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Poemas en este tema

Sociedad y el Mundo

Mario Benedetti

Mario Benedetti

Salutación Del Optimista

A instancias de mis amigos cuerdos y cautelosos
que ya no saben si diagnosticarme
prematuro candor o simple chifladura
abro el expediente de mi optimismo
y uno por uno repaso los datos

allá en el paisito quedó mi casa
con mi gente mis libros y mi aire
desde sus ventanas grandes conmovedoras
se ven otras ventanas y otras gentes
se oye cómo pasa aullando la muerte
son los mismos aullidos verdes y azules son
los que acribillaron a mis hermanos

los cementerios están lejos pero
los hemos acercado con graves excursiones
detrás de primaveras y ataúdes
y de sueños quebrados
y de miradas fijas

los calabozos están lejos pero
los hemos acercado a nuestro invierno
sobre un lecho de odios duermen sin pesadillas
muchachos y muchachas que arribaron juntos
a la tortura y a la madurez
pero hay que aclarar que otras y otros los sueñan
noche a noche en las casas oscuras y a la espera

la gente
la vulgar y la silvestre
no los filatélicos de hectáreas y vaquitas
va al exilio a cavar despacio su nostalgia
y en las calles vacías y furiosas
queda apenas uno que otro mendigo
para ver como pasa el presidente

en la cola del hambre nadie habla
de fútbol ni de ovnis
hay que ahorrar argumentos y saliva
y las criaturas que iban a nacer
regresan con espanto al confort de la nada

ésta es la absurda foja de mi duro optimismo
prematuro candor o simple chifladura
lo cierto es que debajo de estas calamidades
descubro una sencilla descomunal ausencia

cuando los diez tarados mesiánicos de turno
tratan de congregar la obediente asamblea
el pueblo no hace quorum

por eso
porque falta sin aviso
a la convocatoria de los viejos blasfemos
porque toma partido por la historia
y no tiene vergüenza de sus odios
por eso aprendo y dicto mi lección de optimismo
y ocupo mi lugar en la esperanza.
861
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Salutación Del Optimista

A instancias de mis amigos cuerdos y cautelosos
que ya no saben si diagnosticarme
prematuro candor o simple chifladura
abro el expediente de mi optimismo
y uno por uno repaso los datos

allá en el paisito quedó mi casa
con mi gente mis libros y mi aire
desde sus ventanas grandes conmovedoras
se ven otras ventanas y otras gentes
se oye cómo pasa aullando la muerte
son los mismos aullidos verdes y azules son
los que acribillaron a mis hermanos

los cementerios están lejos pero
los hemos acercado con graves excursiones
detrás de primaveras y ataúdes
y de sueños quebrados
y de miradas fijas

los calabozos están lejos pero
los hemos acercado a nuestro invierno
sobre un lecho de odios duermen sin pesadillas
muchachos y muchachas que arribaron juntos
a la tortura y a la madurez
pero hay que aclarar que otras y otros los sueñan
noche a noche en las casas oscuras y a la espera

la gente
la vulgar y la silvestre
no los filatélicos de hectáreas y vaquitas
va al exilio a cavar despacio su nostalgia
y en las calles vacías y furiosas
queda apenas uno que otro mendigo
para ver como pasa el presidente

en la cola del hambre nadie habla
de fútbol ni de ovnis
hay que ahorrar argumentos y saliva
y las criaturas que iban a nacer
regresan con espanto al confort de la nada

ésta es la absurda foja de mi duro optimismo
prematuro candor o simple chifladura
lo cierto es que debajo de estas calamidades
descubro una sencilla descomunal ausencia

cuando los diez tarados mesiánicos de turno
tratan de congregar la obediente asamblea
el pueblo no hace quorum

por eso
porque falta sin aviso
a la convocatoria de los viejos blasfemos
porque toma partido por la historia
y no tiene vergüenza de sus odios
por eso aprendo y dicto mi lección de optimismo
y ocupo mi lugar en la esperanza.
861
Mario Benedetti

Mario Benedetti

La Casa Y El Ladrillo

a los que

adentro y afuera

viven y se desviven

mueren y se desmueren


LA CASA Y EL LADRILLO


Me parezco al que llevaba el ladrillo consigo
para mostrar al mundo cómo era su casa.Bertolt Brecht


Cuando me confiscaron la palabra

y me quitaron hasta el horizonte

cuando salí silvando despacito

y hasta hice bromas con el funcionario

de emigración o desintegración

y hubo el adiós de siempre con la mano

a la familia firme en la baranda

a los amigos que sobrevivían

y un motor el derecho tosió fuerte

y movió la azafata sus pestañas

como diciendo a vos yo te conozco

yo tenía estudiada una teoría

del exilio mis pozos del exilio

pero el cursillo no sirvió de nada


cómo saber que las ciudades reservaban

una cuota de su amor más austero

para los que llegábamos

con el odio pisándonos la huella

cómo saber que nos harían sitio

entre sus escaseces más henchidas

y sin averiguarnos los fervores

ni mucho menos el grupo sanguíneo

abrirían de par en par sus gozos

y también sus catástrofes

para que nos sintiéramos

igualito que en casa


cómo saber que yo mismo iba a hallar

sábanas limpias desayunos abrazos

en pueyrredón y french

en canning y las heras

y en lince

y en barranco

y en arequipa al tres mil seiscientos

y en el vedado

y dondequiera


siempre hay calles que olvidan sus balazos

sus silencios de pizarra lunar

y eligen festejarnos recibirnos llorarnos

con sus tiernas ventanas que lo comprenden todo

e inesperados pájaros entre flores y hollines

también plazas con pinos discretísimos

que preguntan señor cómo quedaron

sus acacias sus álamos

y los ojos se nos llenan de láminas

en rigor nuestros árboles están sufriendo como

por otra parte sufren los caballos la gente

los gorriones los paraguas las nubes

en un país que ya no tiene simulacros


es increíble pero no estoy solo

a menudo me trenzo con manos o con voces

o encuentro una muchacha para ir lluvia adentro

y alfabetizarme en su áspera hermosura

quién no sabe a esta altura que el dolor

es también un ilustre apellido


con éste o con aquélla nos miramos de lejos

y nos reconocemos por el rictus paterno

o la herida materna en el espejo

el llanto o la risa como nombres de guerra

ya que el llanto o la risa legales y cabales

son apenas blasones coberturas


estamos desarmados como sueño en andrajos

pero los anfitriones nos rearman de apuro

nos quieren como aliados y no como reliquias

aunque a veces nos pidan la derrota en hilachas

para no repetirla


inermes como sueños así vamos

pero los anfitriones nos formulan preguntas

que incluyen su semilla de respuesta

y ponen sus palomas mensajeras y lemas

a nuestra tímida disposición

y claro sudamos los mismos pánicos

temblamos las mismas preocupaciones


a medida que entramos en el miedo

vamos perdiendo nuestra extranjería

ei enemigo es una niebla espesa

es el común denominador o

denominador plenipotenciario


es bueno reanudar el enemigo

de lo contrario puede acontecer

que uno se ablande al verlo tan odioso

el enemigo es siempre el mismo cráte

todavía no hay volcanes apagados


cuando nos escondemos a regar

la maceta con tréboles venéreos

aceitamos bisagras filosóficas

le ponemos candado a los ex domicilios

y juntamos las viudas militancias

y desobedecemos a los meteorólogos

soñamos con axilas y grupas y caricias

despertamos oliendo a naftalina

todos los campanarios nos conmueven

aunque tan solo duren en la tarde plomiza

y estemos abollados de trabajo


el recuerdo del mar cuando no hay mar

nos desventura la insolencia y la sangre

y cuando hay mar de un verde despiadado

la ola rompe en múltiples agüeros


uno de los problemas de esta vida accesoria

es que en cada noticia emigramos

siempre los pies alados livianísirnos

del que espera la señal de largada

y claro a medida que la señal no llega

nos aplacamos y nos convertimos

en herines apiñados y reumáticos


y bien esa maciza ingravidez

alza sus espirales de huelo en el lenguaje

hablamos ele botijas o gurises

y nos traducen pibe riñe guagua

suena ta o taluego

y es como si cantáramos desvergonzadamente

do jamás se pone el sol se pone el sol


y nos aceptan siempre

nos inventan a veces

nos lustran la morriña majadera

con la nostalgia que hubieran tenido

o que tuvieron o que van a tener

pero además nos muestran ayeres y anteayeres

la película entera a fin de que aprendamos

que la tragedia es ave migratoria

que los pueblos irán a contramuerte

y el destino se labra con las uñas


habrá que agradecerlo de por vida

acaso más que el pan y la cama y el techo

y los poros alertas del amo

r habrá que recordar con un exvoto

esa pedagogía solidaria y tangible


por lo pronto se sienten orgullosos

de entender que no vamos a quedarnos

porque claro hay un cielo

que nos gusta tener sobre la crisma

así uno va fundando las patrias interinas

segundas patrias siempre fueron buenas

cuando no nos padecen y no nos compadecen

simplemente nos hacen un lugar junto al fuego

y nos ayudan a mirar las llamas

porque saben que en ellas vemos nombres y bocas


es dulce y prodigiosa esta patria interina

con manos tibias que reciben dando

se aprende todo menos las ausencias

hay certidumbres y caminos rotos

besos rendidos y provisionales

brumas con barcos que parecen barcos

y lunas que reciben nuestra noche

con tangos marineras sones rumbas

y lo importante es que nos acompañan

con su futuro a cuestas y sus huesos


esta patria interina es dulce y honda

tiene la gracia de rememorarnos

de alcanzarnos noticias y dolores

como si recogiera cachorros de añoranza

y los diera a la suerte de los niños


de a poco percibimos los signos del paisaje

y nos vamos midiendo primero con sus nubes

y luego con sus rabias y sus glorias

primero con sus nubes

que unas veces son fibras filamentos

y otras veces tan redondas y plenas

como tetas de madre treinteañera

y luego con sus rabias y sus glorias

que nunca son ambiguas


acostumbrándonos a sus costumbres

llegamos a sentir sus ráfagas de historia

y aunque siempre habrá un nudo inaccesible

un útero de glorias que es propiedad privada

igual nuestra confianza izará sus pendones

y creeremos que un día que también que ojalá


aquí no me segrego

tampoco me segregan

hago de centinela de sus sueños

podemos ir a escote en el error

o nutrirnos de otras melancolías


algunos provenimos del durazno y la uva

otros vienen del mango y el mamey

y sin embargo vamos a encontrarnos

en la indócil naranja universal


el enemigo nos vigila acérrimo

él y sus corruptólogos husmean

nos aprenden milímetro a milímetro

estudian las estelas que deja el corazón

pero no pueden descifrar el rumbo

se les ve la soberbia desde lejos

sus llamas vuelven a lamer el cielo

chamuscando los talones de dios


su averno monopólico ha acabado

con el infierno artesanal de leviatán


es fuerte el enemigo y sin embargo

mientras la bomba eleva sus hipótesis

y todo se asimila al holocausto

una chiva tranquila una chiva de veras

prosigue masticando en el islote


ella solita derrotó al imperio

todos tendríamos que haber volado

a abrazar a esa hermana

ella sí demostró lo indemostrable

y fue excepción y regla todo junto

y gracias a esa chiva de los pueblos

ay nos quedamos sin apocalipsis


cuando sentimos el escalofrío

y los malos olores de la ruina

siempre es bueno saber que en algún meridiano

hay una chiva a lo mejor un puma

un ñandú una jutía una lombriz

un espermatozoide un feto una criatura

un hombre o dos un pueblo

una isla un archipiélago

un continente un mundo

tan firmes y tan dignos de seguir masticando

y destruir al destructor y acaso

desapocalipsarnos para siempre


es germinal y aguda esta patria interina

y nuestro desconsuelo integra su paisaje

pero también lo integra nuestro bálsamo


por supuesto sabemos desenrollar la risa

y madrugar y andar descalzos por la arena

narrar blancos prodigios a los niños

inventar minuciosos borradores de amor

y pasarlos en limpio en la alta noche

juntar pedazos de canciones viejas

decir cuentos de loros y gallegos

y de alemanes y de cocodrilos

y jugar al pingpong y a los actores

bailar el pericón y la milonga

traducir un bolero al alemán

y dos tangos a un vesre casi quechua

claro no somos una pompa fúnebre

usamos el derecho a la alegría


pero cómo ocultarnos los derrumbes

el canto se nos queda en estupor

hasta el amor es de pronto una culpa

nadie se ríe de los basiliscos

he visto a mis hermanos en mis patrias suplentes

postergar su alegría cuando muere la nuestra

y ese sí es un tributo inolvidable


por eso cuando vuelva


y algún día será

a mis tierras mis gentes y mi cielo

ojaló que el ladrillo que a puro riesgo traje

para mostrar al mundo cómo era mi casa

dure como mis duras devociones

a mis patrias suplentes compañeras

viva como un pedazo de mi vida

quede como un ladrillo en otra casa.


junio 1976

1.240
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Hombre Que Mira El Cielo

Para que pueda ser he ser otro,
salir de mí, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo,

los otros que me dan plena existencia.Octavio Paz


TRECE HOMBRES QUE MIRAN


Mire la calle.

¿Cómo puede usted ver

indiferente a ese gran río

de huesos, a ese gran río

de sueños, a ese gran río

de sangre, a esa gran río?Nicolás Guillén


HOMBRE QUE MIRA EL CIELO

Mientras pasa la estrella fugaz

acopio este deseo instantáneo

montones de deseos hondos y prioritarios

por ejemplo que el dolor no me apague la rabia

que la alegría no desarme mi amor

que los asesinos del pueblo se traguen

sus molares caninos e incisivos

y se muerdan juiciosamente el hígado

que los barrotes de las celdas

se vuelvan de azúcar o se curven de piedad

y mis hermanos puedan hacer de nuevo

el amor y la revolución

que cuando enfrentemos el implacable espejo

no maldigamos ni nos maldigamos

que los justos avancen

aunque estén imperfectos y heridos

que avancen porfiados como castores

solidarios como abejas

aguerridos como jaguares

y empuñen todos sus noes

para instalar la gran afirmación

que la muerte pierda su asquerosa puntualidad

que cuando el corazón se salga del pecho

pueda encontrar el camino de regreso

que la muerte pierda su asquerosa

y brutal puntualidad

pero si llega puntual no nos agarre

muertos de vergüenza

que el aire vuelva a ser respirable y de todos

y que vos muchachita sigas alegre y dolorida

poniendo en tus ojos el alma

y tu mano en mi mano


y nada más

porque el cielo ya está de nuevo torvo

y sin estrellas

con helicóptero y sin dios.

816
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Contra Los Puentes Levadizos

Pero ¿cómo sería tu amor

sin tus rencores?
Pablo Armando Fernández
hurrah! por fin ninguno

es inocente
Juan Gelman


CONTRA LOS PUENTES LEVADIZOS
1

Nos han contado a todos

cómo eran los crepúsculos

de hace noventa o novecientos años


cómo al primer disparo los arrepentimientos

echaban a volar como palomas

cómo hubo siempre trenzas que colgaban

un poco sucias pero siempre hermosas

cómo los odios eran antiguos y elegantes

y en su barbaridad venturosa latían

cómo nadie moría de cáncer o de asco

sino de tisis breves o de espinas de rosa


otro tiempo otra vida otra muerte otra tierra

donde los pobres héroes iban siempre a caballo

y no se apeaban ni en la estatua propia


otro ocaso otro nunca otro siempre otro modo

de quitarle a la hembra su alcachofa de ropas


otro fuego otro asombro otro esclavo otro dueño

que tenía el derecho y además del derecho

la propensión a usar sus látigos sagrados


abajo estaba el mundo

abajo los de abajo

los borrachos de hambre

los locos de miseria

los ciegos de rencores

los lisiados de espanto


comprenderán ustedes que en esas condiciones

eran imprescindibles los puentos movedizos.
2


No sé si es el momento

de decirlo

en este punto muerto

en este año desgracia


por ejemplo

decírselo a esos mansos

que no pueden

resignarse a la muerte

y se inscriben a ciegas

caracoles de miedo

en la resurrección

qué garantía


por ejemplo

a esos ásperos

no exactamente ebrios

que alguna vez gritaron

y ahora no aceptan

la otra

la imprevista

reconvención del eco


o a los espectadores

casi profesionales

esos viciosos

de la lucidez

esos inconmovibles

que se instalan

en la primera fila

así no pierden

ni un solo efecto

ni el menor indicio

ni un solo espasmo

ni el menor cadáver


o a los sonrientes lúgubres

los exiliados de lo real

los duros

metidos para siempre en su campana

de pura sílice

egoísmo insecto

ésos los sin hermanos

sin latido

los con mirada acero de desprecio

los con fulgor y labios de cuchillo


en este punto muerto

en este año desgracia

no sé si es el momento

de decirlo

con los puentes a medio descender

o a medio levantar

que no es lo mismo.
3


Puedo permanecer en mi baluarte

en ésta o en aquella soledad sin derecho

disfrutando mis últimos

racimos de silencio

puedo asomarme al tiempo

a las nubes al río

perderme en el follaje que está lejos


pero me consta y sé

nunca lo olvido

que mi destino fértil voluntario

es convertirme en ojos boca manos

para otras manos bocas y miradas


que baje el puente y que se quede bajo


que entren amor y odio y voz y gritos

que venga la tristeza con sus brazos abiertos

y la ilusión con sus zapatos nuevos

que venga el frío germinal y honesto

y el verano de angustias calcinadas

que vengan los rencores con su niebla

y los adioses con su pan de lágrimas

que venga el muerto y sobre todo el vivo

y el viejo olor de la melancolía


que baje el puente y que se quede bajo


que entren la rabia y su ademán oscuro

que entren el mal y el bien

y lo que media

entre uno y otro

o sea

la verdad ese péndulo

que entre el incendio con o sin la lluvia

y las mujeres con o sin historia

que entre el trabajo y sobre todo el ocio

ese derecho al sueño

ese arco iris


que baje el puente y que se quede bajo


que entren los perros

los hijos de perra

las comadronas los sepultureros

los ángeles si hubiera

y si no hay

que entre la luna con su niño frío


que baje el puente y que se quede bajo


que entre el que sabe lo que no sabemos

y amasa pan

o hace revoluciones

y el que no puede hacerlas

y el que cierra los ojos


en fin

para que nadie se llame a confusiones

que entre mi prójimo ese insoportable

tan fuerte y frágil

ese necesario

ése con dudas sombra rostro sangre

y vida a término

ese bienvenido


que sólo quede afuera

el encargado

de levantar el puente


a esta altura

no ha de ser un secreto

para nadie


yo estoy contra los puentes levadizos.

767
Mario Benedetti

Mario Benedetti

A La Izquierda Del Roble

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
en el que uno puede sentirse árbol o prójimo
siempre y cuando se cumpla un requisito previo.
Que la ciudad exista tranquilamente lejos.

El secreto es apoyarse digamos en un tronco
y oír a través del aire que admite ruidos muertos
como en Millán y Reyes galopan los tranvías.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico siempre ha tenido
una agradable propensión a los sueños,
a que los insectos suban por las piernas
y la melancolía baje por los brazos
hasta que uno cierra los puños y la atrapa.

Después de todo el secreto es mirar hacia arriba
y ver cómo las nubes se disputan las copas
y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
ah pero las parejas que huyen al Botánico
ya desciendan de un taxi o bajen de una nube
hablan por lo común de temas importantes
y se miran fanáticamente a los ojos
como si el amor fuera un brevísimo túnel
y ellos se contemplaran por dentro de ese amor.

Aquellos dos por ejemplo a la izquierda del roble
(también podría llamarlo almendro o araucaria
gracias a mis lagunas sobre Pan y Linneo)
hablan y por lo visto las palabras
se quedan conmovidas a mirarlos
ya que a mí no me llegan ni siquiera los ecos.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero es lindísimo imaginar qué dicen
sobre todo si él muerde una ramita
y ella deja un zapato sobre el césped
sobre todo si él tiene los huesos tristes
y ella quiere sonreír pero no puede.

Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico.
Ayer llegó el otoño
el sol de otoño
y me sentí feliz
como hace mucho
qué linda estás
te quiero
en mi sueño
de noche
se escuchan las bocinas
el viento sobre el mar
y sin embargo aquello
también es el silencio
mírame así
te quiero
yo trabajo con ganas
hago números
fichas
discuto con cretinos
me distraigo y blasfemo
dame tu mano
ahora
ya lo sabés
te quiero
pienso a veces en Dios
bueno no tantas veces
no me gusta robar
su tiempo
y además está lejos
vos estás a mi lado
ahora mismo estoy triste
estoy triste y te quiero
ya pasarán las horas
la calle como un río
los árboles que ayudan
el cielo
los amigos
y qué suerte
te quiero
hace mucho era niño
hace mucho y qué importa
el azar era simple
como entrar en tus ojos
dejame entrar
te quiero
menos mal que te quiero.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero puede ocurrir que de pronto uno advierta
que en realidad se trata de algo más desolado
uno de esos amores de tántalo y azar
que Dios no admite porque tiene celos.

Fíjense que él acusa con ternura
y ella se apoya contra la corteza
fíjense que él va tildando recuerdos
y ella se consterna misteriosamente.

Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico.
Vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
sólo de a ratos parecía
que iba a vivir
que iba a vencernos
pero los dos fuimos tan fuertes
que lo dejamos sin su sangre
sin su futuro
sin su cielo
un niño muerto
sólo eso
maravilloso y condenado
quizá tuviera una sonrisa
como la tuya
dulce y honda
quizá tuviera un alma triste
como mi alma
poca cosa
quizá aprendiera con el tiempo
a desplegarse
a usar el mundo
pero los niños que así vienen
muertos de amor
muertos de miedo
tienen tan grande el corazón
que se destruyen sin saberlo
vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
y qué verdad dura y sin sombra
qué verdad fácil y qué pena
yo imaginaba que era un niño
y era tan sólo un niño muerto
ahora qué queda
sólo queda
medir la fe y que recordemos
lo que pudimos haber sido
para él
que no pudo ser nuestro
qué más
acaso cuando llegue
un veintitrés de abril y abismo
vos donde estés
llevale flores
que yo también iré contigo.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
que sólo despierta con la lluvia.

Ahora la última nube ha resuelto quedarse
y nos está mojando como alegres mendigos.

El secreto está en correr con precauciones
a fin de no matar ningún escarabajo
y no pisar los hongos que aprovechan
para nadar desesperadamente.

Sin prevenciones me doy vuelta y siguen
aquellos dos a la izquierda del roble
eternos y escondidos en la lluvia
diciéndose quién sabe qué silencios.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico
aquí se quedan sólo los fantasmas.

Ustedes pueden irse.
Yo me quedo.
916
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Noción De Patria

Además una cosa:
Yo no tengo ningún inconveniente
En meterme en camisa de once varas...
Nicanor Parra


NOCIÓN DE PATRIA

Cuando resido en este país que no sueña

cuando vivo en esta ciudad sin párpados

donde sin embargo mi mujer me entiende

y ha quedado mi infancia y envejecen mis padres

y llamo a mis amigos de vereda a vereda

y puedo ver los árboles desde mi ventana

olvidados y torpes a las tres de la tarde

siento que algo me cerca y me oprime

como si una sombra espesa y decisiva

descendiera sobre mí y sobre nosotros

para encubrir a ese alguien que siempre afloja

el viejo detonador de la esperanza.


Cuando vivo en esta ciudad sin lágrimas

que se ha vuelto egoísta de puro generosa

que ha perdido su ánimo sin haberlo gastado

pienso que al fin ha llegado el momento

de decir adiós a algunas presunciones

de alejarse tal vez y hablar otros idiomas

donde la indiferencia sea una palabra obsena.


Confieso que otras veces me he escapado.

Diré ante todo que me asomé al Arno

que hallé en las librerías de Charing Cross

cierto Byron firmado por el vicario Bull

en una navidad de hace setenta años.

Desfilé entre los borrachos de Bowery

y entre los Brueghel de la Pinacoteca

comprobé cómo puede trastornarse

el equipo sonoro del Chateau de Langeais

explicando medallas e incensarios

cuando en verdad había sólo armaduras.


Sudé en Dakar por solidaridad

vi turbas galopando hasta la Monna Lisa

y huyendo sin mirar a Botticelli

vi curas madrileños abordando a rameras

y en casa de Rembrandt turistas de Dallas

que preguntaban por el comedor

suecos amontonados en dos metros de sol

y en Copenhague la embajada rusa

y la embajada norteamericana

separadas por un lindo cementerio.


Vi el cadáver de Lídice cubierto por la nieve

y el carnaval de Río cubierto por la samba

y en Tuskegee el rabioso optimismo de los negros

probé en Santiago el caldillo de congrio

y recibí el Año Nuevo en Times Square

sacándome cornetas del oído.


Vi a Ingrid Bergman correr por la Rue Blanche

y salvando las obvias diferencias

vi a Adenauer entre débiles aplausos vieneses

vi a Kruschev saliendo de Pennsylvania Station

y salvando otra vez las diferencias

vi un toro de pacífico abolengo

que no quería matar a su torero.

Vi a Henry Miller lejos de sus trópicos

con una insolación mediterránea

y me saqué una foto en casa de Jan Neruda

dormí escuchando a Wagner en Florencia

y oyendo a un suizo entre Ginebra y Tarascón

vi a gordas y humildes artesanas de Pomaire

y a tres monjitas jóvenes en el Carnegie Hall

marcando el jazz con negros zapatones

vi a las mujeres más lindas del planeta

caminando sin mí por la Vía Nazionale.


Miré

admiré

traté de comprender

creo que en buena parte he comprendido

y es estupendo

todo es estupendo

sólo allá lejos puede uno saberlo

y es una linda vacación

es un rapto de imágenes

es un alegre diccionario

es una fácil recorrida

es un alivio.


Pero ahora no me quedan más excusas

porque se vuelve aquí

siempre se vuelve.

La nostalgia se escurre de los libros

se introduce debajo de la piel

y esta ciudad sin párpados

este país que nunca sueña

de pronto se convierte en el único sitio

donde el aire es mi aire

y la culpa es mi culpa

y en mi cama hay un pozo que es mi pozo

y cuando extiendo el brazo estoy seguro

de la pared que toco o del vacío

y cuando miro el cielo

veo acá mis nubes y allí mi Cruz del Sur

mi alrededor son los ojos de todos

y no me siento al margen

ahora ya sé que no me siento al margen.


Quizá mi única noción de patria

sea esta urgencia de decir Nosotros

quizá mi única noción de patria

sea este regreso al propio desconcierto.

806
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Noción De Patria

Además una cosa:
Yo no tengo ningún inconveniente
En meterme en camisa de once varas...
Nicanor Parra


NOCIÓN DE PATRIA

Cuando resido en este país que no sueña

cuando vivo en esta ciudad sin párpados

donde sin embargo mi mujer me entiende

y ha quedado mi infancia y envejecen mis padres

y llamo a mis amigos de vereda a vereda

y puedo ver los árboles desde mi ventana

olvidados y torpes a las tres de la tarde

siento que algo me cerca y me oprime

como si una sombra espesa y decisiva

descendiera sobre mí y sobre nosotros

para encubrir a ese alguien que siempre afloja

el viejo detonador de la esperanza.


Cuando vivo en esta ciudad sin lágrimas

que se ha vuelto egoísta de puro generosa

que ha perdido su ánimo sin haberlo gastado

pienso que al fin ha llegado el momento

de decir adiós a algunas presunciones

de alejarse tal vez y hablar otros idiomas

donde la indiferencia sea una palabra obsena.


Confieso que otras veces me he escapado.

Diré ante todo que me asomé al Arno

que hallé en las librerías de Charing Cross

cierto Byron firmado por el vicario Bull

en una navidad de hace setenta años.

Desfilé entre los borrachos de Bowery

y entre los Brueghel de la Pinacoteca

comprobé cómo puede trastornarse

el equipo sonoro del Chateau de Langeais

explicando medallas e incensarios

cuando en verdad había sólo armaduras.


Sudé en Dakar por solidaridad

vi turbas galopando hasta la Monna Lisa

y huyendo sin mirar a Botticelli

vi curas madrileños abordando a rameras

y en casa de Rembrandt turistas de Dallas

que preguntaban por el comedor

suecos amontonados en dos metros de sol

y en Copenhague la embajada rusa

y la embajada norteamericana

separadas por un lindo cementerio.


Vi el cadáver de Lídice cubierto por la nieve

y el carnaval de Río cubierto por la samba

y en Tuskegee el rabioso optimismo de los negros

probé en Santiago el caldillo de congrio

y recibí el Año Nuevo en Times Square

sacándome cornetas del oído.


Vi a Ingrid Bergman correr por la Rue Blanche

y salvando las obvias diferencias

vi a Adenauer entre débiles aplausos vieneses

vi a Kruschev saliendo de Pennsylvania Station

y salvando otra vez las diferencias

vi un toro de pacífico abolengo

que no quería matar a su torero.

Vi a Henry Miller lejos de sus trópicos

con una insolación mediterránea

y me saqué una foto en casa de Jan Neruda

dormí escuchando a Wagner en Florencia

y oyendo a un suizo entre Ginebra y Tarascón

vi a gordas y humildes artesanas de Pomaire

y a tres monjitas jóvenes en el Carnegie Hall

marcando el jazz con negros zapatones

vi a las mujeres más lindas del planeta

caminando sin mí por la Vía Nazionale.


Miré

admiré

traté de comprender

creo que en buena parte he comprendido

y es estupendo

todo es estupendo

sólo allá lejos puede uno saberlo

y es una linda vacación

es un rapto de imágenes

es un alegre diccionario

es una fácil recorrida

es un alivio.


Pero ahora no me quedan más excusas

porque se vuelve aquí

siempre se vuelve.

La nostalgia se escurre de los libros

se introduce debajo de la piel

y esta ciudad sin párpados

este país que nunca sueña

de pronto se convierte en el único sitio

donde el aire es mi aire

y la culpa es mi culpa

y en mi cama hay un pozo que es mi pozo

y cuando extiendo el brazo estoy seguro

de la pared que toco o del vacío

y cuando miro el cielo

veo acá mis nubes y allí mi Cruz del Sur

mi alrededor son los ojos de todos

y no me siento al margen

ahora ya sé que no me siento al margen.


Quizá mi única noción de patria

sea esta urgencia de decir Nosotros

quizá mi única noción de patria

sea este regreso al propio desconcierto.

806
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Un Padrenuestro Latinoamericano

Padre nuestro que estás en los cielos
con las golondrinas y los misiles
quiero que vuelvas antes de que olvides
como se llega al sur de Río Grande

Padre nuestro que estás en el exilio
casi nunca te acuerdas de los míos
de todos modos dondequiera que estés
santificado sea tu nombre
no quienes santifican en tu nombre
cerrando un ojo para no ver la uñas
sucias de la miseria

en agosto de mil novecientos sesenta
ya no sirve pedirte
venga a nos el tu reino
porque tu reino también está aquí abajo
metido en los rencores y en el miedo
en las vacilaciones y en la mugre
en la desilusión y en la modorra
en esta ansia de verte pese a todo

cuando hablaste del rico
la aguja y el camello
y te votamos todos
por unanimidad para la Gloria
también alzó su mano el indio silencioso
que te respetaba pero se resistía
a pensar hágase tu voluntad

sin embargo una vez cada
tanto tu voluntad se mezcla con la mía
la domina
la enciende
la duplica
más arduo es conocer cuál es mi voluntad
cuándo creo de veras lo que digo creer
así en tu omnipresencia como en mi soledad
así en la tierra como en el cielo
siempre
estaré más seguro de la tierra que piso
que del cielo intratable que me ignora

pero quién sabe
no voy a decidir
que tu poder se haga o deshaga
tu voluntad igual se está haciendo en el viento
en el Ande de nieve
en el pájaro que fecunda a su pájara
en los cancilleres que murmuran yes sir
en cada mano que se convierte en puño

claro no estoy seguro si me gusta el estilo
que tu voluntad elige para hacerse
lo digo con irreverencia y gratitud
dos emblemas que pronto serán la misma cosa
lo digo sobre todo pensando en el pan nuestro
de cada día y de cada pedacito de día

ayer nos lo quitaste
dánosle hoy
o al menos el derecho de darnos nuestro pan
no sólo el que era símbolo de Algo
sino el de miga y cáscara
el pan nuestro
ya que nos quedan pocas esperanzas y deudas
perdónanos si puedes nuestras deudas
pero no nos perdones la esperanza
no nos perdones nunca nuestros créditos

a más tardar mañana
saldremos a cobrar a los fallutos
tangibles y sonrientes forajidos
a los que tienen garras para el arpa
y un panamericano temblor con que se enjugan
la última escupida que cuelga de su rostro

poco importa que nuestros acreedores perdonen
así como nosotros
una vez
por error
perdonamos a nuestros deudores

todavía
nos deben como un siglo
de insomnios y garrote
como tres mil kilómetros de injurias
como veinte medallas a Somoza
como una sola Guatemala muerta

no nos dejes caer en la tentación
de olvidar o vender este pasado
o arrendar una sola hectárea de su olvido

ahora que es la hora de saber quiénes somos
y han de cruzar el río
el dólar y el amor contrarrembolso
arráncanos del alma el último mendigo
y líbranos de todo mal de conciencia
amén.
1.002
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Un Padrenuestro Latinoamericano

Padre nuestro que estás en los cielos
con las golondrinas y los misiles
quiero que vuelvas antes de que olvides
como se llega al sur de Río Grande

Padre nuestro que estás en el exilio
casi nunca te acuerdas de los míos
de todos modos dondequiera que estés
santificado sea tu nombre
no quienes santifican en tu nombre
cerrando un ojo para no ver la uñas
sucias de la miseria

en agosto de mil novecientos sesenta
ya no sirve pedirte
venga a nos el tu reino
porque tu reino también está aquí abajo
metido en los rencores y en el miedo
en las vacilaciones y en la mugre
en la desilusión y en la modorra
en esta ansia de verte pese a todo

cuando hablaste del rico
la aguja y el camello
y te votamos todos
por unanimidad para la Gloria
también alzó su mano el indio silencioso
que te respetaba pero se resistía
a pensar hágase tu voluntad

sin embargo una vez cada
tanto tu voluntad se mezcla con la mía
la domina
la enciende
la duplica
más arduo es conocer cuál es mi voluntad
cuándo creo de veras lo que digo creer
así en tu omnipresencia como en mi soledad
así en la tierra como en el cielo
siempre
estaré más seguro de la tierra que piso
que del cielo intratable que me ignora

pero quién sabe
no voy a decidir
que tu poder se haga o deshaga
tu voluntad igual se está haciendo en el viento
en el Ande de nieve
en el pájaro que fecunda a su pájara
en los cancilleres que murmuran yes sir
en cada mano que se convierte en puño

claro no estoy seguro si me gusta el estilo
que tu voluntad elige para hacerse
lo digo con irreverencia y gratitud
dos emblemas que pronto serán la misma cosa
lo digo sobre todo pensando en el pan nuestro
de cada día y de cada pedacito de día

ayer nos lo quitaste
dánosle hoy
o al menos el derecho de darnos nuestro pan
no sólo el que era símbolo de Algo
sino el de miga y cáscara
el pan nuestro
ya que nos quedan pocas esperanzas y deudas
perdónanos si puedes nuestras deudas
pero no nos perdones la esperanza
no nos perdones nunca nuestros créditos

a más tardar mañana
saldremos a cobrar a los fallutos
tangibles y sonrientes forajidos
a los que tienen garras para el arpa
y un panamericano temblor con que se enjugan
la última escupida que cuelga de su rostro

poco importa que nuestros acreedores perdonen
así como nosotros
una vez
por error
perdonamos a nuestros deudores

todavía
nos deben como un siglo
de insomnios y garrote
como tres mil kilómetros de injurias
como veinte medallas a Somoza
como una sola Guatemala muerta

no nos dejes caer en la tentación
de olvidar o vender este pasado
o arrendar una sola hectárea de su olvido

ahora que es la hora de saber quiénes somos
y han de cruzar el río
el dólar y el amor contrarrembolso
arráncanos del alma el último mendigo
y líbranos de todo mal de conciencia
amén.
1.002
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Un Padrenuestro Latinoamericano

Padre nuestro que estás en los cielos
con las golondrinas y los misiles
quiero que vuelvas antes de que olvides
como se llega al sur de Río Grande

Padre nuestro que estás en el exilio
casi nunca te acuerdas de los míos
de todos modos dondequiera que estés
santificado sea tu nombre
no quienes santifican en tu nombre
cerrando un ojo para no ver la uñas
sucias de la miseria

en agosto de mil novecientos sesenta
ya no sirve pedirte
venga a nos el tu reino
porque tu reino también está aquí abajo
metido en los rencores y en el miedo
en las vacilaciones y en la mugre
en la desilusión y en la modorra
en esta ansia de verte pese a todo

cuando hablaste del rico
la aguja y el camello
y te votamos todos
por unanimidad para la Gloria
también alzó su mano el indio silencioso
que te respetaba pero se resistía
a pensar hágase tu voluntad

sin embargo una vez cada
tanto tu voluntad se mezcla con la mía
la domina
la enciende
la duplica
más arduo es conocer cuál es mi voluntad
cuándo creo de veras lo que digo creer
así en tu omnipresencia como en mi soledad
así en la tierra como en el cielo
siempre
estaré más seguro de la tierra que piso
que del cielo intratable que me ignora

pero quién sabe
no voy a decidir
que tu poder se haga o deshaga
tu voluntad igual se está haciendo en el viento
en el Ande de nieve
en el pájaro que fecunda a su pájara
en los cancilleres que murmuran yes sir
en cada mano que se convierte en puño

claro no estoy seguro si me gusta el estilo
que tu voluntad elige para hacerse
lo digo con irreverencia y gratitud
dos emblemas que pronto serán la misma cosa
lo digo sobre todo pensando en el pan nuestro
de cada día y de cada pedacito de día

ayer nos lo quitaste
dánosle hoy
o al menos el derecho de darnos nuestro pan
no sólo el que era símbolo de Algo
sino el de miga y cáscara
el pan nuestro
ya que nos quedan pocas esperanzas y deudas
perdónanos si puedes nuestras deudas
pero no nos perdones la esperanza
no nos perdones nunca nuestros créditos

a más tardar mañana
saldremos a cobrar a los fallutos
tangibles y sonrientes forajidos
a los que tienen garras para el arpa
y un panamericano temblor con que se enjugan
la última escupida que cuelga de su rostro

poco importa que nuestros acreedores perdonen
así como nosotros
una vez
por error
perdonamos a nuestros deudores

todavía
nos deben como un siglo
de insomnios y garrote
como tres mil kilómetros de injurias
como veinte medallas a Somoza
como una sola Guatemala muerta

no nos dejes caer en la tentación
de olvidar o vender este pasado
o arrendar una sola hectárea de su olvido

ahora que es la hora de saber quiénes somos
y han de cruzar el río
el dólar y el amor contrarrembolso
arráncanos del alma el último mendigo
y líbranos de todo mal de conciencia
amén.
1.002
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Cumpleaños En Manhattan

Todos caminan
yo también camino

es lunes y venimos con la saliva amarga
mejor dicho
son ellos los que vienen

a la sombra de no sé cuántos pisos
millones de mandíbulas
que mastican su goma
sin embargo son gente de este mundo
con todo un corazón bajo el chaleco

hace treinta y nueve años
yo no estaba
tan solo y tan rodeado
ni podía mirar a las queridas
de los innumerables ex-sargentos
de ex-sargentísimo Batista
que hoy sacan a mear
sus perros de abolengo
en las esquinas de la democracia
hace treinta y nueve años
allá abajo
más debajo de lo que hoy se conoce
como Fidel Castro o como Brasilia
abrí los ojos y cantaba un gallo
tiene que haber cantado
necesito
un gallo que le cante al Empire State Building
con toda su pasión
y la esperanza
de parecer iguales
o de serlo

todos caminan
yo también camino
a veces me detengo
ellos no
no podrían

respiro y me siento
respirar
eso es bueno
tengo sed y me cuesta
diez centavos de dólar
otro jugo de fruta
con gusto a Guatemala

este cumpleaños
no es
mi verdadero
porque este alrededor
no es
mi verdadero
los cumpliré más tarde
en febrero o en marzo
con los ojos que siempre me miraron
las palabras que siempre me dijeron
con un cielo de ayer sobre mis hombros
y el corazón deshilachado y terco
los cumpliré más tarde
o no los cumplo
pero éste no es mi verdadero

todos caminan
yo también camino
y cada dos zancadas poderosas
doy un modesto paso melancólico

entonces los becarios colombianos
y los taximetristas andaluces
y los napolitanos que venden pizza y cantan
y el mexicano que aprendió a mascar chicles
y el brasileño de insolente fotómetro
y la chilena con su amante gringo
y los puertorriqueños que pasean
su belicosos miedo colectivo
miran y reconocen mi renguera
y ellos también se aflojan un momento
y dan un solo paso melancólico
como los autos de la misma marca
que se hacen una seña con las luces

nunca estuvo tan lejos
ese cielo
nunca estuvo tan lejos
y tan chico
un triángulo isósceles nublado
que ni siquiera es una nube entera

tengo unas ganas cursis
dolorosas
de ver algo de mar
de sentir como llueve en Andes y Colonia
de oír a mi mujer diciendo cualquier cosa
de escuchar las bocinas
y de putear con eco
de conseguir un tango
un pedazo de tango
tocado por cualquiera
que no sea Kostelanetz

pero también es bueno
sentir alguna vez un poco de ternura
hacia este chorro enorme
poderoso
indefenso
de humanidad dócilmente apurada
con la cruz del confort sobre su frente
un poco de imprevista ternura sin raíces
digamos por ejemplo hacia una madre equis
que ayer en el zoológico de Central Park
le decía a su niño con preciosa nostalgia
look Johnny this is a cow
porque claro
no hay vacas entre los rascacielos

y otro poco de fe
que es mi único folklore
para agitar como un pañuelo blanco
cuando pasen o simplemente canten
las tres clases de seres más vivos de este Norte
quiero decir los negros
las negras
los negritos

todos caminan
pero yo
me he sentado
un yanqui de doce años me lustra los zapatos
él no sabe que hoy es mi cumpleaños
ni siquiera que no es mi verdadero
por mi costado pasan todos ellos
aaso yo podría ser un dios provisorio
que contemplara inerme su rebaño
o podría ser un héroe más provisorio aún
y disfrutar mis trece minutos estatuarios

pero todo está claro
y es más dulce
más útil
sobre todo más dulce
reconocer que el tiempo está pasando
que está pasando el tiempo y hace ruido
y sentirse de una vez para siempre
olvidado y tranquilo
como un cero a la izquierda.
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