Otros
Pedro Salinas
La Concha
¡cómo la acariciarían,
sí, mejilla de doncella!
Entreabierta, curva, cóncava,
su albergue, encaracolada,
mi mirada se hace dentro.
Azul, rosa, malva, verde,
tan sin luz, tan irisada,
tardes, cielos, nubes, soles,
crepúsculos me eterniza.
En el óvalo de esmalte
rectas sutiles, primores
de geometría en gracia,
la solución le dibujan,
sin error, a aquel problema
propuesto
en lo más hondo del mar.
Pero su hermosura, inútil,
nunca servirá. La cogen,
la miran, la tiran ya.
Desnuda, sola, bellísima
la venera, eco de mito,
de carne virgen, de diosa,
su perfección sin amante
en la arena perpetúa.
Pedro Salinas
La Concha
¡cómo la acariciarían,
sí, mejilla de doncella!
Entreabierta, curva, cóncava,
su albergue, encaracolada,
mi mirada se hace dentro.
Azul, rosa, malva, verde,
tan sin luz, tan irisada,
tardes, cielos, nubes, soles,
crepúsculos me eterniza.
En el óvalo de esmalte
rectas sutiles, primores
de geometría en gracia,
la solución le dibujan,
sin error, a aquel problema
propuesto
en lo más hondo del mar.
Pero su hermosura, inútil,
nunca servirá. La cogen,
la miran, la tiran ya.
Desnuda, sola, bellísima
la venera, eco de mito,
de carne virgen, de diosa,
su perfección sin amante
en la arena perpetúa.
Pedro Salinas
35 Bujías
la soltaré. Está presa,
aquí arriba, invisible.
Yo la veo en su claro
castillo de cristal, y la vigilan
—cien mil lanzas— los rayos
—cien mil rayos— del sol. Pero de noche,
cerradas las ventanas
para que no la vean
—guiñadoras espías— las estrellas,
la soltaré. (Apretar un botón.)
Caerá toda de arriba
a besarme, a envolverme
de bendición, de claro, de amor, pura.
En el cuarto ella y yo no más, amantes
eternos, ella mi iluminadora
musa dócil en contra
de secretos en masa de la noche
—afuera—
descifraremos formas leves, signos,
perseguidos en mares de blancura
por mí, por ella, artificial princesa,
amada eléctrica.
Pedro Salinas
35 Bujías
la soltaré. Está presa,
aquí arriba, invisible.
Yo la veo en su claro
castillo de cristal, y la vigilan
—cien mil lanzas— los rayos
—cien mil rayos— del sol. Pero de noche,
cerradas las ventanas
para que no la vean
—guiñadoras espías— las estrellas,
la soltaré. (Apretar un botón.)
Caerá toda de arriba
a besarme, a envolverme
de bendición, de claro, de amor, pura.
En el cuarto ella y yo no más, amantes
eternos, ella mi iluminadora
musa dócil en contra
de secretos en masa de la noche
—afuera—
descifraremos formas leves, signos,
perseguidos en mares de blancura
por mí, por ella, artificial princesa,
amada eléctrica.
Pedro Salinas
Don De La Materia
el mundo era negro: nada.
Cuando de un brusco tirón
—forma recta, curva forma—
le saca a vivir la llama.
Cristal, roble, iluminados,
¡qué alegría de ser tienen,
en luz, en líneas, ser
en brillo y veta vivientes!
Cuando la llama se apaga,
fugitivas realidades,
esa forma, aquel color,
se escapan.
¿Viven aquí o en la duda?
Sube lenta una nostalgia
no de luna, no de amor,
no de infinito. Nostalgia
de un jarrón sobre una mesa.
¿Están?
Yo busco por donde estaban.
Desbrozadora de sombras
tantea la mano. A oscuras
vagas huellas, sigue el ansia.
De pronto, como una llama
sube una alegría altísima
de lo negro: la luz del tacto.
Llegó al mundo de lo cierto.
Toca el cristal, frío, duro,
toca la madera, áspera.
¡Están!
La sorda vida perfecta,
sin color, se me confirma,
segura, sin luz, la siento:
realidad profunda, masa.
Pedro Salinas
Sin Voz, Desnuda
sonrisas, ni las llamas
rápidas de la ira.
Sin armas. Ni las aguas
de la bondad sin fondo,
ni la perfidia, corvo pico.
Nada. Sin armas. Sola.
Ceñida en tu silencio.
«Sí» y «no», «mañana»
y «cuando»,
quiebran agudas puntas
de inútiles saetas
en tu silencio liso
sin derrota ni gloria.
¡Cuidado!, que te mata
—fría, invencible, eterna—
eso, lo que te guarda,
eso, lo que te salva,
el filo del silencio que tú aguzas.
Pedro Salinas
La Difícil
de ti, por ellos te busco.
Amarte: ¡qué ir y venir
a ti misma de ti misma!
Para dar contigo, cerca,
¡qué lejos habrá que ir!
Amor: distancias, vaivén
sin parar.
En medio del camino, nada.
No, tu voz no, tu silencio.
Redondo, terso, sin quiebra,
como aire, las preguntas
apenas le rizan,
como piedras, las preguntas
en el fondo se las guarda.
Superficie del silencio
y yo mirándome en ella.
Nada, tu silencio, sí.
O todo tu grito, sí.
Afilado en el callar,
acero, rayo, saeta,
rasgador, desgarrador,
¡qué exactitud repentina
rompiendo al mundo la entraña,
y el fondo del mundo arriba,
donde él llega, fugacísimo!
Todo, sí, tu grito, sí.
Pero tu voz no la quiero.
Pedro Salinas
La Difícil
de ti, por ellos te busco.
Amarte: ¡qué ir y venir
a ti misma de ti misma!
Para dar contigo, cerca,
¡qué lejos habrá que ir!
Amor: distancias, vaivén
sin parar.
En medio del camino, nada.
No, tu voz no, tu silencio.
Redondo, terso, sin quiebra,
como aire, las preguntas
apenas le rizan,
como piedras, las preguntas
en el fondo se las guarda.
Superficie del silencio
y yo mirándome en ella.
Nada, tu silencio, sí.
O todo tu grito, sí.
Afilado en el callar,
acero, rayo, saeta,
rasgador, desgarrador,
¡qué exactitud repentina
rompiendo al mundo la entraña,
y el fondo del mundo arriba,
donde él llega, fugacísimo!
Todo, sí, tu grito, sí.
Pero tu voz no la quiero.
Pedro Salinas
¡cuánto Rato Te He Mirado
sin mirarte a ti, en la imagen
exacta e inaccesible
que te traiciona el espejo!
«Bésame», dices. Te beso,
y mientras te beso pienso
en lo fríos que serán
tus labios en el espejo.
«Toda el alma para ti»,
murmuras, pero en el pecho
siento un vacío que sólo
me lo llenará ese alma
que no me das.
El alma que se recata
con disfraz de claridades
en tu forma del espejo.
Pedro Salinas
Agua En La Noche, Serpiente Indecisa,
silbo menor y rumbo ignorado:
¿Qué día nieve, qué día mar? Dime.
¿Qué día nube, eco
de ti y cauce seco?
Dime.
—No lo diré: entre tus labios me tienes,
beso te doy, pero no claridades.
Que compasiones nocturnas te basten
y lo demás a las sombras
déjaselo, porque yo he sido hecha
para la sed de los labios que nunca preguntan.
Pedro Salinas
El Alma Tenías
tan clara y abierta,
que yo nunca pude
entrarme en tu alma.
Busqué los atajos
angostos, los pasos
altos y difíciles...
A tu alma se iba
por caminos anchos.
Preparé alta escala
—soñaba altos muros
guardándote el alma—
pero el alma tuya
estaba sin guarda
de tapial ni cerca.
Te busqué la puerta
estrecha del alma,
pero no tenía,
de franca que era,
entradas tu alma.
¿En dónde empezaba?
¿Acababa, en dónde?
Me quedé por siempre
sentado en las vagas
lindes de tu alma.
Pedro Salinas
Posesión De Tu Nombre
sola que tú permites,
felicidad, alma sin cuerpo.
Dentro de mí te llevo
porque digo tu nombre,
felicidad, dentro del pecho.
«Ven»: y tú llegas quedo;
«vete»: y rápida huyes.
Tu presencia y tu ausencia
sombra son una de otra,
sombras me dan y quitan.
(¡Y mis brazos abiertos!)
Pero tu cuerpo nunca,
pero tus labios nunca,
felicidad, alma sin cuerpo, sombra pura.
Pablo de Rokha
Balada De Pablo De Rokha
al azar de los sucesos, como quien come, bebe o anda y porque sí;
moriría si NO cantase, moriría si NO cantase; el acontecimiento
floreal del poema estimula mis nervios sonantes, no puedo hablar, entono,
pienso en canciones, no puedo hablar, no puedo hablar; las ruidosas, trascendentales
epopeyas me definen, e ignoro el sentido de mi flauta; aprendí a
cantar siendo nebulosa, odio, odio las utilitarias, labores, zafias, cuotidianas,
prosaicas, y amo la ociosidad ilustre de lo bello; cantar, cantar, cantar...—he
ahí lo único que sabes, Pablo de Rokha!...
* * *
Los sofismas universales, las cosmicas, subterráneas leyes dinámicas,
dinámicas me rigen, mi canción natural, polifónica
se abre, se abre más allá del espíritu, la ancha belleza
subconciente, trágica, matemática, fúnebre, guía
mis pasos en la oscura claridad; cruzo las épocas cantando como
un gran sueño deforme, mi verdad es la verdadera verdad, el corazón
orquestal, musical, orquestal, dionysiaco, flota en la augusta perfecta,
la eximia resonancia unánime, los fenómenos convergen a él,
y agrandan su sonora sonoridad sonora, sonora; y estas fatales manos van,
sonámbulas, apartando la vida externa, —conceptos, fórmulas,
costumbres, apariencias,—mi intuición sigue los caminos de las cosas,
vidente, iluminada y feliz; todo se hace canto en mis huesos, todo se hace
canto en mis huesos.
* * *
Pus, llanto y nieblas lúgubres, dolor, solo dolor mamo en los
roñosos pechos de la vida, no tengo casa y mi vestido es pobre;
sin embargo, mis cantares absurdos, inéditos, modestísimos
suman el pensamiento, TODO el pensamiento de la raza y la voz del instante;
soy un país HECHO poeta, por la gracia de Dios; desprecio el determinismo
de las ciencias parciales, convencionales, pues mi sabiduría monumental
surje pariendo axiomas desde lo infinito, y su elocuencia errante, fabulosa
y terrible crea mundos e inventa universos continuamente; afirmo o niego,
y mi pasión gigante atraviesa tronando el pueblo imbécil
del prejuicio, la mala aldea clerical de la rutina.
* * *
Atardeciendo me arrodillé junto a una inmensa y gris piedra
humilde, democrática, trágica, y su oratoria, su elocuencia
inmóvil habló conmigo en aquel sordo lenguaje cosmopolita
e ingenuo del ritmo universal; hoy, tendido a la sombra de los lagos he
sentido el llanto de los muertos flotando en las corolas; oigo crecer las
plantas y morir, los viajeros planetas degollados igual que animales, el
sol se pone al fondo de mis años lúgubres, amarillos, amarillos,
amarillos, las espigas van naciéndome, a media noche los eternos
ríos lloran a la orilla de mi tristeza y a mis dolores maximalistas
se les caen las hojas;. . .«buenos días, buenos días
árbol», dije al reventar la mañana sobre las rubias
cumbres chilenas, y más tarde clamaba: «estrellas, SOIS estrellas,
oh! prodigio...»
* * *
Mis pensamientos hacen sonar los siglos, todos los siglos; voy caminando,
caminando, caminando musicalmente y mis actos son himnos, cánticos
naturales, completamente naturales; las campanas del tiempo repican cuando
me oyen sentirme; constituyo el principio y la razón primordial
de todas las tonadas, el eco de mis trancos restalla en la eternidad, los
triángulos paradójicos de mi actitud resumen el gesto, el
gesto, la figura del super hombre loco que balanceó la cuna macabra
del orbe e iba enseñándole a hablar.
* * *
Los cantos de mi lengua tienen ojos y pies, ojos y pies, músculos,
alma, sensaciones, grandiosidad de héroes y pequeñas costumbres
modestas, simplisísimas, mínimas, simplisísimas de
recién nacidos, aullan y hacen congojas enormes, enormes, enormemente
enormes, sonríen, lloran, sonríen, escupen al cielo infame
o echan serpientes por la boca, obran, obran lomismo que gentes o pájaros,
dignifican el reino animal, el reino vegetal, el reino mineral, y son bestias
de mármol, bestias, bestias cuya sangre ardiendo y triste, triste,
asciende a ellos desde las entrañas del globo, y cuyo ser poliédrico,
múltiple, simultáneo está en los quinientos HORIZONTES
geográficos; florecen gozosos, redondos, sonoros en Octubre, dan
frutos rurales a principios de Mayo y Junio o a fines de Agosto, maduran
todo el año y desde nunca, desde nunca; anarquistas, estridentes,
impávidos, crean un individuo y una gigante realidad nueva, algo
que antes, antes, algo que antes no estaba en la tierra, prolongan mi anatomía
terrible hacia lo absoluto, aún existiendo independientemente; ¡tocad
su cuerpo, tocad su cuerpo y os ensangrentareis los dedos MISERABLES!..
!..
* * *
Ariel y Calibán, Egipto, Grecia, Egipto y SOBRE TODO Chile,
los cuadrados países prehistóricos, Jesús de Nazareth,
los cielos, las montañas, el mar y los hombres, los hombres, las
oceánicas multitudes, ciudades, campos, talleres, usinas, árboles,
flores, sepulcros, sanatorios, hospicios u hospitales, brutos de piel terrosa
y lejano mirar lleno de églogas, insectos y aves, pequeñas,
arminosas mujeres pálidas; el cosmos idiota, maravilloso, maravilloso,
maravilloso, maravilloso orienta mis palabras, y rodaré sonando
eternamente, como el viejo nidal, como el viejo nidal, como el viejo nidal
en donde anidan TODOS los gorjeos del mundo!...
Pablo de Rokha
Balada De Pablo De Rokha
al azar de los sucesos, como quien come, bebe o anda y porque sí;
moriría si NO cantase, moriría si NO cantase; el acontecimiento
floreal del poema estimula mis nervios sonantes, no puedo hablar, entono,
pienso en canciones, no puedo hablar, no puedo hablar; las ruidosas, trascendentales
epopeyas me definen, e ignoro el sentido de mi flauta; aprendí a
cantar siendo nebulosa, odio, odio las utilitarias, labores, zafias, cuotidianas,
prosaicas, y amo la ociosidad ilustre de lo bello; cantar, cantar, cantar...—he
ahí lo único que sabes, Pablo de Rokha!...
* * *
Los sofismas universales, las cosmicas, subterráneas leyes dinámicas,
dinámicas me rigen, mi canción natural, polifónica
se abre, se abre más allá del espíritu, la ancha belleza
subconciente, trágica, matemática, fúnebre, guía
mis pasos en la oscura claridad; cruzo las épocas cantando como
un gran sueño deforme, mi verdad es la verdadera verdad, el corazón
orquestal, musical, orquestal, dionysiaco, flota en la augusta perfecta,
la eximia resonancia unánime, los fenómenos convergen a él,
y agrandan su sonora sonoridad sonora, sonora; y estas fatales manos van,
sonámbulas, apartando la vida externa, —conceptos, fórmulas,
costumbres, apariencias,—mi intuición sigue los caminos de las cosas,
vidente, iluminada y feliz; todo se hace canto en mis huesos, todo se hace
canto en mis huesos.
* * *
Pus, llanto y nieblas lúgubres, dolor, solo dolor mamo en los
roñosos pechos de la vida, no tengo casa y mi vestido es pobre;
sin embargo, mis cantares absurdos, inéditos, modestísimos
suman el pensamiento, TODO el pensamiento de la raza y la voz del instante;
soy un país HECHO poeta, por la gracia de Dios; desprecio el determinismo
de las ciencias parciales, convencionales, pues mi sabiduría monumental
surje pariendo axiomas desde lo infinito, y su elocuencia errante, fabulosa
y terrible crea mundos e inventa universos continuamente; afirmo o niego,
y mi pasión gigante atraviesa tronando el pueblo imbécil
del prejuicio, la mala aldea clerical de la rutina.
* * *
Atardeciendo me arrodillé junto a una inmensa y gris piedra
humilde, democrática, trágica, y su oratoria, su elocuencia
inmóvil habló conmigo en aquel sordo lenguaje cosmopolita
e ingenuo del ritmo universal; hoy, tendido a la sombra de los lagos he
sentido el llanto de los muertos flotando en las corolas; oigo crecer las
plantas y morir, los viajeros planetas degollados igual que animales, el
sol se pone al fondo de mis años lúgubres, amarillos, amarillos,
amarillos, las espigas van naciéndome, a media noche los eternos
ríos lloran a la orilla de mi tristeza y a mis dolores maximalistas
se les caen las hojas;. . .«buenos días, buenos días
árbol», dije al reventar la mañana sobre las rubias
cumbres chilenas, y más tarde clamaba: «estrellas, SOIS estrellas,
oh! prodigio...»
* * *
Mis pensamientos hacen sonar los siglos, todos los siglos; voy caminando,
caminando, caminando musicalmente y mis actos son himnos, cánticos
naturales, completamente naturales; las campanas del tiempo repican cuando
me oyen sentirme; constituyo el principio y la razón primordial
de todas las tonadas, el eco de mis trancos restalla en la eternidad, los
triángulos paradójicos de mi actitud resumen el gesto, el
gesto, la figura del super hombre loco que balanceó la cuna macabra
del orbe e iba enseñándole a hablar.
* * *
Los cantos de mi lengua tienen ojos y pies, ojos y pies, músculos,
alma, sensaciones, grandiosidad de héroes y pequeñas costumbres
modestas, simplisísimas, mínimas, simplisísimas de
recién nacidos, aullan y hacen congojas enormes, enormes, enormemente
enormes, sonríen, lloran, sonríen, escupen al cielo infame
o echan serpientes por la boca, obran, obran lomismo que gentes o pájaros,
dignifican el reino animal, el reino vegetal, el reino mineral, y son bestias
de mármol, bestias, bestias cuya sangre ardiendo y triste, triste,
asciende a ellos desde las entrañas del globo, y cuyo ser poliédrico,
múltiple, simultáneo está en los quinientos HORIZONTES
geográficos; florecen gozosos, redondos, sonoros en Octubre, dan
frutos rurales a principios de Mayo y Junio o a fines de Agosto, maduran
todo el año y desde nunca, desde nunca; anarquistas, estridentes,
impávidos, crean un individuo y una gigante realidad nueva, algo
que antes, antes, algo que antes no estaba en la tierra, prolongan mi anatomía
terrible hacia lo absoluto, aún existiendo independientemente; ¡tocad
su cuerpo, tocad su cuerpo y os ensangrentareis los dedos MISERABLES!..
!..
* * *
Ariel y Calibán, Egipto, Grecia, Egipto y SOBRE TODO Chile,
los cuadrados países prehistóricos, Jesús de Nazareth,
los cielos, las montañas, el mar y los hombres, los hombres, las
oceánicas multitudes, ciudades, campos, talleres, usinas, árboles,
flores, sepulcros, sanatorios, hospicios u hospitales, brutos de piel terrosa
y lejano mirar lleno de églogas, insectos y aves, pequeñas,
arminosas mujeres pálidas; el cosmos idiota, maravilloso, maravilloso,
maravilloso, maravilloso orienta mis palabras, y rodaré sonando
eternamente, como el viejo nidal, como el viejo nidal, como el viejo nidal
en donde anidan TODOS los gorjeos del mundo!...
Pablo de Rokha
Balada De Pablo De Rokha
al azar de los sucesos, como quien come, bebe o anda y porque sí;
moriría si NO cantase, moriría si NO cantase; el acontecimiento
floreal del poema estimula mis nervios sonantes, no puedo hablar, entono,
pienso en canciones, no puedo hablar, no puedo hablar; las ruidosas, trascendentales
epopeyas me definen, e ignoro el sentido de mi flauta; aprendí a
cantar siendo nebulosa, odio, odio las utilitarias, labores, zafias, cuotidianas,
prosaicas, y amo la ociosidad ilustre de lo bello; cantar, cantar, cantar...—he
ahí lo único que sabes, Pablo de Rokha!...
* * *
Los sofismas universales, las cosmicas, subterráneas leyes dinámicas,
dinámicas me rigen, mi canción natural, polifónica
se abre, se abre más allá del espíritu, la ancha belleza
subconciente, trágica, matemática, fúnebre, guía
mis pasos en la oscura claridad; cruzo las épocas cantando como
un gran sueño deforme, mi verdad es la verdadera verdad, el corazón
orquestal, musical, orquestal, dionysiaco, flota en la augusta perfecta,
la eximia resonancia unánime, los fenómenos convergen a él,
y agrandan su sonora sonoridad sonora, sonora; y estas fatales manos van,
sonámbulas, apartando la vida externa, —conceptos, fórmulas,
costumbres, apariencias,—mi intuición sigue los caminos de las cosas,
vidente, iluminada y feliz; todo se hace canto en mis huesos, todo se hace
canto en mis huesos.
* * *
Pus, llanto y nieblas lúgubres, dolor, solo dolor mamo en los
roñosos pechos de la vida, no tengo casa y mi vestido es pobre;
sin embargo, mis cantares absurdos, inéditos, modestísimos
suman el pensamiento, TODO el pensamiento de la raza y la voz del instante;
soy un país HECHO poeta, por la gracia de Dios; desprecio el determinismo
de las ciencias parciales, convencionales, pues mi sabiduría monumental
surje pariendo axiomas desde lo infinito, y su elocuencia errante, fabulosa
y terrible crea mundos e inventa universos continuamente; afirmo o niego,
y mi pasión gigante atraviesa tronando el pueblo imbécil
del prejuicio, la mala aldea clerical de la rutina.
* * *
Atardeciendo me arrodillé junto a una inmensa y gris piedra
humilde, democrática, trágica, y su oratoria, su elocuencia
inmóvil habló conmigo en aquel sordo lenguaje cosmopolita
e ingenuo del ritmo universal; hoy, tendido a la sombra de los lagos he
sentido el llanto de los muertos flotando en las corolas; oigo crecer las
plantas y morir, los viajeros planetas degollados igual que animales, el
sol se pone al fondo de mis años lúgubres, amarillos, amarillos,
amarillos, las espigas van naciéndome, a media noche los eternos
ríos lloran a la orilla de mi tristeza y a mis dolores maximalistas
se les caen las hojas;. . .«buenos días, buenos días
árbol», dije al reventar la mañana sobre las rubias
cumbres chilenas, y más tarde clamaba: «estrellas, SOIS estrellas,
oh! prodigio...»
* * *
Mis pensamientos hacen sonar los siglos, todos los siglos; voy caminando,
caminando, caminando musicalmente y mis actos son himnos, cánticos
naturales, completamente naturales; las campanas del tiempo repican cuando
me oyen sentirme; constituyo el principio y la razón primordial
de todas las tonadas, el eco de mis trancos restalla en la eternidad, los
triángulos paradójicos de mi actitud resumen el gesto, el
gesto, la figura del super hombre loco que balanceó la cuna macabra
del orbe e iba enseñándole a hablar.
* * *
Los cantos de mi lengua tienen ojos y pies, ojos y pies, músculos,
alma, sensaciones, grandiosidad de héroes y pequeñas costumbres
modestas, simplisísimas, mínimas, simplisísimas de
recién nacidos, aullan y hacen congojas enormes, enormes, enormemente
enormes, sonríen, lloran, sonríen, escupen al cielo infame
o echan serpientes por la boca, obran, obran lomismo que gentes o pájaros,
dignifican el reino animal, el reino vegetal, el reino mineral, y son bestias
de mármol, bestias, bestias cuya sangre ardiendo y triste, triste,
asciende a ellos desde las entrañas del globo, y cuyo ser poliédrico,
múltiple, simultáneo está en los quinientos HORIZONTES
geográficos; florecen gozosos, redondos, sonoros en Octubre, dan
frutos rurales a principios de Mayo y Junio o a fines de Agosto, maduran
todo el año y desde nunca, desde nunca; anarquistas, estridentes,
impávidos, crean un individuo y una gigante realidad nueva, algo
que antes, antes, algo que antes no estaba en la tierra, prolongan mi anatomía
terrible hacia lo absoluto, aún existiendo independientemente; ¡tocad
su cuerpo, tocad su cuerpo y os ensangrentareis los dedos MISERABLES!..
!..
* * *
Ariel y Calibán, Egipto, Grecia, Egipto y SOBRE TODO Chile,
los cuadrados países prehistóricos, Jesús de Nazareth,
los cielos, las montañas, el mar y los hombres, los hombres, las
oceánicas multitudes, ciudades, campos, talleres, usinas, árboles,
flores, sepulcros, sanatorios, hospicios u hospitales, brutos de piel terrosa
y lejano mirar lleno de églogas, insectos y aves, pequeñas,
arminosas mujeres pálidas; el cosmos idiota, maravilloso, maravilloso,
maravilloso, maravilloso orienta mis palabras, y rodaré sonando
eternamente, como el viejo nidal, como el viejo nidal, como el viejo nidal
en donde anidan TODOS los gorjeos del mundo!...
Pablo de Rokha
Balada De Pablo De Rokha
al azar de los sucesos, como quien come, bebe o anda y porque sí;
moriría si NO cantase, moriría si NO cantase; el acontecimiento
floreal del poema estimula mis nervios sonantes, no puedo hablar, entono,
pienso en canciones, no puedo hablar, no puedo hablar; las ruidosas, trascendentales
epopeyas me definen, e ignoro el sentido de mi flauta; aprendí a
cantar siendo nebulosa, odio, odio las utilitarias, labores, zafias, cuotidianas,
prosaicas, y amo la ociosidad ilustre de lo bello; cantar, cantar, cantar...—he
ahí lo único que sabes, Pablo de Rokha!...
* * *
Los sofismas universales, las cosmicas, subterráneas leyes dinámicas,
dinámicas me rigen, mi canción natural, polifónica
se abre, se abre más allá del espíritu, la ancha belleza
subconciente, trágica, matemática, fúnebre, guía
mis pasos en la oscura claridad; cruzo las épocas cantando como
un gran sueño deforme, mi verdad es la verdadera verdad, el corazón
orquestal, musical, orquestal, dionysiaco, flota en la augusta perfecta,
la eximia resonancia unánime, los fenómenos convergen a él,
y agrandan su sonora sonoridad sonora, sonora; y estas fatales manos van,
sonámbulas, apartando la vida externa, —conceptos, fórmulas,
costumbres, apariencias,—mi intuición sigue los caminos de las cosas,
vidente, iluminada y feliz; todo se hace canto en mis huesos, todo se hace
canto en mis huesos.
* * *
Pus, llanto y nieblas lúgubres, dolor, solo dolor mamo en los
roñosos pechos de la vida, no tengo casa y mi vestido es pobre;
sin embargo, mis cantares absurdos, inéditos, modestísimos
suman el pensamiento, TODO el pensamiento de la raza y la voz del instante;
soy un país HECHO poeta, por la gracia de Dios; desprecio el determinismo
de las ciencias parciales, convencionales, pues mi sabiduría monumental
surje pariendo axiomas desde lo infinito, y su elocuencia errante, fabulosa
y terrible crea mundos e inventa universos continuamente; afirmo o niego,
y mi pasión gigante atraviesa tronando el pueblo imbécil
del prejuicio, la mala aldea clerical de la rutina.
* * *
Atardeciendo me arrodillé junto a una inmensa y gris piedra
humilde, democrática, trágica, y su oratoria, su elocuencia
inmóvil habló conmigo en aquel sordo lenguaje cosmopolita
e ingenuo del ritmo universal; hoy, tendido a la sombra de los lagos he
sentido el llanto de los muertos flotando en las corolas; oigo crecer las
plantas y morir, los viajeros planetas degollados igual que animales, el
sol se pone al fondo de mis años lúgubres, amarillos, amarillos,
amarillos, las espigas van naciéndome, a media noche los eternos
ríos lloran a la orilla de mi tristeza y a mis dolores maximalistas
se les caen las hojas;. . .«buenos días, buenos días
árbol», dije al reventar la mañana sobre las rubias
cumbres chilenas, y más tarde clamaba: «estrellas, SOIS estrellas,
oh! prodigio...»
* * *
Mis pensamientos hacen sonar los siglos, todos los siglos; voy caminando,
caminando, caminando musicalmente y mis actos son himnos, cánticos
naturales, completamente naturales; las campanas del tiempo repican cuando
me oyen sentirme; constituyo el principio y la razón primordial
de todas las tonadas, el eco de mis trancos restalla en la eternidad, los
triángulos paradójicos de mi actitud resumen el gesto, el
gesto, la figura del super hombre loco que balanceó la cuna macabra
del orbe e iba enseñándole a hablar.
* * *
Los cantos de mi lengua tienen ojos y pies, ojos y pies, músculos,
alma, sensaciones, grandiosidad de héroes y pequeñas costumbres
modestas, simplisísimas, mínimas, simplisísimas de
recién nacidos, aullan y hacen congojas enormes, enormes, enormemente
enormes, sonríen, lloran, sonríen, escupen al cielo infame
o echan serpientes por la boca, obran, obran lomismo que gentes o pájaros,
dignifican el reino animal, el reino vegetal, el reino mineral, y son bestias
de mármol, bestias, bestias cuya sangre ardiendo y triste, triste,
asciende a ellos desde las entrañas del globo, y cuyo ser poliédrico,
múltiple, simultáneo está en los quinientos HORIZONTES
geográficos; florecen gozosos, redondos, sonoros en Octubre, dan
frutos rurales a principios de Mayo y Junio o a fines de Agosto, maduran
todo el año y desde nunca, desde nunca; anarquistas, estridentes,
impávidos, crean un individuo y una gigante realidad nueva, algo
que antes, antes, algo que antes no estaba en la tierra, prolongan mi anatomía
terrible hacia lo absoluto, aún existiendo independientemente; ¡tocad
su cuerpo, tocad su cuerpo y os ensangrentareis los dedos MISERABLES!..
!..
* * *
Ariel y Calibán, Egipto, Grecia, Egipto y SOBRE TODO Chile,
los cuadrados países prehistóricos, Jesús de Nazareth,
los cielos, las montañas, el mar y los hombres, los hombres, las
oceánicas multitudes, ciudades, campos, talleres, usinas, árboles,
flores, sepulcros, sanatorios, hospicios u hospitales, brutos de piel terrosa
y lejano mirar lleno de églogas, insectos y aves, pequeñas,
arminosas mujeres pálidas; el cosmos idiota, maravilloso, maravilloso,
maravilloso, maravilloso orienta mis palabras, y rodaré sonando
eternamente, como el viejo nidal, como el viejo nidal, como el viejo nidal
en donde anidan TODOS los gorjeos del mundo!...
Pablo de Rokha
Oración A La Belleza
y tú arrullas maternalmente, maternalmente al pequeño idiota
RUBIO, con el problema azul de las últimas canciones...
* * *
A compas del minuto evolucionas, y eres eterna e INMUTABLE; tu actitud
asciende al PULPITO ideal de las estrellas y SANTIFICA los excrementos
del asno, nivela los fenómenos, el bien y el mal; y tus pies, llenos
de claridad, caminan sobre el dolor mineral de los pueblos colmando de
verdades la milenaria y vil, errante voz «del animal HUMANO»
* * *
Conmoción religiosa, trágica, dyonisiaca de la substancia
INNUMERABLE, espíritu del universo y pan del TRISTE, pan del TRISTE,
belleza, raíz de Dios, —el temblor de su dedo enorme, la nocturna
luz MUERTA de sus pupilas inexistentes—, mujer que enloqueciste con tus
caricias al mas GRANDE de los poetas: Satanás.
* * *
Lo verdadero es múltiple y tú UNA y MUCHAS, MUCHAS; tus
axiomas son absolutos frente a la vanidad del conocimiento, floreces por
encima de la verdad y constituyes, sollozando, la VERDADERA sensación
del COSMOS.
* * *
Ha treinta épocas, ha treinta épocas, tu ilusión
temblaba en los ELEMENTOS del orbe. —ERES anterior a la materia,—hoy, iluminas
el capullo irremediable de sus consecuencias, sus resultados conclusiones:
el automovil A LA LUNA, la pálida locomotora hija de metales grises,
la hulla y las aguas eximias y egregias, los aeroplanos errantes, y las
oscuras multitudes, las oscuras multitudes, las oscuras multitudes revolucionarias
conmoviendo LA SOCIEDAD con su ideal grandilocuente.
* * *
Belleza, prolongación de LO INFINITO y COSA inútil, belleza,
belleza, madre de LA SABIDURIA, colosal lirio de aguas y humo, aguas y
humo sobre un ATARDECER, extraordinario como el NACIMIENTO de un HOMBRE...
—¿Qué quieres conmigo, belleza qué quieres conmigo?..
Pablo de Rokha
Oración A La Belleza
y tú arrullas maternalmente, maternalmente al pequeño idiota
RUBIO, con el problema azul de las últimas canciones...
* * *
A compas del minuto evolucionas, y eres eterna e INMUTABLE; tu actitud
asciende al PULPITO ideal de las estrellas y SANTIFICA los excrementos
del asno, nivela los fenómenos, el bien y el mal; y tus pies, llenos
de claridad, caminan sobre el dolor mineral de los pueblos colmando de
verdades la milenaria y vil, errante voz «del animal HUMANO»
* * *
Conmoción religiosa, trágica, dyonisiaca de la substancia
INNUMERABLE, espíritu del universo y pan del TRISTE, pan del TRISTE,
belleza, raíz de Dios, —el temblor de su dedo enorme, la nocturna
luz MUERTA de sus pupilas inexistentes—, mujer que enloqueciste con tus
caricias al mas GRANDE de los poetas: Satanás.
* * *
Lo verdadero es múltiple y tú UNA y MUCHAS, MUCHAS; tus
axiomas son absolutos frente a la vanidad del conocimiento, floreces por
encima de la verdad y constituyes, sollozando, la VERDADERA sensación
del COSMOS.
* * *
Ha treinta épocas, ha treinta épocas, tu ilusión
temblaba en los ELEMENTOS del orbe. —ERES anterior a la materia,—hoy, iluminas
el capullo irremediable de sus consecuencias, sus resultados conclusiones:
el automovil A LA LUNA, la pálida locomotora hija de metales grises,
la hulla y las aguas eximias y egregias, los aeroplanos errantes, y las
oscuras multitudes, las oscuras multitudes, las oscuras multitudes revolucionarias
conmoviendo LA SOCIEDAD con su ideal grandilocuente.
* * *
Belleza, prolongación de LO INFINITO y COSA inútil, belleza,
belleza, madre de LA SABIDURIA, colosal lirio de aguas y humo, aguas y
humo sobre un ATARDECER, extraordinario como el NACIMIENTO de un HOMBRE...
—¿Qué quieres conmigo, belleza qué quieres conmigo?..
Pablo Neruda
Echan Humo, Fuego Y Vapor
las o de las locomotoras?
En qué idioma cae la lluvia
sobre ciudades dolorosas?
Qué suaves sílabas repite
el aire del alba marina?
Hay una estrella más abierta
que la palabra amapola?
Hay dos colmillos más agudos
que las sílabas de chacal?
Pablo Neruda
Echan Humo, Fuego Y Vapor
las o de las locomotoras?
En qué idioma cae la lluvia
sobre ciudades dolorosas?
Qué suaves sílabas repite
el aire del alba marina?
Hay una estrella más abierta
que la palabra amapola?
Hay dos colmillos más agudos
que las sílabas de chacal?
Pablo Neruda
Brilla La Gota De Metal
como una sílaba en mi canto?
Y no se arrastra una palabra
a veces como una serpiente?
No crepitó en tu corazón
un nombre como una naranja?
De qué río salen los peces?
De la palabra platería?
Y no naufragan los veleros
por un exceso de vocales?
Pablo Neruda
Brilla La Gota De Metal
como una sílaba en mi canto?
Y no se arrastra una palabra
a veces como una serpiente?
No crepitó en tu corazón
un nombre como una naranja?
De qué río salen los peces?
De la palabra platería?
Y no naufragan los veleros
por un exceso de vocales?
Pablo Neruda
Brilla La Gota De Metal
como una sílaba en mi canto?
Y no se arrastra una palabra
a veces como una serpiente?
No crepitó en tu corazón
un nombre como una naranja?
De qué río salen los peces?
De la palabra platería?
Y no naufragan los veleros
por un exceso de vocales?
Pablo Neruda
Por Qué Mi Ropa Desteñida
se agita como una bandera?
Soy un malvado alguna vez
o todas las veces soy bueno?
Es que se aprende la bondad
o la máscara de la bondad?
No es blanco el rosal del malvado
y negras las flores del bien?
Quién da los nombres y los números
al inocente innumerable?