Humor e Ironia
Fiódor Dostoiévski
Al hombre le gusta ver a su amigo humillado ante él. Para la mayoría, la amistad está basada en la humillación
Friedrich Schiller
¿Cómo hace la naturaleza para reunir en el hombre lo noble con lo innoble? Pone por medio a la vanidad.
Fiódor Dostoiévski
Es muy fácil vivir haciéndose el tonto. De haberlo sabido antes me habría declarado idiota desde mi juventud, y puede que a estas alturas hasta fuera más inteligente. Pero quise tener ingenio demasiado pronto, y heme aquí hecho un imbécil.
J.M. Barrie
Sabes, no es verdad que la mujer fuera hecha a partir de la costilla del hombre; fue hecha realmente a partir del hueso de la risa del codo.
Kim Hubbard
¿Por qué el tipo que dice: «Yo no sé hacer discursos» no lo deja estar en vez de tratar de hacer una demostración?
François de La Rochefoucauld
El mal que hacemos no nos procura tanto odio y hostilidad como nuestras buenas acciones.
François de La Rochefoucauld
Todos poseemos suficiente fortaleza para soportar la desdicha ajena.
François de La Rochefoucauld
Perdonamos fácilmente a nuestros amigos los defectos en que nada nos afectan.
Lin Yutang
Un día, un hombre llamó a la puerta y dijo al dueño de la casa que apareció detrás de la ventana: «¡Baja, debo comunicarte algo muy importante!». El dueño de la casa bajó y el otro le pidió limosna. Entonces hizo subir al pobre, pero lo despidió enseguida, sin darle nada. El mendigo, decepcionado e irritado, le preguntó por qué razón le había hecho subir. El dueño de la casa le respondió: «¿Y tú, por qué me has hecho bajar?».
Lin Yutang
Un día, un ladrón desvalijó una casa. El dueño recogió los pocos objetos que le habían quedado, persiguió al ladrón e intentó entrar en su casa. Al ladrón, estupefacto, dio esta explicación: «¿No hemos intercambiado nuestras casas?».
Lin Yutang
«¿Has estudiado gramática alguna vez?», preguntó un sabio a un barquero. «No», respondió este. «¡Entonces has perdido la mitad de tu vida!», dijo el sabio. Más tarde, el viento empujó la barca a un remolino. «¿Sabes nadar?», gritó entonces el barquero al gramático. «No. La natación no es cosa mía», respondió el otro. «Entonces, ¡toda tu vida se ha perdido!», replicó el barquero. Y la barca se hundió.
Oscar Wilde
Las mujeres son un sexo decorativo. Nunca tienen nada que decir, pero lo dicen deliciosamente
Oscar Wilde
Los hombres jóvenes quieren ser fieles y no lo consiguen. Los hombres viejos quieren ser infieles y no lo logran
Oscar Wilde
Los músicos son terriblemente irrazonables. Siempre quieren que uno sea totalmente mudo, en el preciso momento que uno desea ser completamente sordo