Citas en este tema
Naturaleza y Elementos
Georg Christoph Lichtenberg
Lo que siempre me ha gustado en el hombre es que, siendo capaz de construir Louvres, pirámides eternas y basílicas de San Pedro, pueda contemplar fascinado la celdilla de un panal de abejas o la concha de un caracol
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Alphonse de Lamartine
En todos sus sueños más bellos, el hombre no ha sabido jamás inventar nada que sea más bello que la Naturaleza
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Alphonse de Lamartine
La brutalidad contra un animal es crueldad hacia la Humanidad. Lo único que cambia es la víctima
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Karl Kraus
Ninguna duda de que el perro es fiel. Pero, ¿debemos por ello tomarlo como ejemplo? En realidad, él es fiel al hombre y no a los perros
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Søren Kierkegaard
Yo reino sobre las tempestades de las sensaciones. Como un lobo, las guardo encerradas en el monte de mi ser, y ora una, ora otra, dejo en libertad el ímpetu furioso
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Omar Khayyam
Detén tu marcha y trata de ser feliz. ¿Por qué te afliges, pequeña mía? Dame vino; la noche se acerca
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Omar Khayyam
Mira y escucha. Una rosa tiembla, agitada por la brisa, y el ruiseñor le canta un himno apasionado
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Omar Khayyam
Mira y escucha. Una rosa tiembla, agitada por la brisa, y el ruiseñor le canta un himno apasionado
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Omar Khayyam
El vino es color de rosa. Quizás no sea la sangre de la vid, sino la sangre de las rosas
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Omar Khayyam
Dices que cada nueva mañana nos trae mil rosas. Sí, pero ¿dónde están los pétalos de las rosas del ayer?
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Omar Khayyam
Lámparas que se apagan, esperanzas que se encienden: la aurora. Lámparas que se encienden, esperanzas que se apagan: la noche
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Omar Khayyam
Lámparas que se apagan, esperanzas que se encienden: la aurora. Lámparas que se encienden, esperanzas que se apagan: la noche
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Omar Khayyam
Y a este cuenco invertido al que llaman cielo, bajo el cual luchamos, vivimos y morimos, no levantes tus manos en busca de ayuda. Pues se mueve tan impotente como tú y como yo
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Khalil Gibran
La luz de las estrellas que se han extinguido hace años todavía nos alcanza. Igual que los hombres ilustres que han muerto hace siglos, que nos alcanzan con las radiaciones de su personalidad
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Khalil Gibran
El ruiseñor se niega a anidar en la jaula, para que la esclavitud no sea el destino de su cría
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Khalil Gibran
Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y en el mar
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Khalil Gibran
En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante. Detrás de cada noche viene una aurora sonriente
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