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Arthur Schopenhauer
Desde el punto de vista del pasado, da exactamente igual que algo se haya vivido realmente o que se haya soñado . [ Spicilegia, p. 444].
Arthur Schopenhauer
¿Por qué subyace en el recuerdo de épocas pasadas una paz tan dulce? ¿Por qué casi nos inunda en una melancólica emoción la mención de los viejos tiempos? ¿Por qué contemplamos tales ensoñaciones bajo una luz brillante sin mezcla de nada que deslumbre? ¿Acaso sea porque la muerte las ha allanado, sus preocupaciones y tormentos ya no existen, y el tiempo nos ha enseñado que no eran más que engaños frente a los que ahora sonreímos como si de aflicciones infantiles se tratara?
Arthur Schopenhauer
El comienzo de la teología es el miedo: por eso, si los hombres fueran felices, nunca hubiera habido teología [...]. El filosofar se inicia con el abandono de este camino.
Arthur Schopenhauer
La más plena satisfacción, la tranquilidad postrera, el auténtico estado deseable se nos representan siempre y tan sólo en el cuadro, en la obra de arte, en la poesía, en la música. Por supuesto, de ahí podría extraerse la esperanza de que tienen que estar en algún lugar.
Arthur Schopenhauer
Para que el mundo o el hombre alcanzasen la felicidad suprema y auténtica haría falta, ante todo, detener el tiempo .
Arthur Schopenhauer
El asombro filosófico es en el fondo perturbador y desconsolador [...]. La índole del asombro que empuja a filosofar nace, desde luego, del espectáculo del mal físico y el mal moral en el mundo.
Arthur Schopenhauer
Entonces habló el viejo y gris padre desierto 2 : «Hijo mío, si no fuera así, si yo no fuera el triste y árido desierto, si fuera floreado, verde y animado, tú no serías un oasis, un lugar privilegiado al que incluso en la lejanía el caminante alaba; sino que serías sin más una pequeña parte de mí, diminuta e inadvertida. Por eso, soporta con paciencia lo que es condición de tu distinción y gloria».
Arthur Schopenhauer
¿Cómo puede elevarse en el aire aquel que está apegado a su terruño y desde allí contemplar el mundo que queda a sus pies? ¿Cómo puede filosofar quien se aferra a un anhelo o una preocupación o, en fin, a una subjetividad?
Arthur Schopenhauer
Deberíamos considerar a la mosca como el símbolo de la insolencia y la desfachatez. Pues mientras todos los animales temen más que nada al hombre y ya de lejos escapan de él, la mosca se le posa en la nariz.
Arthur Schopenhauer
Precisamente porque toda felicidad es negativa ocurre que, cuando finalmente y en alguna ocasión llega a ser total, no cobramos conciencia de su existencia hasta que desaparece, pues se desliza sobre nosotros ligera y suavemente, y después la carencia, sentida positivamente, se convierte en la expresión de la felicidad desperdiciada: entonces nos convencemos de que no hicimos nada para conservarla y a la privación se añade el arrepentimiento.
Arthur Schopenhauer
Precisamente porque toda felicidad es negativa ocurre que, cuando finalmente y en alguna ocasión llega a ser total, no cobramos conciencia de su existencia hasta que desaparece, pues se desliza sobre nosotros ligera y suavemente, y después la carencia, sentida positivamente, se convierte en la expresión de la felicidad desperdiciada: entonces nos convencemos de que no hicimos nada para conservarla y a la privación se añade el arrepentimiento.
Arthur Schopenhauer
El hecho de que detrás de la angustia se halle de inmediato el aburrimiento, que afecta incluso a los animales más inteligentes, es consecuencia de que la vida no tiene ningún auténtico y verdadero contenido, sino que sólo se mantiene en movimiento por necesidad e ilusión; tan pronto como ese movimiento se detiene, comparece toda la esterilidad y el vacío de la existencia.
Arthur Schopenhauer
Quien comete un error individual habrá de expiarlo alguna vez y a menudo ha de pagarlo muy caro; lo mismo vale extendiéndolo a los errores colectivos de todo un pueblo. Por eso no puede dejar de repetirse que cada error, allí donde se encuentre, ha de ser perseguido y extirpado como un enemigo de la humanidad, y que no puede haber errores privilegiados. El pensador debe atacarlos, aun cuando la humanidad, al igual que un enfermo cuya úlcera toca el médico, grite con ello.
Arthur Schopenhauer
La vida de todo hombre genial es sin excepción trágica, si bien es cierto que, contemplada desde fuera, parece muy tranquila.
Arthur Schopenhauer
Los caprichos originados en el instinto sexual guardan una analogía completa con los fuegos fatuos, pues confunden de la forma más vívida. Si los seguimos, nos llevan a un lugar inmundo y luego desaparecen.
Arthur Schopenhauer
En todo negocio humano hay algo que no está en nuestro poder y no entra en nuestros cálculos: el deseo de conquistar esto es el origen de los dioses.
Arthur Schopenhauer
Nuestros mayores padecimientos no moran en el presente en forma de representaciones intuitivas o sentimientos inmediatos, sino en la razón a través de conceptos abstractos y torturadores pensamientos de los que carece el animal por vivir sólo en el presente.
Arthur Schopenhauer
El mundo no es más que el infierno, y los hombres son, por un lado, las almas atormentadas, y por otro, los demonios.
Arthur Schopenhauer
Una vida individual ha ofrecido su fruto completo cuando el hombre se retira de ella sin conservar ningún deseo ni de ella ni de sus alegrías, cuando se ha curado de la adicción que se manifestó como vida. Todo lo demás es indiferente y tiene un valor secundario [...]. A través del sufrimiento el hombre es purificado y finalmente santificado, es decir, liberado de la voluntad. En este sentido es la cruz el símbolo de la religión católica. Por eso el sufrimiento tiene una fuerza salví fica.
Arthur Schopenhauer
Cuando la miseria de esta tierra nos golpea, nos entretenemos como verdugos de nosotros mismos en presuponer tras ella la imagen del auténtico y espantoso mal, y entonces sentimos la necesidad de correr y lamentarnos. La educación de la razón nos permite reconocer y evitar tal engaño: eso querían seguramente los estoicos 3 .
Arthur Schopenhauer
Aunque todos desearían permanecer en reposo, la necesidad y el aburrimiento son como latigazos que conservan el movimiento de la peonza.
Arthur Schopenhauer
Si los hombres no fueran tan zafios, su destino general no sería tan triste. En este sentido se puede afirmar que el mundo mismo es ya el juicio final. Si pudiéramos colocar todo el sufrimiento del mundo en un platillo de la balanza y toda la culpa en el otro, el fiel quedaría equilibrado.
Arthur Schopenhauer
Si los hombres no fueran tan zafios, su destino general no sería tan triste. En este sentido se puede afirmar que el mundo mismo es ya el juicio final. Si pudiéramos colocar todo el sufrimiento del mundo en un platillo de la balanza y toda la culpa en el otro, el fiel quedaría equilibrado.