Vida y Existencia
Arthur Schopenhauer
Por doquier, el auténtico símbolo de la naturaleza es el círculo, que representa el esquema del retorno: tal es de hecho la forma más general de la naturaleza que se desarrolla en todo, desde el curso de los astros hasta la muerte y el nacimiento de los seres orgánicos; sólo a través de ella se hace posible una existencia subsistente dentro de la corriente del tiempo y su contenido, esto es, una naturaleza.
Arthur Schopenhauer
Para engañarnos a nosotros mismos, vestimos secretamente de precipitación lo que no son más que acciones premeditadas. Pues a nadie como a nosotros mismos embaucamos ni adulamos más a través de refinados artificios.
Arthur Schopenhauer
Podemos entonces desentendernos de la vida y de la muerte. Como polos de esa totalidad, ambos son esenciales y se necesitan el uno al otro.
Arthur Schopenhauer
Podemos entonces desentendernos de la vida y de la muerte. Como polos de esa totalidad, ambos son esenciales y se necesitan el uno al otro.
Arthur Schopenhauer
Este mundo es el reino del azar y el error: por eso sólo debemos dirigirnos hacia lo que ninguna casualidad puede arrebatarnos, y tan sólo sostenernos y actuar allí donde el error no es posible.
Arthur Schopenhauer
Bajo la cambiante carcasa de sus años, de sus relaciones, incluso de sus conocimientos y formas de ver, se esconde, como un cangrejo en su caparazón, el hombre idénti co y aut éntico, totalmente invariable y siempre el mismo. [apuntes Senilia ]
Arthur Schopenhauer
Nos afanamos incansablemente de deseo en deseo [...] sin caer en la cuenta de que intentamos llenar el tonel de las Danaides. [...] Y así nos lanzamos hacia nuevos deseos, casi hasta el infinito, lo que sólo detiene la muerte antes de que siquiera hayamos quedado satisfechos una vez.
Arthur Schopenhauer
El hombre debe elevarse sobre la vida, debe saber que cualquier acontecimiento y suceso, sea dichoso o doloroso, no afecta a su mejor y más íntimo yo, que todo es un juego, una competición en la que los contendientes se injurian, y no una grave lucha; de ahí que no deba entrometerse en ningún asunto serio.
Arthur Schopenhauer
En todas las cosas y circunstancias, el signo distintivo y característico de la naturaleza vulgar, más aún, el sello de la ordinariez, es actuar por imitación y dejarse llevar por el ejemplo de otros: la gran masa está determinada en todas sus acciones y omisiones casi de manera exclusiva por tal motivo. Por el contrario, toda mente que sea un poco reflexiva se reconoce antes que nada por el hecho de que juzga por sí misma, critica y procede según su propio pensamiento 3 .
Arthur Schopenhauer
Nadie ha vivido en el pasado y nadie vivirá en el futuro; sólo en el presente se da toda vida, su posesión, y nunca puede ser arrancada de él. Es este el único consuelo frente a la transitoriedad del individuo, en tanto que la voluntad de vivir está aquí durante mucho tiempo.
Arthur Schopenhauer
Nadie ha vivido en el pasado y nadie vivirá en el futuro; sólo en el presente se da toda vida, su posesión, y nunca puede ser arrancada de él. Es este el único consuelo frente a la transitoriedad del individuo, en tanto que la voluntad de vivir está aquí durante mucho tiempo.
Arthur Schopenhauer
Conoce la verdad en ti, conócete a ti mismo en la verdad, y verás en un instante que eras tú lo que durante tanto tiempo e inútilmente habías buscado, la anhelada y soñada patria en lo general y en lo particular, y te reconocerás entonces envuelto con asombro en ese lugar: allí se rozan cielo y tierra 1 .
Arthur Schopenhauer
Conoce la verdad en ti, conócete a ti mismo en la verdad, y verás en un instante que eras tú lo que durante tanto tiempo e inútilmente habías buscado, la anhelada y soñada patria en lo general y en lo particular, y te reconocerás entonces envuelto con asombro en ese lugar: allí se rozan cielo y tierra 1 .
Arthur Schopenhauer
Todos buscan el porqué en vez de considerar el qué 2 ; aspiran a lo lejano en vez de tomar lo cercano; se dirigen hacia fuera en todas direcciones en vez de ir hacia sí mismos, donde todo enigma se resuelve.
Arthur Schopenhauer
Tan frecuentemente como muere un hombre, cae un mundo, el que lleva en su cabeza [...]. [Pero] con la muerte y a través de la supresión de la propia persona, el egoísmo experimenta su más definitiva prueba y su total aniquilación. De ahí el miedo a la muerte. La muerte es, así, la lección que el curso de la naturaleza transmite al egoísmo.
Arthur Schopenhauer
Debemos caer en la cuenta de que la procreación y la muerte han de sernos indiferentes, simples fenómenos que no afectan en absoluto a nuestro ser auténtico, por lo que no debemos temer en modo alguno que la muerte sea nuestro aniquilamiento.
Arthur Schopenhauer
La palabra yo es en lo fundamental la mayor equivocación y la fuente de todo engaño.
Arthur Schopenhauer
Quien considere que su existencia se limita a su vida actual, se considera también una nada viviente: pues hace treinta años no era nada, y dentro de otros treinta volverá a no ser nada.
Arthur Schopenhauer
Quien considere que su existencia se limita a su vida actual, se considera también una nada viviente: pues hace treinta años no era nada, y dentro de otros treinta volverá a no ser nada.
Arthur Schopenhauer
La muerte se presenta manifiestamente como el fin del individuo, pero en tal individuo se encuentra la semilla de un nuevo ser. Por ello, de todo cuanto muere, nada muere para siempre, aunque tampoco nada de cuanto nace recibe un ser radicalmente nuevo. Lo que muere se extingue, pero resta un germen del que aflora un nuevo ser que entonces accede a la existencia sin saber de dónde viene ni por qué es como es.
Arthur Schopenhauer
La muerte se presenta manifiestamente como el fin del individuo, pero en tal individuo se encuentra la semilla de un nuevo ser. Por ello, de todo cuanto muere, nada muere para siempre, aunque tampoco nada de cuanto nace recibe un ser radicalmente nuevo. Lo que muere se extingue, pero resta un germen del que aflora un nuevo ser que entonces accede a la existencia sin saber de dónde viene ni por qué es como es.
Arthur Schopenhauer
El sueño se parece a la muerte mucho más de lo que suele pensarse y decirse [...]. La muerte es el sueño en el que la individualidad es olvidada: todo lo demás vuelve a despertar, o más aún, está todavía despierto.
Arthur Schopenhauer
[Somos] presa de la ilusión, y esta ilusión es tan real como la vida, como el mismo mundo de los sentidos, pues es una misma cosa con él (el velo de Maya de los hindúes) 26 : en ella se fundan todos nuestros deseos y afanes, que son expresión de la vida, así como la vida sólo es una expresión de la ilusión.