Poemas en este tema
Naturaleza y Elementos
Pablo Neruda
Aquel Solemne Senador
Aquel solemne Senador
que me atribuía un castillo
devoró ya con su sobrino
la torta del asesinato?
A quién engaña la magnolia
con su fragancia de limones?
Dónde deja el puñal el águila
cuando se acuesta en una nube?
que me atribuía un castillo
devoró ya con su sobrino
la torta del asesinato?
A quién engaña la magnolia
con su fragancia de limones?
Dónde deja el puñal el águila
cuando se acuesta en una nube?
855
Pablo Neruda
Por Qué Para Esperar La Nieve
Por qué para esperar la nieve
se ha desvestido la arboleda?
Y cómo saber cual es Dios
entre los Dioses de Calcuta?
Por qué viven tan harapientos
todos los gusanos de seda?
Por qué es tan dura la dulzura
del corazón de la cereza?
Es porque tiene que morir
o porque tiene que seguir?
se ha desvestido la arboleda?
Y cómo saber cual es Dios
entre los Dioses de Calcuta?
Por qué viven tan harapientos
todos los gusanos de seda?
Por qué es tan dura la dulzura
del corazón de la cereza?
Es porque tiene que morir
o porque tiene que seguir?
857
Pablo Neruda
Han Contado El Oro Que Tiene
Han contado el oro que tiene
el territorio del maíz?
Sabes que es verde la neblina
a mediodía, en Patagonia?
Quién canta en el fondo del agua
en la laguna abandonada?
De qué ríe la sandía
cuando la están asesinando?
el territorio del maíz?
Sabes que es verde la neblina
a mediodía, en Patagonia?
Quién canta en el fondo del agua
en la laguna abandonada?
De qué ríe la sandía
cuando la están asesinando?
799
Pablo Neruda
Han Contado El Oro Que Tiene
Han contado el oro que tiene
el territorio del maíz?
Sabes que es verde la neblina
a mediodía, en Patagonia?
Quién canta en el fondo del agua
en la laguna abandonada?
De qué ríe la sandía
cuando la están asesinando?
el territorio del maíz?
Sabes que es verde la neblina
a mediodía, en Patagonia?
Quién canta en el fondo del agua
en la laguna abandonada?
De qué ríe la sandía
cuando la están asesinando?
799
Pablo Neruda
Trabajan La Sal Y El Azúcar
Trabajan la sal y el azúcar
construyendo una torre blanca?
Es verdad que en el hormiguero
los sueños son obligatorios?
Sabes qué meditaciones
rumia la tierra en el otoño?
(Por qué no dar una medalla
a la primera hoja de oro?)
construyendo una torre blanca?
Es verdad que en el hormiguero
los sueños son obligatorios?
Sabes qué meditaciones
rumia la tierra en el otoño?
(Por qué no dar una medalla
a la primera hoja de oro?)
764
Pablo Neruda
Trabajan La Sal Y El Azúcar
Trabajan la sal y el azúcar
construyendo una torre blanca?
Es verdad que en el hormiguero
los sueños son obligatorios?
Sabes qué meditaciones
rumia la tierra en el otoño?
(Por qué no dar una medalla
a la primera hoja de oro?)
construyendo una torre blanca?
Es verdad que en el hormiguero
los sueños son obligatorios?
Sabes qué meditaciones
rumia la tierra en el otoño?
(Por qué no dar una medalla
a la primera hoja de oro?)
764
Pablo Neruda
Te Has Dado Cuenta Que El Otoño
Te has dado cuenta que el Otoño
es como una vaca amarilla?
Y cómo la bestia otoñal
es luego un oscuro esqueleto?
Y cómo el invierno acumula
tantos azules lineales?
Y quién pidió a la Primavera
su monarquía transparente?
es como una vaca amarilla?
Y cómo la bestia otoñal
es luego un oscuro esqueleto?
Y cómo el invierno acumula
tantos azules lineales?
Y quién pidió a la Primavera
su monarquía transparente?
660
Pablo Neruda
Pero Es Verdad Que Se Prepara
Pero es verdad que se prepara
la insurrección de los chalecos?
Por qué otra vez la Primavera
ofrece sus vestidos verdes?
Por qué ríe la agricultura
del llanto pálido del cielo?
Cómo logró su libertad
la bicicleta abandonada?
la insurrección de los chalecos?
Por qué otra vez la Primavera
ofrece sus vestidos verdes?
Por qué ríe la agricultura
del llanto pálido del cielo?
Cómo logró su libertad
la bicicleta abandonada?
647
Pablo Neruda
Es Verdad Que Sólo En Australia
Es verdad que sólo en Australia
hay cocodrilos voluptuosos?
Cómo se reparten el sol
en el naranjo las naranjas?
Venía de una boca amarga
la dentadura de la sal?
Es verdad que vuela de noche
sobre mi patria un cóndor negro?
hay cocodrilos voluptuosos?
Cómo se reparten el sol
en el naranjo las naranjas?
Venía de una boca amarga
la dentadura de la sal?
Es verdad que vuela de noche
sobre mi patria un cóndor negro?
861
Pablo Neruda
Qué Cosa Irrita A Los Volcanes
Qué cosa irrita a los volcanes
que escupen fuego, frío y furia?
Por qué Cristóbal Colón
no pudo descubrir a España?
Cuántas preguntas tiene un gato?
Las lágrimas que no se lloran
esperan en pequeños lagos?
O serán ríos invisibles
que corren hacia la tristeza?
que escupen fuego, frío y furia?
Por qué Cristóbal Colón
no pudo descubrir a España?
Cuántas preguntas tiene un gato?
Las lágrimas que no se lloran
esperan en pequeños lagos?
O serán ríos invisibles
que corren hacia la tristeza?
866
Pablo Neruda
Es Este Mismo El Sol De Ayer
Es este mismo el sol de ayer
o es otro el fuego de su fuego?
Cómo agradecer a las nubes
esa abundancia fugitiva?
De dónde viene el nubarrón
con sus sacos negros de llanto?
Dónde están los nombres aquellos
dulces como tortas de antaño?
Dónde se fueron las Donaldas,
las Clorindas, las Eduvigis?
o es otro el fuego de su fuego?
Cómo agradecer a las nubes
esa abundancia fugitiva?
De dónde viene el nubarrón
con sus sacos negros de llanto?
Dónde están los nombres aquellos
dulces como tortas de antaño?
Dónde se fueron las Donaldas,
las Clorindas, las Eduvigis?
1.010
Pablo Neruda
Es Paz La Paz De La Paloma?
Es paz la paz de la paloma?
El leopardo hace la guerra?
Por qué enseña el profesor
la geografía de la muerte?
Qué pasa con las golondrinas
que llegan tarde al colegio?
Es verdad que reparten cartas
transparentes, por todo el cielo?
El leopardo hace la guerra?
Por qué enseña el profesor
la geografía de la muerte?
Qué pasa con las golondrinas
que llegan tarde al colegio?
Es verdad que reparten cartas
transparentes, por todo el cielo?
736
Pablo Neruda
Por Qué El Sombrero De La Noche
Por qué el sombrero de la noche
vuela con tantos agujeros?
Qué dice la vieja ceniza
cuando camina junto al fuego?
Por qué lloran tanto las nubes
y cada vez son más alegres?
Para quién arden los pistilos
del sol en sombra del eclipse?
Cuántas abejas tiene el día?
vuela con tantos agujeros?
Qué dice la vieja ceniza
cuando camina junto al fuego?
Por qué lloran tanto las nubes
y cada vez son más alegres?
Para quién arden los pistilos
del sol en sombra del eclipse?
Cuántas abejas tiene el día?
1.253
Pablo Neruda
Por Qué El Sombrero De La Noche
Por qué el sombrero de la noche
vuela con tantos agujeros?
Qué dice la vieja ceniza
cuando camina junto al fuego?
Por qué lloran tanto las nubes
y cada vez son más alegres?
Para quién arden los pistilos
del sol en sombra del eclipse?
Cuántas abejas tiene el día?
vuela con tantos agujeros?
Qué dice la vieja ceniza
cuando camina junto al fuego?
Por qué lloran tanto las nubes
y cada vez son más alegres?
Para quién arden los pistilos
del sol en sombra del eclipse?
Cuántas abejas tiene el día?
1.253
Pablo Neruda
Qué Guardas Bajo Tu Joroba?
Qué guardas bajo tu joroba?
dijo un camello a una tortuga.
Y la tortuga preguntó:
Qué conversas con las naranjas?
Tiene más hojas un peral
que Buscando el Tiempo Perdido?
Por qué se suicidan las hojas
cuando se sienten amarillas?
dijo un camello a una tortuga.
Y la tortuga preguntó:
Qué conversas con las naranjas?
Tiene más hojas un peral
que Buscando el Tiempo Perdido?
Por qué se suicidan las hojas
cuando se sienten amarillas?
1.053
Pablo Neruda
Cuántas Iglesias Tiene El Cielo?
Cuántas iglesias tiene el cielo?
Por qué no ataca el tiburón
a las impávidas sirenas?
Conversa el humo con las nubes?
Es verdad que las esperanzas
deben regarse con rocío?
Por qué no ataca el tiburón
a las impávidas sirenas?
Conversa el humo con las nubes?
Es verdad que las esperanzas
deben regarse con rocío?
1.680
Pablo Neruda
Cuántas Iglesias Tiene El Cielo?
Cuántas iglesias tiene el cielo?
Por qué no ataca el tiburón
a las impávidas sirenas?
Conversa el humo con las nubes?
Es verdad que las esperanzas
deben regarse con rocío?
Por qué no ataca el tiburón
a las impávidas sirenas?
Conversa el humo con las nubes?
Es verdad que las esperanzas
deben regarse con rocío?
1.680
Pablo Neruda
Dime, La Rosa Está Desnuda
Dime, la rosa está desnuda
o sólo tiene ese vestido?
Por qué los árboles esconden
el esplendor de sus raíces?
Quién oye los remordimientos
del automóvil criminal?
Hay algo más triste en el mundo
que un tren inmóvil en la lluvia?
o sólo tiene ese vestido?
Por qué los árboles esconden
el esplendor de sus raíces?
Quién oye los remordimientos
del automóvil criminal?
Hay algo más triste en el mundo
que un tren inmóvil en la lluvia?
1.266
Pablo Neruda
Dime, La Rosa Está Desnuda
Dime, la rosa está desnuda
o sólo tiene ese vestido?
Por qué los árboles esconden
el esplendor de sus raíces?
Quién oye los remordimientos
del automóvil criminal?
Hay algo más triste en el mundo
que un tren inmóvil en la lluvia?
o sólo tiene ese vestido?
Por qué los árboles esconden
el esplendor de sus raíces?
Quién oye los remordimientos
del automóvil criminal?
Hay algo más triste en el mundo
que un tren inmóvil en la lluvia?
1.266
Pablo Neruda
Si He Muerto Y No Me He Dado Cuenta
Si he muerto y no me he dado cuenta
a quién le pregunto la hora?
De dónde saca tantas hojas
la primavera de Francia?
Dónde puede vivir un ciego
a quien persiguen las abejas?
Si se termina el amarillo
con qué vamos a hacer el pan?
a quién le pregunto la hora?
De dónde saca tantas hojas
la primavera de Francia?
Dónde puede vivir un ciego
a quien persiguen las abejas?
Si se termina el amarillo
con qué vamos a hacer el pan?
914
Pablo Neruda
Jardín De Invierno
Llega el invierno. Espléndido dictado
me dan las lentas hojas
vestidas de silencio y amarillo.
Soy un libro de nieve,
una espaciosa mano, una pradera,
un círculo que espera,
pertenezco a la tierra y a su invierno.
Creció el rumor del mundo en el follaje,
ardió después el trigo constelado
por flores rojas como quemaduras,
luego llegó el otoño a establecer
la escritura del vino:
todo pasó, fue cielo pasajero
la copa del estío,
y se apagó la nube navegante.
Yo esperé en el balcón tan enlutado,
como ayer con las yedras de mi infancia,
que la tierra extendiera
sus alas en mi amor deshabitado.
Yo supe que la rosa caería
y el hueso del durazno transitorio
volvería a dormir y a germinar:
y me embriagué con la copa del aire
hasta que todo el mar se hizo nocturno
y el arrebol se convirtió en ceniza.
La tierra vive ahora
tranquilizando su interrogatorio,
extendida la piel de su silencio.
Yo vuelvo a ser ahora
el taciturno que llegó de lejos
envuelto en lluvia fría y en campanas:
debo a la muerte pura de la tierra
la voluntad de mis germinaciones.
me dan las lentas hojas
vestidas de silencio y amarillo.
Soy un libro de nieve,
una espaciosa mano, una pradera,
un círculo que espera,
pertenezco a la tierra y a su invierno.
Creció el rumor del mundo en el follaje,
ardió después el trigo constelado
por flores rojas como quemaduras,
luego llegó el otoño a establecer
la escritura del vino:
todo pasó, fue cielo pasajero
la copa del estío,
y se apagó la nube navegante.
Yo esperé en el balcón tan enlutado,
como ayer con las yedras de mi infancia,
que la tierra extendiera
sus alas en mi amor deshabitado.
Yo supe que la rosa caería
y el hueso del durazno transitorio
volvería a dormir y a germinar:
y me embriagué con la copa del aire
hasta que todo el mar se hizo nocturno
y el arrebol se convirtió en ceniza.
La tierra vive ahora
tranquilizando su interrogatorio,
extendida la piel de su silencio.
Yo vuelvo a ser ahora
el taciturno que llegó de lejos
envuelto en lluvia fría y en campanas:
debo a la muerte pura de la tierra
la voluntad de mis germinaciones.
1.015
Pablo Neruda
Un Perro Ha Muerto
Mi perro ha muerto.
Lo enterré en el jardín
junto a una vieja máquina oxidada.
Allí, no más abajo,
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.
Ahora él ya se fue con su pelaje,
su mala educación, su nariz iría.
Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.
Ay no diré la tristeza en la tierra
de no tenerlo más por compañero,
que para mí jamás fue un servidor.
Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independienre
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:
no se trepaba sobre mi vestuario
llenándome de pelos o de sarna,
no se frotaba contra mi rodilla
como otros perros obsesos sexuales.
No, mi perro me miraba
dándome la atención que necesito,
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestarme nunca,
y sin pedirme nada.
Ay cuántas veces quise tener cola
andando junto a él por las orillas
del mar, en el invierno de Isla Negra,
en la gran soledad: arriba el aire
traspasado de pájaros glaciales,
y mi perro brincando, hirsuto, lleno
de voltaje marino en movimiento:
mi perro vagabundo y olfatorio
enarbolando su cola dorada
frente a frente al Océano y su espuma.
Alegre, alegre, alegre
como los perros saben ser felices,
sin nada más, con el absolutismo
de la naturaleza descarada.
No hay adiós a mi perro que se ha muerco.
Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.
Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.
Lo enterré en el jardín
junto a una vieja máquina oxidada.
Allí, no más abajo,
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.
Ahora él ya se fue con su pelaje,
su mala educación, su nariz iría.
Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.
Ay no diré la tristeza en la tierra
de no tenerlo más por compañero,
que para mí jamás fue un servidor.
Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independienre
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:
no se trepaba sobre mi vestuario
llenándome de pelos o de sarna,
no se frotaba contra mi rodilla
como otros perros obsesos sexuales.
No, mi perro me miraba
dándome la atención que necesito,
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestarme nunca,
y sin pedirme nada.
Ay cuántas veces quise tener cola
andando junto a él por las orillas
del mar, en el invierno de Isla Negra,
en la gran soledad: arriba el aire
traspasado de pájaros glaciales,
y mi perro brincando, hirsuto, lleno
de voltaje marino en movimiento:
mi perro vagabundo y olfatorio
enarbolando su cola dorada
frente a frente al Océano y su espuma.
Alegre, alegre, alegre
como los perros saben ser felices,
sin nada más, con el absolutismo
de la naturaleza descarada.
No hay adiós a mi perro que se ha muerco.
Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.
Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.
1.647
Pablo Neruda
Con Quevedo, En Primavera
Todo ha florecido en
estos campos, manzanos,
azules titubeantes, malezas amarillas,
y entre la hierba verde viven las amapolas.
El cielo inextinguible, el aire nuevo
de cada día, el tácito fulgor,
regalo de una extensa primavera.
Sólo no hay primavera en mi recinto.
Enfermedades, besos desquiciados,
como yedras de iglesia se pegaron
a las ventanas negras de mi vida
y el sólo amor no basta, ni el salvaje
y extenso aroma de la primavera.
Y para ti qué son en este ahora
la luz desenfrenada, el desarrollo
floral de la evidencia, el canto verde
de las verdes hojas, la presencia
del cielo con su copa de frescura?
Primavera exterior, no me atormentes,
desatando en mis brazos vino y nieve,
corola y ramo roto de pesares,
dame por hoy el sueño de las hojas
nocturnas, la noche en que se encuentran
los muertos, los metales, las raíces,
y tantas primaveras extinguidas
que despiertan en cada primavera.
estos campos, manzanos,
azules titubeantes, malezas amarillas,
y entre la hierba verde viven las amapolas.
El cielo inextinguible, el aire nuevo
de cada día, el tácito fulgor,
regalo de una extensa primavera.
Sólo no hay primavera en mi recinto.
Enfermedades, besos desquiciados,
como yedras de iglesia se pegaron
a las ventanas negras de mi vida
y el sólo amor no basta, ni el salvaje
y extenso aroma de la primavera.
Y para ti qué son en este ahora
la luz desenfrenada, el desarrollo
floral de la evidencia, el canto verde
de las verdes hojas, la presencia
del cielo con su copa de frescura?
Primavera exterior, no me atormentes,
desatando en mis brazos vino y nieve,
corola y ramo roto de pesares,
dame por hoy el sueño de las hojas
nocturnas, la noche en que se encuentran
los muertos, los metales, las raíces,
y tantas primaveras extinguidas
que despiertan en cada primavera.
733
Pablo Neruda
Con Quevedo, En Primavera
Todo ha florecido en
estos campos, manzanos,
azules titubeantes, malezas amarillas,
y entre la hierba verde viven las amapolas.
El cielo inextinguible, el aire nuevo
de cada día, el tácito fulgor,
regalo de una extensa primavera.
Sólo no hay primavera en mi recinto.
Enfermedades, besos desquiciados,
como yedras de iglesia se pegaron
a las ventanas negras de mi vida
y el sólo amor no basta, ni el salvaje
y extenso aroma de la primavera.
Y para ti qué son en este ahora
la luz desenfrenada, el desarrollo
floral de la evidencia, el canto verde
de las verdes hojas, la presencia
del cielo con su copa de frescura?
Primavera exterior, no me atormentes,
desatando en mis brazos vino y nieve,
corola y ramo roto de pesares,
dame por hoy el sueño de las hojas
nocturnas, la noche en que se encuentran
los muertos, los metales, las raíces,
y tantas primaveras extinguidas
que despiertan en cada primavera.
estos campos, manzanos,
azules titubeantes, malezas amarillas,
y entre la hierba verde viven las amapolas.
El cielo inextinguible, el aire nuevo
de cada día, el tácito fulgor,
regalo de una extensa primavera.
Sólo no hay primavera en mi recinto.
Enfermedades, besos desquiciados,
como yedras de iglesia se pegaron
a las ventanas negras de mi vida
y el sólo amor no basta, ni el salvaje
y extenso aroma de la primavera.
Y para ti qué son en este ahora
la luz desenfrenada, el desarrollo
floral de la evidencia, el canto verde
de las verdes hojas, la presencia
del cielo con su copa de frescura?
Primavera exterior, no me atormentes,
desatando en mis brazos vino y nieve,
corola y ramo roto de pesares,
dame por hoy el sueño de las hojas
nocturnas, la noche en que se encuentran
los muertos, los metales, las raíces,
y tantas primaveras extinguidas
que despiertan en cada primavera.
733