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Poemas en este tema

Deseo

Mario Benedetti

Mario Benedetti

Como Si Nada

A Luz, una vez más.


Cuando el no ser queda en suspenso
se abre la vida ese paréntesisPreguntas al azar (1986)


¿Habrá alguna idea que merezca
no ser pensada de nuevo?ELÍAS CANETTI


Il faut souffler sur quelques lueurs
pour faire de la bonne lumière.RENÉ CHAR


GRACIAS

a Alberto, Ambrosio, Claribel, Chus, Roberto, Sealtiel, Willie y por supuesto a Luz, que como siempre me ayudaron con su lectura crítica de estos poemas cuando sólo eran borradores.


CON LUGAR A DUDAS


COMO SI NADA


Si esta pobre existencia es como un puente

colgante entre dos áridos mutismos

vale decir entre dos muertes

a todas luces (o

mejor a todas sombras)

lo inapelable lo definitivo

lo importante vendría a ser la muerte


¿o no?

somos cardúmenes de vivos

que navegamos ciegos / consolables

de muerte a muerte y sin escalas


de esta tregua brevísima querría

llevarme algunas cosas

verbigracia el latido del amor

el libro que releo en los insomnios

la mirada sin niebla de los justos

y otra vez el latido del amor


esto de no ser más / de terminarse

tiene algo de aventura o de presidio

del ocaso al acaso media un palmo

de la nada a la nada va una vida


allá lejos / la simple ceremonia

de esa boca de niño junto a un pecho

de madre manantial

es un envite inútil a la nada

un simulacro espléndido / un adiós


pero la nada espera / no se olvida

de todas sus promesas serviciales

sus lágrimas de paz y protocolo

sus grietas en la tierra y en el cielo


¿cómo no ser curioso?

¿cómo no hacer apuestas a favor

o en contra hasta que alguien

pronuncie el no va más?


estoy henchido de curiosidad

callado como un pino en el crepúsculo

cuando el sol / ese impar / muere de a poco

y también él esconde sus vergüenzas


curioso y en silencio / yo me espío

a ver si la esperanza cicatriza

o si las servidumbres se desmandan

o si el secreto a voces me concierne


estoy flotante de curiosidad

ávido de saber o de sufrirme

flotante entre mis miedos

esclavo de mis auras

señor de mis cenizas


alguna vez la nada será mía

y yo / curioso

la venderé al mejor postor

y si él / a su vez / desencantado

la subasta en la plaza /

podré esfumarme al fin

como si nada

1.089
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Cotidiana Iii

Esta cotidiana no se apoya en ninguna mutación trascendente

hoy es tan sólo un viernes de poca monta

sin noticias o trazos demasiado malos

ni tampoco demasiado buenos funcionan normalmente

las endocrinas y los semáforos

las pompas fúnebres y las de jabón

unos llegan berreando otros parten silentes

otros más se aprontan a llegar o a partir

en líneas generales el pronóstico del tiempo

acierta por fin con las turbonadas

y es justo subrayar que hoy ha logrado

truenos corroborantes

esta cotidiana es tan sólo costumbr

apenas un viernes de pobre vestimenta

pero aquí se levantan las casas del hombre

a veces existen con un ruido infernal

y otras veces duermen en silencio amoroso

sólo interrumpido por crujiditos

que pueden ser jadeos conyugales

o también calambres de la madera

sin embargo allí crecen el trabajo y la muerte

el vientre rebosante de futuro

y el viejo que no puede con sus huesos

entran por las persianas tataguas y mosquitos

y hay un latido general que es la vida

sólo rutina y sin embargo

las manos besan

los ojos palpan

los labios ven

nosotros

es decir nuestros otros

venimos

vienen

a explorar la memoria milagrosa y austera

no hay tiempo que perder

más bien hay mucho tiempo que ganar

mientras atisbo con audacia y cautela

por entre mis dedos más o menos fogueados

y veo que entre vestigios tristes y rutinarios

nacen flores de rutinario regocijo

tan sólo hábito y querencia

el enjambre adolescente se encamina a sus clásicos manantiales

pero antes de llegar se cruza con los veteranos que regresan

y los árboles ya no saben qué hacer con las preguntas

tan sólo práctica y costumbre

y de vez en cuando un salto de prodigio

en el que algunos se desnucan y otros cambian el mundo

y con las nucas rotas y las glorias que alumbran

con mártires de un día y visionarios de medio siglo

se va armando la historia como un sueño portátil

la rutina es después de todo una crisálida

una comarca de posibilidades e imposibles

de la costumbre puede estallar lo insólito

del hábito el deshábito

por eso este viernes de opaca textura

es casi un campamento de recuerdos

un filtro de presagios

uno de los confines del futuro

tallo ritual de lo ordinario

y también bulbo de lo extraordinario

sabemos algo de lo que está muriendo

pero muy poco de lo que empieza a ser

este viernes turbio durante el cual se gestan

sórdidas guerras frías y escaramuzas ígneas

mientras el consumismo se dedica a llenar

nuestras necesidades más innecesarias

el lujo escupe dádivas sobre la miseria

y a veces la miseria escupe metralla

esta jornada sin toque de campanas

sin titulares a ocho columnas

ni aguaceros radioactivos

sin naufragios ideológicos

ni exorcismos generacionales

lleva en sí misma el triunfo y el desastre

y la infinitesimal responsabilidad que nos toca

de una disyuntiva a nivel de universo

resulta sin embargo abrumadora

así de esta rutina vulnerable

de esta costumbre de inclemencia y cielo

de este hábito propenso a la aventura

de esta querencia con señales de humo

debemos elegir o tan sólo inventar

un largo paso desacostumbrado

una limpia e intrépida zancada

una rampa que no lleve al abismo

un envión que tumbe las derrotas

un trampolín que nos lance a mañana

aunque allí nos espere otra ruina

otra vida común

otra crisálida.
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Mario Benedetti

Mario Benedetti

Hombre Que Mira A Una Muchacha

Para que nunca haya malentendidos
para que nada se interponga
voy a explicarte lo que mi amor convoca

tus ojos que se caen de desconcierto
y otras veces se alzan penetrantes y tibios
tienen tanta importancia que yo mismo me asombro

tus lindas manos mágicas
que te expresan a veces mejor que las palabras
tan importantes son que no oso tocarlas

y si un día las toco es solamente
para retransmitirte ciertas claves

tu cuerpo pendular
que duda en recibirse o entregarse
y es tan joven que enseña a pesar tuyo
es un dato del cual me faltan datos
y sin embargo ayudo a conocerlo

tus labios puestos en el entusiasmo
que dibuja palabras y promete promesas
son en tu imagen para mí los héroes
y son también el ángel enemigo

en mi amor estás toda o casi toda
me faltan cifras pero las calculo
faltan indicios pero los descubro

sin embargo en mi amor hay otras cosas
por ejemplo los sueños con que muevo la tierra
la pobre lucha que libré y libramos
los buenos odios esos que ennoblecen
el diálogo constante con mi gente
la pregunta punzante que me hicieron
las respuestas veraces que no di

en mi amor hay también corajes varios
y un miedo que a menudo los resume
hay hombres como yo que miran tras las rejas
a una muchacha que podrías ser vos

en mi amor hay faena y hay descanso
sencillas recompensas y complejos castigos
hay dos o tres mujeres que forman tu prehistoria
y hay muchos años demasiados años
de inventar alegrías y creerlas
después a pie juntillas

querría que en mi amor vieras todo eso
y que vos muchachita
con paciencia y cautela
sin herirme ni herirte
rescataras de allí la luna el río
los emblemas rituales
los proyectos de besos o de adioses
el corazón que aguarda pese a todo.
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Lope de Vega

Lope de Vega

Corría Un Manso Arroyuelo

Corría un manso arroyuelo
entre dos valles al alba,
que sobre prendas de aljófar
le prestaban esmeraldas.

Las blancas y rojas flores
que por las márgenes baña,
dos veces eran narcisos
en el espejo del agua.

Ya se volvía el aurora,
y en los prados imitaban
celosos lirios sus ojos,
jazmines sus manos blancas.

Las rosas en verdes lazos
vestidas de blanco y nácar,
con hermosura de un día
daban envidia y venganza.

Ya no bajaban las aves
al agua, porque pensaban,
como daba el sol en ella,
que eran pedazos de plata.

En esta sazón Lisardo
salía de su cabaña,
¿quién pensara que a estar triste,
donde todos se alegraban?

Por las mal enjutas sendas
delante el ganado baja,
que a un mismo tiempo paciendo,
come yelo y bebe escarcha.

Por otra parte venía
de sus tristezas la causa,
hermosa como ella misma,
pues ella sola se iguala.

Leyendo viene una letra
que a sus estrellas con alma
compuso Lisardo un día,
con más amor que esperanza.

Vióle admirado de verla,
y de unas cintas moradas,
para matalle a lisonjas,
el instrumento desata.

Y por dos hilos de perlas,
que dos claveles guardaban,
dio la voz al manso viento
y repitió las palabras:

«Madre, unos ojuelos vi,
verdes, alegres y bellos.
¡Ay, que me muero por ellos,
y ellos se burlan de mí!

»Las dos niñas de sus cielos
han hecho tanta mudanza,
que la color de esperanza
se me ha convertido en celos.

»Yo pienso, madre, que vi
mi vida y mi muerte en ellos.
¡Ay... !

»¿Quién pensara que el color
de tal suerte me engañara?
Pero ¿quién no lo pensara
como no tuviera amor?

»Madre, en ellos me perdí,
y es fuerza buscarme en ellos.
¡Ay, que... !»
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