Muerte y Luto
Charlotte Brontë
Es insensato lamentarse, aunque estemos condenados a partir: lo único sensato es recibir el recuerdo de alguien en el corazón
Ludwig van Beethoven
Es hombre innoble el que no sabe morir. Yo lo he sabido desde los quince años
Leon Battista Alberti
La muerte es el final inevitable, nunca inútil para los que vivieron mal y nunca nociva para los que vivieron bien
Arthur Schopenhauer
El suicidio no es más que un falso espejismo con el que el gélido Orco nos muestra un sosegado refugio.
Arthur Schopenhauer
El habitual descontento, fracaso e insatisfacción que conlleva el suicidio no es más que la expresión más estridente de la autoescisión interna y esencial de la vida. Voluntad, vida y cuerpo son uno 10 .
Arthur Schopenhauer
El suicida se asemeja al enfermo de una operación dolorosa en la que, después de haberla comenzado y sin haberla culminado, la enfermedad se mantiene. El sufrimiento acecha para abrir la posibilidad de renunciar a la voluntad de vivir: pero [el suicida] destruye la manifestación de la voluntad, su cuerpo, para mantener sin más la voluntad, la enfermedad 11 .
Arthur Schopenhauer
Sea lo que sea después de mi muerte –quizá sea nada–, será algo tan natural y evidente como mi existencia orgánica, biológica. Por eso, y a lo sumo, sólo debo temer el momento de la transición.
Arthur Schopenhauer
Podemos entonces desentendernos de la vida y de la muerte. Como polos de esa totalidad, ambos son esenciales y se necesitan el uno al otro.
Arthur Schopenhauer
Tan frecuentemente como muere un hombre, cae un mundo, el que lleva en su cabeza [...]. [Pero] con la muerte y a través de la supresión de la propia persona, el egoísmo experimenta su más definitiva prueba y su total aniquilación. De ahí el miedo a la muerte. La muerte es, así, la lección que el curso de la naturaleza transmite al egoísmo.
Arthur Schopenhauer
Debemos caer en la cuenta de que la procreación y la muerte han de sernos indiferentes, simples fenómenos que no afectan en absoluto a nuestro ser auténtico, por lo que no debemos temer en modo alguno que la muerte sea nuestro aniquilamiento.
Arthur Schopenhauer
La muerte se presenta manifiestamente como el fin del individuo, pero en tal individuo se encuentra la semilla de un nuevo ser. Por ello, de todo cuanto muere, nada muere para siempre, aunque tampoco nada de cuanto nace recibe un ser radicalmente nuevo. Lo que muere se extingue, pero resta un germen del que aflora un nuevo ser que entonces accede a la existencia sin saber de dónde viene ni por qué es como es.
Arthur Schopenhauer
El sueño se parece a la muerte mucho más de lo que suele pensarse y decirse [...]. La muerte es el sueño en el que la individualidad es olvidada: todo lo demás vuelve a despertar, o más aún, está todavía despierto.
Arthur Schopenhauer
Golpeemos las puertas de los mausoleos y preguntemos a los muertos si querrían volver a ponerse en pie: todos, sin excepción, darán una negativa por respuesta.
Arthur Schopenhauer
¿Por qué huye un animal, temblando y temeroso? ¡Porque es pura voluntad de vivir, sabe que está entregado a la muerte y quiere ganar tiempo!
Arthur Schopenhauer
El sueño es un fragmento de muerte que tomamos prestado por anticipado y a cambio del cual de nuevo obtenemos y renovamos la agotada vida de un día. Le sommeil est un emprunt fait à la mort [El sueño es un préstamo hecho a la muerte]. El sueño toma un préstamo de la muerte para el mantenimiento de la vida. O: es el interés provisional de la muerte, la cual es en sí misma el pago del capital. Éste se exigirá tanto más tarde cuanto más abundantes sean los intereses y más regularmente sean pagados.
Arthur Schopenhauer
La vida es un juego en el que el cuerpo, en tanto que muere y ha de ser deshabitado, es la apuesta. Depende de nosotros si arriesgamos por ella, es decir, si queremos costear las alegrías y los sufrimientos de la vida, o abandonar la apuesta y tan sólo esperar a que nos despidan de la mesa de juego 23 .