño de mis ojos rueda
Me acuesto en los valles a ver el tiempo
Agrando con mi cansancio el espacio
El sol todavía me persigue ¡oh dioses!
Sigo ciego y en mis manos mis manos pongo
Deseo conducirme a espaldas de la vida
como un cuerpo que al alma sus horas disminuye
Ven triste ve tú ven y ve solo
Sopla allá en el portal del infinito
La alborada metódica de la existencia sale
No encuentro puro territorio en nada
Un plagado único dolor perdido acude
a la desierta esfera blanca de los misterios
La sed santa la fe secreta roza el ánimo
¡Me asisten seres de fatales alas!
Ni voluntad ni empleo en el celeste fin
Sólo brillos comparten las altas apetencias
Triste sigo lo mismo que el hórreo
abandonado en la tormenta alada
Ven triste ve tú ven y ve solo.
El mutuo sueño de mis ojos rueda
Me acuesto en los valles a ver el tiempo
Agrando con mi cansancio el espacio
El sol todavía me persigue ¡oh dioses!
Sigo ciego y en mis manos mis manos pongo
Deseo conducirme a espaldas de la vida
como un cuerpo que al alma sus horas disminuye
Ven triste ve tú ven y ve solo
Sopla allá en el portal del infinito
La alborada metódica de la existencia sale
No encuentro puro territorio en nada
Un plagado único dolor perdido acude
a la desierta esfera blanca de los misterios
La sed santa la fe secreta roza el ánimo
¡Me asisten seres de fatales alas!
Ni voluntad ni empleo en el celeste fin
Sólo brillos comparten las altas apetencias
Triste sigo lo mismo que el hórreo
abandonado en la tormenta alada
Ven triste ve tú ven y ve solo.
424
Carlos Edmundo de Ory
Ven Triste Ve Tú
Triste estoy como un cajón vacío
El mutuo sueño de mis ojos rueda
Me acuesto en los valles a ver el tiempo
Agrando con mi cansancio el espacio
El sol todavía me persigue ¡oh dioses!
Sigo ciego y en mis manos mis manos pongo
Deseo conducirme a espaldas de la vida
como un cuerpo que al alma sus horas disminuye
Ven triste ve tú ven y ve solo
Sopla allá en el portal del infinito
La alborada metódica de la existencia sale
No encuentro puro territorio en nada
Un plagado único dolor perdido acude
a la desierta esfera blanca de los misterios
La sed santa la fe secreta roza el ánimo
¡Me asisten seres de fatales alas!
Ni voluntad ni empleo en el celeste fin
Sólo brillos comparten las altas apetencias
Triste sigo lo mismo que el hórreo
abandonado en la tormenta alada
Ven triste ve tú ven y ve solo.
El mutuo sueño de mis ojos rueda
Me acuesto en los valles a ver el tiempo
Agrando con mi cansancio el espacio
El sol todavía me persigue ¡oh dioses!
Sigo ciego y en mis manos mis manos pongo
Deseo conducirme a espaldas de la vida
como un cuerpo que al alma sus horas disminuye
Ven triste ve tú ven y ve solo
Sopla allá en el portal del infinito
La alborada metódica de la existencia sale
No encuentro puro territorio en nada
Un plagado único dolor perdido acude
a la desierta esfera blanca de los misterios
La sed santa la fe secreta roza el ánimo
¡Me asisten seres de fatales alas!
Ni voluntad ni empleo en el celeste fin
Sólo brillos comparten las altas apetencias
Triste sigo lo mismo que el hórreo
abandonado en la tormenta alada
Ven triste ve tú ven y ve solo.
424
Carlos Edmundo de Ory
En Un Café
He vuelto ahora sin saber por qué
a estar triste más triste que un tintero
Triste no soy o si lo soy no sé
la maldita razón porque no quiero
He vuelto ahora sin saber por qué
a estar triste en las calles de mi raza
He vuelto a estar más triste que un quinqué
más triste que una taza
Estoy sentado ahora en un café
y mi alma late late
de sed de no sé qué
tal vez de chocolate
No quiero esta tristeza medular
que nos da un golpe traidor en una tarde
Pide cerveza y basta de pensar
El cerebro está oscuro cuando arde
a estar triste más triste que un tintero
Triste no soy o si lo soy no sé
la maldita razón porque no quiero
He vuelto ahora sin saber por qué
a estar triste en las calles de mi raza
He vuelto a estar más triste que un quinqué
más triste que una taza
Estoy sentado ahora en un café
y mi alma late late
de sed de no sé qué
tal vez de chocolate
No quiero esta tristeza medular
que nos da un golpe traidor en una tarde
Pide cerveza y basta de pensar
El cerebro está oscuro cuando arde
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Carlos Edmundo de Ory
Poema Escrito Con El Torso Desnudo
Vamos juntos es admitido el tren de amor
El humo unido de los cigarrillos
Bendita sea nuestra trinitaria
Y mañana los tres campearemos
en no se sabe cuál rincón rinconocido
He conocido a un amigo con quien vivo
Es una pesadilla tocar su alma naque
Es un sueño agitado tenerlo cerca mente
porque tiene arrebatos de batracio
almanaque es su alma que registra locuras
su mente fría inventa incendios
Yo creador ella mi llave blanca
y el amigo es un pintor oculto
Vivo en su casa y ella viene a estar
Vemos caer la noche y no decimos nada
Yo vil creador con una musa al lado
y el otro trasgo hacemos tres
¿Qué harán de nosotros los demonios
cuando nos separemos algún día
dejando en su ataúd la juventud?
El humo unido de los cigarrillos
Bendita sea nuestra trinitaria
Y mañana los tres campearemos
en no se sabe cuál rincón rinconocido
He conocido a un amigo con quien vivo
Es una pesadilla tocar su alma naque
Es un sueño agitado tenerlo cerca mente
porque tiene arrebatos de batracio
almanaque es su alma que registra locuras
su mente fría inventa incendios
Yo creador ella mi llave blanca
y el amigo es un pintor oculto
Vivo en su casa y ella viene a estar
Vemos caer la noche y no decimos nada
Yo vil creador con una musa al lado
y el otro trasgo hacemos tres
¿Qué harán de nosotros los demonios
cuando nos separemos algún día
dejando en su ataúd la juventud?
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