Sociedad y el Mundo
Arthur Schopenhauer
Cada uno debe colocarse frente a un cuadro como ante un príncipe, y aguardar a que nos dirija la palabra; de lo contrario, sólo nos oiríamos a nosotros mismos [...]. Lo mejor en el arte es demasiado espiritual para poder mostrarse directamente a los sentidos.
Arthur Schopenhauer
El intelecto es un confidente de la voluntad, aunque es un confidente al que no se le cuenta todo.
Arthur Schopenhauer
Leer exposiciones de las teorías de los filósofos en vez de sus obras originales o, en general, historia de la filosofía, es como pretender que otro mastique la propia comida.
Arthur Schopenhauer
Palabra y lenguaje son los medios imprescindibles para pensar con claridad. Mas, como todo medio y toda máquina, al mismo tiempo dificulta y traba; también sucede así con el lenguaje, que constriñe a formas estables los infinitamente matizados, volubles y modificables pensamientos; cuando el lenguaje fija el pensamiento, a la vez lo encadena.
Arthur Schopenhauer
Cuando atrapo una mosca resulta evidente que no he capturado a la cosa en sí, sino sólo su fen ómeno.
Arthur Schopenhauer
El núcleo más íntimo de todo conocimiento genuino y efectivo es la intuición; de la misma forma, toda nueva verdad es el resultado de una intuición. Todo pensar originario se da en imágenes. Por eso la imaginación es un instrumento tan necesario del propio pensamiento y las cabezas carentes de ella no obtendrán jamás grandes logros 7 .
Arthur Schopenhauer
Lo que son la rienda y la brida para un corcel indómito, lo es el intelecto para la voluntad humana: ésta ha de guiarse por las riendas de la instrucción, la amonestación, la educación, etc. En sí misma, la voluntad es tan salvaje, un impulso tan impetuoso, como la fuerza torrencial de una catarata.
Arthur Schopenhauer
Cualquiera que sea la antorcha que prendamos y el espacio que pueda alumbrar nuestro horizonte, siempre quedará delimitado por la oscura noche. [...] Por eso la verdadera y positiva solución del enigma del mundo tendría que tratar necesariamente sólo de las cosas en sí, mas no de los fenómenos, de suerte que si un ser de tipo superior viniese y pusiera todo su empeño en familiarizarnos con tal enigma, nosotros no podríamos comprender nada de su revelación.
Arthur Schopenhauer
La tarea no consiste tanto en ver lo que aún no ha visto nadie, como en pensar lo que aún no se ha pensado sobre lo que todo el mundo ve. Por eso se requiere mucho más para ser un filósofo que un físico.
Arthur Schopenhauer
La física, o sea, las Ciencias Naturales en general, siguiendo en todas sus ramas el camino que les es propio, tienen que llegar por fin a un punto en que terminen sus explicaciones, y esto es precisamente lo metafísico, lo que se presenta no más que como límite de lo físico, sin poder pasar de éste. Ahí se detiene, entregando su objeto a la metafísica.
Arthur Schopenhauer
Los espíritus de primera magnitud jamás se dedicarán a una ciencia particular, pues a ellos les interesa mucho penetrar la totalidad. Son generales, no capitanes; maestros de capilla, no músicos de orquesta.
Arthur Schopenhauer
El intelecto se asemeja a una antorcha a cuya luz hay que leer mientras el viento de la noche la vapulea violentamente [...]. Nuestro intelecto está infectado y corrompido por la voluntad sin que lo sepamos 4 .
Arthur Schopenhauer
Por mucho que cambien las obras y las máscaras en el escenario del mundo, los actores siguen siendo los mismos en todas. Estamos reunidos y nos enfadamos unos con otros, los ojos brillan y las voces se hacen más audibles. De igual manera se han reunido otros hace mil años: era lo mismo y eran los mismos, e igual será dentro de mil años. El dispositivo por el cual no nos damos cuenta de ello es el tiempo.
Arthur Schopenhauer
Dos chinos que andaban por Europa fueron por primera vez al teatro. Mientras uno de ellos se ocupó de comprender el mecanismo de la maquinaria, lo cual consiguió, el otro intentó desentrañar el significado de la obra, a pesar de no conocer el idioma. El primero se parece al astrónomo, el segundo al filósofo.
Arthur Schopenhauer
La poesía es una ayuda para la filosofía: un almacén de ejemplos, una vía para incentivar la meditación y la piedra de toque de numerosos principios morales o psicológicos. La poesía es para la filosofía lo que la experiencia para la ciencia. La experiencia hace que conozcamos en particular y ejemplificado el mundo fenom énico; la ciencia muestra cómo es la totalidad de ese mismo mundo fenoménico, considerado universalmente. [...] Entre poesía y filosofía se da la más bella armonía.
Arthur Schopenhauer
Mi ojo es lo que ve, pero para ver precisa de la luz . Así, también mi voluntad es la que guía mi acción, pero sólo puede hacerlo con la intervención del conocimiento, que es fundamentalmente una función del cerebro. Por eso las diferentes decisiones de la voluntad parten del cerebro. Éste no es la sede de la voluntad, sino sólo del arbitrio, es decir, el taller de los motivos. [apuntes Senilia ]
Arthur Schopenhauer
¿Cómo puede elevarse en el aire aquel que está apegado a su terruño y desde allí contemplar el mundo que queda a sus pies? ¿Cómo puede filosofar quien se aferra a un anhelo o una preocupación o, en fin, a una subjetividad?
Arthur Schopenhauer
El examen y observación de lo real, siempre que ofrezcan al espectador algo novedoso, resulta más instructivo que leer y escuchar. Ya que, a fin de cuentas, es en lo real donde reside toda verdad y sabiduría, el secreto último de las cosas, si bien sólo en concreto, y, al igual que el oro en la mina, haya que saber extraerlo. En cambio, a partir de un libro, la verdad sólo se recibe, en el mejor de los casos, de segunda mano, y con frecuencia ni eso.
Arthur Schopenhauer
Es más apropiado intentar comprender el mundo a partir del hombre que a los hombres a partir del mundo 1 .
Arthur Schopenhauer
Teniendo en cuenta que en la filosofía no hay revelación alguna, un filósofo debe ser, antes que nada, un incrédulo.
Arthur Schopenhauer
El cristianismo dice: «la muerte entró en el mundo a través del pecado» . Pero la muerte no es más que la expresión exagerada, estridente, retumbante y pesada de lo que el mundo es de una punta a otra. Por eso también se puede decir: el mundo es a través del pecado.
Arthur Schopenhauer
Quien comete un error individual habrá de expiarlo alguna vez y a menudo ha de pagarlo muy caro; lo mismo vale extendiéndolo a los errores colectivos de todo un pueblo. Por eso no puede dejar de repetirse que cada error, allí donde se encuentre, ha de ser perseguido y extirpado como un enemigo de la humanidad, y que no puede haber errores privilegiados. El pensador debe atacarlos, aun cuando la humanidad, al igual que un enfermo cuya úlcera toca el médico, grite con ello.
Arthur Schopenhauer
El carácter de las cosas de este mundo, sobre todo del mundo humano, no es tanto la imperfección (como a menudo se ha dicho) como la deformación, en lo moral, en lo intelectual, en lo físico, en todo.
Arthur Schopenhauer
Con su esplendor y grandeza, templos e iglesias, pagodas y mezquitas, nos hacen ver (en toda nación y todo tiempo) la necesidad metafísica del hombre, tan vigorosa e indestructible como la física. En términos satíricos podemos decir que tal necesidad es como un muchacho contentadizo que prefiere una fiesta muy pobre 4 .