Poemas en este tema
Otros
Rubén Darío
¡tras Que La Engaña El Bribón
¡Tras que la engaña el bribón,
y le niega su cariño,
le quiere quitar su niño,
que es quitarle el corazón!
y le niega su cariño,
le quiere quitar su niño,
que es quitarle el corazón!
600
Rubén Darío
Tan Alegra, Tan Graciosa
Tan alegra, tan graciosa,
tan apacible, tan bella...
¡Y yo que la quise tanto!
¡Dios mío, si se muriera!
Envuelta en oscuros paños
la pondrían bajo tierra;
tendría los ojos tristes,
húmeda la cabellera.
Y yo, besando su boca,
allá, en la tumba, con ella,
sería el único esposo
de aquella pálida muerta.
tan apacible, tan bella...
¡Y yo que la quise tanto!
¡Dios mío, si se muriera!
Envuelta en oscuros paños
la pondrían bajo tierra;
tendría los ojos tristes,
húmeda la cabellera.
Y yo, besando su boca,
allá, en la tumba, con ella,
sería el único esposo
de aquella pálida muerta.
662
Rubén Darío
El Pobrecito Es Tan Feo
El pobrecito es tan feo
que nadie le hace cariño.
¡Dejan en la casa al niño
cuando salen de paseo!...
Y ello no tiene disculpa,
pues, de fealdad tan extraña,
es el molde de la entraña
quien ha tenido la culpa.
que nadie le hace cariño.
¡Dejan en la casa al niño
cuando salen de paseo!...
Y ello no tiene disculpa,
pues, de fealdad tan extraña,
es el molde de la entraña
quien ha tenido la culpa.
664
Rubén Darío
El Pobrecito Es Tan Feo
El pobrecito es tan feo
que nadie le hace cariño.
¡Dejan en la casa al niño
cuando salen de paseo!...
Y ello no tiene disculpa,
pues, de fealdad tan extraña,
es el molde de la entraña
quien ha tenido la culpa.
que nadie le hace cariño.
¡Dejan en la casa al niño
cuando salen de paseo!...
Y ello no tiene disculpa,
pues, de fealdad tan extraña,
es el molde de la entraña
quien ha tenido la culpa.
664
Rubén Darío
¿quién Es Candil De La Calle
¿Quién es candil de la calle
y oscuridad de su casa?
—Quien halla en aquélla flores
y en ésta abrojos y lágrimas.
y oscuridad de su casa?
—Quien halla en aquélla flores
y en ésta abrojos y lágrimas.
775
Rubén Darío
¿quién Es Candil De La Calle
¿Quién es candil de la calle
y oscuridad de su casa?
—Quien halla en aquélla flores
y en ésta abrojos y lágrimas.
y oscuridad de su casa?
—Quien halla en aquélla flores
y en ésta abrojos y lágrimas.
775
Rubén Darío
Niña Hermosa Que Me Humillas
Niña hermosa que me humillas
con tus ojos grandes, bellos:
son para ellos, son para ellos
estas suaves redondillas.
Son dos soles, son dos llamas,
son la luz del claro día;
con su fuego, niña mía,
los corazones inflamas.
Y autores contemporáneos
dicen hay ojos que prenden
ciertos chispazos que encienden
pistolas que rompen cráneos.
con tus ojos grandes, bellos:
son para ellos, son para ellos
estas suaves redondillas.
Son dos soles, son dos llamas,
son la luz del claro día;
con su fuego, niña mía,
los corazones inflamas.
Y autores contemporáneos
dicen hay ojos que prenden
ciertos chispazos que encienden
pistolas que rompen cráneos.
825
Rubén Darío
He Aquí La Exacta Copia
He aquí la exacta copia
de un caso digno de fe.
Lo cuento tal como fue,
pues no es de cosecha propia.
A un joven de posición,
una joven irritada,
de una sola puñalada
le ha partido el corazón.
Se ha levantado el proceso
y se examina con pausa,
para averiguar la causa
de tan terrible suceso.
Ya averiguada, sonroja
un hecho tan inaudito:
¡él cometió el gran delito
de llamarla bizca y coja!
Por tanto, siendo, en verdad,
ése un delito tan feo,
¡que quede libre la reo!,
¡en completa libertad!
de un caso digno de fe.
Lo cuento tal como fue,
pues no es de cosecha propia.
A un joven de posición,
una joven irritada,
de una sola puñalada
le ha partido el corazón.
Se ha levantado el proceso
y se examina con pausa,
para averiguar la causa
de tan terrible suceso.
Ya averiguada, sonroja
un hecho tan inaudito:
¡él cometió el gran delito
de llamarla bizca y coja!
Por tanto, siendo, en verdad,
ése un delito tan feo,
¡que quede libre la reo!,
¡en completa libertad!
600
Rubén Darío
He Aquí La Exacta Copia
He aquí la exacta copia
de un caso digno de fe.
Lo cuento tal como fue,
pues no es de cosecha propia.
A un joven de posición,
una joven irritada,
de una sola puñalada
le ha partido el corazón.
Se ha levantado el proceso
y se examina con pausa,
para averiguar la causa
de tan terrible suceso.
Ya averiguada, sonroja
un hecho tan inaudito:
¡él cometió el gran delito
de llamarla bizca y coja!
Por tanto, siendo, en verdad,
ése un delito tan feo,
¡que quede libre la reo!,
¡en completa libertad!
de un caso digno de fe.
Lo cuento tal como fue,
pues no es de cosecha propia.
A un joven de posición,
una joven irritada,
de una sola puñalada
le ha partido el corazón.
Se ha levantado el proceso
y se examina con pausa,
para averiguar la causa
de tan terrible suceso.
Ya averiguada, sonroja
un hecho tan inaudito:
¡él cometió el gran delito
de llamarla bizca y coja!
Por tanto, siendo, en verdad,
ése un delito tan feo,
¡que quede libre la reo!,
¡en completa libertad!
600
Rubén Darío
He Aquí La Exacta Copia
He aquí la exacta copia
de un caso digno de fe.
Lo cuento tal como fue,
pues no es de cosecha propia.
A un joven de posición,
una joven irritada,
de una sola puñalada
le ha partido el corazón.
Se ha levantado el proceso
y se examina con pausa,
para averiguar la causa
de tan terrible suceso.
Ya averiguada, sonroja
un hecho tan inaudito:
¡él cometió el gran delito
de llamarla bizca y coja!
Por tanto, siendo, en verdad,
ése un delito tan feo,
¡que quede libre la reo!,
¡en completa libertad!
de un caso digno de fe.
Lo cuento tal como fue,
pues no es de cosecha propia.
A un joven de posición,
una joven irritada,
de una sola puñalada
le ha partido el corazón.
Se ha levantado el proceso
y se examina con pausa,
para averiguar la causa
de tan terrible suceso.
Ya averiguada, sonroja
un hecho tan inaudito:
¡él cometió el gran delito
de llamarla bizca y coja!
Por tanto, siendo, en verdad,
ése un delito tan feo,
¡que quede libre la reo!,
¡en completa libertad!
600
Rubén Darío
¡advierte Si Fue Profundo
¡Advierte si fue profundo
un amor tan desgraciado,
que tuve odio a un hombre honrado
y celos de un moribundo!
un amor tan desgraciado,
que tuve odio a un hombre honrado
y celos de un moribundo!
543
Rubén Darío
¿por Qué Ese Orgullo, Elvira? Que Se Domen
¿Por qué ese orgullo, Elvira? Que se domen
en ti loca ambición, ruines enojos,
y quítate esa venda de los ojos,
y que esos ojos a lo real se asomen.
Mira, cuando tus ansias vuelo tomen
y te finjan grandezas tus antojos,
bellas, rostro divino, labios rojos,
que unas comen pan duro, otras no comen.
Bajan a los abismos nieves puras
cuando rueda el alud; y se hace fango
después de estar en cumbres altaneras.
¡Ay, yo he visto llorar sus desventuras
a encopetadas hembras de alto rango
sobre el sucio jergón de las rameras!
en ti loca ambición, ruines enojos,
y quítate esa venda de los ojos,
y que esos ojos a lo real se asomen.
Mira, cuando tus ansias vuelo tomen
y te finjan grandezas tus antojos,
bellas, rostro divino, labios rojos,
que unas comen pan duro, otras no comen.
Bajan a los abismos nieves puras
cuando rueda el alud; y se hace fango
después de estar en cumbres altaneras.
¡Ay, yo he visto llorar sus desventuras
a encopetadas hembras de alto rango
sobre el sucio jergón de las rameras!
673
Rubén Darío
¡qué Piropo! Escalda Y Pincha
¡Qué piropo! Escalda y pincha.
¡Qué obscenidad! ¡Qué baldón!
¿Quién lo dijo? Ese mocito
del flamante redingot.
A la pobre muchachuela
la cara se le encendió...
Iba descalza, iba rota,
y ¡miren qué contrición!
¡Como si tal harapienta
pudiera tener pudor!
¡Qué obscenidad! ¡Qué baldón!
¿Quién lo dijo? Ese mocito
del flamante redingot.
A la pobre muchachuela
la cara se le encendió...
Iba descalza, iba rota,
y ¡miren qué contrición!
¡Como si tal harapienta
pudiera tener pudor!
721
Rubén Darío
¡qué Piropo! Escalda Y Pincha
¡Qué piropo! Escalda y pincha.
¡Qué obscenidad! ¡Qué baldón!
¿Quién lo dijo? Ese mocito
del flamante redingot.
A la pobre muchachuela
la cara se le encendió...
Iba descalza, iba rota,
y ¡miren qué contrición!
¡Como si tal harapienta
pudiera tener pudor!
¡Qué obscenidad! ¡Qué baldón!
¿Quién lo dijo? Ese mocito
del flamante redingot.
A la pobre muchachuela
la cara se le encendió...
Iba descalza, iba rota,
y ¡miren qué contrición!
¡Como si tal harapienta
pudiera tener pudor!
721
Rubén Darío
Mira, No Me Digas Más:
Mira, no me digas más:
¡que otra palabra como ésa
tal vez me pueda matar!
¡que otra palabra como ésa
tal vez me pueda matar!
602
Rubén Darío
¡qué Cosa Tan Singular!
¡Qué cosa tan singular!
¡Ese joven literato
aún se sabe persignar!
¡Ese joven literato
aún se sabe persignar!
678
Rubén Darío
¡a Aquel Pobre Muchacho
¡A aquel pobre muchacho
le critica una copa y un albur,
ese viejo borracho
que tiene cincuenta años de tahúr!...
le critica una copa y un albur,
ese viejo borracho
que tiene cincuenta años de tahúr!...
840
Rubén Darío
Viejo Alegre, Viejo Alegre
Viejo alegre, viejo alegre,
no persigas a mi novia;
no son pájaros de invierno
los amantes de las rosas.
Viejo alegre, viejo alegre,
me quitaste a mi adorada.
¡Cuál te engríes en la boda
retiñéndote las canas!
Viejo alegre, ríe, ríe,
pues volvió tu primavera;
tanto, que hoy ha amanecido
retoñando la cabeza.
no persigas a mi novia;
no son pájaros de invierno
los amantes de las rosas.
Viejo alegre, viejo alegre,
me quitaste a mi adorada.
¡Cuál te engríes en la boda
retiñéndote las canas!
Viejo alegre, ríe, ríe,
pues volvió tu primavera;
tanto, que hoy ha amanecido
retoñando la cabeza.
689
Rubén Darío
Viejo Alegre, Viejo Alegre
Viejo alegre, viejo alegre,
no persigas a mi novia;
no son pájaros de invierno
los amantes de las rosas.
Viejo alegre, viejo alegre,
me quitaste a mi adorada.
¡Cuál te engríes en la boda
retiñéndote las canas!
Viejo alegre, ríe, ríe,
pues volvió tu primavera;
tanto, que hoy ha amanecido
retoñando la cabeza.
no persigas a mi novia;
no son pájaros de invierno
los amantes de las rosas.
Viejo alegre, viejo alegre,
me quitaste a mi adorada.
¡Cuál te engríes en la boda
retiñéndote las canas!
Viejo alegre, ríe, ríe,
pues volvió tu primavera;
tanto, que hoy ha amanecido
retoñando la cabeza.
689
Rubén Darío
De Lo Que En Tu Vida Entera
De lo que en tu vida entera
nunca debes hacer caso:
La fisga de un envidioso,
el insulto de un borracho,
el bofetón de un cualquiera
y la patada de un asno.
nunca debes hacer caso:
La fisga de un envidioso,
el insulto de un borracho,
el bofetón de un cualquiera
y la patada de un asno.
703
Rubén Darío
Me Dijo Un Amigo Ayer
Me dijo un amigo ayer:
—Aquel que pueda llegar
a cierta hora en que a tentar
sale a veces Lucifer,
hallará en toda mujer
la mujer de Putifar.
El asunto está en saber
cuándo el reloj va a sonar.
Ahora ¡vamos a ver!
¿siempre te vas a casar?
—Aquel que pueda llegar
a cierta hora en que a tentar
sale a veces Lucifer,
hallará en toda mujer
la mujer de Putifar.
El asunto está en saber
cuándo el reloj va a sonar.
Ahora ¡vamos a ver!
¿siempre te vas a casar?
698
Rubén Darío
Ponedle Dentro El Sol Y Las Estrellas
Ponedle dentro el sol y las estrellas.
¿Aún no? Todos los rayos y centellas.
¿Aún no? Poned la aurora del oriente,
la sonrisa de un niño,
de una virgen la frente
y miradas de amor y de cariño.
¿Aún no se aclara? Permanece oscuro,
siniestro y espantoso.
Entonces dije yo: «¡Pues es seguro
que se trata del pecho de un celoso!»
¿Aún no? Todos los rayos y centellas.
¿Aún no? Poned la aurora del oriente,
la sonrisa de un niño,
de una virgen la frente
y miradas de amor y de cariño.
¿Aún no se aclara? Permanece oscuro,
siniestro y espantoso.
Entonces dije yo: «¡Pues es seguro
que se trata del pecho de un celoso!»
498