Ciência e Razão
Arthur Schopenhauer
Los espíritus de primera magnitud jamás se dedicarán a una ciencia particular, pues a ellos les interesa mucho penetrar la totalidad. Son generales, no capitanes; maestros de capilla, no músicos de orquesta.
Arthur Schopenhauer
El intelecto se asemeja a una antorcha a cuya luz hay que leer mientras el viento de la noche la vapulea violentamente [...]. Nuestro intelecto está infectado y corrompido por la voluntad sin que lo sepamos 4 .
Arthur Schopenhauer
Dos chinos que andaban por Europa fueron por primera vez al teatro. Mientras uno de ellos se ocupó de comprender el mecanismo de la maquinaria, lo cual consiguió, el otro intentó desentrañar el significado de la obra, a pesar de no conocer el idioma. El primero se parece al astrónomo, el segundo al filósofo.
Arthur Schopenhauer
La poesía es una ayuda para la filosofía: un almacén de ejemplos, una vía para incentivar la meditación y la piedra de toque de numerosos principios morales o psicológicos. La poesía es para la filosofía lo que la experiencia para la ciencia. La experiencia hace que conozcamos en particular y ejemplificado el mundo fenom énico; la ciencia muestra cómo es la totalidad de ese mismo mundo fenoménico, considerado universalmente. [...] Entre poesía y filosofía se da la más bella armonía.
Arthur Schopenhauer
Mi ojo es lo que ve, pero para ver precisa de la luz . Así, también mi voluntad es la que guía mi acción, pero sólo puede hacerlo con la intervención del conocimiento, que es fundamentalmente una función del cerebro. Por eso las diferentes decisiones de la voluntad parten del cerebro. Éste no es la sede de la voluntad, sino sólo del arbitrio, es decir, el taller de los motivos. [apuntes Senilia ]
Arthur Schopenhauer
¿Cómo puede elevarse en el aire aquel que está apegado a su terruño y desde allí contemplar el mundo que queda a sus pies? ¿Cómo puede filosofar quien se aferra a un anhelo o una preocupación o, en fin, a una subjetividad?
Arthur Schopenhauer
Es más apropiado intentar comprender el mundo a partir del hombre que a los hombres a partir del mundo 1 .
Arthur Schopenhauer
El examen y observación de lo real, siempre que ofrezcan al espectador algo novedoso, resulta más instructivo que leer y escuchar. Ya que, a fin de cuentas, es en lo real donde reside toda verdad y sabiduría, el secreto último de las cosas, si bien sólo en concreto, y, al igual que el oro en la mina, haya que saber extraerlo. En cambio, a partir de un libro, la verdad sólo se recibe, en el mejor de los casos, de segunda mano, y con frecuencia ni eso.
Arthur Schopenhauer
Teniendo en cuenta que en la filosofía no hay revelación alguna, un filósofo debe ser, antes que nada, un incrédulo.
Arthur Schopenhauer
Cuando la miseria de esta tierra nos golpea, nos entretenemos como verdugos de nosotros mismos en presuponer tras ella la imagen del auténtico y espantoso mal, y entonces sentimos la necesidad de correr y lamentarnos. La educación de la razón nos permite reconocer y evitar tal engaño: eso querían seguramente los estoicos 3 .
Arthur Schopenhauer
¿Por qué un pintor ordinario nos representa tan mal un paisaje, a pesar de sus esfuerzos? Porque no lo ve más bello. Y ¿por qué no lo ve más bello? Porque su intelecto no está lo suficientemente separado de su voluntad. El grado de esta separación establece grandes diferencias intelectuales entre los hombres; pues el conocer es tanto más objetivo y exacto cuanto más se ha desligado de la voluntad; de la misma manera, es mejor el fruto que no sabe al suelo en que ha nacido.
Arthur Schopenhauer
El conocimiento de un individuo destacado no puede tener vigencia mientras el espíritu de la época no esté maduro para acogerlo.
Arthur Schopenhauer
Resulta admirable la estoica indiferencia de las mentes vulgares frente al barullo; ningún ruido les inquieta al pensar, leer o escribir, mientras que tal cosa resulta imposible para una mente excelsa. [...] Desde hace mucho tiempo profeso la opinión de que la cantidad de ruido que cada uno puede soportar sin incomodarse está en relación inversa a su inteligencia y puede considerarse como una medida aproximada de sus facultades.
Arthur Schopenhauer
Suele decirse que la barba es natural en el hombre, y, desde luego, es totalmente adecuada al hombre en su estado de naturaleza; pero, igualmente, lo es el hombre afeitado al hombre en estado de civilización, porque indica que la fuerza bruta del animal, cuya señal inmediatamente perceptible para todos es aquella excrecencia peculiar del sexo masculino, ha tenido que rendirse aquí ante la ley, el orden y la civilización.
Arthur Schopenhauer
Parece indudable que todos los bienes de la vida se hallan en poder del azar y nos volvemos desdichados cuando éste nos los quita, si hacemos consistir nuestra felicidad en ellos. Tan funesto destino ha de verse revocado por el correcto uso de la razón 19 .
Arthur Schopenhauer
Lo que se sabe tiene doble valor si, a la vez, se admite no saber lo que no se sabe .
Arthur Schopenhauer
Los buenos clientes de los médicos tienen a su cuerpo como un reloj u otro tipo de máquina, de manera que, cuando en ella se produce un desajuste, sólo puede ser arreglada si el mecánico la repara. Mas no es así, pues el cuerpo es una máquina que se repara a sí misma: gran parte de los desajustes que en él tienen lugar, tanto los grandes como los pequeños, desaparecen por sí mismos tras un tiempo más o menos largo, gracias a la vis naturae medicatrix [fuerza curativa de la naturaleza].
Arthur Schopenhauer
Este mundo es el reino del azar y el error: por eso sólo debemos dirigirnos hacia lo que ninguna casualidad puede arrebatarnos, y tan sólo sostenernos y actuar allí donde el error no es posible.
Arthur Schopenhauer
La necedad es el duende que nos enreda tan pronto con esto como con aquello considerándolo deseable: hasta que lo detenemos y vemos el engaño. Por eso cantó Horacio: Nihil admirar i 4 , es decir, no calificar nada de absolutamente deseable ni de absolutamente horroroso.
Arthur Schopenhauer
Toda exaltación del espíritu se cura con buen juicio: toda alegría y todo dolor desmesurados tienen siempre como base una ilusión, un engaño.